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Salud dental

Las mejores maneras de blanquear los dientes

Desde tratamientos con láser en el consultorio hasta remedios caseros, los dentistas nos cuentan lo que funciona y lo que no vale tu dinero.

Un hombre se blanquea los dientes en la oficina del dentista

POLLYANA VENTURA / GETTY IMAGES

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La edad no se nota solamente en las arrugas. Con el tiempo, la capa exterior del esmalte de los dientes se adelgaza y deja ver la dentina amarillenta (el tejido que constituye la estructura interna de los dientes). Si combinamos esto con décadas de ingerir alimentos y bebidas que manchan, y con hábitos de higiene dental no muy buenos, esas blancas perlas empiezan a verse más bien amarillentas y sucias. Si has estado dándole vueltas a la idea de (por fin) retocar esos deslucidos marfiles, considera esto: un estudio publicado en la revista British Dental Journal reveló que las personas con una buena dentadura se consideran más amables, dignas de confianza, felices y seguras de sí mismas que las que tienen una dentadura deficiente. En otro estudio realizado por Kelton Research, que incluía entrevistas de trabajo simuladas antes y después de tratamientos de blanqueado, se descubrió que las personas que tenían los dientes más blancos tenían más probabilidades de que las contrataran.

La buena noticia es que hay muchos tratamientos disponibles para recuperar el brillo, que van desde pastas y tiras dentales de venta libre hasta procedimientos más intensos que se realizan en el consultorio del dentista. Solo hay que tener en cuenta que más intenso no significa necesariamente que sea mejor. "Nuestros dientes no se hicieron para ser tan blancos como la taza del inodoro", señala Mark Wolff, decano de la Facultad de Medicina Dental de University of Pennsylvania, en Filadelfia. "Hay un punto en el que la blancura se ve más falsa que natural". A continuación, te mostramos las opciones actuales de blanqueado.

De venta libre

1. Bicarbonato de sodio

Una de las formas más fáciles y económicas de blanquear los dientes es con algo que probablemente ya tienes en tu casa: el bicarbonato de sodio. "Es un abrasivo muy suave, que ayuda a eliminar las manchas superficiales de los dientes", explica Brian Novy, director odontológico del Alliance Dental Center de Quincy, Massachusetts, y profesor de Política de Salud Bucodental de la Facultad de Medicina Dental de Harvard. Como el bicarbonato es alcalino, también contribuye a aclarar las manchas de bebidas con base ácida, como el café, el té y el vino tinto, agrega. "Yo les recomiendo a todos mis pacientes que tengan un vasito lleno de bicarbonato de sodio en el mostrador del baño", dice. "Cuando se cepillen los dientes, pueden humedecer con agua el cepillo de dientes, meterlo en el bicarbonato de sodio y luego ponerle la pasta de dientes". Una reseña del 2017 publicada en Journal of the American Dental Association (en inglés) concluyó que las pastas de dientes con bicarbonato de sodio pueden ser más efectivas, y menos abrasivas y dañinas para los dientes que otros tipos de pastas de dientes blanqueadoras de venta libre.

2. Pastas de dientes blanqueadoras

Estas pastas eliminan las manchas superficiales mediante la acción de abrasivos suaves como el carbonato de calcio o el o carbonato de magnesio, que pulen los dientes, dice Matthew Messina, profesor adjunto de Odontología de Ohio State University y portavoz de la American Dental Association (ADA). Algunas también contienen peróxido u otros productos químicos que descomponen o disuelven las manchas. Sin embargo, es importante utilizar solo las pastas dentales blanqueadoras que tengan el sello de aprobación de la ADA para la eliminación de manchas (el sello aparece en el envase) para asegurarte de que el producto no contiene abrasivos adicionales que puedan desgastar el esmalte de tus dientes. Además, hay que tener en cuenta que estas pastas de dientes no cambian el color de los dientes, solo quitan las manchas de la superficie. Tampoco parecen ser tan eficaces como las tiras blanqueadoras de venta libre, según una reseña del 2020 publicada en Operative Dentistry.

3. Tiras dentales blanqueadoras

Las tiras dentales blanqueadoras son tiritas de plástico flexible recubiertas con una fina capa de gel que contiene peróxido. Cada tira se presiona contra la superficie de los dientes para que el blanqueador se filtre al esmalte, y así aclarar el color y eliminar las manchas. Aunque en las tiras blanqueadoras no se utiliza una concentración de peróxido tan alta como en otros métodos de blanqueo que se aplican en el consultorio del dentista, pueden ofrecerles resultados aceptables (uno o dos tonos más claros) a las personas cuyos dientes no están muy manchados, por una fracción del costo del tratamiento en el consultorio. También son fáciles de usar, ya que solo hay que presionar las tiras sobre los dientes; además son prácticas: se ponen todos los días, entre 30 minutos y una hora, durante un período de dos a tres semanas. Los resultados duran hasta cuatro meses. Estas tiras son seguras y eficaces, señala Wolff. Pero recomienda que antes de usarlas consultes a tu dentista, ya que las caries o los dientes rotos son extremadamente sensibles a la sustancia blanqueadora.

