La nueva ciencia de recuperar la movilidad después de un derrame cerebral

Una nueva generación de herramientas de rehabilitación está ayudando a las personas a recuperar la capacidad de caminar, la función de los brazos y su independencia.

Tiempo de lectura: 6 minutos

Un hombre prueba un exoesqueleto para las extremidades inferiores.
Stevie Dickens participa con frecuencia en estudios sobre movilidad en el Shirley Ryan AbilityLab, en Chicago. Aquí, pone a prueba un exoesqueleto para las extremidades inferiores en un estudio dirigido por científicos del Shirley Ryan AbilityLab y la Universidad Northwestern. Un terapeuta, que también lleva puesto el dispositivo (a la derecha), está conectado virtualmente a Dickens a la altura de
Cortesía de Shirley Ryan AbilityLab

Puntos principales

  • La rehabilitación tras un derrame cerebral ha avanzado enormemente en los últimos 25 años.
  • La rehabilitación moderna se enfoca en adaptar las terapias a las necesidades específicas de recuperación de cada paciente.
  • Dispositivos como los implantes de estimulación del nervio vago y las tecnologías portátiles están ampliando las opciones de recuperación individualizada después de un derrame cerebral.

Stevie Dickens tenía 48 años y vivía en Vernon Hills, Illinois, cuando una mañana de septiembre del 2003 se despertó y no pudo levantarse del sofá. La noche anterior, mientras veía fútbol americano con amigos, empezó a arrastrar las palabras y se sintió sin equilibrio, pero no entendió que estas eran señales de advertencia de un derrame cerebral. A la mañana siguiente, se dio cuenta de que tenía paralizado el lado derecho del cuerpo. El hijo de un amigo tuvo que ayudarlo a levantarse.

Lo que siguió fue un recorrido de años por hospitales y centros de rehabilitación, durante el cual Dickens, veterano del Ejército y del Cuerpo de Infantería de Marina, utilizó en las agotadoras repeticiones de la fisioterapia la misma disciplina mental que había aprendido en las Fuerzas Armadas. Empezó en silla de ruedas. Luego pasó a usar bastón. Con el tiempo dejó de usar la férula de tobillo y pie que llevaba sujeta alrededor de la pantorrilla y que le había ayudado a caminar, después de que su pierna se fortaleció lo suficiente para arreglárselas sin ella. Buscando avanzar aún más, se involucró en investigaciones.

Durante casi dos décadas, Dickens ha participado regularmente en estudios de recuperación motora en el Shirley Ryan AbilityLab de Chicago. Está inscrito en estudios sobre caminar y de los brazos, ensayos de robótica y experimentos con exoesqueletos. “Él llegó cuando yo llegué aquí hace unos 19 años”, dice Arun Jayaraman, director científico a cargo de tecnología e innovación del Shirley Ryan AbilityLab. Él llama a la experiencia de Dickens “un escenario clínico clásico”. Cuando llegó, tenía “un deterioro muy grave”.

Hoy, a los 71 años, Dickens camina con bastón. Cocina, corta el césped y va a las tiendas. “Entiendo que no voy a recuperar el 100%”, dice. “Pero voy a recuperar por lo menos el 90%”.

Práctica intensa y repetitiva

Dickens es una demostración viviente de cuánto ha avanzado este campo. Cuando tuvo su derrame cerebral, la mayoría de lo que ahora está disponible para los sobrevivientes de derrames cerebrales no existía.

La transformación ha sido impulsada en gran medida por una comprensión más sofisticada de cómo se recupera el cerebro lesionado y por tecnologías que permiten a los profesionales clínicos e investigadores aplicar esa comprensión de nuevas maneras precisas.

Cuando un derrame cerebral daña los circuitos neuronales que controlan el movimiento, las señales que antes fluían del cerebro al músculo con toda su fuerza a través de miles de fibras de repente se reducen, se redirigen y se degradan. El objetivo de la rehabilitación moderna es amplificar cualquier señal que quede: estimular el sistema nervioso a lo largo de la vía lesionada o impulsar al cerebro a encontrar rutas alternativas. Al mismo tiempo, se combina esa estimulación con la práctica intensa, repetitiva y específica de cada tarea que impulsa la reorganización de las redes cerebrales.

Un hombre participa en un estudio de caídas simuladas.
Stevie Dickens participa en un estudio de caídas simuladas para evaluar un sistema de airbag inteligente destinado a reducir el impacto de las caídas.
Cortesía de Shirley Ryan AbilityLab

En un estudio reciente, Dickens usó un dispositivo robótico llamado exoesqueleto. Es una estructura motorizada que se ajusta sobre las extremidades y el torso, y mueve el cuerpo de quien la usa mediante movimientos programados o guiados. En la rehabilitación tras un derrame cerebral, los exoesqueletos se usan para mover extremidades paralizadas o debilitadas mediante patrones repetitivos de caminata y movimiento, para aprovechar la neuroplasticidad del cerebro y ayudar a reconstruir las vías motoras.

En el estudio, publicado a principios de este año en Science Robotics, investigadores del Shirley Ryan AbilityLab y de Northwestern University presentaron lo que llaman interacción entre terapeuta, exoesqueleto y paciente (en inglés). Un terapeuta y un sobreviviente de derrame cerebral llevan cada uno un exoesqueleto para las extremidades inferiores; los dos sistemas están conectados virtualmente en las caderas y las rodillas, de modo que el terapeuta puede guiar la caminata del paciente mediante los movimientos de sus propias piernas.

