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10 tipos de medicamentos que pueden causar insomnio

¿Tiene problemas para dormir bien durante la noche? Uno de estos fármacos podría ser la causa.

In English l Cuanta más edad se tiene, mayores son las probabilidades de padecer insomnio, un trastorno por el que puede resultar difícil conciliar el sueño, mantenerse dormido o ambas cosas. Los adultos mayores se despiertan con más frecuencia durante la noche y más temprano, y son más propensos a sentirse cansados al despertarse, por haber tenido un sueño poco reparador.

Mujer en una cama con insomnio

Envision/Corbis

¿Cansado de dar vueltas en la cama? Los medicamentos podrían ser la causa.

También es más probable que las personas mayores padezcan afecciones médicas que puedan provocar dolor o malestar que perturbe el sueño. (De hecho, algunos estudios han revelado que en los adultos mayores que gozan de buena salud, no se registra un aumento significativo de insomnio). Estas afecciones incluyen malestares gastrointestinales, micción frecuente, enfermedad pulmonar y afecciones cardíacas. Asimismo, los trastornos neurológicos, tales como el síndrome de piernas inquietas, el mal de Parkinson y la enfermedad de Alzheimer, pueden afectar los patrones del sueño.

El insomnio no solo agota su energía y afecta su humor, sino que también puede perjudicar su salud, su rendimiento laboral o su calidad de vida. El insomnio puede durar un breve período (hasta tres semanas) o prolongarse más tiempo (cuatro semanas o más). La privación del sueño puede generar irritabilidad, depresión y problemas de memoria y atención. También se la ha asociado con la diabetes, la obesidad y la enfermedad cardíaca, además de con un mayor riesgo de sufrir accidentes automovilísticos y caídas.

A continuación, se enumeran diez tipos de medicamentos que pueden causar insomnio. Si usted toma alguno de ellos y tiene problemas para dormir, debe consultar con su médico o farmacéutico sobre la posibilidad de ajustar la dosis, cambiarla por otro tipo de medicación o probar con una terapia alternativa.

1. Alfabloqueantes

Por qué se recetan: Los alfabloqueantes se utilizan para tratar una variedad de afecciones, entre ellas la presión arterial elevada (hipertensión), la hiperplasia prostática benigna y la enfermedad de Raynaud. Estos fármacos relajan ciertos músculos y ayudan a que los vasos sanguíneos pequeños permanezcan abiertos. Al evitar que la hormona norepinefrina (noradrenalina) tense los músculos de las paredes de arterias y de venas pequeñas, se mejora el flujo sanguíneo y se disminuye la presión arterial. Dado que los alfabloqueantes también relajan otros músculos del cuerpo, pueden mejorar el flujo de la orina en los hombres mayores que padecen problemas prostáticos.

Ejemplos: Alfuzosina (Uroxatral), doxazosina (Cardura), prazosina (Minipress), silodosina (Rapaflo), terazosina (Hytrin) y tamsulosina (Flomax).

Por qué pueden causar insomnio: Los alfabloqueantes se asocian a la disminución del sueño desincronizado —la etapa del sueño durante la cual se está teniendo un sueño— y a la sedación o somnolencia diurna. La proporción de sueño desincronizado disminuye drásticamente en la tercera edad, y las personas que se ven privadas de este sueño pueden experimentar problemas de memoria.

Alternativas: Para las personas mayores, los bloqueantes del canal del calcio a base de benzodiacepina, otro tipo de medicación antihipertensiva, suelen ser más seguros y más eficaces que los alfabloqueantes. Si se le ha recetado un alfabloqueante para la hiperplasia prostática benigna, consulte con su médico sobre la posibilidad de cambiarlo por un inhibidor de la 5-alfa-reductasa, tales como dutasterida (Avodart) o finasterida (Proscar), que son más seguros y generalmente bien tolerados por los pacientes de edad avanzada.

2. Betabloqueantes

Por qué se recetan: Los betabloqueantes por lo general son indicados para tratar la hipertensión (presión arterial elevada) y las arritmias (ritmos cardíacos anormales). Estos fármacos desaceleran el ritmo cardíaco y disminuyen la presión arterial al bloquear el efecto de la hormona adrenalina. Los betabloqueantes también se usan en el tratamiento de la angina de pecho, migrañas, temblores y, en la forma de gotas oculares, para ciertos tipos de glaucoma.

