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5 facturas médicas que pueden sorprenderte
Incluso con nuevas protecciones, los costos de algunos servicios médicos pueden tomar a los pacientes desprevenidos. Esto es lo que debes saber y hacer si recibes una factura sorpresa.
El otoño pasado, Karin Miller manejó hasta un centro de emergencias independiente cerca de Chattanooga, Tennessee. Por error había tomado una dosis extra de su medicamento para la presión arterial y estaba preocupada.
“Me dijeron que necesitaba estar en observación durante las siguientes 12 horas y me trasladaron en ambulancia a un hospital cercano”, dice Miller, de 62 años, una pediatra jubilada.
Aunque la presión arterial de Miller había bajado mucho, estaba bien. Pero su factura no: el viaje de 2 millas le costó $3,618. “Me quedé con la boca abierta”, dice. “Pensé que era un error".
Una ambulancia fuera de la red la llevó al hospital, y su seguro médico cubrió solo la tarifa dentro de la red de su plan: $266. A ella le tocó pagar el resto; los $3,352 completos.
Facturas médicas inesperadas como la de Miller están afectando el presupuesto de las personas en el país, dicen los investigadores y los defensores del consumidor. Estos cargos ayudan a explicar por qué el 13% de las personas de 50 a 64 años y el 7% de los mayores de 65 años en Estados Unidos tienen deudas médicas, según un informe reciente de AARP (en inglés). Y esos cargos pueden ser perjudiciales para tu salud, no solo para tu bolsillo.
El miedo a los altos costos de bolsillo llevó al 35% de los adultos de 50 a 64 años y al 17% de los de 65 años o más a saltarse o posponer atención médica, encontró recientemente el grupo de investigación sin fines de lucro KFF. “Es muy difícil para las personas saber de antemano qué cubre su seguro médico, cuál será el precio de la atención y cuál será su responsabilidad por esa factura”, dice Patricia Kelmar, directora sénior de campañas de atención médica del grupo de defensa sin fines de lucro PIRG.
Esto es lo que debes saber sobre cinco cargos médicos costosos que pueden tomarte desprevenido y cómo protegerte contra ellos.
1. Facturas sorpresa de ambulancia
La Ley de No Sorpresas Médicas (en inglés) del 2020 protege a los pacientes de cargos altísimos fuera de la red por atención de emergencia y por la mayoría de la atención que no es de emergencia en hospitales dentro de la red. Pero hay un grupo de gastos que no está incluido: el transporte terrestre de emergencia en ambulancia a un hospital y el transporte que no es de emergencia de un centro médico a otro.
Como resultado, cientos de miles de personas con seguro médico privado podrían terminar con grandes facturas de ambulancia cada año. En promedio, podrías pagar $734 por un traslado en una ambulancia privada, según un estudio publicado en el 2023 por Health Affairs. Kelmar ha visto facturas de hasta $10,000.
Lo que puedes hacer: primero, verifica que tu factura de ambulancia refleje cualquier pago de tu aseguradora. Si no lo refleja, dile a la compañía de ambulancias que la presente para pago. Después de que tu aseguradora haya hecho su pago, pide una factura detallada del servicio de ambulancia y busca errores.
Si recibes una factura elevada por traslado entre centros médicos, pídele a la sala de emergencias una carta que indique la necesidad médica del traslado en ambulancia. Luego, pídele a tu plan de salud que cubra más; una táctica que, según Kelmar, podría funcionar.
Además, el servicio de ambulancia podría darte un descuento por pago en efectivo, aceptar una tarifa más baja u ofrecerte un plan de pagos. Miller, por ejemplo, logró que le bajaran el cargo a $1,200, que está pagando a razón de $50 al mes. No ignores una factura; podría terminar en una agencia de cobros o incluso en la corte, dice Kelmar.
Veinticuatro estados tienen leyes que abordan las facturas sorpresa de ambulancia, pero las protecciones varían según el estado. Por ejemplo, no todas las leyes cubren el transporte que no es de emergencia. Y estas leyes se aplican solo a los planes regulados por el estado, explica Jack Hoadley, profesor emérito de investigación en la Facultad de Política Pública McCourt de la Univerdidad de Georgetown. (Tu aseguradora o empleador debería saber si tu plan está regulado por el estado).
En una emergencia no estás en posición de pedir una ambulancia dentro de la red, pero sí deberías solicitar una, si está disponible, para un traslado que no sea de emergencia, dice Kelmar.
2. Facturas elevadas en planes de salud con deducible alto
El 42% de las personas con seguro médico privado en Estados Unidos están en planes de salud con deducible alto (HDHP) que les exigen pagar el precio completo de la mayor parte de la atención médica hasta que alcancen deducibles anuales altos.
En un HDHP, el deducible anual es de al menos $1,700 para una persona o $3,400 para una familia. Incluso las personas con Medicare enfrentan deducibles altos que pueden llevar a facturas grandes, incluido un deducible de $1,736 por una estadía en un hospital o centro de enfermería especializada que ocurra más de 60 días después de una estadía previa.
Aunque los deducibles altos por lo general significan primas mensuales más bajas, también pueden exponerte a gastos médicos repentinos que vacían el bolsillo. “Cuando recibes una factura con un plan de deducible alto, puede ser grande, como $250 por una visita al médico en vez de un copago de $40”, dice Risha Gidwani, profesora asociada en la División de Políticas e Investigación de Atención Médica del Departamento de Medicina de la Universidad de Colorado. Una crisis médica, como un diagnóstico de cáncer o una lesión, podría generar miles de dólares en facturas repentinas por pruebas y tratamientos antes de llegar al deducible.
