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Nombra cualquier enfermedad común asociada con el envejecimiento —cáncer, demencia, enfermedad del corazón, síndrome metabólico, enfermedad del hígado graso no alcohólico, diabetes tipo 2— y la inflamación crónica jugará un papel.
De alguna manera, la inflamación crónica es como tener demasiado de algo bueno. Después de todo, que tu dedo se hinche alrededor de un corte significa que las células inmunitarias están haciendo su trabajo, yendo rápidamente al lugar y liberando compuestos inflamatorios que matan bacterias y previenen infecciones.
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Pero la inflamación crónica de bajo grado que persiste por semanas, meses o años es la variedad que desencadena enfermedades. Son tus células inmunitarias en acción. Pero en lugar de luchar contra bacterias extranjeras, atacan silenciosamente tu propio cuerpo, incluidos tus vasos sanguíneos, células cerebrales y órganos.
No está del todo claro por qué sucede esto, aunque se sabe que el estrés eleva los niveles de compuestos inflamatorios en el cuerpo, al igual que la obesidad, ya que las células de grasa ubicadas en lo profundo del vientre emiten compuestos inflamatorios cuando alcanzan una masa crítica. Se sabe que la genética influye en tu susceptibilidad a la inflamación.
La dieta también juega un papel muy importante, especialmente comer demasiado harina blanca, azúcar y alimentos fritos, y no suficiente fruta, verduras y pescado.
¿Puedes eliminar o reducir la inflamación a través de la dieta? Sí, según muestran las investigaciones. Por ejemplo, seguir de cerca una dieta al estilo mediterráneo se vinculó con una reducción del 11 al 30% (en inglés) en el riesgo de trastornos cognitivos relacionados con la edad, como el deterioro cognitivo, la demencia y la enfermedad de Alzheimer, según un informe del 2025 en GeroScience.
Dieta antiinflamatoria 101
A continuación, alimentos que te defenderán en la reducción de la inflamación.
1. Frutas y verduras
Cómo te ayudan: Su arsenal de vitaminas, minerales y miles de fitonutrientes (compuestos vegetales beneficiosos) previenen y atacan la inflamación crónica en muchos frentes. Algunos, como los carotenoides que dan color a las zanahorias y tomates, actúan como antioxidantes, manteniendo a raya a las moléculas potencialmente destructivas llamadas "oxidantes". Eso es crucial para nuestro bienestar porque, en exceso, los oxidantes destruyen células, dan lugar a inflamación crónica y de otras maneras nos ponen en riesgo de enfermedades del corazón, cáncer y otros asesinos. Otros fitonutrientes, como las antocianinas en los arándanos, trabajan más directamente, frenando la producción de compuestos inflamatorios, incluidos los producidos en el cerebro.
Además, la fibra en los productos se convierte en un festín para las bacterias en tu intestino, que devuelven el favor produciendo sustancias antiinflamatorias. Al ayudar a mantener tu peso bajo, las frutas y verduras te ayudan a evitar la inflamación inducida por la obesidad.
Qué comer: Todas las frutas y verduras combaten la inflamación de alguna manera. Las siguientes aparecen regularmente como protectoras en encuestas dietéticas a gran escala: manzanas, bayas, cítricos, peras, verduras de hoja verde y ensaladas, verduras verdes y amarillas (como judías verdes y pimientos amarillos), verduras crucíferas (como brócoli y repollo) y tomates.
Las guías dietéticas 2025-2030 recomiendan consumir al menos tres porciones de verduras y dos porciones de frutas al día.
Y escucha esto: Los arándanos también pueden mejorar la función cognitiva y el estado de ánimo, según muestran estudios.
2. Hierbas y especias
Cómo te ayudan: Al igual que las frutas y verduras, son ricas en vitaminas, minerales y fitonutrientes. Por ejemplo, el ácido rosmarínico, que se encuentra en el romero, el tomillo y otras hierbas, es tanto un antioxidante como un antiinflamatorio.
Qué comer: Todas pueden ser protectoras. Solo por nombrar algunas: hierbas como albahaca, eneldo, orégano, perejil, romero, salvia, estragón y tomillo, y especias como pimienta negra, canela, comino, ajo, pimientos picantes, anís estrellado y cúrcuma.
Sin guías oficiales sobre porciones, úsalas generosamente al hacer ensaladas, salsas, curris, guisos, pescado al horno y pollo, y otros platos.
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