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¿Cuándo necesitas un antibiótico?
Estos medicamentos que salvan vidas pueden ayudar, pero solo cuando realmente los necesitas.
Tiempo de lectura: 7 minutos
Puntos principales
- Los antibióticos tratan infecciones bacterianas, pero no enfermedades virales como los resfriados, la gripe, la COVID-19 o el VRS.
- Tomar antibióticos cuando no se necesitan puede aumentar la resistencia a los antibióticos y elevar el riesgo de infecciones difíciles de tratar, especialmente en adultos mayores.
- Haz preguntas si tu médico te receta un antibiótico o si no te lo recomienda.
¿Tienes fiebre, congestión en la cabeza o un resfriado en el pecho y no mejoras? Puede que tengas la tentación de pedirle un antibiótico a tu médico. Pero es importante saber que estos medicamentos solo funcionan para ciertos tipos de infecciones, y tomarlos cuando no los necesitas podría hacer más mal que bien, especialmente a medida que envejeces.
Esto es lo que debes saber sobre los antibióticos, incluidas las preguntas que debes hacerle a tu médico si te receta uno.
Los antibióticos tratan las infecciones bacterianas
Muchas enfermedades comunes que se propagan durante el otoño y el invierno —incluidas la gripe, la COVID y el VRS— son causadas por infecciones virales. Pero los antibióticos no funcionan contra los virus; solo tratan infecciones bacterianas, dice la Dra. Preeti Malani, profesora de Medicina en la División de Enfermedades Infecciosas de la Facultad de Salud Pública de la Universidad de Míchigan.
El desafío es que los síntomas por sí solos no siempre les indican a los médicos si una enfermedad es viral o bacteriana. El dolor de garganta puede ser causado por cualquiera de las dos; también una tos que no desaparece. Por eso tu médico podría hacerte algunas pruebas.
Pruebas para infecciones bacterianas: algunas pruebas ambulatorias, como la mayoría de las pruebas de estreptococo, pueden identificar bacterias específicas y ayudar a determinar si necesitas un antibiótico. En otros casos, tu médico puede buscar señales de una infección bacteriana —o intentar descartarla— mediante muestras de sangre o esputo, o pruebas de diagnóstico por imágenes.
Si los resultados apuntan a una infección bacteriana, tu médico puede recetarte un antibiótico según las bacterias que considere más propensas a estar causando tu enfermedad. Esto se conoce como tratamiento empírico, y la mayoría de las personas mejoran con él, dice Malani. En un entorno hospitalario, es más probable que los médicos soliciten pruebas para identificar las bacterias específicas que causan tu infección.
Si no mejoras con un antibiótico, una posibilidad es que las bacterias que causan tu infección sean resistentes a ese medicamento. En ese caso, tu médico puede cambiarte a un antibiótico diferente. “Ahí es donde surge parte de la incertidumbre sobre el diagnóstico”, dice Barbara Santevecchi, profesora clínica asociada de la Facultad de Farmacia de la Universidad de Florida.
Pruebas para una infección viral: si llegas enfermo al consultorio, tu médico también puede tomar una muestra de tu nariz o garganta para hacerte pruebas de gripe, COVID-19 y otras enfermedades virales. Si la prueba da positivo, sabrá que no necesitas un antibiótico y, en cambio, podría recetarte un medicamento antiviral para ayudarte a sentirte mejor.
Una sola prueba que pueda determinar si una enfermedad es viral o bacteriana todavía no está ampliamente disponible ni se usa de forma rutinaria en la práctica clínica, aunque eso podría cambiar en el futuro.
Los adultos mayores tienen un mayor riesgo de infecciones resistentes a los antibióticos
Al menos el 28% de los antibióticos recetados en entornos ambulatorios son innecesarios, y alrededor del 30% de los recetados en hospitales de EE.UU. son innecesarios o no óptimos, informan los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC).
Tomar un antibiótico cuando no tienes una infección bacteriana puede perjudicar tu salud. Aumenta el riesgo de resistencia a los antibióticos, que ocurre cuando las bacterias de tu cuerpo se adaptan a los antibióticos, haciendo que el medicamento sea ineficaz en el futuro. Esto puede hacer que ciertas infecciones bacterianas sean más difíciles de tratar. No usar los antibióticos correctamente también puede dañar la salud de tu intestino, ya que los antibióticos pueden destruir bacterias beneficiosas del microbioma.
Cada año, 2.8 millones de personas en Estados Unidos contraen infecciones resistentes a los antibióticos, según los CDC, y los adultos mayores se ven afectados de manera desproporcionada debido a varios factores, entre ellos los cambios en el sistema inmunitario asociados con el envejecimiento y una mayor probabilidad de tener múltiples problemas de salud.
Las estadías en hospitales y hogares de ancianos también pueden aumentar el riesgo de una persona de contraer una infección resistente a los antibióticos, o incluso un organismo multirresistente (MDRO); un germen que resiste varios antibióticos.
