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10 medicamentos de venta libre que pueden ser riesgosos después de los 50 años

Los cambios relacionados con la edad pueden afectar la manera en que tu cuerpo maneja varios medicamentos y suplementos.


spinner image Lupa sobre varias pastillas de suplementos de colores
GETTY IMAGES

Si has experimentado dolores de cabeza, la quemazón por el reflujo ácido o la molestia de las alergias, es probable que hayas recurrido al gabinete de medicamentos para tomar una pastilla o poción de venta libre que te alivie los síntomas.

Sin embargo, lo que tal vez no sepas es que estos medicamentos aparentemente inofensivos conllevan algunos riesgos, especialmente a medida que envejeces.

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Un estudio estima que las reacciones peligrosas causadas por medicamentos de venta libre causan alrededor de 178,000 hospitalizaciones cada año, y los adultos de 65 años o más son especialmente vulnerables a este riesgo.

Una de las razones es la gran cantidad de medicamentos que toman las personas mayores. Casi la mitad de los adultos mayores de 65 años toman cinco o más medicamentos recetados, según un informe del Lown Institute. Si a este régimen le sumamos los analgésicos, suplementos dietéticos o pastillas para la alergia ocasionales, aumenta el riesgo de tener interacciones entre medicamentos y efectos secundarios no deseados.

Otra razón tiene que ver con los cambios relacionados con la edad que ocurren en el cuerpo. El envejecimiento cambia la forma en que tu organismo procesa y elimina los medicamentos. A medida que envejecemos, perdemos los músculos y aumenta la grasa, y esto “afecta la manera en que el cuerpo retiene los medicamentos”, dice la Dra. Ann M. Hester, médica certificada especializada en medicina interna con sede en Highland, Maryland.

El funcionamiento de los órganos también desempeña un papel. Nuestros riñones, que filtran los medicamentos y los desechos del cuerpo, se vuelven menos eficientes a medida que envejecemos, dice Hester. Y la disminución del funcionamiento renal significa que los medicamentos pueden acumularse en el cuerpo. De manera similar, el hígado descompone muchos medicamentos, pero la reducción del funcionamiento hepático en los adultos mayores ralentiza este proceso de descomposición, dice Hester.

Más allá de los cambios renales y hepáticos, tener menos ácido estomacal —que también sucede con la edad— puede afectar la forma en que se absorben los medicamentos. Además, las enfermedades que se vuelven más comunes con la edad, como la presión arterial alta, pueden hacer que ciertos medicamentos, como los descongestionantes, sean más peligrosos.

Medicamentos de venta libre que deberías usar con precaución

A continuación, te compartimos algunos medicamentos de venta libre que pueden ser riesgosos después de los 50 años.

1. Ibuprofeno (Advil, Motrin) y naproxeno (Aleve)

Algunos analgésicos de venta libre pueden ser problemáticos para las personas mayores. Los medicamentos antiinflamatorios no esteroides (AINE) como el ibuprofeno (Advil, Motrin) y el naproxeno (Aleve) pueden causar sangrado estomacal y úlceras en los adultos mayores. Debido a esto, las personas que toman anticoagulantes deben evitar los AINE; lo mismo ocurre con las personas con diabetes no controlada e hipertensión no controlada (presión arterial alta).

El uso a largo plazo de los AINE también puede causar problemas cardíacos y renales, agrega Jennifer Gershman, farmacéutica y escritora médica con sede en Fort Lauderdale, Florida.

2. Acetaminofén (Tylenol) 

El uso excesivo de acetaminofén —el nombre genérico de Tylenol— puede causar daño al hígado. De hecho, Hester dice que el uso excesivo de este medicamento es la causa principal de insuficiencia hepática, “y eso puede causar la muerte”, dice.

Esto significa que las personas con enfermedades hepáticas o que beben alcohol deben ser especialmente cautelosas antes de tomar el analgésico. Y es especialmente importante tener en cuenta que muchos medicamentos de venta libre para el resfriado y la gripe contienen acetaminofén, por lo que es fácil consumir demasiado sin darse cuenta.