Los deducibles altos pueden hacer que las personas prescindan de la atención que necesitan, dice Gidwani. En un estudio de JAMA Network Open del 2024 sobre personas con diabetes, por ejemplo, las personas con HDHP tenían un 15% más de probabilidad de sufrir un derrame cerebral, un 35% más de probabilidad de ser hospitalizadas por insuficiencia cardíaca y más del doble de probabilidad de quedarse ciegas o tener enfermedad renal terminal.
Lo que puedes hacer: algunos HDHP vienen con cuentas de ahorros para gastos médicos (HSA) que te permiten ahorrar, libre de impuestos, para cubrir facturas médicas; algunos empleadores también aportan a estas cuentas. También puedes aprovechar las visitas de bienestar y las pruebas de detección de salud gratuitas, que muchas personas inscritas en HDHP no aprovechan.
3. Cargos por uso de las instalaciones
A medida que más consultorios médicos son absorbidos por sistemas hospitalarios, a más pacientes se les están cobrando “cargos por uso de las instalaciones” por parte de médicos de atención primaria y especialistas, informó el Health Care Cost Institute en el 2025.
“En muchos casos, la factura llega semanas o meses después de tu visita, así que es difícil hacer presupuesto para eso”, dice John Hargraves, director de estrategia y análisis de datos de HCCI.
“Estamos empezando a ver cargos de instalaciones cobrados a pacientes que están en el consultorio de un médico a millas de distancia de un hospital, haciéndose un chequeo regular o una inyección para la alergia o incluso teniendo una visita de telesalud desde casa”, dice Kelmar.
Esas tarifas pueden ir desde $50 hasta miles de dólares, agrega ella. Puede que el seguro no las cubra parcialmente o que no las cubra en absoluto; las personas inscritas en Medicare también pueden tener que pagar una parte de una tarifa por uso de las instalaciones. Sin embargo, un informe de PIRG del 2025 no encontró evidencia de que cobrar tarifas hospitalarias por atención ambulatoria mejorara los resultados de los pacientes.
Lo que puedes hacer: antes de una visita médica, llama al consultorio para preguntar si hay un cargo por uso de instalaciones y cuánto es, sugiere Kelmar. Si no lo saben, pregunta si un hospital es dueño de la práctica y consulta con el departamento de facturación de ese hospital. En algunos estados, los sistemas de salud están obligados a publicar un aviso sobre esas tarifas, dice ella.
4. Costos hospitalarios impredecibles
Las tarifas negociadas por las aseguradoras para procedimientos hospitalarios están subiendo más rápido que la inflación. También varían entre planes de salud y entre hospitales dentro del mismo plan.
En el 2025, por ejemplo, el Servicio de Investigación del Congreso señaló que las tarifas de las aseguradoras para un reemplazo importante de rodilla o cadera con complicaciones variaban de $19,599 a $102,369 entre distintos hospitales de Dallas.
“Si tienes que pagar un coseguro del 20% por un procedimiento, una diferencia de $10,000 entre lo que cobra el Hospital A y el Hospital B podría significar pagar $2,000 más”, dice Yang Wang, profesor asistente de investigación en la Facultad de Salud Pública Bloomberg de Johns Hopkins.
Lo que puedes hacer: una factura hospitalaria más alta no significa mejor atención. Revisa los precios en los sitios web de los hospitales, pero ten en cuenta que, aunque por ley están obligados a publicarlos, no todos lo hacen.
Si un hospital no muestra los precios en internet, llama a la oficina de facturación. Y considera pagar en efectivo: en un estudio del 2023 sobre 70 procedimientos hospitalarios en todo EE.UU., Wang y un equipo encontraron que los precios en efectivo de los hospitales para los procedimientos fueron menores o iguales a sus tarifas medianas negociadas con los seguros casi la mitad del tiempo. Así, los pacientes con un HDHP que probablemente no iban a alcanzar su deducible podrían ahorrar dinero al no pasar por su aseguradora y pagar en cambio el precio en efectivo.
5. Pruebas caras
Los análisis de laboratorio y las pruebas de imágenes pueden costar mucho más en un centro ambulatorio hospitalario que en un centro independiente de pruebas. Pero muchas veces los pacientes no saben que hay alternativas más económicas o sienten que están obligados a usar una instalación del hospital.
Un informe de HCCI del 2024 encontró que, para un panel general de salud, el precio mediano en el hospital era de $129, comparado con $31 en el consultorio de un médico. Las tarifas de imágenes también pueden variar mucho: un estudio del 2021 en el Journal of Health Economics encontró que el costo promedio de bolsillo de un paciente para una resonancia magnética de la parte baja de la pierna era de $307. Si los pacientes acudieran al proveedor con el precio más bajo, a una distancia de una hora en automóvil, su costo sería, en promedio, de $171.
Lo que puedes hacer: revisa en internet las listas de precios de los hospitales, fíjate si tu aseguradora tiene estimados de precios y trata de llamar a centros independientes de análisis de laboratorio y de imágenes. Pregúntale a tu médico si hay una buena razón para hacerte una prueba en una instalación del hospital en lugar de en un centro con precios más bajos.
“Preguntar sobre el costo potencial de la atención cuando te la recomiendan —no después, cuando te llega la factura— es una de las pocas cosas que los pacientes pueden hacer para evitar facturas médicas inesperadas”, dice Hargraves. “Puede sentirse incómodo, pero vale la pena".
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