El enfoque produjo un mayor rango de movimiento de las articulaciones y aumentó la longitud y la altura del paso en comparación con la terapia convencional, mientras exigía menos esfuerzo físico del terapeuta. “Al combinar la adaptabilidad práctica de la fisioterapia con la capacidad de ampliación y precisión de los sistemas robóticos”, dice Lorenzo Vianello, investigador posdoctoral del Shirley Ryan AbilityLab y coautor del estudio, “se puede permitir un entrenamiento más integral de la marcha de todo el cuerpo sin requerir varios terapeutas, al mismo tiempo que incorpora una respuesta en tiempo real al desempeño del paciente”. Para los pacientes, eso se traduce en un entrenamiento que se adapta a ellos paso a paso.

Centro de recursos para la salud cerebral, de AARP

Encuentra explicaciones sobre la demencia, el derrame cerebral, la enfermedad de Parkinson, las lesiones en la cabeza y los temas de salud mental. Conoce sobre hábitos saludables que apoyan la memoria y las habilidades mentales.

Aprende, toma acción, construye hábitos saludables

Estimulación del nervio vago

Para la recuperación de las extremidades superiores —restaurar la función de un brazo o mano paralizados—, uno de los avances más importantes de los últimos años ha sido el Sistema Vivistim Paired VNS, que recibió la aprobación de la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos en el 2021 y estuvo disponible comercialmente en el 2022. El dispositivo, aproximadamente del tamaño de un marcapasos pequeño, se implanta en la parte superior del pecho; un cable conectado se implanta junto al nervio vago en el lado izquierdo del cuello.

Durante las sesiones de rehabilitación, se envían pulsos de estimulación eléctrica a través del nervio cada vez que el paciente realiza un movimiento de brazo indicado. La estimulación activa la liberación de sustancias químicas cerebrales que promueven la plasticidad sináptica; básicamente, le indica al cerebro que preste especial atención a lo que está haciendo en ese momento y que fortalezca las conexiones dentro de las redes de células cerebrales involucradas en realizar la tarea.

BOLETÍN DE AARP

Mujer leyendo tableta

%{ newsLetterPromoText  }%

%{ description }%

Un hombre recorre una plataforma que captura datos sobre su desempeño al caminar.
El sistema MedRhythms Stride Plus utiliza estimulación auditiva rítmica para ayudar a mejorar los patrones de marcha, la sincronización y la coordinación. En esta fotografía, Stevie Dickens recorre una plataforma que captura datos sobre su desempeño al caminar, con el fin de evaluar los cambios en su forma de andar.
Cortesía de Shirley Ryan AbilityLab

En el ensayo clínico fundamental, publicado en The Lancet en el 2021, los pacientes que recibieron estimulación del nervio vago durante la rehabilitación mostraron de dos a tres veces más mejoría en la función de las extremidades superiores (en inglés) que quienes recibieron solo rehabilitación; los datos de seguimiento a largo plazo publicados en el 2025 revelaron que el 66% de los pacientes logró mejoras sostenidas y clínicamente significativas en una revisión al cabo de un año (en inglés).

El ritmo de desarrollo en todo el campo es impresionante. Jayaraman describe un conjunto de sensores portátiles que ahora se están utilizando en Shirley Ryan AbilityLab y que pueden evaluar en minutos la capacidad para caminar de un paciente con derrame cerebral y generar, al momento de su ingreso, una predicción de su probable trayectoria de recuperación de hasta un año.

Se pueden usar exoesqueletos robóticos livianos para ir al supermercado. Los zapatos con suelas de fricción variable —que se deslizan cuando quien los usa no puede levantar el pie y se adhieren cuando pone peso sobre el zapato— fueron estudiados por investigadores de Shirley Ryan AbilityLab y ahora se venden comercialmente. Podrían corregir problemas funcionales de equilibrio y estabilidad causados por el pie caído, reduciendo drásticamente el riesgo de caídas.

La estimulación transcutánea de la médula espinal permite a los profesionales clínicos amplificar la señal debilitada que va del cerebro a la extremidad sin cirugía. Los programas de telerehabilitación extienden la terapia intensiva al hogar.

Lo que une estos avances, argumenta Jayaraman, es la precisión: el reconocimiento de que la rehabilitación después de un derrame cerebral no es un solo tratamiento para una sola cosa, sino un problema muy variable que requiere soluciones muy individuales. Para pacientes como Stevie Dickens, los avances siguen acumulándose. “Las cosas han empezado a moverse”, dice sobre su pierna. Todavía está trabajando en ello.

Los puntos principales fueron creados con la asistencia de IA generativa. Un editor de AARP revisó y refinó el contenido para garantizar su exactitud y claridad.

tarjeta de membresía de aarp

Membresía de AARP

Únete a AARP por $15 por tu primer año cuando te inscribes en la renovación automática. Obtén acceso instantáneo a productos y a cientos de descuentos exclusivos para socios, una segunda membresía gratis y una suscripción a la revista AARP The Magazine.



BOLETÍN DE AARP

Mujer leyendo tableta

%{ newsLetterPromoText  }%

%{ description }%

Te recomendamos

Salud

Esto es lo que puedes hacer.

Estafas

Delincuentes fingen ofrecer ayuda.

Cuidar

Cómo enfrentar contratiempos.

Celebridades

Salma, Pedro y otras celebridades.