 

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3. Aspirina

Al igual que con el ibuprofeno y el naproxeno, el uso regular de aspirina puede aumentar los riesgos de sangrado, y ese riesgo aumenta con la edad.

“Muchas personas no piensan que la aspirina es un medicamento grave porque no es un fármaco recetado”, dice Hedva Barenholtz Levy, farmacéutica y especialista en farmacoterapia y geriatría en San Luis.

Pero Levy dice que los adultos mayores deben asegurarse de usar adecuadamente la aspirina. Ya no se recomienda que los adultos mayores de 60 años tomen una dosis baja de aspirina todos los días para prevenir un evento cardíaco, lo que significa que si nunca has tenido un ataque cardíaco o un derrame cerebral, no debes tomar la pastilla para prevenirlos.

Según las pautas más recientes, si has tenido un ataque cardíaco o un derrame cerebral o tienes un alto riesgo de sufrir uno, habla con tu médico para que conozcas los riesgos y beneficios antes de comenzar un tratamiento con aspirina.

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4. Difenhidramina (Benadryl)

En cuanto a los medicamentos de venta libre que tratan las alergias, ten cuidado con la difenhidramina, que se encuentra comúnmente en Benadryl. Además de causar somnolencia, “puede causar confusión y disminución de la memoria en los adultos mayores”, dice Levy.

La difenhidramina merece atención especial porque es un ingrediente en los productos para dormir comunes de venta libre como Tylenol PM y Advil PM.

En cambio, elige alternativas “como Claritin, que es menos probable que cause algunos de los efectos secundarios”, explica Gershman.

5. Pseudoefedrina y fenilefrina

Los descongestionantes que contienen fenilefrina o pseudoefedrina, como Sudafed, pueden aumentar la presión arterial, advierte Hester, lo que es especialmente riesgoso para las personas mayores más propensas a tener la presión arterial alta.

Por ejemplo, combinar un AINE y un descongestionante de venta libre podría aumentar el riesgo de derrame cerebral en los adultos mayores al aumentar la presión arterial, dice Hester. Los hombres con próstata agrandada deben evitar la difenhidramina y los descongestionantes con fenilefrina o pseudoefedrina, ya que estos medicamentos pueden empeorar los problemas urinarios.

Dada la noticia reciente de que los descongestionantes orales con fenilefrina no son eficaces, considera un aerosol nasal descongestionante como Afrin, recomienda Levy, que es más seguro que los medicamentos orales con fenilefrina o pseudoefedrina. Solo asegúrate de limitar el uso a un máximo de tres días para evitar la congestión de rebote.

6. Fluticasona (Flonase) y budesonida (Rhinocort)

Levy destaca las preocupaciones con los aerosoles nasales con esteroides de venta libre, como el propionato de fluticasona (Flonase) y la budesonida (Rhinocort). Advierte que pueden aumentar la presión en el ojo, lo que puede exacerbar el glaucoma, una enfermedad que afecta la vista. Además, las personas que usan aerosoles nasales con esteroides pueden experimentar hemorragias nasales si los usan incorrectamente.

7. Omeprazol (Prilosec), esomeprazol (Nexium) y lansoprazol (Prevacid)

Los medicamentos populares de venta libre conocidos como inhibidores de la bomba de protones (PPI) —como omeprazol (Prilosec), esomeprazol (Nexium) y lansoprazol (Prevacid)— ayudan a reducir la acidez estomacal, pero requieren precaución.

“Especialmente con el uso a largo plazo, las personas mayores pueden experimentar efectos secundarios”, dice Gershman. Estos medicamentos reducen el ácido estomacal, que puede aumentar significativamente el riesgo de fracturas óseas, ya que afecta la absorción de calcio, agrega. El calcio es esencial para mantener los huesos saludables.

El uso prolongado de los PPI también puede causar diarrea grave, una infección del colon por la bacteria Clostridioides difficile (C. diff) y neumonía, las cuales están relacionadas con la supresión de ácido.  

