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Guía de vacunas para adultos mayores

5 razones para ponerse una vacuna antineumocócica

Se recomienda para todos los adultos mayores de 65 años, y te explicamos a continuación por qué no debes esperar.

Una doctora atiende a su paciente

GETTY IMAGES

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¿Has planeado ir al consultorio del médico o a la farmacia este otoño para recibir tu vacuna anual contra la gripe, o el refuerzo actualizado contra la COVID-19? No te olvides de otra vacuna que es esencial para los adultos mayores: la vacuna que protege contra la enfermedad neumocócica. 

No te dejes engañar por su nombre gracioso, la enfermedad neumocócica es un asunto serio. Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), alrededor del 10% de los pacientes con enfermedad neumocócica invasiva, mueren a causa de la enfermedad. De hecho, si excluimos la COVID-19, esta enfermedad mata cada año a más personas en Estados Unidos que todas las demás enfermedades prevenibles mediante vacuna combinadas, y los adultos mayores se encuentran entre los que corren mayor riesgo de sufrir algunas de sus consecuencias más graves. 

¿Qué es la enfermedad neumocócica? Este es un término general para cualquier infección causada por la bacteria Streptococcus pneumoniae, como la neumonía y la meningitis. La bacteria se propaga cuando se transmiten por el aire secreciones respiratorias (como saliva o mucosidad) al toser o estornudar y luego se inhalan.

La Streptococcus pneumoniae es particularmente letal para los pulmones y puede causar la neumonía neumocócica, el tipo de neumonía más común en Estados Unidos. Se calcula que se hospitaliza cada año a 150,000 personas con esta enfermedad, y mata a alrededor de 1 de cada 20 personas infectadas.

La neumonía neumocócica tiene una alta tasa de mortalidad, “en particular entre las personas mayores de 65 años”, incluso si se toman los antibióticos adecuados, señala el Dr. Gregory Poland, director del Vaccine Research Group de Mayo Clinic.  Una razón importante: a medida que envejecemos, el sistema inmunitario es menos capaz de combatir las infecciones.

Sin embargo, los estudios muestran que es posible que la vacuna antineumocócica —que se recomienda para los adultos mayores de 65 años y para las personas con ciertos problemas de salud— ayude a reducir las probabilidades de contraer la enfermedad, o a reducir su gravedad si la contraes, y es posible que te evite una hospitalización, e incluso la muerte.

Eso es ya de por sí buena razón para ponerte la vacuna en cuanto reúnas los requisitos. Aquí tienes otras cinco:  

1. Es la temporada de la gripe

La temporada gripal es inminente, y los expertos esperan que este año sea una temporada particularmente difícil. Eso es importante porque “la neumonía neumocócica puede ocurrir a causa de otras infecciones virales, en particular la gripe", dice el Dr. William Schaffner, especialista en Enfermedades Infecciosas de la Facultad de Medicina de Vanderbilt University. 

A continuación, te explicamos cómo: el virus de la gripe se adhiere a las células que revisten las membranas mucosas en la parte de atrás de la garganta y la nariz, y las infecta. Por lo general, las células expulsan del cuerpo los agentes infecciosos por la nariz o la boca, o la persona simplemente se los traga. Sin embargo, cuando están debilitadas por la gripe, las células que revisten estas membranas permiten que las bacterias viajen hasta los bronquios y desencadenen una infección secundaria en los pulmones.

La infección inflama los alvéolos pulmonares y los hace llenarse de pus y líquido, dificultando la respiración y desencadenando toda una serie de síntomas desagradables.

Dicho esto, si vas a vacunarte contra la gripe y reúnes los requisitos para la vacuna antineumocócica, los CDC indican que puedes ponerte ambas vacunas al mismo tiempo.

2. Ayuda a prevenir infecciones muy graves en todo el cuerpo

Los pulmones no son la única parte del cuerpo vulnerable a las infecciones neumocócicas. Estos patógenos también invaden otras partes del cuerpo.

“Las infecciones bacterianas son por su naturaleza destructivas —son microbios que invaden el cuerpo—”, dice el Dr. Ian Neel, profesor clínico adjunto y director médico de la División de Geriatría y Gerontología de UC San Diego Health. “Si no se tratan, o si son parte de una cepa particularmente virulenta, por lo general se adhieren a un lugar específico, por ejemplo, a los pulmones. Si se extienden demasiado, penetran en otros tejidos circundantes y pasan al torrente sanguíneo. Y una vez en el torrente sanguíneo, se pueden propagar por todo el cuerpo, con resultados posiblemente catastróficos”.

Y puede tener consecuencias aún más graves. Las infecciones neumocócicas pueden causar sepsis, que es una respuesta inflamatoria agresiva que en última instancia puede provocar insuficiencia orgánica y la muerte. En casos menos frecuentes, la infección atraviesa la barrera cerebral y causa meningitis.

