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¿Qué nos hace realmente felices?

Descubra cuál es el secreto

In English | Rose Dannay, quien anda por los 90 años, vive sola en la ciudad de Nueva York y últimamente ha estado muy ocupada con la firma de libros, que, en este caso, son escritos por ella misma. Acaba de costearse la publicación de su autobiografía, titulada My Life with a Man of Mystery: The Love Story of Ellery Queen and Me (Mi vida con un hombre de misterios: la historia de amor entre Ellery Queen y yo). Ellery Queen era el seudónimo de su fallecido esposo, Frederic Dannay, y personaje principal de las conocidas novelas de misterio que escribió con su primo.

La sabiduría de Rose acerca de eso que los científicos han tratado de descubrir por muchos años, el secreto para ser feliz, tal vez se deba a las experiencias de su vida.

A Rose Dannay, quien se considera a sí misma como una persona feliz por naturaleza, le gustaba salir con su famoso, pero algo reservado, esposo. Cada vez que recibían una invitación, "él se empeñaba en decir que no pensaba asistir, mientras que yo insistía en lo contrario". Pero, para seguir siendo feliz, ''tengo que practicar'', dice Rose. En estos días, eso consiste en asistir a clases de yoga y participar en reuniones semanales de un grupo de activismo social, cuyos miembros trabajan en cuestiones comunitarias. Mantiene una relación cercana con sus dos hijos. Y otra cosa: ''Cuento chistes verdes todo el tiempo; eso ayuda a conservarse joven''.

Los científicos ya cuentan con los datos para demostrar que eso que Dannay tiene, vínculos estrechos con su comunidad, la motivación para mantenerse activa y una pizca de ánimo innato, son los cimientos de la felicidad. Esos datos se obtuvieron al entrevistar a miles de personas de todo el mundo para clasificar y describir su felicidad o ''bienestar subjetivo''. Los científicos, armados con sus resultados, han echado por tierra ciertas hipótesis acerca de lo que hace feliz a las personas, como por ejemplo, la riqueza.

El dinero no sirve para comprar amor

Los Beatles sabían que el dinero no sirve para comprarnos amor, y diversos estudios revelan que sólo puede ayudarnos levemente a encontrar la felicidad. Los límites de la riqueza quedan expuestos cuando los investigadores les piden a los participantes en el estudio que expliquen cómo se sienten acerca de sus actividades más recientes, en contraposición con la forma en que consideran su vida en conjunto.

En la Encuesta Mundial Gallup, llevada a cabo en 140 países, se determinó que el dinero está vinculado a la forma en que la gente clasifica a su vida considerada en su totalidad. Sin embargo, no está vinculado estrechamente a la forma en que se sienten emocionalmente, ni a sus sentimientos positivos y negativos; esta es una diferencia importante que se había pasado por alto en investigaciones anteriores, informó el psicólogo Ed Diener de la University of Illinois en Urbana-Champaign, en el número de julio de la publicación Journal of Personality and Social Psychology (Revista de Psicología Social y de la Personalidad).

Suponiendo que usted no esté empobrecido, más dinero no suele reforzar la felicidad emocional, debido en parte a que la gente se adapta a sus ingresos y no sigue disfrutando del aumento de su riqueza, dice el economista Richard Easterlin de la University of Southern California. Eso es lo que revelan los estudios, pero ''es muy difícil para la gente aceptar la idea de que ganar más dinero no nos hará más felices'', dice Easterlin, director de la publicación Journal of Happiness Studies (Revista de Estudios sobre la Felicidad).

¿Seguirá siendo feliz a los 64?

Hoy en día hay una nube negra que se cierne sobre todo informe relacionado con la felicidad en la edad madura, ya que las nuevas cifras divulgadas recientemente por los CDC (Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades) muestran que las personas de 45 a 54 años tienen más probabilidades de suicidarse, en comparación con cualquier otro grupo de edad.  Las personas de 75 a 84 años se encuentran en segundo lugar y las razones de este aumento todavía se desconocen. El alcohol fue uno de los factores observados en alrededor de una tercera parte de todos los suicidios, mientras que el consumo de alcohol y de drogas se encontraba en segundo lugar después de la depresión y otros trastornos mentales, como factores más frecuentes en los comportamientos suicidas.

Sin embargo, en Estados Unidos la mayoría de quienes pertenecen a estos grupos de personas mayores dicen que son felices, y la pregunta que se hacen constantemente los investigadores de la felicidad es cómo influye el envejecimiento en esos niveles.

