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7 alimentos que no debes mezclar con los medicamentos recetados

Algunas frutas, verduras, refrigerios y bebidas pueden ser problemáticos cuando se combinan con ciertos medicamentos comunes.

Toronja cortada a la mitad y pastillas de diferentes colores

YAGI STUDIO / GETTY

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Es habitual preguntarle a tu médico o tu farmacéutico si un nuevo medicamento recetado podría interactuar con otros que estés tomando. Pero ¿has preguntado acerca de los alimentos potencialmente problemáticos? Resulta que varias frutas, verduras, refrigerios y bebidas de consumo frecuente pueden afectar la forma en que el organismo absorbe o metaboliza los medicamentos.

"Es un tema que no aparece en el radar de muchas personas. Ciértamente, tampoco está en el radar de muchos médicos", dice Bethanne Brown, profesora de Práctica Farmacéutica en J.L. Winkle College of Pharmacy de University of Cincinnati. "Puedes encontrar esta información en el paquete que te entregan cuando recoges un medicamento recetado en la farmacia, pero puede perderse entre toda la información escrita que te dan".  

Es especialmente importante que los adultos mayores sean conscientes de las posibles interacciones entre los alimentos y los medicamentos. Una investigación del Lown Institute muestra que el 42% de los adultos mayores de 65 años en Estados Unidos toman cinco o más medicamentos recetados al día y casi el 20% toman diez o más, lo que complica las cosas a la hora de recordar cómo tomar cada medicamento.


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En algunos casos, el consumo de un alimento específico puede hacer que un medicamento concreto sea menos eficaz o aumentar su concentración en la sangre. En otros casos, la combinación podría desencadenar efectos secundarios negativos, o incluso peligrosos. Por eso es importante que le preguntes siempre a tu médico o tu farmacéutico si hay algún alimento que pueda interactuar con los medicamentos que tomas.  

Mientras tanto, aquí te presentamos algunos medicamentos de uso común y los alimentos y bebidas que podrían formar una combinación problemática.

1. Los lácteos y algunos antibióticos

Con los antibióticos de la clase de las tetraciclinas (como la doxiciclina y la minociclina, que se recetan para tratar la neumonía bacteriana y otras infecciones) y la ciprofloxacina (de la clase de las quinolonas, que también se prescribe para la neumonía y otras infecciones), el calcio de los productos lácteos, como la leche, el queso y el yogur, podría inhibir la absorción del fármaco, lo que podría comprometer la capacidad del medicamento para tratar eficazmente la infección.

Lo mejor es evitar los alimentos que contienen calcio una hora antes o dos horas después de tomar uno de estos antibióticos, dice Brown.

2. Las verduras de hoja verde y la warfarina

Entre las interacciones alimento-medicamento más conocidas se encuentra el anticoagulante warfarina (cuyas marcas son Jantoven y Coumadin) y los alimentos que contienen vitamina K, como el brócoli, la col, la berza, las espinacas, las acelgas, las algas y otras verduras de hoja verde. Ciertos aceites vegetales también contienen grandes cantidades de vitamina K. Estos vegetales pueden reducir la eficacia del medicamento recetado e inhibir su capacidad para detener o evitar la coagulación de la sangre, explica Dima Qato, profesora asociada de la Facultad de Farmacia de University of Southern California e investigadora principal del Schaeffer Center for Health Policy & Economics de USC.

Antes de renunciar por completo a estos alimentos, pregúntale a tu médico si debes evitarlos (o evitar cualquier otro) mientras tomas warfarina, o si puedes consumir cantidades moderadas con regularidad. Algunos expertos les aconsejan ahora a las personas que toman warfarina que sean muy constantes en la cantidad de vitamina K que consumen a través de los alimentos y eviten grandes cantidades de una sola vez. Así que, "si te gusta la ensalada, come ensalada tres veces a la semana y consume la misma cantidad cada vez", aconseja Brown; la concentración de warfarina debería mantenerse estable.

3. Las carnes curadas, la soya, otros alimentos que contienen tiramina y los inhibidores de la monoaminoxidasa (IMAO)

Una antigua clase de antidepresivos llamada inhibidores de la monoaminooxidasa (IMAO) puede tener interacciones peligrosas con los alimentos que contienen altas concentraciones de tiramina, un aminoácido. Tomar medicamentos IMAO y consumir alimentos ricos en tiramina puede provocar una alta concentración de tiramina en el organismo, lo que puede desencadenar un aumento repentino y peligroso de la presión arterial. Los alimentos con alto contenido de tiramina son las carnes ahumadas y curadas, los quesos curados, los alimentos fermentados, el vino tinto, algunas cervezas de barril, los productos de soya (salsa de soya, miso, tofu) y las bananas muy maduras. Actualmente, los IMAO no se utilizan con tanta frecuencia para combatir la depresión, pero a veces se emplean para tratar la enfermedad de Parkinson. Si estás tomando un IMAO, es mejor evitar estos alimentos, dice Brown. Además, le puedes pedir a tu médico una lista completa de restricciones alimentarias.


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4. La toronja y los medicamentos para reducir el colesterol

El consumo de toronja o de jugo de toronja puede inhibir una enzima necesaria para el metabolismo de las estatinas, advierte Qato. Como resultado, "el medicamento permanece en la sangre y se acumula; esto aumenta el riesgo de efectos secundarios, como el dolor muscular".