3. Quizás proteja el corazón

Las enfermedades cardíacas son la causa principal de muerte en el país, pero es posible que la vacuna antineumocócica tenga un efecto protector contra los episodios cardiovasculares en los adultos.

Un metaanálisis de 18 estudios, con más de 700,000 participantes, reveló que la vacuna antineumocócica polisacárida (PPV23) protege a las personas vacunadas contra algunos episodios cardiovasculares, específicamente los ataques cardíacos, en particular a las personas mayores de 65 años.

“Una de las cosas que hemos aprendido sobre los gérmenes que causan inflamación en nuestros cuerpos —como los organismos neumocócicos y los de la gripe— es que incluso después de recuperarnos de la enfermedad aguda, la inflamación persiste durante un tiempo y nos expone a mayor riesgo de sufrir un ataque cardíaco”, explica Schaffner.


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4. Tal vez beneficie al cerebro

Son necesarios estudios adicionales, pero una investigación prometedora indica la posibilidad de que la vacuna antineumocócica también se asocie con un menor riesgo de desarrollar la enfermedad de Alzheimer. Un equipo de investigadores de Duke University examinó los registros de medicamentos de más de 5,000 adultos mayores de 65 años para determinar si hay un vínculo entre la vacunación antineumocócica y el riesgo de enfermedad de Alzheimer.

Descubrieron que las personas que recibieron la vacuna antineumocócica entre las edades de 65 y 75 años tenían un riesgo hasta un 40% menor de padecer la enfermedad de Alzheimer más tarde en la vida. Los resultados se presentaron en la Conferencia Internacional 2020 de la Alzheimer's Association junto con otras investigaciones que también vincularon la vacuna contra la gripe con un menor riesgo de demencia. 

“Vacunarse contra la neumonía antes de los 75 años puede reducir el riesgo de padecer la enfermedad de Alzheimer más tarde en la vida, dependiendo del [perfil genético]”, indicó la autora del estudio Svetlana Ukraintseva en un comunicado de prensa. “Estos datos indican que la vacuna antineumocócica puede ser una candidata prometedora para la prevención individualizada de la enfermedad de Alzheimer, en particular entre los pacientes que no son portadores de ciertos genes de riesgo”.

5. La neumonía ataca de manera furtiva

Muchas personas, en particular los niños, tienen esta bacteria en la nariz o la garganta y no muestran ningún síntoma, ya que el sistema inmunitario evita que los gérmenes viajen a otras partes del cuerpo. Sin embargo, aún son capaces de transmitir la enfermedad a otros. Además, los síntomas de la neumonía —como la fiebre, la dificultad para respirar, el dolor en el pecho y la tos con flema o mucosidad— facilitan que se confunda con un resfriado persistente o un ataque de gripe. Sin embargo, a diferencia del resfriado o la gripe, a menudo se necesitan antibióticos para tratar la neumonía neumocócica.

Información importante sobre la vacuna antineumocócica

Quién la necesita: los CDC recomiendan vacunas antineumocócicas para los adultos mayores de 65 años y para las personas entre 19 y 64 años con factores de riesgo debido a ciertos trastornos médicos.

Qué vacuna ponerse: hay cuatro tipos diferentes de vacunas antineumocócicas en el mercado, pero los CDC recomiendan la PCV15 o la PCV20 para los adultos mayores de 19 años que se vacunen. Ten en cuenta que, si te pones la PCV15, debes administrarte la vacuna PPSV23 al menos un año más tarde. (Este periodo puede acortarse a ocho semanas cuando el paciente tiene una enfermedad que compromete el sistema inmunitario). Si en el pasado te has puesto la vacuna antineumocócica, pero nunca has completado la serie, pregúntale a tu proveedor de atención médica qué vacuna debes recibir.

¿Qué tan bien funcionan? Debido a que la PCV15 y la PCV20 son vacunas nuevas, no hay datos que demuestren su eficacia en condiciones reales. Dicho esto, se aprobaron estas vacunas porque los datos de los ensayos clínicos indican que causan una respuesta inmunitaria similar a la PCV13, según los CDC. Y los estudios muestran que la PCV13 ofrece excelente protección contra las infecciones neumocócicas graves en los adultos mayores.

Por qué la necesitas: la neumonía neumocócica causa alrededor de 150,000 hospitalizaciones cada año en los Estados Unidos, según las estadísticas de los CDC. Los niños pequeños y los adultos mayores de 65 años tienen la mayor incidencia de enfermedades graves, teniendo estos últimos más probabilidades de morir a causa de ellas.

Barbara Stepko tiene una larga trayectoria como escritora de salud y estilo de vida, y ha sido editora de Women’s Health e InStyle. Su trabajo ha aparecido en The Wall Street Journal, Parade y otras revistas nacionales.

Nota de redacción: Esta historia, publicada originalmente el 26 de octubre del 2020, se actualizó en septiembre del 2022 con nueva información.