De hecho, un nuevo estudio de investigación (en inglés) del Instituto de Políticas Públicas de AARP encontró que, bajo la propuesta del CRFB, el 80% de los beneficiarios vería erosionarse año tras año el poder adquisitivo de sus beneficios, un efecto que se acumula a medida que envejecen.
“Debido a que el impacto de los recortes al COLA se multiplica con el tiempo, un COLA de tarifa fija intensificaría las dificultades económicas para muchas personas de 80 y 90 años y para las personas que desarrollan discapacidades a edades relativamente jóvenes”, afirma el estudio.
AARP presionó a los legisladores para que hicieran automáticos los COLA en 1972 (anteriormente, cualquier aumento estaba sujeto a una votación del Congreso) y desde entonces ha luchado agresivamente contra los esfuerzos para reducir esos ajustes anuales por inflación.
Las encuestas de AARP muestran (en inglés) que muchas personas jubiladas ya sienten que el COLA actual no es suficiente para ayudarlas a mantenerse al día con el aumento de los costos. “Por eso AARP se opone a las propuestas que reducen el valor del Seguro Social con el tiempo, sin importar cómo las disfracen o qué nombre ingenioso les den”, escribió Sweeney en su publicación.
4. Exigimos un mejor servicio a los clientes del Seguro Social
La SSA ha batallado durante años para atender desafíos importantes en el servicio al cliente, incluidas largas esperas para recibir ayuda por teléfono o conseguir citas en las oficinas locales del Seguro Social, y demoras prolongadas en el procesamiento de solicitudes de discapacidad. En años recientes, AARP ha intensificado sus exigencias para que la agencia atienda mejor a quienes dependen de ella.
Durante años, AARP ha apoyado aumentar el presupuesto de servicio al cliente de la SSA para respaldar una mejor atención a los adultos mayores de la nación. Este año, la SSA recibió un aumento modesto de $50 millones para el año fiscal 2026, que termina el 30 de septiembre. La medida, que se convirtió en ley en febrero, incluyó otras condiciones (en inglés) relacionadas con el servicio al cliente, como pedirle a la SSA que evite cerrar oficinas de campo o reducir otras operaciones de servicio directo, y que presente informes mensuales al Congreso sobre los tiempos de espera de los clientes para citas en oficina.
Para el año fiscal 2027, AARP vuelve a pedirle al Congreso que asigne fondos sólidos para el servicio al cliente, señalando que las personas en el país siguen enfrentando largos tiempos de espera para servicios en persona y por teléfono.
“En pocas palabras, las personas están descontentas con el servicio al cliente de la SSA”, escribió AARP en una carta del 29 de mayo a los comités de asignaciones de la Cámara de Representantes y el Senado (en inglés), citando tiempos de espera telefónica que “se extienden por horas” y esperas para citas en persona “que pueden extenderse hasta dos meses”.
“Los trabajadores en Estados Unidos que han aportado al Seguro Social toda su vida esperan y merecen algo mejor”, dijimos.
AARP también le ha pedido a la SSA que garantice que los datos privados de las personas estén protegidos (en inglés), luego de que se revelara a principios de este año que un empleado del Departamento de Eficiencia del Gobierno (DOGE) asignado a la agencia firmó el año pasado un acuerdo para compartir datos sensibles del Seguro Social con un grupo externo de activismo político. (La SSA dice que no ha visto evidencia de que los datos de la SSA se compartieran con el grupo).
“A la SSA se le ha confiado la información sensible de cientos de millones de personas, y proteger esos datos contra el uso ilegal debe ser una prioridad máxima”, dijo Nancy LeaMond, después de que la SSA reveló el incidente en un escrito judicial de enero (en inglés). “Cualquiera que haya estado involucrado debe rendir cuentas, y la Administración del Seguro Social debe tomar medidas inmediatas para asegurar que algo así no pueda volver a pasar”.
5. Movilizamos a los votantes para poner al Seguro Social en el centro de las elecciones del 2026
AARP lanzó a principios de este año una nueva campaña de participación de votantes, pidiéndoles a nuestros socios que hagan del Seguro Social un tema determinante en el 2026.
La campaña “Soy votante del Seguro Social” (en inglés) anima a los votantes mayores a preguntarles a los candidatos cómo abordarían el déficit de financiamiento del programa y a comprometerse a apoyar únicamente a candidatos que prometan proteger y fortalecer el Seguro Social.
“Lo que estamos haciendo es tratar de incorporar la membresía de AARP y a la población de 50 años o más en la ecuación electoral para que el Seguro Social sea uno de esos temas de los que se hable mucho este otoño”, explica John Hishta, vicepresidente sénior de campañas de AARP.
Hishta señala que se proyecta que el fondo fiduciario del Seguro Social para beneficios de jubilación y sobrevivientes se agotará para el 2032 (la estimación del 2034 corresponde a ese fondo y al fondo fiduciario de discapacidad combinados), una fecha que cae dentro del mandato de seis años de los senadores de EE.UU. elegidos este noviembre.
A diferencia de la mayoría de los ciclos electorales, cuando “los candidatos solo le dan importancia de palabra al Seguro Social”, quienes se postulan este año estarán “directamente involucrados” en la elaboración de soluciones para proteger el programa, dice Hishta. AARP está trabajando para asegurarse de que los candidatos sean específicos sobre “cómo van a resolver finalmente el financiamiento del Seguro Social, no solo para esta generación sino para las generaciones futuras”, dice.
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