De las estatinas, la atorvastatina, la lovastatina y la simvastatina (cuyas marcas más conocidas son Lipitor, Altoprev/Mevacor y Zocor) son las más problemáticas en cuanto al jugo de toronja. Para estar más seguros, con frecuencia se les aconseja a los pacientes que eviten por completo la toronja y el jugo de toronja mientras toman estatinas, dice Qato.

La toronja también puede causar problemas cuando se mezcla con otros medicamentos. Entre ellos se encuentran algunos ansiolíticos, como BuSpar, y ciertos corticoesteroides que tratan la enfermedad de Crohn o la colitis ulcerosa, como Entocort EC y los comprimidos de Uceris (ambos son budesonida), según la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE.UU. (FDA) (enlace en inglés).

5. Las bananas y otros alimentos ricos en potasio, y los inhibidores de la enzima convertidora de la angiotensina (IECA)

Si tomas IECA para reducir la presión arterial con alimentos ricos en potasio, como las bananas, los aguacates, los tomates y los albaricoques secos, el nivel de potasio en el organismo podría elevarse, lo cual puede provocar arritmias cardíacas potencialmente peligrosas, advierte Brown. Por eso es prudente limitar el consumo de alimentos ricos en potasio cuando se toma un IECA. Se recomienda que algunos IECA, como el captopril y el moexipril (cuyas marcas comerciales son Capoten y Univasc), se tomen al menos una hora antes de las comidas.   

6. El jugo de frutas y algunos medicamentos para la presión arterial y antihistamínicos

Si estás tomando un antagonista del calcio (otro tipo de medicamento para la hipertensión), evita el jugo de toronja porque puede quitarle eficacia al medicamento, dice Qato. Además, si estás tomando el betabloqueante atenolol (Tenormin) o el inhibidor de la renina aliskiren (Tekturna), debes saber que el jugo de manzana o el de naranja podría disminuir el nivel del medicamento en tu organismo. 

En una interacción menos conocida, algunos de los antihistamínicos de nueva generación —concretamente, fexofenadina (Allegra)— también pueden interactuar con jugos ácidos, como el de manzana, el de naranja y el de toronja, dice Qato. "Estos jugos ácidos podrían afectar la absorción y neutralizar el efecto de los antihistamínicos, lo que puede evitar que funcionen realmente". Si buscas alivio para las alergias, Qato aconseja evitar estos jugos entre dos y cuatro horas después de tomar uno de estos antihistamínicos.

7. Los alimentos ricos en fibra y la levotiroxina y la digoxina

El consumo de harina de soya, nueces y otros alimentos ricos en fibra puede reducir la eficacia de la levotiroxina, un medicamento de varias marcas que se utiliza para tratar una glándula tiroidea poco activa. Lo mismo ocurre si tomas digoxina, que se vende bajo varias marcas y se utiliza para tratar la insuficiencia cardíaca. Los alimentos ricos en fibra pueden afectar la absorción del medicamento, explica Qato, y por eso lo mejor es tomar la digoxina al menos dos horas antes o después de consumir comidas o refrigerios con mucha fibra. 

Cuidado con los alimentos fortificados

En un fenómeno que a menudo se pasa por alto, ciertos medicamentos pueden interactuar con las vitaminas y los minerales que se añaden a los alimentos de consumo diario, como los cereales para el desayuno, el pan y la leche, especialmente el calcio, el hierro, el magnesio y el zinc.

Y aunque "la etiqueta del medicamento recetado puede contener la advertencia de no tomar el medicamento con calcio ni con hierro, no menciona los alimentos fortificados", donde a menudo se esconden estos nutrientes, dice Brown.

El problema es que, si tienes una infección y tomas un antibiótico como la tetraciclina, la doxiciclina o la ciprofloxacina, junto con jugo de naranja enriquecido con calcio o una barra energética, un cereal o un batido superfortificados, los minerales pueden unirse al medicamento e inhibir su absorción en el organismo, explica Brown. Esto aumenta las posibilidades de que el tratamiento falle o sea insuficiente para producir resultados óptimos. Y si consumes varios alimentos enriquecidos en la misma comida, esto podría tener un marcado efecto en la capacidad del cuerpo para absorber el medicamento.

Las mejores maneras de protegerse de este riesgo: si el prospecto de un medicamento te advierte que no lo tomes con suplementos de calcio, antiácidos, suplementos que contengan hierro o productos lácteos, "eso es una señal de alarma de que podría haber una interacción con los alimentos enriquecidos que contienen los mismos nutrientes", dice Brown.

Además, es conveniente que le preguntes al farmacéutico o al médico si debes evitar ciertos nutrientes cerca de la hora en que tomas el medicamento. Para estar seguro, lo mejor es tomar el medicamento una o dos horas antes de tomar un jugo enriquecido con calcio, un cereal enriquecido, o una barrita o bebida energética ricas en nutrientes, o esperar tres horas después de consumir la comida o la bebida para ingerir el medicamento. De este modo, "tu cuerpo tendrá tiempo suficiente para absorber el medicamento", dice Brown.

Stacey Colino es una escritora galardonada que se especializa en salud, psicología y ciencia. Su trabajo ha sido publicado en The Washington Post, U.S. News & World Report, Prevention, Newsweek, Parade y muchas otras revistas nacionales.