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Salud dental

Retoma el cuidado dental

​¿Qué también ha sufrido durante la pandemia? Nuestros dientes. Los dentistas comparten lo que debes saber ahora.

Higienista dental desinfecta una silla

YAKOBCHUKOLENA / GETTY IMAGES

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Si observas las últimas estadísticas y hablas con los dentistas, esto queda claro: la pandemia ha sido malísima para nuestra boca. Una encuesta del 2021, encargada por la American Association of Endodontists (en inglés), revela que más de la mitad de las personas en el país dicen que la pandemia las ha llevado a dejar de lado las revisiones médicas.

Además, las personas que trabajan desde casa parecen haber descuidado su rutina diaria de higiene dental: el 31% afirman que comen más dulces, el 21% confiesan que no se cepillan los dientes por la mañana, y el 24% dicen que usa el hilo dental con menos frecuencia. Datos adicionales, recopilados por el Health Policy Institute de la American Dental Association (en inglés) ilustran las consecuencias de nuestros hábitos, que no son tan buenos. A medida que aumenta el número de personas que acuden a sus revisiones, cerca del 30% de los dentistas entrevistados afirman haber notado un aumento de las caries y la enfermedad periodontal (también conocida como enfermedad de las encías), mientras que unos sorprendentes 69 y 76% observaron un aumento de grietas dentales y dolores de mandíbula, respectivamente.

"Cuanto más se espere para atender un problema bucal, más grave —y costoso— se vuelve", dice Leonardo Marchini, profesor adjunto del Departamento de Odontología Preventiva y Comunitaria en la Facultad de Odontología de University of Iowa.

Esto es algo que Stefanie Russell, una periodoncista de Nueva York y profesora adjunta en la Facultad de Odontología de New York University, ha sido testigo de primera mano. "He tenido pacientes que han desaparecido durante un tiempo y han empeorado", dice. "Enfermedades que estaban bajo control vuelve a aparecer y los pacientes tienen que volver a someterse a tratamiento periodontal".

Los dientes rotos y fracturados son otra consecuencia de la pandemia, según Clark Stanford, decano de la Facultad de Odontología de University of Illinois en Chicago. "También hay una sensación de aislamiento que no hace más que aumentar el estrés y la tensión, y algunas personas se desquitan con los dientes", señala, lo que provoca cosas como apretar la mandíbula y el bruxismo, o el rechinamiento de los dientes.

Los dientes cambian con la edad

Con la edad, la higiene bucal se vuelve aún más crucial porque los adultos mayores son vulnerables a una serie de problemas dentales. Por ejemplo, los adultos mayores de 65 años tienen una tasa de caries más alta que los niños en edad escolar que comen dulces. Una de las razones está relacionada con la mayor frecuencia de la sequedad de la boca en los adultos mayores. Menos saliva significa que los dientes son más vulnerables a los ácidos que causan caries en nuestra boca. Masticar y rechinar los dientes a diario durante décadas también desgastan la capa externa de esmalte. Más aún, los nervios del interior del diente pierden sensibilidad, lo que significa que puedes tener problemas y no saberlo.

También es posible que no te des cuenta de que tienes una enfermedad de las encías, la culpable más habitual de la pérdida de dientes en adultos. Esta enfermedad no suele ser muy dolorosa y empeora de forma muy gradual, lo que significa que puede pasar desapercibida durante años si no visitas al dentista. Esta es una de las razones por las que el 70% de los adultos mayores de 65 años padecen algún tipo de enfermedad de las encías, según se descubrió en un estudio de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) (en inglés).

Por último, los empastes acumulados a lo largo de los años también suponen un riesgo. "Cuanta más odontología acumules a lo largo de tu vida, más problemas potenciales tendrás más adelante", afirma Allen Samuelson, profesor adjunto de la Facultad de Odontología Adams de University of North Carolina en Chapel Hill. Él explica que los empastes pueden debilitarse y fracturarse a lo largo de los bordes, lo que permite que las bacterias se filtren a través de las pequeñas grietas, que también provoca caries. "Existe una expresión: la mejor opción de odontología es que no haya necesidad de odontología. Es especialmente importante cuidar la boca después de los 50 años si te has hecho un montón de trabajos antes de esa edad. Cuantas más reparaciones te hayas hecho, en cierto modo, más se puede predecir que tendrás problemas en el futuro".

