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Medicamentos que pueden causar pérdida de memoria

¿Tiene dificultades para recordar las cosas? Podría ser el efecto secundario de uno de sus medicamentos.

Mujer frotándose la sien

Larry Williams/Corbis

¿Olvidadizo? Los medicamentos recetados que está tomando podrían estar interfiriendo con su memoria.

In English l Durante mucho tiempo, los médicos desestimaron la falta de memoria y la confusión mental como parte normal del envejecimiento. Pero los científicos ahora saben que la pérdida de memoria a medida que uno envejece de ningún modo es algo que no se pueda evitar. En realidad, el cerebro puede generar nuevas neuronas y reconfigurar sus conexiones durante toda la vida.


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1. Ansiolíticos (Benzodiacepinas)

Por qué se recetan: Las benzodiacepinas se usan para tratar una variedad de trastornos de la ansiedad, agitación, delirio y espasmos musculares, y para prevenir convulsiones. Debido a que las benzodiacepinas tienen un efecto sedante, a veces se recurre a ellas para tratar el insomnio y la ansiedad que pueden acompañar a la depresión.

Ejemplos: Alprazolam (Xanax), clordiazepóxido (Librium), clonazepam (Klonopin), diazepam (Valium), flurazepam (Dalmane), lorazepam (Ativan), midazolam (Versed), quazepam (Doral), temazepam (Restoril) y triazolam (Halcion).

Por qué pueden causar pérdida de memoria: Las benzodiacepinas disminuyen la actividad en partes claves del cerebro, como aquellas involucradas en la transferencia de acontecimientos de la memoria de corto plazo a la memoria de largo plazo. En efecto, las benzodiacepinas se utilizan en la anestesia por este mismo motivo. Cuando se las agrega en el cóctel de medicamentos del anestesiólogo, los pacientes rara vez recuerdan alguna sensación desagradable del procedimiento. El midazolam (Versed) posee, especialmente, marcadas propiedades amnésicas.

Alternativas: Mi opinión es que las benzodiacepinas deberían recetarse solo en raras ocasiones a las personas mayores y únicamente por períodos cortos. Debido a que a las personas mayores les lleva mucho más tiempo que a los jóvenes eliminar estos fármacos del organismo, la consiguiente acumulación supone para aquellas un mayor riesgo de pérdida de memoria, además de delirios, caídas, fracturas y accidentes automovilísticos.

Si toma alguno de estos fármacos contra el insomnio, ansiedad leve o agitación, converse con un médico u otro profesional de la salud sobre la conveniencia de tratar su trastorno con otro tipo de medicamentos o sin fármacos. Si tiene insomnio, por ejemplo, la melatonina podría ayudar. Si la toma antes de irse a acostar en dosis de 3 a 10 mg, la melatonina puede ayudar a restablecer patrones saludables de sueño.

Asegúrese de consultar con un profesional de la salud antes de interrumpir o reducir la dosis de cualquier benzodiacepina. Dejar de tomar este fármaco en forma repentina puede ocasionar graves efectos secundarios, por lo que siempre un profesional de la salud debería monitorear el proceso.

2. Medicamentos para reducir el colesterol (estatinas)

Por qué se recetan: Las estatinas se utilizan en el tratamiento del colesterol alto.

Ejemplos: Atorvastatina (Lipitor), fluvastatina (Lescol), lovastatina (Mevacor), pravastatina (Pravachol), rosuvastatina (Crestor) y simvastatina (Zocor).

Por qué pueden causar pérdida de memoria: Los fármacos que reducen los niveles de colesterol en sangre pueden afectar la memoria y otros procesos mentales, ya que a la vez disminuyen los niveles de colesterol en el cerebro. En el cerebro, estos lípidos son esenciales para la formación de conexiones entre las neuronas; los vínculos que subyacen a la memoria y el aprendizaje. (El cerebro, de hecho, contiene un cuarto del colesterol de todo el organismo).

Según un estudio publicado en la revista Pharmacotherapy en el 2009, tres de cada cuatro personas que tomaban estos fármacos sufrían efectos cognitivos adversos, “probable o ciertamente relacionados con” el fármaco. Los investigadores observaron, además, que el 90 % de los pacientes que interrumpían la terapia con estatinas informaban mejoras en la cognición, a veces en cuestión de días. En febrero del 2012, la FDA (Administración de Alimentos y Medicamentos) ordenó a las compañías farmacéuticas que agregaran una nueva etiqueta de advertencia sobre posibles trastornos de memoria a la información farmacológica de las estatinas.

