Skip to content
 

¿Tomas varios medicamentos? Ten cuidado con los efectos secundarios

Casi la mitad de los adultos mayores toman al menos cinco medicamentos diarios, y los efectos secundarios pueden acumularse.

Dibujo de organizador de pastillas

VLADST / GETTY IMAGES

In English

En marzo del 2021, Mary Ann Johnson, quien reside en Warwick, Rhode Island, se agachó para recoger algo del piso y de repente se sintió mareada. Trató de llegar hasta el sofá, pero tropezó con una silla, se cayó y la silla cayó sobre ella. Johnson terminó con una rodilla fracturada y un corte profundo en la frente.

No era la primera vez que Johnson se caía en los últimos meses, y además se sentía constantemente cansada y débil. Afortunadamente, su médico reconoció que los mareos y la fatiga a veces pueden ser un efecto secundario de la medicación, por lo que le pidió a un farmacéutico clínico que revisara las prescripciones de su paciente. Johnson, de 70 años, estaba tomando más de 16 medicamentos, incluidos varios que afectan el sistema nervioso central (el cerebro y la médula espinal).

La farmacéutica Brianna Kimball recomendó que Johnson redujera la dosis de uno de sus medicamentos recetados y dejara de tomar completamente otros tres. La diferencia fue notable.

“Estoy bien sin ellos”, dice Johnson, “y no he sentido mareos”.

Más píldoras que nunca

Los expertos han estado advirtiendo durante años sobre los peligros de tomar cinco o más fármacos al mismo tiempo, un fenómeno que se conoce como polifarmacia. Así y todo, en las últimas dos décadas, el porcentaje de personas de 65 años o más que toman cinco o más medicamentos recetados se ha triplicado, del 14 al 42%, según datos de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC). Casi el 20% de los adultos mayores toman 10 medicamentos o más, según el Lown Institute.

El uso de medicamentos de venta libre y suplementos dietéticos también muestra niveles récord, de acuerdo con datos del Council for Responsible Nutrition.

Mientras que los medicamentos son fundamentales para mantenernos sanos, todos ellos tienen efectos secundarios. Y cuantos más medicamentos tomamos, mayor es el riesgo de experimentar un problema o una interacción peligrosa, dice la Dra. Sabine von Preyss-Friedman, especialista geriatra y directora médica del Avalon Health Care Group, el cual, entre otras cosas, provee servicios de vida asistida y de cuidado de la salud en el hogar.

Consejos para evitar la sobrecarga de medicamentos

  • Prueba alternativas no farmacológicas. Antes de tomar un medicamento nuevo, fíjate si existe una manera de tratar el problema sin medicamentos. ¿Puedes modificar tu dieta para controlar la diabetes o la hipertensión? ¿Eliminar la cafeína para ayudar con el insomnio?
  • Lee la guía o el prospecto del medicamento. Presta especial atención a las interacciones peligrosas y a los efectos secundarios, teniendo en cuenta que es posible que no te causen un problema inmediato. 
  • Mantén una lista actualizada de tus medicamentos. Asegúrate de incluir los medicamentos de venta libre y los suplementos, que pueden causar reacciones peligrosas cuando se combinan con ciertos medicamentos recetados.
  • Usa una sola farmacia. Los descuentos podrían tentarte a transferir tus medicamentos a distintas farmacias, pero si surtes todas tus recetas en un mismo lugar, al farmacéutico le resultará más fácil detectar las posibles interacciones o inquietudes sobre la seguridad de tus medicamentos.
  • Programa una revisión de los medicamentos que tomas. Siéntate con tu médico de cabecera o con tu farmacéutico y conversa sobre cada uno de tus medicamentos y suplementos: pregunta por qué lo estás tomando, si hay formas más seguras de controlar tus síntomas y si vale la pena intentar dejarlo.

Cada día, 750 adultos mayores de 65 años ingresan al hospital por efectos secundarios graves de un medicamento, según el Lown Institute. Un estudio (en inglés) del Lown Institute halló que las personas que toman cinco o más medicamentos son un 88% más propensas a buscar atención por complicaciones o efectos secundarios de un fármaco. Otra investigación (en inglés) indica que el riesgo de caídas aumenta un 7% por cada medicamento que toma una persona.

“Se llega al punto en el que tomar demasiados medicamentos se convierte en una enfermedad en sí misma”, dice von Preyss-Friedman.

Los adultos mayores corren un riesgo más alto

Los adultos mayores acumulan medicamentos por varios motivos. Uno de ellos es que viven más tiempo y es más probable que sufran alguna enfermedad crónica que requiera control médico. Pero también sucede que, cuando los pacientes informan de algún síntoma, los médicos tienen la tendencia a prescribir un nuevo medicamento primero, en vez de recomendar un cambio en el estilo de vida o considerar si el síntoma podría ser causado por otro fármaco.

“Es siempre más fácil agregar otro medicamento que eliminar uno”, dice von Preyss-Friedman.

Los adultos que ven a varios médicos para controlar enfermedades crónicas corren el riesgo de que cada especialista les prescriba un medicamento diferente sin tener en cuenta el efecto general en el paciente, dice Hedva Barenholtz Levy, presidenta de la American Society of Consultant Pharmacists y farmacéutica independiente en St. Louis. 

“Tuve un paciente de 74 años que tenía tres médicos y, entre todos, le habían recetado 26 medicamentos”, dice Levy. “Tomaba medicamentos que su médico de cabecera ni siquiera sabía que le habían recetado otros médicos, y tenía varias reacciones adversas, entre ellas mareos e incapacidad para concentrarse”.

