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8 preguntas que deben hacerse quienes viajan al sur en invierno en la era de COVID-19

Consejos de expertos en salud para los jubilados que pasan el invierno en el sur.

Una pareja camina por la orilla de la playa

GETTY IMAGES

In English | Todos los inviernos, más de 30 millones de visitantes se desplazan a Florida para disfrutar del sol y huir de la nieve. Arizona, otro popular destino invernal, suele acoger a casi 10 millones de turistas entre enero y marzo. Pero lo más probable es que esta temporada haya menos personas bronceándose en las playas o descansando en los centros turísticos de los destinos cálidos debido a que el coronavirus continúa circulando en el país.

Entre los visitantes estacionales que están sopesando sus planes de viaje se encuentran los llamados “snowbirds” (aves migratorias), jubilados que se trasladan a climas más cálidos durante los meses de invierno y que tienen mayor riesgo de sufrir complicaciones de salud graves si contraen el virus.

"La COVID está en todas partes; es imposible escapar de ella”, dice Rebecca Acosta, enfermera titulada, profesional de la salud pública y directora ejecutiva de Traveler's Medical Service. No obstante, si lo que deseas es escapar del frío, los expertos recomiendan que contestes estas ocho preguntas antes de decidir si debes quedarte donde estás o viajar al sur.


Para información actualizada sobre la COVID-19 visita aarp.org/ElCoronavirus


¿Cuáles son tus riesgos individuales?

Los adultos mayores y las personas con problemas de salud subyacentes tienen un mayor riesgo de contraer enfermedades graves como la COVID-19, lo cual significa que es más probable que requieran hospitalización, cuidados intensivos o ayuda para respirar si enferman, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC).

No existe una edad específica a la que uno pasa a formar parte de la categoría de “alto riesgo”; por el contrario, los funcionarios de salud advierten que el riesgo simplemente aumenta a medida que envejecemos. “Por ejemplo, a partir de los 50 años hay un mayor riesgo de padecer enfermedades graves que a los 40 años”, dicen los CDC. Y “al llegar a los 60 y 70 años, generalmente hay mayor riesgo de sufrir enfermedades graves que a los 50”.

Del mismo modo, se sabe que algunas enfermedades crónicas (como la diabetes tipo 2 y las enfermedades cardíacas) conllevan mayor riesgo que otras de sufrir complicaciones causadas por la COVID-19. Esto significa que antes de comprometerte a hacer un viaje, debes considerar tus propios riesgos individuales de contraer COVID-19 y entonces decidir si te sientes cómodo al viajar con esos riesgos, teniendo en cuenta que la opción más segura podría ser permanecer en casa.

"Lo más importante es que las personas se detengan un momento a pensar antes de viajar. Tienen que considerar la COVID al hacer sus planes de viaje, tanto si es para un fin de semana, una semana o tres meses”, advierte Acosta. “Ese debe ser el punto de partida”.

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¿Cuál es la situación actual en tu lugar de destino?

Una vez que evalúes tu propio riesgo, es hora de familiarizarte con varias tendencias clave del coronavirus en tu destino planeado. Esta información debería estar disponible en el sitio web del departamento de salud local.

Primero, infórmate sobre el número de casos en el período de dos semanas más reciente, dice Syra Madad, epidemióloga de enfermedades infecciosas y directora sénior del System-wide Special Pathogens Program Office en New York City Health + Hospitals. Lo que te interesa es que haya una tendencia descendiente que indica que hay menos virus en circulación en la comunidad. Luego, comprueba el número de casos nuevos por cada 100,000 personas. “Lo que nos gusta ver es menos de cuatro casos nuevos diarios por cada 100,000 personas”, dice Madad.

