Javascript is not enabled.

Javascript must be enabled to use this site. Please enable Javascript in your browser and try again.

Skip to content
Content starts here
CLOSE ×
Buscar
Leaving AARP.org Website

You are now leaving AARP.org and going to a website that is not operated by AARP. A different privacy policy and terms of service will apply.

Cómo saber si alguien está sufriendo un derrame cerebral

Un derrame cerebral es una emergencia. Detectar sus signos podría mejorar drásticamente las probabilidades de recuperación del paciente.


Una mujer con su mano en la frente en señal de dolor de cabeza
FG Trade/Getty Images

Puntos principales

  • Los síntomas de un derrame cerebral pueden confundirse con problemas menos graves, pero el tratamiento rápido es fundamental porque las células cerebrales mueren rápidamente durante un accidente cerebrovascular.
  • Los médicos recomiendan usar el acrónimo B.E.F.A.S.T. para identificar las señales de advertencia más comunes, entre ellas la pérdida del equilibrio, cambios en la visión, caída de un lado de la cara, debilidad en un brazo y dificultad para hablar.
  • Si sospechas que alguien está sufriendo un derrame, llama al 911 de inmediato en lugar de llevar a la persona al hospital, ya que cada minuto puede afectar las opciones de tratamiento.

En abril del 2022, Yael Shvetz, de 58 años, se encontraba enferma en cama en su hogar de Hillsborough, Nueva Jersey. La madre de cuatro hijos tenía un terrible dolor de cabeza, que su medicamento para la migraña no lograba aliviar. Peor aún, había estado vomitando durante horas. Había tenido migrañas antes, pero nunca con este tipo de vómitos. Pensó que había comido un budín de chocolate echado a perder.

Cuando Shvetz intentó levantarse de la cama, se cayó con un ruido sordo. Sus hijos rápidamente llamaron al 911. Para cuando llegaron los paramédicos, Shvetz apenas podía funcionar. “Mi cerebro estaba nublado”, dice. “Balbuceaba y a veces podía recordar y saber lo que estaba haciendo y diciendo y otras no”.

Image Alt Attribute

Membresía de AARP: $15 por tu primer año cuando te inscribes en la renovación automática.

Obtén acceso inmediato a productos exclusivos para socios y cientos de descuentos, una segunda membresía gratis y una suscripción a AARP The Magazine.
Únete a AARP

Nadie lo sabía entonces, pero Shvetz había sufrido un derrame cerebral. Un vaso sanguíneo en su cerebro había estallado. Sin oxígeno, las células cerebrales estaban muriendo rápidamente. “Pierdes aproximadamente 2 millones de células cerebrales cada minuto durante un derrame cerebral”, dice el Dr. William “BJ” Hicks, neurólogo vascular y vicepresidente de neurociencia de OhioHealth en Columbus, Ohio.

Debido a la rapidez con la que ocurre el daño, cuanto más rápido reciba tratamiento una persona, más probabilidades tendrá de evitar daños cerebrales graves o la muerte. “El derrame cerebral es la causa principal de discapacidad en los adultos en Estados Unidos... especialmente si el paciente no llega al hospital rápidamente”, dice Hicks.

generic-video-poster

Detectar los síntomas

El problema es que algunos síntomas de un derrame cerebral pueden malinterpretarse fácilmente. Los dolores de cabeza y los vómitos, por ejemplo, se comparten con otras enfermedades, a menudo menos mortales. En la situación de Shvetz, “los paramédicos pensaron que estaba deshidratada, por lo que se tomaron su tiempo”, dice. El entumecimiento, los mareos o la desorientación también pueden aparecer repentinamente y luego desaparecer. Esto puede ser una señal de un ataque isquémico transitorio, o AIT. Los síntomas pueden durar desde unos minutos hasta una hora. "Pero nunca deben ignorarse, ya que pueden ser una señal de alerta de un derrame cerebral más grave", afirma Hicks.

Un sangrado cerebral como el de Shvetz se llama derrame cerebral hemorrágico. “Los pacientes dicen que es el peor dolor de cabeza de su vida, y a menudo tienen náuseas y vomitan”, dice el Dr. David Miller, radiólogo intervencionista y codirector del Centro de Derrames Cerebrales de Mayo Clinic en Jacksonville, Florida. Hicks explica que es como una pipa que revienta dentro del cráneo. La presión aumenta y causa dolor. El dolor que experimentó Shvetz no es típico del derrame cerebral isquémico más común, en el que un coágulo impide que la sangre llegue al tejido cerebral, dice Miller. Los derrames cerebrales isquémicos representan el 87% de los casos.

spinner image Red AARP membership card displayed at an angle

Membresía de AARP: $15 por tu primer año cuando te inscribes en la renovación automática.

Obtén acceso instantáneo a productos y a cientos de descuentos exclusivos para socios, una segunda membresía gratis y una suscripción a la revista AARP The Magazine.

Aun así, Shvetz tenía síntomas de ambos tipos de derrames cerebrales. Los médicos usan el acrónimo BE FAST (que se traduce como “actúa rápido”) para estos signos comunes. Si detectas uno o más, debes tomar medidas de inmediato:

B (Balance loss) – pérdida de equilibrio

E (Eyesight change) – cambios en la visión

F (Face drooping) – rostro caído 

A (Arm weakness) – debilidad en los brazos

S (Speech difficulty) – dificultad para hablar

T (Time to call 911) – hora de llamar al 911

Así es como los médicos describen los síntomas que podrías notar:

B – Pérdida de equilibrio: una persona puede caer repentinamente como Shvetz, y ser incapaz de levantarse, dice Miller. Esto fue lo que alarmó a la hija de Shvetz, de 17 años, que encontró a su madre en el piso y tuvo que llamar a su hermano de 28 años para subir a su madre de nuevo a la cama. Si se trata de un derrame cerebral, es probable que la pérdida de coordinación ocurra en un lado del cuerpo. Por ejemplo, una mano o un brazo del mismo lado puede moverse con torpeza. Si una persona sostiene algo en esa mano, puede que lo deje caer y no pueda recogerlo, explica Miller. El derrame cerebral de Shvetz estaba en el hemisferio derecho de su cerebro, que controla el lado izquierdo del cuerpo. Pero eso no fue evidente después de su caída.