También es común que los adultos mayores continúen tomando un medicamento durante décadas sin detenerse a considerar si sigue siendo necesario, si podría interactuar con nuevas prescripciones o si la dosis sigue siendo apropiada.

La sensibilidad a los medicamentos aumenta con la edad

Debido a que la función renal disminuye con la edad —y los riñones son los que filtran los fármacos—, no es inusual que un medicamento que has estado tomando durante años de pronto comience a causarte efectos secundarios, dice el Dr. Ardeshir Hashmi, jefe de sección del Centro de Medicina Geriátrica de Cleveland Clinic.

“Si no reduces la dosis a medida que envejeces, el medicamento puede en realidad mantenerse en tu organismo y luego, cuando tomas otra dosis, y después otra, se sigue acumulando cada vez más hasta que estás en riesgo de toxicidad farmacológica o de sufrir efectos secundarios graves del medicamento que no habías tenido antes”, explica Hashmi.

A veces, los efectos secundarios de un medicamento se diagnostican incorrectamente como un problema nuevo, lo que da lugar a más prescripciones. Esto se conoce como “cascada de prescripciones”.

Por ejemplo, supongamos que tomas un medicamento para la acidez estomacal y un día notas que te estás olvidando de las cosas. Si un médico no reconoce que tus problemas cognitivos podrían ser un efecto secundario del medicamento para la acidez estomacal, tal vez te prescriba un fármaco para la demencia. Entonces, la combinación de los fármacos para la demencia y para la acidez estomacal te causan estreñimiento, y de pronto te encuentras tomando otro medicamento para eso.

“Puedes terminar con una larga lista de medicamentos que en realidad fueron el resultado de un fármaco que causó un problema”, dice Chad Worz, director ejecutivo de la American Society of Consultant Pharmacists.

Como farmacéutico de atención a adultos mayores, Worz pasó años revisando los medicamentos de pacientes que ingresaban a centros de vida asistida, a menudo porque sus familiares pensaban que sufrían de demencia.  

“Y descubríamos que en realidad no era demencia, era delirio inducido por sus medicamentos”, dice. “Lo último que quieres hacer es poner a tu madre o a tu padre en un asilo de ancianos porque crees que tiene demencia, cuando lo único que tienes que hacer es suspender sus medicamentos”.


Ahorra un 25% el primer año cuando te unes a AARP con opción de renovación automática. Obtén acceso al momento a descuentos, programas, servicios y toda la información que necesitas para mejorar tu calidad de vida.


Un esfuerzo para ‘desprescribir’

En los últimos años, muchos médicos de atención primaria y farmacéuticos han adoptado una tendencia llamada “desprescribir”, la práctica de revisar regularmente los medicamentos de un paciente para reducir la cantidad de aquellos que son innecesarios y podrían ser perjudiciales. Incluso hay un esfuerzo a nivel nacional para reducir las prescripciones innecesarias en los centros de cuidados a largo plazo, puesto que sus residentes se encuentran entre quienes más riesgo corren de tener una sobrecarga de prescripciones. Un estudio de beneficiarios de Medicare que ingresaban a un centro para adultos mayores halló que, en promedio, se había recetado 14 medicamentos a cada uno.

Hasta el momento, más de 2,000 establecimientos de cuidados a largo plazo en todo el país se han sumado a una campaña de la Society for Post-Acute and Long-Term Care Medicine llamada Drive To Deprescribe (en inglés), dice von Preyss-Friedman, quien es copresidenta de su grupo de trabajo. El objetivo es reducir en un 25% la cantidad de medicamentos que toman los residentes de los centros de cuidados a largo plazo.

Cuándo y cómo pedir la revisión de los medicamentos

Independientemente de cuántos medicamentos tomes —pero en particular si tomas más de cinco—, es buena idea pedirle a tu médico de cabecera o a tu farmacéutico que los revisen junto contigo al menos una vez al año, dicen los expertos.

Revisar los medicamentos es especialmente importante luego de recibir el alta de un hospital o un establecimiento de rehabilitación, ya que es común que los pacientes se vayan a casa con múltiples recetas adicionales, dice Levy. Ella también sugiere solicitar una revisión si aumentas o bajas mucho de peso, si te diagnostican una enfermedad nueva o cada vez que surja un síntoma nuevo.

“Si sientes que algo no está del todo bien, ten siempre presente que podría ser el efecto de algún medicamento”, dice Levy.

Cuando vayas para la revisión, lleva contigo una lista completa de todos los medicamentos recetados y las dosis, junto con todos los fármacos de venta libre y los suplementos dietéticos que tomas.

Si tomas muchos medicamentos recetados o tienes una historia médica especialmente complicada, es buena idea hablar con un farmacéutico independiente especializado en la revisión de medicamentos para adultos mayores (puedes buscar uno en tu área en www.helpwithmymeds.org —en inglés).

El objetivo no es simplemente reducir la cantidad de píldoras, sino también asegurarte de que estás tomando el mejor medicamento posible para tu problema en las dosis apropiadas a fin de tener la menor cantidad de posibles efectos secundarios, dice Worz.

“Cuando llegas a cuatro o cinco medicamentos, es bueno que alguien examine la lista y se asegure de que estos medicamentos actúan bien en conjunto y que tú estás obteniendo sus beneficios sin riesgos”, dice. “En mi experiencia, es raro encontrar un paciente que tenga un problema de medicamentos que nosotros no podamos corregir”. 

Michelle Crouch es una escritora colaboradora que ha cubierto temas de salud y finanzas personales para algunas de las principales publicaciones para consumidores del país. Su trabajo se publicó en Reader's Digest, Real Simple, Prevention, The Washington Post y The New York Times.