Ejemplos: Atenolol (Tenormin), carvedilol (Coreg), metoprolol (Lopressor, Toprol), propranolol (Inderal), sotalol (Betapace), timolol (Timoptic) y otros fármacos cuyos nombres químicos terminan en “-olol”.

Por qué pueden causar insomnio: Desde hace tiempo, los betabloqueantes han estado asociados a trastornos del sueño, incluidos despertarse durante la noche y las pesadillas. Se cree que tienen estos efectos al inhibir la secreción nocturna de la melatonina, la hormona que interviene en la regulación del sueño y en el reloj circadiano del organismo. En casos de insomnio crónico, en ocasiones se han observado bajos niveles de melatonina.

Alternativas: Para las personas de edad avanzada, los bloqueantes del canal del calcio a base de benzodiacepina, otro tipo de medicación antihipertensiva, suelen ser más seguros y más eficaces que los betabloqueantes.

Una dosis nocturna de melatonina también podría ayudar. Un estudio menor publicado en la revista Sleep en el 2012 reveló que los pacientes que tomaban betabloqueantes y también melatonina se dormían más rápido, tenían un sueño más reparador y dormían más tiempo —un promedio de 36 minutos más por noche— que los pacientes que tomaban un placebo inactivo. (Esto se determinó mediante una polisomnografía, prueba de sueño realizada durante la noche para registrar las ondas cerebrales, el tono muscular, el ritmo cardíaco y los movimientos oculares).

3. Corticoesteroides

Por qué se recetan: Los corticoesteroides se utilizan para tratar la inflamación de los vasos sanguíneos y los músculos, así como también la artritis reumatoide, el lupus, el síndrome de Sjögren, la gota y las reacciones alérgicas.

Ejemplos: Cortisona, metilprednisolona (Medrol), prednisona (comercializada bajo diversas marcas, tales como Deltasone y Sterapred) y triamcinolona.

Por qué pueden causar insomnio: Las personas a menudo preguntan por qué un fármaco que reduce la inflamación habría de mantenerlos despiertos. La respuesta está en las glándulas adrenales, responsables de regular la reacción de lucha o huida del organismo. Demasiado estrés puede mantener el cuerpo despierto y la mente estimulada al agotar las glándulas suprarrenales; los corticoesteroides pueden tener el mismo efecto, lo cual hace estragos en todos los sistemas que le permiten relajarse y conciliar el sueño, y le provocan insomnio y sueños desagradables.

Alternativas: Pregúntele a su médico o farmacéutico si usted puede tomar su medicación en una única dosis y en horas tempranas.

4. Antidepresivos ISRS

Por qué se recetan: Los ISRS (inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina) se utilizan para tratar los síntomas de un estado de depresión entre moderado y severo. Los ISRS bloquean la reabsorción (recaptación) del neurotransmisor serotonina en el cerebro, que puede ayudar a las neuronas a enviar y recibir mensajes químicos, lo cual disminuye la depresión. Son selectivos, porque, en apariencia, afectan principalmente a la serotonina, no a otros neurotransmisores.

Ejemplos: Citalopram (Celexa), escitalopram (Lexapro), fluoxetina (Prozac, Sarafem), fluvoxamina (Luvox), paroxetina (Paxil, Pexeva) y sertralina (Zoloft).

Por qué pueden causar insomnio: Así como se desconoce con exactitud cómo funcionan los ISRS, no se sabe con precisión cómo estos fármacos interfieren con el sueño. Sin embargo, los estudios han demostrado que los ISRS provocan agitación, insomnio, temblores menores e impulsividad en un porcentaje de entre el 10 % y el 20 % de los pacientes que lo toman.

Si bien alrededor de la mitad de las personas que toman ISRS manifiestan una mejoría, muchos siguen luchando contra los síntomas que pueden perjudicarles la vida, en especial el insomnio. Esta información fue aportada por los investigadores del Southwestern Medical Center de University of Texas en Dallas, quienes examinaron minuciosamente los datos del estudio STAR*D, el más grande y prolongado sobre el tratamiento de la depresión realizado hasta la fecha, y publicaron los hallazgos en el 2011. Casi todos los sujetos que participaron en el estudio Star*D, financiado por el National Institute of Mental Health (Instituto Nacional de Salud Mental), manifestaron que el insomnio persistió, con un 81 % que afirmó no poder dormir en medio de la noche.

Alternativas: Si usted sufre de ansiedad o de insomnio mientras toma ISRS (o, en realidad, cualquier otro antidepresivo), es importante que se lo comente al médico que le prescribió la medicación de inmediato. La somnolencia —en sí misma, un marcador de la depresión— lo puede hacer sentir aun más deprimido.