Alternativas: Si usted es uno de los tantos estadounidenses de edad a quienes no se les ha diagnosticado una enfermedad coronaria, pero están tomando estos fármacos para tratar su colesterol LDL (“malo”) apenas elevado o su colesterol bajo HDL (“bueno”), consulte con su médico u otro prestador de asistencia médica sobre la conveniencia de reemplazarlo por una combinación de vitamina B12 sublingual (el comprimido se coloca debajo de la lengua) (1,000 mcg diarios), ácido fólico (800 mcg diarios) y vitamina B6 (200 mg diarios).

3. Anticonvulsivos

Por qué se recetan: Los anticonvulsivos, que durante mucho tiempo se han usado para tratar las convulsiones, se utilizan cada vez más para tratar los dolores neuropáticos, los trastornos bipolares, los trastornos del estado de ánimo y las manías.

Ejemplos: Acetazolamida (Diamox), carbamazepina (Tegretol), ezogabina (Potiga), gabapentina (Neurontin), lamotrigina (Lamictal), levetiracetam (Keppra), oxcarbazepina (Trileptal), pregabalina (Lyrica), rufinamida (Banzel), topiramato (Topamax), ácido valproico (Depakote) y zonisamida (Zonegran).

Por qué pueden causar pérdida de memoria: Se cree que los anticonvulsivos limitan las convulsiones mediante el bloqueo del flujo de señales provenientes del sistema nervioso central. Y, todos los depresores del sistema nervioso central, como los anticonvulsivos, pueden causar pérdida de memoria.

Alternativas: A muchos pacientes con convulsiones les da buen resultado tomar fenitoína (Dilantin), que tiene un impacto menor o nulo sobre la memoria. Muchos pacientes con dolor neuropático crónico descubren que la venlafaxina (Effexor) —que tampoco afecta la memoria— alivia el dolor.

4. Antidepresivos (antidepresivos tricíclicos)

Por qué se recetan: Los antidepresivos tricíclicos se prescriben para la depresión y, cada vez más, para los trastornos de ansiedad, desórdenes alimentarios, trastorno obsesivo compulsivo, dolor crónico, para dejar de fumar y para tratar algunos trastornos hormonales, como la dismenorrea severa y los sofocos.

Ejemplos: Amitriptilina (Elavil), clomipramina (Anafranil), desipramina (Norpramin), doxepina (Sinequan), imipramina (Tofranil), nortriptilina (Pamelor), protriptilina (Vivactil) y trimipramina (Surmontil).

Por qué pueden causar pérdida de memoria: Un 35 % de los adultos que toman antidepresivos tricíclicos informan algún grado de disfunción de la memoria, y un 54 % manifiesta tener dificultad para concentrarse. Se cree que estos antidepresivos causan problemas de memoria al bloquear la acción de la serotonina y la norepinefrina, dos de los mensajeros químicos clave del cerebro.

Alternativas: Consulte a su prestador de asistencia médica sobre si, en su caso, las terapias no medicamentosas podrían llegar a funcionar igual o mejor que un fármaco. Podría analizar también una disminución de su dosis (los efectos secundarios de los antidepresivos a menudo están relacionados con la dosis) o cambiar a un inhibidor selectivo de recaptación de serotonina/ norepinefrina (SSRI/SNRI). De los fármacos de esta categoría, considero que la venlafaxina (Effexor) es la que menos efectos secundarios adversos tiene en los pacientes mayores.

5. Analgésicos narcóticos

Por qué se recetan: También llamados analgésicos opiáceos, estas medicaciones se utilizan para aliviar el dolor crónico moderado a severo, como el dolor causado por la artritis reumatoide.

Ejemplos: Fentanilo (Duragesic), hidrocodona (Norco, Vicodin), hidromorfona (Dilaudid, Exalgo), morfina (Astramorph, Avinza) y oxicodona (OxyContin, Percocet). Estos fármacos vienen en diversos formatos, como tabletas, soluciones inyectables, parches transcutáneos y supositorios.

Por qué pueden causar pérdida de memoria: Estos fármacos inhiben las señales que transmiten la sensación de dolor dentro del sistema nervioso central, y embotan la propia reacción emocional ante el dolor. Ambas acciones están mediadas por mensajeros químicos que también están involucrados en varios aspectos de la cognición. Por ende, el uso de estos fármacos puede interferir con la memoria de largo y corto plazo, en especial si se usan durante períodos prolongados.

Alternativas: En pacientes menores de 50 años, el tratamiento con antiinflamatorios no esteroides (NSAID) es la terapia de primera línea contra el dolor. Desafortunadamente, esta terapia resulta menos apropiada para los pacientes mayores que enfrentan un riesgo alto de sufrir una hemorragia gastrointestinal peligrosa. Según datos arrojados por investigaciones realizadas, el riesgo aumenta con la dosis y la duración del tratamiento.

