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En las últimas cuatro décadas, las tasas de cáncer de hígado se han triplicado en Estados Unidos. Tan solo este año, se calcula que se diagnosticarán 42,340 casos nuevos, según la Sociedad Americana contra el Cáncer.
Beber en exceso es un factor de riesgo muy conocido para la enfermedad. Pero los expertos dicen que un impulsor menos conocido está teniendo un papel cada vez mayor en el aumento de las tasas: la obesidad. Las investigaciones muestran que el aumento en los diagnósticos de cáncer de hígado en EE.UU. sigue muy de cerca el crecimiento de los niveles de obesidad.
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“Un mito común es que solo el alcohol puede dañar el hígado, pero la verdad es que la acumulación de grasa también puede hacerlo”, dice la Dra. Ani Kardashian, hepatóloga de la Facultad de Medicina Keck de la Universidad del Sur de California. Un aumento rápido en las tasas de obesidad ha llevado a un “incremento significativo en la prevalencia de la enfermedad de hígado graso”, también conocida como enfermedad hepática esteatósica asociada con disfunción metabólica, o MASLD, agrega.
Un estudio publicado recientemente en The Lancet encontró que se espera que la tasa de cáncer de hígado vinculado con MASLD aumente durante la próxima década (en inglés). Para el 2040, más del 55% de los adultos en el país podrían tener MASLD (antes conocida como enfermedad de hígado graso no alcohólico), según calcula el estudio.
“MASLD se refiere a un estado en el que hay grasa sin inflamación ni cicatrización, y aunque se considera una condición hepática anormal, por sí sola no aumenta significativamente el riesgo de cáncer de hígado”, explica el Dr. Scott Friedman, director del Instituto de Investigación del Hígado en la Facultad de Medicina Icahn en Mount Sinai. “Sin embargo, cuando MASLD evoluciona a esteatohepatitis asociada con disfunción metabólica (MASH), lo que ocurre en aproximadamente el 20% de los pacientes con MASLD que desarrollan inflamación y cicatrización, entonces el riesgo de cáncer de hígado aumenta a medida que progresa la cicatrización del hígado”.
Sigue leyendo para conocer más sobre el cáncer de hígado, incluidas sus causas, síntomas, tratamiento y lo que puedes hacer para reducir tu riesgo de padecer la enfermedad.
Tipos de cáncer de hígado
El carcinoma hepatocelular (CHC) es, por mucho, el tipo más común de cáncer primario de hígado, es decir, aquel que se desarrolla en el propio hígado. Con frecuencia se relaciona con daño hepático de larga evolución debido a las hepatitis B y C o con cirrosis hepática causada por el consumo excesivo de alcohol.
El segundo tipo más común de cáncer de hígado es el colangiocarcinoma intrahepático (ICC), que ocurre en los conductos biliares del hígado. Las tasas de supervivencia tanto del HCC como del ICC son extremadamente bajas: solo 1 de cada 5 personas con HCC o ICC sigue viva cinco años después de haber sido diagnosticada.
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