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Cinco peligros ocultos del invierno

El frío puede afectar seriamente tu corazón.

In English | Ya se instaló el clima invernal, y con él asoma una nueva serie de peligros para la salud que es preciso conocer para poder cuidarnos. Algunos de estos peligros son obvios —los infartos causados por palear la nieve—, mientras que otros, a pesar de ser sumamente peligrosos, son más sutiles.

Mira también: 5 alimentos que refuerzan el sistema inmune.

Persona limpiando la nieve - 5 Los peligros ocultos de la Salud de Invierno

Foto: Randy Faris/Corbis

El invierno trae el frío y una serie de posibles peligros para la salud.

Y los peligros están relacionados no sólo con las nevadas, sino también con el descenso de la temperatura.

A continuación, se detallan cinco peligros ocultos que usted debe conocer:

1. Infarto y derrame cerebral

Muchos de los infartos que se producen durante el invierno no son causados por el esfuerzo repentino que implica palear la nieve.

Si bien la cantidad de infartos aumenta, de hecho, en el invierno —según algunas estimaciones, dicho incremento es de un 53% más que en el verano—, este fenómeno ocurre en todo el territorio, incluidos algunos estados sureños de clima cálido en los que nunca nieva. Es el frío del invierno, no simplemente la nieve, lo que provoca el riesgo. Nuestras arterias responden al frío constriñéndose, lo que nos vuelve más propensos a los infartos. ¿Por qué? Las arterias angostas pueden reducir el flujo sanguíneo en el organismo, lo cual “hace que el corazón se esfuerce más”, explica el Dr. Roger Blumenthal, director del Johns Hopkins Ciccarone Preventive Cardiology Center.

Incluso un leve descenso de la temperatura puede causar serios problemas.

La evidencia más reciente fue aportada por investigadores británicos, quienes descubrieron que un descenso de la temperatura inferior a los 2 ºF (-16,7 ºC) en un solo día provocó un aumento del 2% en el número de infartos que se produjeron en las dos semanas siguientes. Eso se tradujo en unos 200 infartos más en toda Inglaterra y Gales por día “más frío”, de acuerdo con un estudio llevado a cabo en el transcurso de 3 años sobre récords de temperatura y 84.000 internaciones.

Asimismo, a medida que envejecemos, el frío nos golpea con más fuerza, especialmente cuando el termómetro registra 32 ºF (0 ºC) o menos. “Cuanto mayor uno es, más difícil le resulta al organismo regular la temperatura corporal”, afirma el Dr. Ronan Factora, de la Cleveland Clinic's Center for Geriatric Medicine. “Hay menos grasa y masa muscular, y menos capacidad para generar calor”. Por ello, las personas de 70 u 80 años, comparadas con las de 50, sienten el frío mucho más.

La vasoconstricción, comenta Blumenthal, también puede causar roturas o grietas en las capas que recubren las paredes de las arterias. Cuando esto ocurre, pueden formarse coágulos sanguíneos que pueden provocar un infarto o un derrame cerebral, y ambos ocurren con mayor incidencia durante la época invernal.

2. Hipertensión

La vasoconstricción provocada por el clima frío aumenta la presión sanguínea. “Como hay menos espacio para que la sangre fluya, hay más resistencia dentro de los vasos sanguíneos”, explica Factora.

3. Deficiencia de vitamina D

Recibir muy poca vitamina D —la vitamina que aportan los rayos solares— durante los grises días de invierno puede ser peligroso. La reducción de la luz solar implica que usted recibe menos vitamina D, porque fundamentalmente se absorbe a través de la piel. Los bajos niveles de vitamina D han sido asociados con un mayor riesgo de padecer osteoporosis, infartos, demencia, enfermedad coronaria y enfermedad de Parkinson. También se ha demostrado en varios estudios que las personas con bajos niveles de vitamina D eran doblemente propensas a sufrir un infarto o un derrame cerebral, comparadas con aquellas con niveles más elevados.

Alrededor de 15 minutos de sol en los brazos todos los días a menudo es suficiente para mantener los niveles que su organismo necesita. Lamentablemente, en algunas zonas del país, el sol casi desaparece por meses. Algunas personas mayores quizá necesiten tomar suplementos de vitamina D. Lea las nuevas recomendaciones sobre la vitamina D y consulte con su médico si usted necesita tomar un suplemento.

Siguiente: Una cura para la depresión invernal. »

4. Depresión invernal

Los días más cortos con menos luz solar traen aparejados un mayor riesgo de sufrir trastorno afectivo estacional, un tipo de depresión que se produce en otoño y en invierno. Entre los síntomas que la caracterizan se incluyen pérdida de la energía, ansiedad, exceso de sueño, aislamiento social y aumento de peso. Este trastorno suele tratarse exponiendo al paciente a mayores dosis de luz artificial.

5. Problemas pulmonares

“El clima frío tiende a causar más problemas respiratorios, tales como el asma y un mayor riesgo de sufrir de neumonía”, dice Factora. El enfisema también puede empeorar en el invierno, ya que el aire frío y seco estrecha las vías respiratorias, lo cual restringe el flujo de aire que entra y sale de los pulmones y dificulta la respiración.

No ayuda para nada el hecho de que en el invierno nos cuesta mucho más mantener los hábitos para conservar el corazón sano. “Es realmente necesario realizar alguna actividad física con regularidad durante los meses de clima frío, pero muchas personas no lo hacen”, afirma Blumenthal. “Quizá no pueda salir a caminar cuando hace mucho frío, pero debe hacer ejercicios en su hogar; tal vez pueda comprar una trotadora”. Hacer ejercicio siguiendo un video es otra opción.

Sid Kirchheimer escribe sobre salud y asuntos del consumidor.

Cuídese en el invierno

1. En días gélidos, no realice actividades al aire libre. Ejercítese en su casa.

2. Duerma más. Los infartos ocurren con mayor frecuencia por la mañana. Pero como oscurece más temprano, la gente tiende a estar más activa durante las mañanas de invierno. Posponga las actividades físicas —caminar, limpiar, palear nieve— para más tarde.

3. Para realizar cualquier actividad invernal, comience en forma moderada y no cometa excesos. Lo mejor es alternar períodos de actividad con intervalos de descanso dentro de su casa.

4. Abríguese bien —con gorro, guantes y bufanda— especialmente si sufre de hipertensión: “Cuando tirita o se siente incómodo debido al frío, su ritmo cardíaco y su presión arterial pueden aumentar”, explica Roger Blumenthal, de Johns Hopkins.

5. Si usted comienza una rutina de ejercicio invernal —muchos lo hacen como parte de sus planes para el año nuevo— primero consulte a su médico. Comience lentamente.

6. Sea consciente de lo que come y bebe. La gente come, bebe y fuma más —y aumenta de peso— durante las vacaciones de invierno. Esto puede causar latidos irregulares y otros riesgos cardiovasculares. Sea más moderado en todo.

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