Las pruebas de detección son otra área importante que debes tener en cuenta. Averigua el número de pruebas disponibles en la comunidad y la cantidad de pruebas que se están realizando. “Si vas a viajar a un área con una capacidad inadecuada para realizar pruebas, esa es otra indicación de que el virus puede haberse propagado más de lo que se ha publicado en los informes”, dice Madad. Lo ideal es que haya por lo menos 150 nuevas pruebas por cada 100,000 personas en esa comunidad específica cada día. “Y debes asegurarte de que el índice de pruebas positivas sea inferior al 5%”, añade.

Por último, infórmate sobre la capacidad de los hospitales y las unidades de cuidados intensivos en tu destino para estar seguro de que los sistemas de salud no estén saturados, en caso de que contraigas el virus y enfermes. Esto es particularmente importante a medida que la temporada de gripe se intensifica en el país, porque la “gripe compite por los mismos recursos hospitalarios que la COVID-19,” añade Madad. “La gripe usa las mismas camas, el mismo equipo [de protección personal] y el mismo personal. Por lo tanto, si están desbordados con casos de gripe, está claro que la COVID es un problema más con el que tienen que lidiar”.

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¿Cómo llegarás hasta allí?

Otro factor importante que debes considerar es cómo vas a llegar hasta tu destino. ¿Es mejor volar? ¿O es más seguro conducir? No hay una respuesta clara, dicen los expertos; ambas opciones tienes ventajas y desventajas.

Una de las cosas que debes tener en cuenta al tomar esta decisión es el número de personas con las que te vas a encontrar durante el viaje. Si viajas en avión, debes pensar en los empleados del aeropuerto, los pasajeros en el avión y los pasajeros y conductores del transporte público con los que entrarás en contacto de camino a la terminal. Si decides conducir, estarás cerca de otras personas en las gasolineras, las áreas de descanso y los restaurantes, y ese número aumenta con cada parada que hagas.

"Todas estas son oportunidades de entrar en contacto con nuevas personas que no viven en tu hogar, y tu riesgo de contraer COVID-19 puede aumentar”, dice Madad.

Las personas que conducen generalmente tienen un poco más de control sobre su entorno. Puedes bajar las ventanas para aumentar la ventilación dentro del vehículo y limitar los pasajeros a personas con las que ya tengas un contacto cercano. “Pero si vas a parar en 20 lugares distintos porque tu destino está a 30 horas de distancia, tal vez no tenga sentido”, advierte Madad.

Si decides viajar en avión, investiga tus opciones detenidamente. Como señala Madad, “no todas las aerolíneas son iguales en cuanto a sus políticas”. La mayoría tienen requisitos de mascarillas pero algunas llenan sus aviones con más personas que otras, lo cual dificulta el distanciamiento social. Además, si la aerolínea ofrece servicio de comida y bebida, investiga si lo hace de manera gradual para que haya menos personas sin mascarilla a la vez. “De esa manera, se reduce el riesgo de [contraer] COVID-19”, añade Madad.

No te preocupes demasiado por el flujo de aire y la ventilación una vez que estés a bordo. Los CDC dicen que “la mayoría de virus y otros gérmenes no se propagan fácilmente en los vuelos debido a la manera en que circula y se filtra el aire en los aviones”. Sin embargo, cuando estés esperando en la fila para embarcar o desembarcar del avión, recuerda mantener tu distancia de otras personas, y no te olvides de empacar el desinfectante para manos.

"Todas estas reglas que debemos seguir se deben observar más rigurosamente [al volar]”, advierte Acosta.

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¿Encontrarás restricciones de cuarentena al llegar?

Varios estados y ciudades están pidiendo o exigiendo a los visitantes que se sometan a una cuarentena voluntaria de 14 días a su llegada, así que debes asegurarte de incluir estas restricciones en tu itinerario.

Si tu destino requiere que hagas cuarentena, prepara todo lo que puedas necesitar durante las dos primeras semanas de tu estancia, como comestibles, medicamentos y artículos para el hogar, especialmente ya que es posible que no “tengas acceso a todos los contactos que tienes en tu entorno habitual”, dice Acosta.

