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Salud dental

​Toma el control de tus encías

Conoce lo que aumenta el riesgo de padecer la enfermedad de las encías y cómo evitar las infecciones, o algo peor.

Modelo a escala de encías saludables y dientes

DOUGLAS SACHA / GETTY IMAGES

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Probablemente hayas escuchado la expresión “el cuidado dental y la edad”, pero cuando se trata de los adultos mayores y la enfermedad de las encías, la realidad es triste. Alrededor del 70% de los adultos mayores de 65 años padecen la enfermedad periodontal —que en los casos graves separa las encías de los dientes— según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, en inglés).

Pero así como puedes ayudar a minimizar las arrugas al tomar medidas relacionadas con el estilo de vida como evitar el sol, no fumar y comer una dieta saludable, hay cosas que puedes hacer para proteger las encías, dice Sasha Ross, doctora en medicina dental y dentista en la Cleveland Clinic. Aquí te explicamos por qué la enfermedad de las encías aumenta con la edad y lo que puedes hacer para prevenirla.

Qué sucede a medida que envejeces

Cuando cumples entre 50 y 60 años, es posible que notes que tus encías se estén retractando. Aunque a veces esto puede deberse a un cepillado muy fuerte, la mayoría de las veces se debe a una enfermedad de las encías que no se ha tratado, dice Vera Tang, profesora clínica adjunta de Periodoncia y Odontología de Implantes en la Facultad de Odontología de NYU. “La enfermedad de las encías empieza cuando las bacterias que tienen placa se acumulan en los dientes y las encías”, explica Tang. “Cuando no se elimina, produce toxinas que inflaman las encías. Con el tiempo, eso destruye el tejido de la encía, lo que hace que se separe del diente y forme espacios que se denominan bolsas”.

Estas bolsas también acumulan bacterias, lo que empeora las cosas. A largo plazo, la enfermedad de las encías puede destruir tanto las encías como los huesos que ofrecen soporte a los dientes, lo que puede resultar en la pérdida de los dientes.

Aunque cualquier persona puede padecer la enfermedad de las encías, hay ciertas cosas que aumentan el riesgo, dice Mark Wolff, doctor en medicina dental y decano de la Facultad de Medicina Dental de University of Pennsylvania, en Filadelfia, entre ellas:

  • Tabaquismo. Como debilita el sistema inmunitario, fumar hace más difícil que el cuerpo se defienda de una infección de encías y que las encías se curen. Los fumadores tienen el doble de riesgo de padecer la enfermedad de las encías que los no fumadores, según los CDC.

  • Diabetes. Si los niveles de azúcar en la sangre no están bien controlados, los altos niveles de glucosa en la saliva estimulan el crecimiento de las bacterias dañinas. Esto genera más placa en los dientes.

  • Ciertos fármacos. Algunos medicamentos específicos, incluidos los anticonceptivos orales, los antidepresivos y los fármacos para la hipertensión, pueden estimular el crecimiento de la placa en los dientes, lo que aumenta el riesgo de padecer la enfermedad de las encías.

  • Boca seca. Este trastorno, que se presenta cuando las glándulas salivales de la boca no producen suficiente saliva para mantenerla húmeda, es más común con la edad. Pero como el cuerpo depende de la saliva para ayudar a eliminar la placa, la sequedad bucal aumenta el riesgo de padecer la enfermedad de las encías.

Cómo mantener las encías sanas

La gingivitis es la fase inicial de la enfermedad de las encías, cuando la placa y el sarro se acumulan e inflaman las encías, explica Ross. Si no se trata, el trastorno puede convertirse en la enfermedad de las encías, también conocida como periodontitis, lo que puede causar la pérdida de los dientes. A continuación, te explicamos cómo evitar que esto te suceda.

Cepíllate los dientes y usa hilo dental todos los días

Los cepillos manuales son aceptables, pero los dispositivos eléctricos o sónicos son mejores. Estos cepillos de dientes impulsados por batería redujeron las placas dentales un 21% más y la gingivitis un 11% más que los dispositivos manuales después de tres meses de uso, según un análisis llevado a cabo el 2014 por la organización independiente Cochrane Collaboration (en inglés). Generalmente, también son más fáciles de usar si tienes artritis en las manos o muñecas, agrega Ross.

