Skip to content
 

Hijos que abandonan a sus padres

Qué hacer cuando los hijos abandonan a sus padres de edad avanzada, aunque la ley exija que los apoyen económicamente.

María Luisa, una viuda de 76 años, atraviesa una crisis económica y sus finanzas están en rojo. Durante sus años de bonanza, compartió en vida con sus hijos la mayor parte de sus ahorros. Lamentablemente, sus hijos, quienes son personas pudientes, le han retirado todo el apoyo emocional y económico, pues no aceptan que su madre haya conocido un nuevo compañero, luego de morir su padre.

Debido a la falta de planificación financiera, los retos de la edad y la soledad, personas como María se encuentran desamparadas ante esta y otras situaciones. Existen miles de casos similares al de María, donde los hijos se niegan a ofrecer manutención, buscar atención médica para sus padres, les niegan el acceso a los nietos, o no se ponen de acuerdo para ayudar a cuidarlos.

No obstante, la mayoría de las personas desconocen que el abandono de una persona de mayor edad por parte de sus hijos constituye un delito criminal menos grave, procesable bajo la ley de Puerto Rico.
La Carta de Derechos de las Personas de Edad Avanzada protege a esta población y a sus derechos. La misma establece que los hijos deben ser los proveedores originales para las necesidades de sus padres, en la medida en que tengan capacidad para ello. Sin embargo, la mayoría de los padres prefieren guardar silencio, pues no quieren someter a sus hijos a un proceso legal y público, a pesar de los sacrificios que con tanto cariño realizaron para ayudar a convertirlos en personas de provecho. 

Según el mediador de conflictos Alexander Pagán, hay cientos de casos en que un vecino o un amigo de una persona de mayor edad denuncia la situación, por ejemplo, al Departamento de la Familia. Sin embargo, miles de casos no salen a la luz pública. De acuerdo a Pagán, durante el 2008 se radicaron 3.088 casos de violencia contra personas de mayor edad en Puerto Rico, y en el 2011 se estima que la incidencia aumente en un 43% en comparación con el 2010. 

Estos problemas tienen solución en la mayoría de los casos. Siempre debe invitarse al diálogo como primer paso, o recurrir a la mediación de conflictos a través de los centros judiciales a través de la Isla que cuentan con Centros de Mediación, donde le darán una cita en 15 días. Para ofrecer apoyo en este proceso, existen mediadores privados certificados por el Tribunal Supremo de Puerto Rico, a quienes se puede acudir por cuenta propia o a quienes el tribunal les refiere los casos. También, la Oficina de la Procuradora de las Personas de Edad Avanzada puede referir estos casos a mediación.

Para orientación gratuita, comuníquese con Alexander Pagán, mediador de conflictos certificado por el Tribunal Supremo de Puerto Rico, al 787-904-8438 o escríbale a: apagan0669@yahoo.com.

Otros contactos:

¿Qué

0 | Add Yours

Deje su comentario en el campo de abajo.

Debe registrarse para comentar.

Siguiente Artículo

Lea Esto