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Cómo las parejas no casadas pueden planificar su cuidado
Protege tu relación tomando medidas legales para prepararte para un futuro papel de cuidador.
Cuando Virginia Barber y Tom Ring se conocieron por primera vez hace tres décadas, eran colegas que compartían una oficina en el Palmer College of Chiropractic en Davenport, Iowa, donde ambos enseñaban. Pero su vínculo se transformó en amor después de que terminó el matrimonio de Ring.
Barber y Ring, ahora de 65 y 77 años, han afrontado más dificultades que la mayoría. Barber, sobreviviente de cáncer en dos ocasiones con un historial médico complicado, y Ring, quien ha enfrentado cáncer de próstata y de vejiga, saben mejor que nadie que no se puede dar nada por sentado. Por eso, después de 30 años juntos, se han reunido nuevamente con su abogado para actualizar sus planes patrimoniales, no porque algo haya sucedido, sino porque saben que tarde o temprano algo sucederá.
"No estamos casados, y eso es intencional", dice Barber. "Nos protege financieramente si uno de nosotros termina necesitando cuidados a largo plazo. Pero también significa que todo tiene que estar por escrito, porque el amor no se reconoce en un formulario de admisión al hospital".
Su relación de décadas es en parte una historia de amor y en parte una historia aleccionadora, y está completamente arraigada en el pragmatismo. Ya sea enfrentando amargos divorcios, tensiones familiares o las realidades del envejecimiento, han aprendido que el mayor regalo que pueden darse el uno al otro como pareja, además del romance, es la protección legal.
Por qué la planificación es esencial
A diferencia de las parejas casadas, un miembro de una pareja no casada no es reconocido legalmente como el pariente más cercano del otro. Sin directivas escritas, no importa cuánto tiempo hayan estado juntos o cuán comprometidos estén, los derechos de tu pareja y su capacidad para tomar decisiones por lo general no se reconocen legalmente durante momentos críticos, lo que podría desencadenar complicaciones legales, disputas familiares y el incumplimiento de tus deseos. Este problema afecta a una parte considerable de la población de EE.UU. Un informe del 2022 (en inglés) estima que alrededor de 20 millones de personas viven con una pareja con la que no están casadas.
Cuando Mark Forgetta, de 73 años, y Angel Caro, de 66, se conocieron hace casi 48 años, el matrimonio entre personas del mismo sexo aún no era reconocido, por lo que su única opción era una unión de hecho. Reconociendo su compromiso y deseo de cuidarse mutuamente a largo plazo, trabajaron de manera proactiva con un abogado para establecer los documentos legales necesarios.
"Como pareja no casada desde hace años, era fundamental tener los documentos legales en orden. Desde entonces, hemos celebrado una ceremonia de compromiso, pero siempre quisimos asegurarnos de que nuestra familia, el hospital y todos supieran quién era el portavoz de cada uno de nosotros y cuáles eran nuestras preferencias de atención médica, a través de las directivas anticipadas", dice Forgetta.
Si no estás casado y tu pareja se convierte en tu cuidador, es muy importante tener los documentos legales en orden para asegurar que esta persona pueda ayudarte sin obstáculos y pueda tomar decisiones que estén alineadas con tus deseos, mientras también protege sus propios derechos.
"Las personas no quieren pensar en la mortalidad, pero la realidad es que un accidente puede dejar a un compañero de vida sin nada", dice Gordon Morris, presidente de Unmarried Equality, una organización sin fines de lucro con sede en Los Ángeles que aboga por la igualdad para las personas que no están casadas.
Sin las directivas legales adecuadas, las parejas enfrentarán serias limitaciones, incluso si han sido la principal fuente de cuidado y apoyo para la otra persona durante años. "Muchas parejas no casadas de entre 50 y 70 años retrasan la planificación patrimonial debido a la idea equivocada de que su unión a largo plazo les otorga derechos legales similares a los de las parejas casadas. Creen que los bienes compartidos y el acuerdo mutuo son suficientes, pero surgen vulnerabilidades legales sin documentación formal", dice el abogado Christopher Migliaccio, cofundador de Warren and Migliaccio LLP.
Documentos legales clave que ofrecen protección
Dado que las parejas no casadas carecen de las protecciones y consideraciones legales inherentes al matrimonio, la preparación es crucial no solo para preservar tu bienestar en emergencias imprevistas, sino también para empoderar a tu pareja para que pueda asumir eficazmente cualquier responsabilidad futura como cuidador. Al poner estos asuntos en orden, te proteges tanto a ti mismo como a tu pareja de posibles complicaciones legales o desacuerdos familiares complicados. Según Migliaccio, estos documentos clave pueden ayudar a proteger tanto tu relación como tu futuro:
- Última voluntad y testamento: Un testamento establece cómo se distribuirán tus bienes después de tu muerte. "Si una pareja no casada tuviera que tomar solo una medida, redactar un testamento sería lo más importante. Sin uno, el compañero sobreviviente puede quedar excluido de heredar los bienes compartidos, independientemente de la duración o profundidad de la relación", aconseja Migliaccio.
- Fideicomiso revocable en vida: Un fideicomiso revocable en vida te permite poner activos en un fideicomiso que administras durante tu vida. Después de que fallezcas, estos activos pasan directamente a los beneficiarios que hayas designado sin la necesidad de un juicio sucesorio, que puede ser largo y costoso. Es especialmente útil si posees bienes raíces, sobre todo si tienes varias propiedades en más de un estado, o tienes otros activos complejos. Ofrece un nivel de privacidad y control que un testamento por sí solo no puede brindar.