Usar hilo dental también puede ser un reto para los adultos mayores, dice, pero es importante. Los adultos mayores que regularmente usan hilo dental tienen un riesgo considerablemente menor de padecer la enfermedad de las encías, según un estudio del 2020 publicado en la revista Journal of Dental Research (en inglés). Si encuentras que ya no tienes la destreza manual para usar el hilo dental correctamente, considera usar una herramienta como un porta hilo dental o enhebrador para hilo dental, un irrigador dental (un dispositivo que dispara agua para ayudar a limpiar entre los dientes e implantes y puentes dentales) o un cepillo interdental (un pequeño cepillo especialmente diseñado para limpiar entre los dientes).

El tipo de pasta dental que usas también es muy importante. Aunque cualquier producto que contenga fluoruro ayudará a combatir la enfermedad de las encías, busca uno que tenga fluoruro de estaño, que según investigaciones ha demostrado ser particularmente efectivo, dice Ross. Crest Gum Detoxify, Colgate Total SF y Parodontax Active Gum Repair son todas buenas opciones, dice.

Visita al dentista con regularidad

Es muy posible que se padezca la enfermedad de las encías incluso sin presentar señales de advertencia, o solo unas muy sutiles, como el sangrado ocasional después del cepillado, dice Wolff. Deberías visitar al dentista al menos una vez al año para que se te haga una limpieza profunda y un examen exhaustivo —aunque quizá debas ir más seguido, señala—. Si no puedes pagar de tu bolsillo —lamentablemente, Medicare no cubre la mayoría del cuidado dental— comunícate con la Administración de Recursos y Servicios de Salud (en inglés), que puede ponerte en contacto con una red de clínicas para personas que son aptas para una atención a menor costo. Puede que tu facultad dental local también tenga una clínica que ofrezca atención a bajo costo.

Reconoce los síntomas tempranos

Si notas un mal aliento que persiste o si te sangran las encías —aunque sea un poco— cuando te cepilles, o si presentan enrojecimiento o están inflamadas, visita al dentista, Wolff enfatiza. Estos todos pueden ser síntomas tempranos de que hay algo anómalo en la boca.

Considera los enjuagues bucales y medicamentos

Si empiezas a tener la enfermedad de las encías, tu dentista puede recetarte un enjuague bucal con clorhexidina, como Peridex, PerioChip o PerioGard.

Recibe el tratamiento adecuado

Si las limpiezas regulares y el cuidado en el hogar no son suficientes para evitar la enfermedad de las encías, tu dentista podría derivarte a un periodoncista, un dentista que se especializa en la enfermedad de las encías, para que recibas un tratamiento más específico, dice Ross. Esto podría incluir:

  • Raspado y alisado radicular. Este es un procedimiento no quirúrgico de limpieza profunda que se realiza con anestesia local para eliminar la placa y el sarro de las encías y suavizar cualquier zona áspera en los dientes. “Suavizar estas zonas ayuda a eliminar las bacterias y dejar la superficie limpia para que las encías se unan de nuevo a los dientes”, explica Ross.

  • Cirugía de las encías. Durante este procedimiento, que también se realiza bajo anestesia local, las encías se levantan para eliminar el sarro, dice Ross. A veces, el hueso a su alrededor también se suaviza para limitar las áreas en que pueda esconderse la bacteria que causa la enfermedad. Las encías vuelven a colocarse en su lugar, de manera ajustada, junto a los dientes, lo que “limita las áreas en que las bacterias pueden crecer”, agrega Ross.

  • Injerto de encía. Esto es cuando se toma una parte delgada del tejido de otra zona de la boca del paciente —como el puente de la boca— y se injerta donde haya recesión del tejido de la encía.

Hallie Levine es escritora colaboradora y reportera médica y de salud galardonada. Su trabajo ha aparecido en The New York Times, Consumer Reports, Real Simple, Health y Time, entre otras publicaciones.

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