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Vacunas que necesitas después de los 50

Si perdiste la cuenta de cuál fue la última vacuna que recibiste, o te preocupa no saber los adelantos más recientes como la nueva vacuna contra el herpes zóster, consulta esta lista de qué necesitas y cuándo.

Hombre recibiendo su dosis de vacuna

Getty Images

In EnglishSolo un pequeño pinchazo. Para muchos de nosotros, la palabra "vacuna" evoca imágenes de aterradores viajes al pediatra décadas atrás. Pero eso no es solo asunto de niños. Los adultos, sí, incluso los mayores de 50 años, necesitan un pinchazo para protegerse contra enfermedades graves y potencialmente letales. La protección de algunas de las vacunas que recibiste en la niñez puede desaparecer con el tiempo, y las recomendaciones de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) a veces cambian. "En los últimos años han aparecido nuevas vacunas, específicamente dirigidas a adultos mayores", señala la Dra. Morgan Katz, profesora asistente de medicina en la Facultad de Medicina de Johns Hopkins University.


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Las siguientes son las cuatro vacunas que todo adulto necesita, seguidas de las dos (para la hepatitis A y B) que necesitas solo si tienes ciertos factores de riesgo. ¿Qué no verás en la lista? Vacunas contra el sarampión y la varicela. Las personas nacidas antes de 1957 no necesitarían una vacuna contra el sarampión porque la enfermedad era tan frecuente cuando crecieron que se supone que cuentan con esa inmunidad como adultos. La varicela es similar, ya que la mayoría de los adultos ya tienen inmunidad por la exposición a la enfermedad durante la niñez, afirma Katz. "Casi todos los adultos mayores de 40 años han estado expuestos a la varicela", señala, y agrega que sería "un caso extremadamente raro" que un adulto no haya tenido tal exposición. Dicho esto, si crees que podrías estar en esa pequeña minoría, pregúntale a tu médico cómo obtener la vacuna contra la varicela como adulto.

Para el resto de la lista, puedes obtener las vacunas necesarias en consultorios médicos, farmacias, lugares de trabajo, clínicas de salud comunitarias y otros lugares. Y la mayoría de los planes de seguro de salud las pagan. Así que pasa por ahí y déjate pinchar.

Vacuna contra la gripe

Quién la necesita: todos los adultos, sin importar la edad.

Con qué frecuencia: una vez al año. "El virus en sí cambia todos los años", señala Katz. "Los investigadores intentan predecir cuál será la cepa más común esa temporada y luego reformulan la vacuna según el caso". La temporada de gripe normalmente comienza en octubre y termina en marzo; los CDC recomiendan que la vacuna se aplique antes de finales de octubre, ya que se necesitan aproximadamente dos semanas después de la vacuna para que los anticuerpos que combaten la gripe se desarrollen en el cuerpo.  

Por qué la necesitas: la gripe puede llevar a la hospitalización y, en ocasiones, a la muerte, y las personas mayores son las más vulnerables. Los estudios demuestran que una vacuna puede reducir el riesgo de enfermedad hasta en un 40 a 60%.

Habla con tu médico si: has tenido una reacción severa a la vacuna contra la gripe en el pasado, eres alérgico a los huevos (dato curioso, la vacuna contra la gripe se cultiva a menudo en ellos), tienes (o has tenido) síndrome de Guillain-Barré o tienes fiebre. (En ese caso, es probable que se te pida que esperes hasta que tu temperatura vuelva a la normalidad antes de vacunarte).

Por último: incluso si estás vacunado, existe la posibilidad de que te pueda dar la gripe. La protección de la inoculación depende de diferentes factores, incluidos la edad y el estado de salud. Dicho esto, una vacuna contra la gripe puede disminuir la severidad de los síntomas si te enfermas. Un estudio del 2017 concluyó que la vacuna contra la gripe redujo las admisiones en la unidad de cuidados intensivos y la duración de las hospitalizaciones entre los pacientes con gripe. 

Vacuna antineumocócica (neumonía)

Quién la necesita: los adultos saludables de 65 años o más, o adultos de 19 a 64 años con ciertos factores de riesgo (fumar o problemas de salud, como enfermedad pulmonar o cardíaca crónica, leucemia, linfoma o alcoholismo).

Con qué frecuencia: los CDC recomiendan dos vacunas antineumocócicas para adultos saludables de 65 años o más. No te las apliques al mismo tiempo. Debes recibir una dosis de la vacuna conjugada neumocócica (PCV13), luego una dosis de la vacuna neumocócica de polisacáridos (PPSV23) un año después. Aquellos que tienen cualquiera de los factores de riesgo anteriores deben recibir una dosis de PCV13 y PPSV23 antes de los 65 años, separadas por ocho semanas.

Por qué la necesitas: la enfermedad neumocócica, que puede causar neumonía, mata a más personas en EE.UU. cada año que la suma de todas las otras enfermedades que se pueden prevenir por vacuna. Se estima que en el 2014 se produjeron 28,000 casos y 2,900 muertes por enfermedad neumocócica invasiva. Los niños pequeños y los adultos mayores de 65 años tienen la mayor incidencia de enfermedades graves, y los adultos mayores tienen más probabilidades de morir a causa de ella. Los expertos estiman que la PCV13 previno más de 30,000 casos de enfermedad neumocócica invasiva y 3,000 muertes en los primeros tres años de uso.

Por último: si trabajas alrededor de enfermos crónicos —en un hospital o residencia geriátrica, por ejemplo— deberías aplicarte la vacuna, incluso si gozas de buena salud.

