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Coágulos sanguíneos: qué son y cuándo son peligrosos

Conoce la causa, los factores de riesgo y por qué no todos son iguales.

 Glóbulos rojos

CALLISTA IMAGES/GETTY IMAGES

In English | Por definición, la sangre es una sustancia líquida, pero si te cortas el dedo mientras picas verduras, querrás que ese líquido se solidifique bastante rápido. Ahí es donde entra en juego el proceso de coagulación (o coagulación sanguínea). Cuando todo funciona correctamente, las plaquetas llegan rápidamente a la herida y crean un tapón; entonces, una proteína llamada fibrina, parecida a un hilo, forma una malla para estabilizarlo. A medida que la herida va cicatrizando, el coágulo se va disolviendo poco a poco y, finalmente, se reanuda el flujo sanguíneo normal en el área lesionada.

Sin embargo, a veces los coágulos se forman donde no deberían. La formación de coágulos en situaciones inadecuadas puede ser solo una molestia, o puede poner en peligro la vida. El nivel de riesgo depende en gran medida del lugar donde se forma el coágulo, dice la Dra. Maissaa Janbain, subdirectora del Louisiana Center for Bleeding and Clotting Disorders de la Facultad de Medicina de Tulane University.


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Los coágulos que se forman en las venas superficiales, justo por debajo de la piel, rara vez son peligrosos. Si tienes várices, por ejemplo, es posible que tengas algunos coágulos superficiales, y aunque pueden ser dolorosos o sensibles, es poco probable que causen un daño grave. Sin embargo, otros tipos de coágulos sanguíneos tienen el potencial de ser extremadamente peligrosos. Si eres portador de una mutación genética que hace que tu sangre se coagule con demasiada facilidad, es mucho más probable que experimentes la formación de uno de estos coágulos problemáticos. (Si en tu familia hay un historial de problemas de coagulación, es posible que tu médico te pida un análisis de sangre para comprobarlo).

Las mujeres embarazadas también corren un mayor riesgo, al igual que las mujeres que toman medicamentos hormonales (como las píldoras anticonceptivas, la terapia hormonal para los síntomas de la menopausia o el tratamiento hormonal del cáncer de mama). Estar inactivo durante periodos prolongados debido, por ejemplo, a una intervención quirúrgica o a un viaje de larga distancia, también aumenta el riesgo de que se formen coágulos peligrosos. La obesidad, el tabaquismo y ciertos trastornos autoinmunes también son factores de riesgo importantes.

Las personas que desarrollan coágulos peligrosos, dice Janbain, "a menudo tienen un problema subyacente, como una mutación genética, y un problema adquirido, como tomar anticonceptivos hormonales".

Coágulos que se forman en las venas grandes de las piernas

El tipo más común de coágulo sanguíneo potencialmente peligroso es la trombosis venosa profunda (TVP), que es un coágulo sanguíneo que tiende a formarse en las venas profundas de las piernas (aunque pueden formarse coágulos similares en la pelvis, los brazos u otros lugares). La TVP es quizás más conocida por su asociación con los viajes, ya que estar sedentario durante muchas horas —especialmente cuando las piernas están apretadas en espacios reducidos y no se bebe suficiente líquido— aumenta el riesgo de que la sangre no circule y se forme un coágulo, dice Janbain.

La TVP por sí sola puede causar problemas como dolor e hinchazón, pero el verdadero peligro se produce si una TVP se convierte en una embolia pulmonar (EP), lo que significa que se desprende y viaja a los pulmones. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) estiman que 900,000 personas en Estados Unidos sufren una TVP o una EP cada año, y que entre 60,000 y 100,000 mueren a consecuencia de ello.

Si tienes una trombosis venosa profunda tal vez notes que una zona de la pierna esté caliente, se vea roja o esté sensible al tacto. Considera estos síntomas en conjunto como una señal de que necesitas atención médica inmediata: ve a la sala de emergencias o llama al 911. 

Coágulos sanguíneos en el cerebro

Un dolor de cabeza repentino e intenso —el peor que hayas tenido en toda tu vida— podría indicar que tienes un coágulo sanguíneo en una arteria en el cerebro. Lo mismo puede ocurrir si tienes debilidad en la cara o en las extremidades, dificultad para hablar o problemas de visión. Un tipo de coágulo es la trombosis de senos venosos cerebrales (TSVC), que es lo que se está investigando actualmente como un posible efecto adverso poco frecuente relacionado con las vacunas de vectores de adenovirus contra la COVID-19 fabricadas por AstraZeneca y Johnson & Johnson. Solo alrededor de 5 personas entre un millón sufren una TSVC cada año. Aunque no siempre, por lo general es fatal.

"Esto es muy, muy raro", dice Janbain. Este tipo de coágulo tiene más probabilidades de aparecer en recién nacidos o en mujeres premenopáusicas que tienen una combinación de factores de riesgo. "A menudo toman anticonceptivos y tienen otro problema, como un trastorno hereditario de coagulación", explica. "Hasta ahora no he tenido ningún paciente [con TSVC] que no tenga una enfermedad subyacente".

Coágulos sanguíneos en las arterias principales

Cuando los hematólogos hablan de coágulos sanguíneos, se refieren principalmente a los coágulos que se forman en las venas debido a la hipercoagulación, es decir, la sangre que se coagula con demasiada facilidad, dice Janbain. Sin embargo, debes saber que hay otros tipos de coágulos que desempeñan un papel fundamental en los accidentes cerebrovasculares y los ataques al corazón: cuando los depósitos grasos llamados placas se acumulan en las arterias (las cuales transportan sangre desde el corazón hacia el resto del cuerpo), pueden romperse y formar un coágulo que se desprende y obstruye el flujo sanguíneo. Si dicho coágulo bloquea el flujo de sangre en una arteria que va al cerebro, provocará un accidente cerebrovascular isquémico. Cuando ocurre lo mismo en una arteria que lleva sangre al corazón, provoca un ataque cardíaco.


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Coágulos sanguíneos en los pulmones

Algunos coágulos sanguíneos se originan en las venas profundas de las piernas y se desplazan a los pulmones, pero también es posible que un coágulo se forme primero en las venas pulmonares. En cualquier caso, es probable que tengas dolor en el pecho y problemas para respirar y que necesites atención médica de inmediato.

Coágulos sanguíneos abdominales

Los coágulos sanguíneos abdominales no son muy comunes, pero son graves. Es posible que tengas dolor de vientre, náuseas o vómitos. "Puede que sientas que el corazón te late rápido en el pecho", añade Janbain. De nuevo, se trata de una emergencia médica, así que busca ayuda de inmediato.

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