Aproximadamente el 40% de las muertes por infecciones resistentes a los antibióticos (en inglés) ocurren en personas de 65 años o más, según un estudio del 2022 publicado en Clinical Infectious Diseases.
Aunque la mayoría de los adultos mayores de 50 años saben que usar antibióticos en exceso es problemático porque puede provocar resistencia a los antibióticos, los resultados de una encuesta del 2021 publicada en Infection Control and Hospital Epidemiology revelaron que el 34% de los encuestados de 50 a 80 años pensaban que los antibióticos podían tratar un resfriado o la gripe (en inglés), enfermedades virales que no responden a los antibióticos. Aproximadamente el 40% dijeron que esperarían recibir un antibiótico si fueran al médico por un resfriado o gripe.
Es más probable que a los adultos mayores les receten antibióticos
A pesar del mayor riesgo de infecciones resistentes a los antibióticos, los adultos mayores tienen 1.5 veces más probabilidades de recibir antibióticos en un año determinado que los adultos más jóvenes. Un estudio encontró que los adultos de 65 años o más recibieron antibióticos innecesarios en más del 46% de las consultas por infecciones de las vías respiratorias que no eran causadas por bacterias.
Parte de la razón es que las infecciones pueden ser más peligrosas en los adultos mayores; enfrentan un mayor riesgo de hospitalización y muerte, incluso por gérmenes comunes. Y debido a este mayor riesgo, las investigaciones han encontrado que los médicos pueden estar más inclinados a recetar un antibiótico si creen que ayudará a evitar que un paciente empeore, incluso si no está claro si las bacterias son la causa.
El diagnóstico también puede ser complicado porque algunos síntomas en los adultos mayores pueden tener muchas explicaciones posibles. Un cambio en el olor o color de la orina, por ejemplo, puede generar preocupación por una infección de las vías urinarias, aunque también puede deberse a la deshidratación, medicamentos o problemas del hígado o los riñones.
Si tu médico está considerando recetarte un antibiótico, asegúrate de informarle sobre todos los medicamentos y suplementos que tomas, ya que los antibióticos pueden interactuar con otros medicamentos, como los anticoagulantes como la warfarina, señala Malani.
Además, dile a tu médico si tienes una alergia a la penicilina. Es posible que ya no la tengas, ya que el cuerpo normalmente elimina los anticuerpos de la alergia con el tiempo. De hecho, aproximadamente el 10% de las personas creen que tienen alergia a la penicilina, pero menos del 1% realmente la tienen, dice Santevecchi, citando datos de los CDC (en inglés).
Las enfermedades respiratorias comunes no responden a los antibióticos
¿Qué enfermedades se tratan con antibióticos? Pueden ser eficaces si tienes:
- faringitis estreptocócica
- tos ferina
- infección de las vías urinarias
- neumonía bacteriana
- sífilis
- clamidia
- gonorrea
- algunas infecciones de la piel, como la celulitis
- algunas infecciones de oído
Los antibióticos no funcionan contra las infecciones virales ni fúngicas, por lo que no pueden ayudarte si tienes:
- un resfrío
- influenza (gripe)
- COVID-19
- virus respiratorio sincitial (VRS)
- neumonía por causas virales o fúngicas
- bronquitis viral
Dicho esto, algunas infecciones virales pueden provocar infecciones secundarias que podrían ser causadas por bacterias. En este caso, un antibiótico puede ayudar a eliminar la infección secundaria.
Qué esperar al tomar un antibiótico
Si te recetan un antibiótico, pregúntale a tu médico o farmacéutico cuándo tomarlo y si debes tomarlo con comida o junto con otros medicamentos. También debes preguntar sobre posibles efectos secundarios o interacciones con medicamentos, dice Malani.
Algunos antibióticos pueden causar sarpullido, diarrea, náuseas, mareos e infecciones por hongos. Los efectos secundarios serios pueden incluir reacciones alérgicas o cutáneas graves, así como infecciones resistentes a los antibióticos.
“No hay medicamentos que no tengan efectos secundarios [posibles]”, dice Santevecchi.
Si tu médico te receta antibióticos, probablemente los tomarás durante una semana más o menos. Es importante que los tomes según lo recetado, enfatizan los expertos. Debes asegurarte de que destruyan todas las bacterias para que no puedan multiplicarse de nuevo, incluso si te sientes mejor después de solo unos días. Pregúntale a tu médico qué señales de alerta debes vigilar y cuándo deberías empezar a sentirte mejor con el antibiótico.
Si estás tomando un antibiótico y no te sientes mejor después de unos días, díselo a tu médico para que pueda reevaluarte.
Los puntos principales fueron creados con la asistencia de IA generativa. Un editor de AARP revisó y refinó el contenido para garantizar su exactitud y claridad.
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