La vacuna Tdap (tétano, difteria, tos ferina) o el refuerzo de Td (tétano, difteria)

Quién la necesita: la vacuna Tdap salió en el 2005, y además de proteger contra el tétano y la difteria, como la vacuna que reemplazó, también incluye una nueva protección adicional contra la tos ferina. Si no recuerdas haber recibido esta vacuna, probablemente la necesites. Y aplicártela, dice Katz, también puede contar como uno de los refuerzos de Td que se supone que debes recibir cada 10 años. (Ya sabes cuál es... la vacuna que te preguntas si la tienes al día cuando pisas un clavo oxidado durante tus vacaciones).

Con qué frecuencia: la Tdap solo se aplica una vez, y después de eso, todavía necesitas el refuerzo de Td cada 10 años. De lo contrario, tu protección contra el tétano y la difteria disminuye.

Por qué la necesitas: debido a un aumento de casos de tos ferina en EE.UU., en realidad debes vacunarte, incluso si eres mayor de 65 años. En el primer año después de vacunarse, la Tdap previene la enfermedad en aproximadamente 7 de cada 10 personas que recibieron la vacuna. 

Habla con tu médico si: padeces de epilepsia u otros problemas del sistema nervioso, tienes hinchazón o dolor severos después de una dosis anterior de cualquiera de las vacunas, o tienes (o has tenido) síndrome de Guillain-Barré.

Por último: esta vacuna es especialmente importante para las personas que tienen contacto cercano con bebés menores de 12 meses, incluidos los padres, abuelos y proveedores de cuidado infantil.

Vacuna contra la culebrilla (herpes zóster)

Quién la necesita: los CDC recomiendan que todos los mayores de 50 años reciban la nueva vacuna contra el herpes zóster, Shingrix, incluso si tuvieran la vacuna anteriormente recomendada, Zostavax, que era mucho menos efectiva, e incluso si ya han tenido culebrilla. 

Con qué frecuencia: por ahora, los CDC solo recomiendan que se administre esta nueva vacuna, que se aplica en dos dosis espaciadas por dos a seis meses de diferencia, para prevenir tanto la culebrilla como sus complicaciones. Queda por ver si la agencia recomendará aplicarla de nuevo, después de unos cinco años, ya que su eficacia comienza a disminuir. 

Por qué la necesitas: una de cada tres personas contraerá culebrilla, generalmente después de los 50 años. El riesgo aumenta con la edad. Para los 85 años, la mitad de los adultos habrá tenido al menos un brote. La varicela y la culebrilla son causadas ​​por el mismo virus, la varicela zóster. Después de que una persona se recupera de la varicela, este virus permanece latente durante décadas en el cuerpo, listo para aparecer cuando el sistema inmunitario se debilite por estrés, medicamentos o enfermedades. Esta infección causa una erupción roja y ampollas dolorosas. Aproximadamente el 15% de los pacientes sufren de dolor nervioso extremo, una condición llamada neuralgia postherpética (o PHN), que puede durar meses o años. Shingrix puede proteger al 97% de las personas de entre 50 y 60 años, y al 91% de las personas de entre 70 y 80 años. 

Habla con tu médico si: no te sientes bien, o actualmente tienes culebrilla. Hay algunas otras razones para no aplicarte la vacuna. 

Por último: los adultos mayores también deben recibir esta vacuna, ya sea que recuerden o no haber tenido varicela cuando eran niños. ¿Por qué? Más del 99% de las personas mayores de 40 años en EE.UU. han sido expuestos al virus de la varicela zóster, incluso si no recuerdan haber contraído la varicela.

Vacuna contra la hepatitis A

Quién la necesita: las personas de 50 años o más que están en alto riesgo de hepatitis A (VHA), una enfermedad del hígado. Las infecciones se deben principalmente a viajes a otros países donde la transmisión del virus de la hepatitis A es común, a través del contacto cercano con un individuo infectado con hepatitis A o por el uso recreativo de drogas.

Con qué frecuencia: una vez, pero administrada en dos dosis en el transcurso de seis meses.

Por qué la necesitas: los índices de hepatitis A en EE.UU. han disminuido en más del 95% desde que la vacuna contra la hepatitis A estuvo disponible por primera vez en 1995. En el 2016, se estima que hubo 4,000 casos de hepatitis A en EE.UU.

Por último: esta es una enfermedad engañosa. Es posible que no tengas ningún signo revelador, y la probabilidad de que los síntomas aparezcan disminuyen con la edad.

Vacuna contra la hepatitis B

Quién la necesita: los adultos mayores de 50 años que están en riesgo de contraer hepatitis B, una infección del hígado. La hepatitis B se transmite cuando un líquido corporal (sangre, semen, saliva) de una persona infectada con el virus de la hepatitis B ingresa al cuerpo de alguien que no está infectado. Esto puede suceder a través del contacto sexual, o contacto con sangre o llagas abiertas (por ejemplo, de un trabajo que te expone a sangre humana u otros fluidos corporales) o al compartir cualquier elemento, desde una aguja hasta una afeitadora o un cepillo de dientes con una persona infectada. Otros factores de riesgo de infección incluyen la diálisis renal, viajar a países donde la hepatitis B es común o tener VIH.

Con qué frecuencia: los adultos que reciben la vacuna necesitan tres dosis: la segunda dosis administrada cuatro semanas después de la primera; la tercera dosis cinco meses después de la segunda. También hay una vacuna combinada para ambas hepatitis A y B llamada Twinrix, que se administra en tres dosis en el transcurso de seis meses.

Por qué la necesitas: los CDC calculan que el número estimado de nuevas infecciones por el virus de la hepatitis B en el 2016 fue de 20,900.

Habla con tu médico si: tienes una alergia potencialmente mortal a la levadura, o a cualquier otro componente de la vacuna, o estás moderada o severamente enfermo cuando se programa la aplicación de una dosis de la vacuna.

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