No obstante, hay algunos puntos en contra. "A menos que tengas los dientes perfectamente alineados, puede ser difícil conseguir que la tira haga suficiente contacto con toda la superficie del diente, sobre todo entre los dientes, lo que puede dar lugar a resultados desiguales", dice Kimberly Wright, dentista del Advance Dental Arts Center de West Linn, Oregón. También debes tener en cuenta otra cosa: los productos blanqueadores solo funcionan en los dientes "naturales"; no cambiarán el color de las coronas, de los puentes ni de las carillas. Más aún, el blanqueado no puede hacer milagros. Si has perdido una cantidad importante de esmalte superficial, las carillas podrían ser una mejor opción. Otros tipos de decoloración que son difíciles de abordar solamente con el blanqueado son los dientes grisáceos, causados por algunos antihistamínicos y el antibiótico tetraciclina (que a veces se administra a los niños cuyos dientes aún se están desarrollando), o la decoloración por altos niveles de fluoruro en el agua potable.

Si estás pensando en utilizar un kit de blanqueado de venta libre, habla sobre las opciones con tu dentista y busca uno que tenga el sello de aprobación de la ADA. Eso significa que se ha comprobado que no es riesgoso y que es eficaz para blanquear los dientes. Según Wright, los kits cuestan entre $25 y $65, y el mejor momento para utilizarlos es justo después de una limpieza profesional. "Mientras menos residuos queden en la superficie de los dientes al aplicar la tira blanqueadora, mejores serán los resultados".

4. Cubetas blanqueadoras

Las cubetas blanqueadoras están hechas de un material flexible que se ajusta al contorno de los dientes para blanquear la superficie de los dientes y los espacios entre ellos. Generalmente están prellenadas con un gel blanqueador a base de peróxido, o vienen con jeringas de gel blanqueador para administrarlo cuando sea necesario. Puedes comprar cubetas expendedoras de venta libre o hacerte una cubeta personalizada en el consultorio del dentista. El dentista también puede suministrar repuestos de gel blanqueador para llevar a casa; en ese caso, cuando vayas a hacerte una limpieza podrás comprar unos cuantos tubos más para retoques.

Cualquier tipo de cubeta funciona. Pero un tratamiento personalizado de "cubeta y gel" proporcionado por el dentista probablemente contendrá un mayor porcentaje de blanqueador que los kits de venta libre, y por eso dará resultados más rápidos. Al igual que con las tiras, se trata de que haya una buena superficie de contacto con los dientes, dice Wright: "Las cubetas hechas a la medida se ajustan perfectamente para que el gel penetre en todos los rincones y los resultados sean tan uniformes como sea posible". Un ajuste perfecto también minimiza la cantidad de blanqueador que puede gotear en las encías (y potencialmente irritarlas), mientras evita que la saliva entre en contacto con el agente blanqueador, lo que podría diluir su potencia. Pero, básicamente, "todo se reduce a lo que se adapte a tu estilo de vida", señala Betsy Bakeman, una dentista experta de Grand Rapids, Míchigan y expresidenta de la American Academy of Cosmetic Dentistry. Ella es partidaria de las cubetas desechables de venta libre prellenadas para viajar y sugiere Opalescence Go, que tiene gel blanqueador en cubetas prellenadas que se usan entre 15 y 20 minutos al día por un período de 5 a 10 días. Contiene nitrato de potasio para reducir la sensibilidad, además de fluoruro para fortalecer el esmalte. (Diez cubetas cuestan unos $63).

Las cubetas de venta libre tienen algunas limitaciones. Hay un límite en el porcentaje de peróxido en los kits de venta libre, por lo que probablemente se tienen que usar más tiempo que las cubetas hechas por un profesional con un mayor porcentaje de blanqueador (calcula una o dos horas al día, de 5 a 10 días, dependiendo del grado de blancura que quieras). Además, con una cubeta de tamaño único hay más probabilidades de que el gel entre en contacto con las encías e irrite el tejido, aunque normalmente se cura en pocos días. "El dentista puede recortar las cubetas que administra", dice Wright, "para que haya menos probabilidades de que el blanqueador toque las encías".