E – Cambios en la visión: la persona puede perder repentinamente la visión periférica, o sus ojos pueden desviarse hacia un lado en lugar de mirar hacia adelante.

F – Rostro caído: un lado de la cara de la persona puede caerse notablemente. Pídele a la persona que sonría. Si un lado de la cara sonríe, pero el otro lado no, debes sospechar que está sufriendo un derrame cerebral.

A – Debilidad en los brazos: para verificar si hay debilidad, pídele a la persona que sostenga los brazos frente a ella, hacia un lado o por encima de la cabeza. Si no puede levantar un brazo o un brazo comienza a bajar, puede estar sufriendo un derrame cerebral. Lo mismo sucede con las piernas. La persona puede tener problemas para levantar una pierna mientras está sentada en una silla o acostada en el suelo.

S – Dificultad para hablar: la persona puede arrastrar las palabras o hablar lentamente. “Si intenta hablar, repetir o nombrar cosas y no puede decir las palabras rápidamente, tan rápido como lo hace normalmente, esos son síntomas clásicos de un derrame cerebral”, dice Hicks.

Si el derrame cerebral afecta las áreas del lenguaje del cerebro, el habla del paciente puede dejar de tener sentido o no podrá hablar en absoluto, afirma Miller. La persona debería poder entender órdenes simples, como “muéstrame dos dedos en la mano derecha” o “sonríe”, explica Miller. “Si no puede hacerlo, esa es una señal bastante súbita y temprana de que tienen un gran problema, y puede que sea un derrame cerebral”.

Sin embargo, los síntomas de un derrame cerebral no siempre son evidentes, según las nuevas directrices de 2026 (en inglés) de la Asociación Estadounidense del Corazón y la Asociación Estadounidense de Accidentes Cerebrovasculares. El habla de una persona puede ser coherente, pero sonar ligeramente extraña, o la caída de su rostro puede ser sutil.

Salud y bienestar

AARP® Hearing Care by Soundly®

Ahorros en aparatos auditivos, además de herramientas para comprar y comparar opciones, recursos y apoyo.

See more Salud y bienestar offers >

La T es especialmente importante; es hora de llamar al 911: “No es hora de llamar a mi consultorio. No es hora de llamar a tu vecino. No es hora de llamar a un familiar. Es hora de marcar el 911”, dice Hicks. Si el equipo de derrame cerebral llega rápidamente al hospital, se puede limitar la pérdida de tejido cerebral y ampliar las opciones de tratamiento. Algunos de esos tratamientos se deben administrar dentro de un plazo de unas pocas horas. “El tiempo es muy muy importante”, afirma Hicks. 

No lleves a la persona al hospital tú mismo, ya que esto puede ocasionar demoras. Además, las personas que sufren un accidente cerebrovascular pueden desestabilizarse rápidamente, por lo que es importante que personal médico capacitado las evalúe lo antes posible.

El mayor error que se comete es no pedir ayuda de inmediato, dice Hicks. “Si te preocupa lo suficiente para pensar que algo no está bien con esa persona, entonces deberías llamar al 911”, dice Miller. “Prefiero ir [a la sala de emergencias] diez veces para determinar que no es nada... a que alguien venga al día siguiente con un derrame cerebral que no puedo tratar”.

Que el equipo especializado en accidentes cerebrovasculares del hospital vea a persona rápidamente puede limitar la pérdida de tejido cerebral y ampliar las opciones de tratamiento. Algunos de estos tratamientos deben administrarse en cuestión de horas.

“Si te preocupa lo suficiente como para pensar: ‘Algo no está bien con esta persona’, entonces debes llamar al 911”, dice Miller. “Preferiría acudir [al servicio de urgencias] 10 veces para descubrir que no es nada… que recibir al día siguiente a alguien que ha sufrido un accidente cerebrovascular que ya no puedo tratar”.

Aunque los hijos de Shvetz llamaron al 911, ella dice que nadie sospechó que se tratara de un derrame cerebral hasta después de llegar al hospital. Shvetz tuvo que ser trasladada a un segundo hospital que estaba mejor equipado para tratar su derrame cerebral. Eso significaba tiempo perdido.

Aun así, tuvo suerte. Después de una operación del cerebro para detener la hemorragia, seguida de un coma inducido de diez días, se recuperó gradualmente durante los meses siguientes y aprendió a hablar, escribir y caminar de nuevo. Hoy en día, dice que el único problema que le queda es la pérdida de audición provocada por la operación del cerebro. “Puedo conducir. Regresé al trabajo”. Participó en una carrera de cinco kilómetros en junio. “A excepción de la audición en el lado derecho, he vuelto a ser yo misma”.

Los puntos principales de este artículo se elaboraron con la ayuda de IA generativa. Un editor de AARP revisó y perfeccionó el contenido para garantizar su precisión y claridad.

Unlock Access to AARP Members Edition

Join AARP to Continue

Already a Member?

spinner image Red AARP membership card displayed at an angle

Membresía de AARP: $15 por tu primer año cuando te inscribes en la renovación automática.

Obtén acceso instantáneo a productos y a cientos de descuentos exclusivos para socios, una segunda membresía gratis y una suscripción a la revista AARP The Magazine.