Converse con su médico u otro prestador de asistencia médica sobre la posibilidad de que el tramadol (Ultram), un analgésico no narcótico, pueda ser una opción adecuada en su caso. A menudo, recomiendo a mis pacientes complementar cada dosis de 50 mg con una tableta de 325 mg de acetaminofeno (Tylenol). Si bien son fármacos expendidos bajo receta que combinan tramadol y acetaminofeno, estos productos contienen solo 37.5 mg de tramadol, y, según mi experiencia, los pacientes en general necesitan una dosis mayor.

6. Fármacos para tratar la enfermedad de Parkinson (Agonistas de la dopamina)

Por qué se recetan: Estos fármacos se usan para tratar la enfermedad de Parkinson, algunos tumores pituitarios y, cada vez más, el síndrome de las piernas inquietas (RLS).

Ejemplos: Apomorfina (Apokyn), pramipexol (Mirapex) y ropinirol (Requip).

Por qué pueden causar pérdida de memoria: Estos medicamentos activan las vías de señalización de la dopamina, que actúa como mensajero químico en diversas funciones cerebrales, como la motivación, la experiencia de placer, el control de la motricidad fina, el aprendizaje y la memoria. Consecuentemente, los principales efectos secundarios pueden incluir pérdida de memoria, confusión, delirios, alucinaciones, somnolencia y comportamientos compulsivos como comer en exceso o apostar.

Alternativas: Si está en tratamiento para combatir el RLS, consulte con su médico o farmacéutico acerca de si alguno de los medicamentos recetados o de venta libre que está tomando pueden ser la causa de su pérdida de memoria. Entre los potenciales responsables se encuentran muchos fármacos contra las náuseas y las convulsiones, medicamentos antipsicóticos con efectos tranquilizantes, algunos antidepresivos y algunos fármacos contra resfríos y alergias. En este caso, el RLS y los problemas de memoria podrían resolverse, simplemente, si reemplaza la medicación en cuestión por otro fármaco.

7. Antihipertensivos (betabloqueantes)

Por qué se recetan: Los betabloqueantes desaceleran la frecuencia cardiaca y reducen la presión sanguínea, y suelen prescribirse para casos de presión alta, insuficiencia cardiaca congestiva y arritmia. También se usan para tratar el dolor de pecho (angina), las migrañas, los temblores y, en forma de gotas oftálmicas, determinados tipos de glaucoma.

Ejemplos: Atenolol (Tenormin), carvedilol (Coreg), metoprolol (Lopressor, Toprol), propranolol (Inderal), sotalol (Betapace), timolol (Timoptic) y otros fármacos cuyos nombres químicos terminan en “-olol”.

Por qué pueden causar pérdida de memoria: Se cree que los betabloqueantes causan problemas de memoria al interferir con (o “bloquear”) la acción de mensajeros químicos del cerebro fundamentales, incluida la norepinefrina y la epinefrina.

Alternativas: Para las personas mayores, los bloqueantes del canal del calcio a base de benzodiacepina, otro tipo de medicación antihipertensiva, suelen ser más seguros y más eficaces que los betabloqueantes. Si el betabloqueante está usándose para tratar un glaucoma, recomiendo que converse con su profesional de la salud sobre la posibilidad de tomar, en su lugar, un inhibidor de la anhidrasa carbónica como la dorzolamida (Tursopt).

8. Píldoras para dormir (Sedantes hipnóticos no benzodiacepinas)

Por qué se recetan: A veces llamados fármacos “Z”, estos medicamentos se usan también para tratar el insomnio y otros trastornos del sueño. También se las prescribe para combatir la ansiedad leve.

Ejemplos: Eszopiclona (Lunesta), zaleplón (Sonata) y zolpidem (Ambien).

Por qué pueden causar pérdida de memoria: Si bien son molecularmente diferentes de las benzodiacepinas (antes mencionadas en el ítem N.° 1 del listado), actúan sobre muchas de las mismas vías y mensajeros químicos del cerebro, y producen los mismos efectos secundarios y problemas de adicción y abstinencia.

Los medicamentos “Z” también pueden provocar amnesia y, en ocasiones, llevar a comportamientos peligrosos o extraños, como ponerse a cocinar o manejar un auto, sin recordarlo una vez despiertos.

Alternativas: Existen fármacos alternativos y tratamientos no medicamentosos para el insomnio y la ansiedad, por lo cual le recomendamos conversar con su profesional de la salud acerca de las opciones disponibles. La melatonina, en dosis de 3 a 10 mg antes de acostarse, por ejemplo, a veces ayuda a restablecer patrones de sueño saludables.