Los kits de venta libre pueden costar más de $100, mientras que los kits en el consultorio son más caros, cuestan entre $200 y $600. Sugerencia: si prefieres ponerte la cubeta durante la noche, mientras duermes, prueba un producto que contenga peróxido de carbamida de menor potencia (del 10 al 16%). "El peróxido de carbamida, que se descompone gradualmente en peróxido de hidrógeno, libera aproximadamente la mitad de su poder de blanqueado en las primeras dos horas y luego permanece activo hasta seis horas más", dice Wright. "Algunas personas tienen menos sensibilidad, porque es un proceso más lento". 

Blanqueado en el consultorio

5. Blanqueado en el sillón

Este procedimiento se denomina blanqueado en el sillón y a menudo requiere una sola consulta de 30 a 60 minutos. Para proteger tus encías, el dentista aplicará un gel protector o un protector de goma. Luego, aplicará en los dientes un gel que contiene peróxido. Otra alternativa en el consultorio es el "blanqueado de alta potencia" (power bleaching), en el que se utilizan soluciones concentradas de peróxido de hidrógeno en agua. (Estos tratamientos no funcionan en coronas ni en carillas). Son los mismos productos que usarías en casa, la diferencia es que como este proceso se realiza en el consultorio del dentista, se pueden utilizar porcentajes mucho más altos y los resultados se ven mucho más rápido, explica Anabella Oquendo Parilli, directora del Advanced Program for International Dentists in Esthetic Dentistry de la Facultad de Odontología de NYU. El costo generalmente está alrededor de $600. 

6. Blanqueado con láser   

En este procedimiento de alta tecnología en el consultorio, se le aplica a cada diente un gel a base de peróxido y a continuación se aplica la luz de un láser, que activa el blanqueado. Se promociona como una forma de obtener resultados espectaculares con relativa rapidez (ya sea en una sola consulta de poco más de una hora o en unas cuantas consultas de 15 a 60 minutos cada semana o cada dos semanas). Pero es caro, normalmente cuesta unos $1,000 de tu bolsillo, y los críticos dicen que el procedimiento no vale la pena. "Hay cierta controversia, porque las investigaciones demuestran que realmente no mejora ni acelera el proceso, y de hecho, puede causar más sensibilidad dental", dice Oquendo Parilli. El hecho es que no son los artilugios de alta tecnología los que dan resultados sorprendentes. El blanqueado es simplemente el resultado de utilizar una concentración mucho más fuerte de peróxido de hidrógeno, que blanquea los dientes con más intensidad y rapidez. "Los resultados no durarán más que los que se tendrían con un blanqueador casero", dice Wright. "Si crees que tienes disciplina y puedes dedicarle tiempo y esfuerzo a blanquearte los dientes en casa con una cubeta, tendrás resultados igual de buenos".

Además, el uso de blanqueador en concentraciones tan altas aumenta la probabilidad de sensibilización. "A medida que envejecemos, los nervios de los dientes retroceden, de modo que los dientes pierden sensibilidad, por lo que las personas mayores de 55 años probablemente puedan tolerar una alta concentración de blanqueador con poca o ninguna sensibilidad dental", dice Wright. Sin embargo, señala, si el blanqueador entra en contacto con las encías, quema el tejido, aunque normalmente se cura al cabo de unos días.

Lo que no hay que probar para tener dientes más blancos

A menudo se promueven los siguientes remedios caseros para aclarar los dientes, pero la investigación demuestra que no sirven y que hasta pueden ponerlos en riesgo.

  • Productos que contienen carbón vegetal: los productos como la pasta de dientes de carbón no solo no ayudan, sino que pueden empeorar el tono amarillento, ya que pueden ser muy abrasivos, dice Messina. En una reseña del 2019 (en inglés) publicada en la revista British Dental Journal se menciona que estos productos no solo fueron ineficaces, sino que pueden dañar las encías (el carbón vegetal puede quedarse atascado en las bolsas periodontales, lo que puede dañar y decolorar el tejido gingival).
  • Enjuague con aceite: no hay pruebas que demuestren que este remedio casero, que consiste en hacer buches con una cucharadita de aceite de coco en la boca, sea eficaz, según la American Dental Association. Sin embargo, hay pruebas de que puede causar neumonía lipídica (un tipo de neumonía que se presenta cuando el aceite entra en los pulmones), así como malestar estomacal y diarrea.
  • Vinagre de manzana: se utiliza como enjuague bucal, pero como es muy ácido, puede erosionar el esmalte dental, dice Messina. En un estudio publicado el pasado mes de agosto en Journal of Medicinal Food (en inglés) se descubrió que la ingesta diaria de vinagre desgastó significativamente el esmalte de los dientes después de tan solo ocho semanas.

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