Gershman enfatiza que los PPI están diseñados para uso a corto plazo. Si bien los PPI recetados se pueden usar por más tiempo, ella aconseja que los PPI de venta libre solo se deben usar hasta dos semanas. Algunos adultos mayores terminan tomándolos durante años, lo que aumenta los riesgos potenciales de efectos secundarios.

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8. Citrato de magnesio, leche de magnesia

Gershman recomienda que los adultos mayores tengan cuidado con el laxante de citrato de magnesio de venta libre. Puede causar cambios en los electrolitos, como el potasio y el sodio, lo que podría causar un ritmo cardíaco irregular. El citrato de magnesio a veces se usa para preparar el intestino antes de las colonoscopías.

Aunque también contiene magnesio, la leche de magnesia es una “opción más segura” al citrato de magnesio, señala Gershman. Sin embargo, advierte que incluso la leche de magnesia presenta riesgos si se usa a largo plazo. Esto es especialmente preocupante para los adultos mayores, ya que el magnesio puede acumularse hasta niveles tóxicos en las personas cuyos riñones no funcionan bien.

9. Oxibutinina (Oxytrol para mujeres)

La oxibutinina de venta libre (Oxytrol para mujeres) trata convenientemente las vejigas hiperactivas, aunque la versión del medicamento para hombres requiere una receta. Pero la conveniencia puede tener un costo. Gershman explica que este medicamento puede provocar efectos secundarios como mareos, sequedad en la boca y estreñimiento, particularmente preocupantes para los adultos mayores.

La oxibutinina pertenece a una clase de medicamentos llamados anticolinérgicos, que también están relacionados con un mayor riesgo de demencia entre las personas mayores.

10. Suplementos dietéticos

En cuanto a los suplementos dietéticos, Hester dice que los adultos mayores deben tener mucho cuidado.

Por ejemplo, la hierba de San Juan puede aumentar la sensibilidad a la luz solar de la piel y los ojos; y las hierbas sedantes valeriana y kava, que se encuentran en los tés calmantes, pueden afectar el hígado. Además, el ajo (en forma de suplemento), el ginkgo y el ginseng pueden aumentar el riesgo de sangrado, especialmente para las personas que toman medicamentos anticoagulantes, dice Gershman.

Además, evita tomar demasiadas vitaminas liposolubles, advierte Hester. A diferencia de las vitaminas hidrosolubles que se eliminan del cuerpo a través de la orina, las que son liposolubles —como las vitaminas A, D, E y K— se almacenan en el cuerpo. Tomar cantidades excesivas de estas puede ser peligroso.

Consulta a expertos y sé un consumidor informado

La regla de oro para el uso de medicamentos de venta libre es que tu proveedor de atención médica o farmacéutico revisen los medicamentos que tomas e identifiquen cualquier posible interacción.

Mantén una lista actualizada de todos tus medicamentos —recetados, de venta libre y suplementos—, incluidas las dosis que tomas y por qué los tomas en primer lugar, y mantén esta lista a mano. (Algunas personas la guardan en sus teléfonos). Además, conoce la marca y los nombres genéricos de tus medicamentos. Y no hagas cambios abruptos; algunos medicamentos se deben suspender gradualmente.

Algunos consejos adicionales:

Ten en cuenta si debes tomar tus medicamentos con alimentos, dice Gershman.

Lee cuidadosamente las etiquetas para ver las instrucciones, las dosis máximas diarias y por cuánto tiempo debes tomar el medicamento, aconseja Levy. Las etiquetas pueden ser confusas, así que habla con los profesionales de la salud para aclarar cualquier duda.

Opta por medicamentos de venta libre con un solo ingrediente en lugar de productos combinados, dice Levy, en especial cuando se trata de medicamentos para la tos y el resfriado.

Y recuerda: no dudes en hacerle preguntas a tu farmacéutico o médico antes de tomar cualquier medicamento de venta libre.

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