Tal vez puedas hacerte la prueba de coronavirus al poco tiempo de llegar a tu destino para evitar las dos semanas de cuarentena —algunos aeropuertos incluso la administran de manera gratuita—, pero esto varía según el estado. 

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¿Estás lo suficientemente sano para viajar?

Antes de ponerte en marcha, comunícate con tu médico de atención primaria para asegurarte de que gozas de buena salud y estás al día con todas las vacunas y los exámenes necesarios para tu edad, incluida la vacuna contra la gripe, explica Acosta. (Si vas a pasar el invierno en el extranjero, es posible que necesites vacunas adicionales).

"Las personas deben continuar haciendo todo lo que hacen regularmente para mantenerse sanas”, añade Acosta. “Es prudente comprobar que estás en buena forma antes de emprender tu viaje”.

Tu médico también puede ayudarte a responder las preguntas que tengas sobre tus próximos planes de viaje e incluso es posible que pueda ponerte en contacto con un médico u hospital en tu destino.

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¿Dónde están los hospitales y las clínicas médicas más cercanos?

Lo cual nos lleva al siguiente punto: no importa cuál sea tu edad o tu estado de salud, cuando viajas siempre es aconsejable saber dónde está el hospital o el centro de atención de urgencias más cercano. También debes preguntarte si te sientes cómodo con la atención médica en esa área. Si has pasado el invierno en la misma área año tras año, puede que ya conozcas las respuestas, pero lo más probable es que ese no sea el caso si se trata de un destino nuevo.

"La mayoría de las principales ciudades del país tienen una atención médica bastante buena, pero no es así en algunas de las áreas rurales. Por lo tanto, depende de dónde vayas a pasar el invierno”, dice Acosta.

Haz un plan por si enfermas mientras estás fuera. Elige una habitación que puedas usar para aislar a los miembros del hogar enfermos de los sanos y prepara una lista de organizaciones locales con las que te puedas comunicar “en caso de que necesites acceso a información, servicios de atención médica, asistencia o recursos”, indican los CDC.

"Vivimos en un momento en el que tenemos que prepararnos con anticipación”, añade Madad.

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¿Has pensado en la limpieza?

Tanto si eres propietario de tu refugio de invierno como si has alquilado un lugar para toda la temporada, es importante limpiar y desinfectar el lugar a menudo, así que considera empacar algunos productos de limpieza para el viaje.

Ahora bien, el hacer una limpieza a fondo no significa que puedes ignorar otras medidas preventivas. El principal modo de propagación del coronavirus continúa siendo a través de las gotitas de respiración que se transmiten de persona a persona (al toser, estornudar y hablar), lo cual hace que el distanciamiento social, el uso de mascarillas y el lavado de manos sean herramientas de prevención importantes, señala Madad.

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¿Qué harás cuando llegues allí?

¿Planeas visitar a amigos? ¿O vas a pasar el invierno practicando el distanciamiento social? La cantidad de tiempo que tengas previsto pasar con otras personas durante tu viaje debe formar parte de tu decisión, ya que la mejor manera de evitar contraer COVID-19 es al limitar tu exposición al virus.

Considera también dónde pasarás tu tiempo. La ventaja de viajar a un lugar de clima cálido es que tendrás más oportunidades de hacer actividades al aire libre, y "el riesgo [de transmisión] al aire libre es muchísimo menor", en comparación con el riesgo en espacios interiores, dice Madad. Sin embargo, añade, aunque estés al aire libre, aún deberás usar una mascarilla y limitar tus interacciones con otros para reducir tu riesgo de contraer COVID-19.

"Todos queremos volver a la normalidad, pero lamentablemente el virus todavía está muy extendido”, dice Madad. “Y con el inicio de las temporadas de otoño e invierno aumenta el riesgo para todo el mundo. Por eso queremos asegurarnos de que las personas entiendan que no podemos bajar la guardia; queremos asegurarnos de que todo el mundo esté seguro".

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