Asegúrese de consultar con su profesional de la salud antes de interrumpir o reducir la dosis de cualquier somnífero. Dejar de tomar este fármaco en forma repentina puede ocasionar graves efectos secundarios, por lo que siempre un profesional de la salud debería monitorear el proceso.

9. Fármacos para tratar la incontinencia (Anticolinérgicos)

Por qué se recetan: Estos medicamentos suelen usarse para aliviar los síntomas de la vejiga hiperactiva y reducir los episodios de incontinencia de urgencia, unas ganas imperiosas de orinar tan repentinas e intensas que, a menudo, uno no logra llegar al baño a tiempo.

Ejemplos: Darifenacina (Enablex), mirabegron (Myrbetriq), oxibutinina (Ditropan XL, Gelnique, Oxytrol), solifenacina (Vesicare), tolterodina (Detrol) y trospium (Sanctura). Otro producto con oxibutinina, Oxytrol para Mujeres (Oxytrol for Women), se expende sin necesidad de prescripción médica.

Por qué pueden causar pérdida de memoria: Estos fármacos bloquean los efectos de la acetilcolina, mensajero químico involucrado en todo tipo de funciones corporales. En la vejiga, los anticolinérgicos impiden las contracciones involuntarias de los músculos que controlan el flujo de orina. En el cerebro, inhiben la actividad de los centros de la memoria y el aprendizaje. El riesgo de pérdida de memoria aumenta cuando se toman estos medicamentos por un período largo o se usan en conjunción con otros fármacos anticolinérgicos.

Según un estudio del 2006 sobre la oxibutinina ER, por ejemplo, su efecto sobre la memoria es comparable a unos 10 años de envejecimiento cognitivo (“en otras palabras”, según explicó el autor principal del estudio, “hemos hecho que esta gente ya no se desempeñe como personas de 67 años de edad, sino como si tuvieran 77”).

Las personas mayores son especialmente vulnerables a otros efectos adversos de estos fármacos, incluida la constipación (que, a su vez, puede ocasionar incontinencia urinaria), visión borrosa, mareos, ansiedad, depresión y alucinaciones.

Alternativas:
Como primera medida, es importante que se asegure de contar con el diagnóstico correcto. Compruebe con su médico u otro profesional de la salud si esos síntomas de incontinencia urinaria pueden provenir de otra afección (como infección del tracto urinario u otra forma de incontinencia) o de un medicamento (algún fármaco para controlar la presión sanguínea, un diurético o un relajante muscular).

Una vez descartadas esas opciones, recomiendo probar algunos cambios simples en su estilo de vida, como reducir el consumo de bebidas con cafeína y alcohol, beber menos antes de acostarse y hacer ejercicios de Kegel para reforzar los músculos pélvicos que ayudan a controlar la micción.

Si nada de eso funciona, considere probar los pañales para adultos, las toallitas o los protectores íntimos, que pueden comprarse en cualquier lugar. Pueden usarse con comodidad (y sin ser advertidos por los demás) debajo de la ropa y eliminar, virtualmente, cualquier riesgo de sufrir un bochornoso accidente. Según mi experiencia, muchos pacientes son reacios a intentar esta estrategia, pero una vez superado el escollo inicial, terminan prefiriéndola por cuestiones de seguridad y tranquilidad.

10. Antihistamínicos (de primera generación)

Por qué se recetan: Estos medicamentos se usan para aliviar y prevenir síntomas de alergia o de resfrío común. Algunos antihistamínicos también se usan para evitar el vértigo, las náuseas, los vómitos y los mareos, y para tratar trastornos de ansiedad o insomnio.

Ejemplos: Bromfeniramina (Dimetane), carbinoxamina (Clistin), clorfeniramina (Chlor-Trimeton), clemastina (Tavist), difenidramina (Benadryl) e hidroxicina (Vistaril).

Por qué pueden causar pérdida de memoria: Estos medicamentos (recetados y de venta libre) inhiben la liberación de acetilcolina, mensajero químico involucrado en una amplia gama de funciones corporales. En el cerebro, inhiben la actividad de la memoria y los centros de aprendizaje, lo que puede llevar a una pérdida de memoria.

Alternativas: Los pacientes mayores muestran una mejor tolerancia a los antihistamínicos de última generación como la loratadina (Claritin) y la cetirizina (Zyrtec), que no suponen los mismos riesgos contra la memoria y la cognición.

“Consulte al farmacéutico” es escrito por Armon B. Neel Jr., PharmD, farmacéutico geriátrico acreditado, en colaboración con el periodista Bill Hogan. Ambos son coautores de Are Your Prescriptions Killing You?  (¿Lo están matando sus medicamentos?), publicado por Atria Books.

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