Dado que los efectos secundarios de los antidepresivos son muy variados de un fármaco a otro, un cambio de dosis o el reemplazo de la medicación pueden ayudar a que el paciente se sienta mejor sin causarle insomnio u otros trastornos del sueño. Un inhibidor selectivo de la recaptación de serotonina/norepinefrina (ISRS/ISRN), un antidepresivo de nueva generación, ofrece las mismas ventajas en lo que respecta a mejorar la relajación y el sueño. De los tres fármacos de esta categoría (clomipramina, duloxetina y venlafaxina), creo que la venlafaxina causa menos efectos secundarios en los pacientes de edad y es más fácil de dosificar a un nivel terapéutico.

Muchas personas descubren que la terapia cognitiva del comportamiento funciona tan bien como la medicación. (El objetivo de la terapia cognitiva es ayudar a que las personas superen sus dificultades, propiciando cambios en su forma de pensar, su comportamiento y sus respuestas emocionales). A otros los ayuda la acupuntura, el ejercicio, los cambios en la alimentación, la meditación, la terapia de relajación, entre otros métodos.

5. Inhibidores de la ECA

Por qué se recetan: Los inhibidores de la ECA (enzima de conversión de la angiotensina se utilizan para tratar la hipertensión, la insuficiencia cardíaca congestiva y otras afecciones. Estos fármacos ayudan a relajar los vasos sanguíneos, al evitar que el organismo produzca angiotensina II, una hormona que provoca el estrechamiento de los vasos sanguíneos y, a su vez, el aumento de la presión sanguínea.

Entre los ejemplos de inhibidores de la ECA se incluyen los siguientes: Benazepril (Lotensin), captopril (Capoten), enalapril (Vasotec), fosinopril (Monopril), lisinopril (Prinivil, Zestril), moexipril (Univasc), perindopril (Aceon), quinapril (Accupril), ramipril (Altace) y trandolapril (Mavik).

Por qué pueden causar insomnio: Los inhibidores de la ECA incrementan los niveles de bradicinina, péptido responsable del agrandamiento de vasos sanguíneos. Se cree que la bradicinina es la causa de la tos seca, perruna desarrollada por hasta un tercio de los pacientes que toman un inhibidor de la ECA. Esta tos crónica y persistente puede ser lo suficientemente severa para mantener a alguien despierto toda la noche. Los inhibidores de la ECA también pueden causar acumulación de potasio en el organismo (otro tipo de desequilibrio electrolítico) y provocar diarrea, así como también calambres en las piernas y dolores articulares, óseos y musculares, todos los cuales pueden perturbar el sueño normal.

Alternativas: Si usted toma un inhibidor de la ECA por un problema cardiovascular, converse con su médico o farmacéutico sobre la posibilidad de cambiarlo por un bloqueante del canal del calcio a base de benzodiacepina, otro tipo de medicación antihipertensiva que suele ser mejor tolerada por los adultos de edad avanzada. Esto es particularmente importante en el caso de los afronorteamericanos y los asiático estadounidenses, quienes, debido a las diferencias en sus sistemas de renina-angiotensina, presentan una incidencia de efectos adversos mucho mayor.

Si su afección está acompañada de retención de líquidos, es probable que su médico considere la posibilidad de agregar una dosis baja de diurético de asa de acción prolongada, tal como la torsemida.

6. BRA (Bloqueantes de los receptores de la angiotensina II)

Por qué se recetan: Los bloqueantes de los receptores de la angiotensina II suelen utilizarse en el tratamiento de la enfermedad arterial coronaria o de la insuficiencia cardíaca en aquellos pacientes que no pueden tolerar los inhibidores de la ECA o que padecen diabetes tipo 2 o enfermedad renal causada por la diabetes. En lugar de bloquear la producción de angiotensina II en el organismo, estos fármacos evitan que se produzcan efectos de constricción en los vasos sanguíneos.

Entre los ejemplos de inhibidores de BRA se incluyen los siguientes: Candesartán (Atacand), irbesartán (Avapro), losartán (Cozaar), telmisartán (Micardis) y valsartán (Diovan).

Por qué pueden causar insomnio: Al igual que los inhibidores de la ECA, los BRA con frecuencia generan una sobrecarga de potasio en el organismo, lo cual provoca diarrea, así como también calambres en las piernas y dolores articulares, óseos y musculares, todos los cuales pueden perturbar el sueño normal.