Mantenimiento obligatorio

El deterioro dental se puede detener a tiempo (o incluso revertirse) si se detecta con suficiente antelación. Si no es así, la caries acabará por abrirse paso a través de la capa de dentina del diente, justo debajo del esmalte. Si no se trata, la caries puede llegar al nervio, y una caries que podría haber sido tratada con un empaste requerirá un procedimiento más complicado (y doloroso), como un tratamiento de conducto y una corona, o posiblemente una extracción y un implante dental.

La American Dental Association (ADA)) recomienda realizarse limpiezas profesionales periódicas para eliminar la placa y el sarro que causan la caries y que el cepillado, por sí solo, no puede eliminar. Una limpieza dental una vez al año puede ser suficiente para los pacientes sin factores de riesgo (como el tabaquismo o la diabetes), según un estudio publicado en la revista Journal of Dental Research (en inglés). "La salud oral adecuada debe ser individualizada", dice la odontóloga Alice Boghosian, portavoz de la ADA.

"Algunos pacientes acumulan sarro más rápido que otros y necesitan atenderse más a menudo. Un paciente sin un solo empaste en la boca no necesita radiografías tan a menudo como alguien que ha tenido varias coronas en la boca, porque esa persona es más propensa a la caries y necesita más tratamiento dental”, dice.


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Qué debes saber al programar tu cita

Aunque el comprensible temor a la transmisión de la COVID-19 aleja a muchas personas del sillón del dentista, un reciente estudio dirigido por el Massachusetts Institute of Technology (MIT) (en inglés), y publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences, descubrió que los consultorios dentales (junto con los bancos y las universidades) tienen uno de los mejores perfiles de riesgo-beneficio entre las empresas que prestan servicios cotidianos durante la pandemia.

"El control básico de la infección que ya hacíamos era bueno, pero hemos mejorado todavía más", dice Stephen Shuman, profesor y director del Programa de servicios de salud oral para adultos mayores de la Facultad de Odontología de University of Minnesota. Para hacer frente al hecho de que las investigaciones demuestran que el virus causante de la COVID-19 puede propagarse a través de aerosoles en el aire (lo que genera preocupación por la saliva en el aire durante los procedimientos dentales), muchos dentistas han adoptado precauciones de seguridad adicionales, como el uso de protectores faciales y mascarillas impenetrables, así como la instalación de purificadores de aire y sistemas de aspiración mejorados para eliminar dichos aerosoles de los procedimientos. Algunos higienistas han dejado de lado los equipos de potencia que expulsan aerosoles y están confiando en las herramientas manuales tradicionales para eliminar la placa acumulada.

Un estudio del 2021, publicado en Journal of Dental Research (en inglés), ofrece cierta tranquilidad. Los investigadores recopilaron muestras del personal, los equipos y otras superficies alcanzadas por los aerosoles durante los procedimientos, como los implantes y las reparaciones. Lo que encontraron fue que el agua de las herramientas de irrigación contribuyó a cerca del 78% de los organismos en aerosoles distribuidos por la sala, mientras que la saliva de los pacientes apenas representaba entre el 0.1 y el 1.2%.

Más allá de la revisión dental

La limpieza más exhaustiva realizada por un higienista dental no supondrá una gran diferencia si no se practica una buena higiene bucal en casa. Eso significa cepillarse durante un mínimo de dos minutos, al menos dos veces al día. Cuanto más tiempo te cepilles, más placa eliminarás. Un estudio publicado en la revista Journal of Dental Hygiene (en inglés) descubrió que los pacientes que se cepillaban durante 45 segundos eliminaban un 26% menos de placa que los que se cepillaban durante dos minutos. Y no te olvides de usar el hilo dental una vez al día. Las encías se retraen con la edad, lo que deja más espacio para que la comida quede atrapada entre los dientes, y crea un criadero para las bacterias.

Y vigila lo que comes. "La caries dental es una enfermedad dietética", dice Samuelson. "Hacerse una limpieza dental cada seis meses es maravilloso, pero es como ir al médico y luego solo hacer ejercicio una vez cada seis meses y esperar estar sano". Las bacterias de los carbohidratos refinados son perjudiciales, y los refrigerios pegajosos, como las pasas y los caramelos, que se pegan a los dientes y se quedan allí, son especialmente dañinos.

Barbara Stepko es una experimentada escritora de salud y estilo de vida y exeditora de Women’s Health e InStyle. Su trabajo ha aparecido en The Wall Street Journal, Parade y otras revistas nacionales.

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