Los titulares de un estudio reciente anunciaban a los cuatro vientos que las personas de más de 50 años son, en promedio, más felices y sufren de menos estrés, en comparación con los veinteañeros. Sin embargo, ese estudio publicado en mayo en las Proceedings of the National Academy of Sciences (Actas de la Academia Nacional de Ciencia), mostró en realidad que los niveles de tristeza no cambiaban mucho a medida que la gente envejecía, dice el autor principal, Arthur Stone, psicólogo del Stony Brook University en Nueva York.

La buena noticia es que ''a medida que la gente envejece siente mucho menos estrés y rabia y, además, se preocupa mucho menos''. Pero, ''si todo en el cuerpo empieza a funcionar mal [alrededor de los 80 años], esta no es una situación que nos haga felices''.

La hija de Dannay, Dale Koppel, de 67 años, dice que ella tiene la misma actitud alegre de su madre ante la vida, a pesar de que el destino le jugó una mala pasada. Ella y su esposo se divorciaron luego de 25 años de matrimonio, cuando él se dio cuenta de que quería tener un hombre como compañero. No habían pasado muchos días cuando se afilió a un servicio en línea para buscar pareja. Después de tres años y cientos de citas, no sólo se volvió a casar sino que escribió el libro The Intelligent Woman's Guide to Online Dating: And She lived Happily Ever After (Guía de la mujer inteligente para buscar pareja en línea: y vivió feliz para siempre). ''Hasta en las peores citas encontré que algo positivo había sucedido'', dice Dale. Luego deleitaba a los amigos con su relato.

Según estudios genéticos, no es coincidencia que madre e hija tengan una disposición similar para afrontar la vida. Diversos estudios indican que los genes pueden representar el 50 por ciento del nivel de felicidad natural de una persona. En particular, es probable que influyan en la rapidez con que una persona retorna a su nivel normal de bienestar después de una mala experiencia, y en el grado en que lo ''normal'' cambia permanentemente, informaron Alexander Weiss de la University of Edimburgh y sus colegas en la publicación Psychological Science (Ciencia Psicológica), en el 2008. No obstante, los psicólogos aclaran de inmediato que solamente una parte de la felicidad de una persona está predeterminada; en realidad, la gente puede reforzar su felicidad haciendo un pequeño esfuerzo.

¿Quiere tener éxito? Ser feliz ayuda a lograrlo

De cualquier forma que lo mire, ser razonablemente feliz, da buenos resultados, opinan los investigadores. En realidad, la felicidad suele conducir al éxito. En un análisis de 225 estudios, ''todos ellos mostraron que la felicidad precede al trabajo enriquecedor y productivo, a las relaciones satisfactorias, así como a una excelente salud mental y física y a la longevidad'', dijo Sonja Lyubomirsky, psicóloga de la University of California (Riverside) en el Psychological Bulletin (Boletín Psicológico), en el 2005. ¿A qué se debe esto? Por lo general, la sensación de felicidad va unida a sentirse confiado, optimista y energético, que son todas grandes características personales para lograr el éxito.

La misión de Estados Unidos

Países como Canadá, Alemania, Bhután y Francia se están interesando mucho por la felicidad de sus ciudadanos y están midiendo su satisfacción con la vida y su bienestar emocional y, en algunos casos, están incorporando esos resultados en sus políticas oficiales. Si quiere saber cuál es el grado de felicidad de sus compatriotas estadounidenses, lea esta encuesta (sólo en inglés), una representación gráfica del bienestar de la nación.

Hasta los economistas están prestándole atención a esta relación entre la felicidad y el éxito. Es más, el presidente del Departamento de la Reserva Federal, Ben Bernanke, dio un discurso titulado ''La economía de la felicidad'' en una ceremonia de graduación celebrada en mayo en la University of South Carolina; en esa oportunidad recalcó que hasta ''los economistas se han interesado en el tema'' de evaluar la felicidad de la gente.  Y, sugirió que ya era hora de hacerlo.

La felicidad "está escrita en la declaración de independencia de Estados Unidos'', dijo Bernanke. Después de todo, los cimientos de este país son el derecho inalienable a la vida, a la libertad y a la búsquedad de la felicidad.

Tina Adler es escritora independiente y cubre temas como la salud, la ciencia y el medioambiente.

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