Alternativas: De la misma manera que en el caso de los inhibidores de la ECA, le recomiendo que consulte con su médico sobre la conveniencia de cambiarlo por un bloqueante del canal del calcio a base de benzodiacepina, que suele ser mejor tolerado por los adultos mayores. Esto es particularmente importante en el caso de los afronorteamericanos y los asiático estadounidenses, quienes, debido a las diferencias en sus sistemas de renina-angiotensina, presentan una incidencia de efectos adversos mucho mayor.

También puede ser aconsejable prescribir una dosis baja de algún diurético de asa de acción prolongada, tal como la torsemida.

7. Inhibidores de la colinesterasa

Por qué se recetan: Los inhibidores de la colinesterasa comúnmente se utilizan para tratar la pérdida de memoria y los cambios mentales en individuos que padecen la enfermedad de Alzheimer y otros tipos de demencia.

Ejemplos: Donepezil (Aricept), galantamina (Razadyne) y rivastigmina (Exelon). Entre los principales efectos secundarios de estos fármacos se incluyen la diarrea, las náuseas y las alteraciones del sueño.

Por qué pueden causar insomnio: Estos fármacos están concebidos para actuar a través de la inhibición de la enzima que sintetiza la acetilcolina (un neurotransmisor que resulta importante para conservar el estado de alerta, la memoria, la capacidad de pensamiento y el juicio) y, por lo tanto, para aumentar la cantidad de neuronas disponibles. Esto, en teoría, retrasa la pérdida de memoria del paciente y lo ayuda a desarrollar sus actividades diarias con menos inconvenientes. Sin embargo, bloquear la síntesis de la acetilcolina —que se encuentra en todo el organismo, no solo en el cerebro— puede interferir con todo tipo de procesos y movimientos corporales involuntarios, entre los que se incluyen aquellos relacionados con el sueño.

Además del insomnio o la experimentación de sueños anormales, otros efectos secundarios de los inhibidores de las colinesterasa que se identificaron incluyen cambios severos en el ritmo cardíaco, diarrea, náuseas y vómitos, así como también calambres en las piernas y espasmos musculares, los cuales pueden interferir con los patrones normales del sueño.

Alternativas: Es importante tener presente que los inhibidores de la colinesterasa no pueden revertir la enfermedad de Alzheimer ni demorar la destrucción subyacente de neuronas. Además, a medida que la enfermedad progresa, el cerebro afectado por la enfermedad produce una menor cantidad de aceticolina, por lo que todas las medicaciones de este tipo pierden, con el tiempo, la eficacia que supuestamente tienen.

Por estas razones, quizá valga la pena analizar con su médico (o con el médico que atiende a su ser querido) si los efectos adversos del fármaco prescrito superan sus posibles beneficios. En mi experiencia, esto es lo que ocurre en la mayoría de los casos.

8. Antagonistas H1 (no sedativos) de segunda generación

Por qué se recetan: Los antagonistas H1, que integran una clase de fármacos comúnmente conocidos como antihistamínicos, inhiben la producción de histamina en el organismo, un químico que es liberado cuando se produce una reacción alérgica. Elevados niveles de histamina son la causa de síntomas tan comunes como la picazón, los estornudos, la secreción nasal, los ojos llorosos, la congestión nasal y la aparición de ronchas, todos ellos asociados a reacciones alérgicas.

Los antagonistas H1 de segunda generación, también conocidos como antihistamínicos no sedativos, no inducen los mismos efectos secundarios generados por los de primera generación, tal como la difenidramina (Benadryl), que suprime el sistema nervioso central, causando una severa somnolencia.

Entre los ejemplos de antagonistas H1 de segunda generación se incluyen los siguientes: Pulverizador nasal de azelastina (Astelin), cetirizina (Zyrtec), desloratadina (Clarinex), fexofenadina (Allegra), levocetirizina (Xyzal) y loratadina (Claritin).

Por qué pueden causar insomnio: En diversos grados, todos los antagonistas H1 bloquean la acetilcolina, un neurotransmisor del sistema nervioso central. Como consecuencia, pueden causar ansiedad e insomnio.

Alternativas: Dado que estos antihistamínicos de segunda generación por lo general permanecen activos en el organismo alrededor de unas ocho horas, usted quizá descubra que tomar su dosis diaria a la mañana es todo lo que necesita hacer para solucionar el problema que el fármaco le pueda estar causando en relación con el sueño.

