Skip to content
 

Cómo saldar sus deudas

Por mucho que deba, tenga cuidado a la hora de saldar sus compromisos financieros.

In English | Nadie quiere cargar con grandes deudas sobre los hombros. Existen formas inteligentes de mantenerlas bajo control —ajustar el presupuesto, por ejemplo— pero también una gran cantidad de malas elecciones que podrían perjudicarlo aun más.

Si lo que quiere es cancelar totalmente su hipoteca, su préstamo para un automóvil o los saldos de su tarjeta de crédito, cuídese de no cometer ninguno de estos once errores frecuentes:

Vea también: Calculadora para pagar sus tarjetas de crédito.

1. Recurrir a los juegos de azar

Según una encuesta realizada en el 2011 por la American Gaming Association (Asociación Estadounidense de Juegos de Azar), el 58 % de quienes visitan frecuentemente los casinos tiene más de 50 años. Una cosa es acertar en las máquinas tragamonedas o en la mesa de blackjack durante un momento de breve diversión. Pero si usted tiene muchas deudas, otra cosa muy distinta es suponer que se volverá rico en Las Vegas o en Atlantic City.

Usted tiene todo en su contra, ya sea que apueste poco o mucho. Luego de la emoción efímera que le causa la apuesta, usted seguirá teniendo deudas y, probablemente, estas sean mayores.

2. Obtener un préstamo sobre el valor líquido de su vivienda

Si usted ha acumulado una importante deuda con su tarjeta de crédito, probablemente se vea tentado de obtener un préstamo sobre el valor líquido de su vivienda para poder cancelarla. Pero quizá su problema de deuda sea el resultado de haber gastado más de la cuenta, y si no cambia su estilo derrochador, volverá a acumular deuda con su tarjeta de crédito. O, tal vez, haya perdido un empleo y siga sin trabajo. En estos casos, este tipo de préstamo no solucionará el problema de fondo. Y si usted tuviese dificultades para pagarlo, podría poner su propiedad en riesgo de ejecución.

3. Pedirle dinero prestado a un familiar

Si un familiar le ofrece un préstamo de dinero para que usted salde su deuda, no se apresure en aceptar. ¿Qué sucede si —por alguna razón imprevista— no puede devolverle el dinero a tiempo? Su relación con ese familiar podría echarse a perder.

4. Jugar al avestruz

Si está atrasado con sus deudas, es probable que intente alivianar la tensión dejando cuentas sin pagar o ignorando los llamados en reclamo de algún cobro. Pero hundir su cabeza en la arena no va a hacer que sus deudas desaparezcan. Sus acreedores no las olvidarán. Evadir sus problemas por las deudas nunca es una solución realista.

5. Pedir un “préstamo de día de pago” (pay day loan)

Los préstamos de día de pago aplican tasas de interés notablemente elevadas, a menudo de más del 400 % anual. Sería mejor que busque fondos en cualquier otro lugar. Los estadounidenses mayores que cuenten con un presupuesto ajustado no deberían fiarse de los prestamistas en línea que ofrecen los denominados préstamos de día de pago del Seguro Social. Usted obtiene efectivo de inmediato —por lo general entre $300 y $500— a cambio de ceder una parte o la totalidad de su cheque de beneficios. No se deje engañar.

6. Sacar un adelanto en efectivo con su tarjeta de crédito

Los adelantos en efectivo son otra manera muy costosa de pedir prestado dinero. La tasa de interés suele ser un 10 % más elevada que la tasa estándar. Y por lo general debe pagar un monto equivalente al 3 % de la transacción. Tenga presente que el adelanto en efectivo es, simplemente, otro préstamo que debe pagar y, de hecho, incrementa su deuda.

Siguiente: No se engañe con préstamos desventajosos »

7. Engañarse a uno mismo con los “préstamos” que otorgan las casas de empeño

Tal vez crea que empeñar sus abrigos de piel, joyas y otros objetos de valor es un método rápido y bueno para obtener efectivo. Pues bien, no lo es. Si usted no cancela prontamente el préstamo obtenido a través de una casa de empeño, podrá perder con igual rapidez todos esos objetos personales que tanto atesora.

8. Recurrir a una compañía de liquidación de deudas

Las empresas dedicadas a la liquidación de deudas se presentan a sí mismas como una buena forma de solucionar el problema de un consumidor endeudado, pero cobran una tarifa muy elevada, a menudo de varios miles de dólares. Una consecuencia no deseada es que, luego de haber “liquidado” su deuda —por medio del pago de una suma muy inferior a la adeudada— usted termina recibiendo una bajísima calificación crediticia y una enorme factura del IRS (Servicio de Impuestos Internos). La agencia considera las deudas que han sido condonadas como una forma de ingreso, y exige el pago del impuesto correspondiente. En consecuencia, si usted se encuentra despierto a altas horas de la noche, preocupado por las cuentas que se acumulan, y ve en televisión esos infomerciales en donde le prometen ayudarlo a liquidar sus deudas “a cambio de unos pocos centavos por cada dólar”, hágase un favor y cambie de canal.

9. Declararse en quiebra en forma innecesaria

Hay ocasiones en las que declararse en quiebra es una necesidad, como cuando usted afronta una carga por gastos médicos que resulta irremontable, o una deuda de tarjetas de crédito que nunca estará en condiciones de saldar. Pero, ya que una declaración de quiebra queda asentada en su informe crediticio por unos largos diez años, convirtiéndolo en un paria financiero, esta medida deberá ser considerada como una opción de último recurso. No debería ser utilizada para quitarse de encima deudas menores.

10. Emitir cheques a los acreedores con fecha diferida

Cuando los cobradores golpean a su puerta y usted no cuenta con efectivo, a menudo muchos de ellos lo convencerán para que les de un cheque con fecha diferida. Hacerlo significa embarcarse en negocios riesgosos. Su situación económica podría cambiar en el futuro y si su cheque es rechazado, lo único que conseguirá es perjudicarse aun más desde el punto de vista financiero. Además, es sabido de la existencia de muchos acreedores inescrupulosos que cobran los cheques con fecha diferida en forma prematura.

11. Cometer actos ilícitos

No hace falta decirlo, pero, independientemente de cuán necesitado se encuentre de saldar una deuda, evite embarcarse en cualquier tipo de actividad fuera de la ley. Desafortunadamente, personas de todas las edades —incluidos estadounidenses de edad avanzada— han sido descubiertos robando, fingiendo que sus automóviles fueron robados o incluso que su casa se incendió, con el fin de cobrar el dinero del seguro. Estas acciones no solo son ilegales y moralmente incorrectas, sino que también pueden terminar costándole mucho más que dinero.

Lynnette Khalfani-Cox, The Money Coach(R), es experta en finanzas personales, figura de la radio y la televisión, y autora de numerosos libros, incluido el éxito editorial de The New York Times, Zero Debt: The Ultimate Guide to Financial Freedom (Cero deudas: guía definitiva para acceder a la libertad financiera).

Cómo ordenar sus finanzas después de los 50

¿Cuánto sabe sobre finanzas?

Página de inicio de AARP

¿Qué

0 | Add Yours

Deje su comentario en el campo de abajo.

Debe registrarse para comentar.

Siguiente Artículo

Lea Esto