9. Estatinas

Por qué se recetan: Las estatinas son utilizadas en el tratamiento de la hipercolesterolemia.

Las estatinas de mayor venta son la atorvastatina (Lipitor), la lovastatina (Mevacor), la rosuvastatina (Crestor) y la simvastatina (Zocor).

Por qué pueden causar insomnio: El efecto secundario más común causado por todos los tipos de estatinas es el dolor muscular, que puede mantener a las personas que las toman despiertas durante la noche, sin poder descansar. En los peores casos, el dolor causado por las estatinas puede resultar inmovilizante.

Estudios realizados demuestran que las estatinas pueden interferir con el crecimiento muscular al inhibir la producción de las células satélite en el músculo. El dolor y la debilidad musculares en todo el cuerpo pueden ser síntomas de rabdomiólisis inducida por la estatina: la necrosis del músculo esquelético que provoca la liberación de fibras musculares en el torrente sanguíneo y, a veces, daño en los riñones.

Los investigadores han descubierto que las estatinas liposolubles —que incluyen el Lipitor, el Mevacor, el Vytorin y el Zocor— son más proclives a causar insomnio o pesadillas, ya que pueden penetrar con mayor facilidad en las membranas celulares y atravesar la barrera sangre-cerebro (o hematoencefálica), cuya función es proteger al cerebro de los químicos presentes en la sangre.

Alternativas: Si usted es uno de los tantos millones de estadounidenses de edad a quienes no se les ha diagnosticado enfermedad coronaria, pero están tomando estos fármacos para disminuir su nivel de colesterol apenas elevado, pregúntele a su médico u otro prestador de asistencia médica sobre la posibilidad de reducir su colesterol mediante un cambio en su alimentación o el ejercicio regular, en lugar del tratamiento con estatinas. También podría intentar disminuir sus niveles de homocisteína en sangre —vinculada con niveles de colesterol elevados— mediante una combinación de vitamina B12 sublingual (el comprimido se coloca debajo de la lengua) (1,000 mcg diarios), ácido fólico (800 mcg diarios) y vitamina B6 (200 mg diarios).

10. Glucosamina y condroitina

Por qué se recetan: La glucosamina y la condroitina son suplementos dietarios que se utilizan para aliviar los dolores articulares, mejorar la función de las articulaciones y disminuir la inflamación. (Ambas se encuentran en el organismo, en forma natural). Muchos suplementos para la artritis contienen glucosamina y condroitina, ambas reguladas por la Food and Drug Administration (FDA, Administración de Alimentos y Medicamentos) como alimento, en lugar de fármaco.

Por qué pueden causar insomnio: Los investigadores no saben con exactitud cómo funcionan la glucosamina y la condroitina; sin embargo, ciertos estudios identificaron una serie de efectos secundarios gastrointestinales, entre los que se incluyen náuseas y diarrea, así como también cefalea e insomnio.

Alternativas: Si bien muchas personas toman glucosamina y condroitina para la artrosis, ya sea juntas o en forma separada, es probable que no aporten ningún beneficio. Un análisis reciente de diversos estudios sobre estos suplementos no logró encontrar evidencia que indique su eficacia para retrasar la destrucción de las articulaciones ni para aliviar el dolor.

Una encuesta del 2010 realizada a suscriptores de Consumer Reports determinó que entre los que señalaron la artrosis como una de las afecciones más molestas, el yoga y los masajes fueron calificados el doble de beneficiosos comparados con la glucosamina y la condroitina.

Si usted opta por tomar uno de estos suplementos, o ambos, debe estar al tanto de que la glucosamina tiene una semivida (tiempo durante el cual una sustancia está activa en el organismo) más prolongada que la condroitina. Por lo tanto, si la glucosamina es parte de su esquema de medicación, podría evitar el insomnio tomando la dosis diaria a la mañana.

Quizá también quiera considerar la opción de pedirle a su médico una prescripción de comprimidos de tramadol de 50 mg para tomarlos con uno de acetaminofeno de 325 mg, dos o tres veces por día. Esto debería ser eficaz en el alivio del dolor.

“Consulte al farmacéutico” es escrito por Armon B. Neel Jr., PharmD, farmacéutico geriátrico acreditado, en colaboración con el periodista Bill Hogan. Ambos son coautores de Are Your Prescriptions Killing You?  (¿Lo están matando sus medicamentos?), publicado por Atria Books

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