- Poder notarial duradero para decisiones financieras: Si quedas discapacitado y no cuentas con uno, es posible que tu cuidador no pueda manejar tus asuntos financieros. Le faltaría la autoridad legal para acceder a tus cuentas, pagar facturas en tu nombre, usar tus fondos para tu cuidado continuo y administrar tus reclamaciones y pagos de atención médica.
- Poder notarial de salud: Un poder notarial de salud, o poder para la atención médica, permite que tu pareja tome decisiones médicas en caso de que no puedas expresar tus deseos. Sin no cuentas con uno, los médicos pueden recurrir a un miembro de la familia, incluso a uno con quien estés distanciado. Es importante tener en cuenta que ni un cónyuge ni un pariente consanguíneo tienen autoridad legal automática para tomar estas decisiones sin un poder notarial de salud válido. Aunque algunos médicos pueden consultarlos informalmente por compasión, esto no es un requisito legal y puede violar las normas de privacidad establecidas por HIPAA (Ley de Portabilidad y Responsabilidad de los Seguros de Salud). Tener un poder notarial de salud garantiza que tu pareja pueda actuar rápidamente y de manera decisiva en una emergencia médica, ayudando a evitar confusiones o conflictos con la familia o el personal médico.
- Formulario de autorización de la ley HIPAA: Permite a tu pareja tener acceso a todos tus expedientes médicos. Debido a las regulaciones de la ley HIPAA, es posible que los proveedores de cuidados de salud no puedan compartir detalles sobre tu salud con tu cuidador sin esta autorización, incluso si tu pareja necesita esta información para tomar las mejores decisiones médicas para ti.
- Testamento en vida: Este documento, también llamado formulario de directivas anticipadas, comunica a tus médicos y seres queridos tus deseos con respecto a los tratamientos de soporte vital y especifica si deseas aceptar o rechazar intervenciones como la reanimación cardiopulmonar (RCP), el uso de respiradores o las sondas de alimentación. Estas decisiones son difíciles de tomar para un ser querido, y tener un testamento en vida puede evitar que tu pareja tenga que tomar decisiones dolorosas desde un punto de vista emocional.
- Formulario POLST (órdenes médicas para el tratamiento de soporte vital): A diferencia de un testamento en vida, que expresa preferencias generales, este es una orden médica firmada por un proveedor de cuidados de salud que dicta decisiones inmediatas sobre el tratamiento al final de la vida, como las órdenes de no reanimar (DNR). "No diría que es obligatorio para todas las parejas no casadas de entre 50 y 70 años, pero una vez que alguien enfrenta una enfermedad crónica o un diagnóstico terminal, se vuelve esencial", dice Migliaccio.
- Acuerdo de convivencia: Un acuerdo de convivencia es esencialmente un acuerdo prenupcial para aquellos que no están casados y protege a ambas personas al definir claramente las responsabilidades financieras, la propiedad de los bienes y qué sucederá si uno de los miembros de la pareja muere o la relación termina.
Más allá de los documentos legales
Hay otros asuntos clave que las personas no casadas deben considerar al asumir el papel de cuidadores.
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Comienza por revisar y actualizar tus beneficiarios designados en todas las cuentas financieras, incluyendo las pólizas de seguro de vida, las pensiones y los planes de jubilación como las cuentas 401(k) o IRA. Estas designaciones anulan lo que está escrito en un testamento, así que si no están actualizadas o faltan, la persona equivocada podría recibir tus bienes, dice Migliaccio.
Para propiedades importantes, como tu casa, considera la tenencia conjunta con derechos de supervivencia. Esta asegura que si uno de ustedes fallece, la propiedad se transfiere automáticamente al otro sin pasar por el proceso de sucesión, lo que ahorra tiempo y dinero y evita estrés emocional. Marie Fontanella, de 85 años, y Vic Harriman, de 83, quienes han estado viviendo juntos en el condominio de Fontanella en Manchester, Connecticut, durante más de ocho años, han puesto por escrito que si algo le sucediera a ella, él puede vivir en su condominio durante un año hasta que encuentre otro lugar donde vivir. Harriman sería responsable de cubrir los gastos de servicios públicos, pero no los impuestos.
Forgetta y Caro dieron un paso simple pero significativo para aliviar sus posibles cargas futuras: registraron su automóvil a nombre de ambos. "Si algo le sucede a uno de nosotros, el automóvil automáticamente pasa al otro", dice Forgetta. "Se trata de eliminar una preocupación más antes de que siquiera se convierta en una".
Cómo hacer saber a tus hijos adultos tus deseos
Decirles a tus hijos adultos o seres queridos que has elegido a una persona con la que no estás casado como tu cuidador puede ser complicado desde un punto de vista emocional. Puede causar confusión, preocupación o resentimiento, especialmente si tu hijo daba por hecho que asumiría ese papel. La conversación puede ser más difícil si tu relación romántica es nueva o aún no se ha aceptado. Tener una discusión abierta y reflexiva es clave para evitar malentendidos y asegurar que tus deseos sean respetados.
"Los hijos adultos pueden impugnar las decisiones tomadas por la pareja de un padre, especialmente si creen que hubo influencia indebida o falta de capacidad. Aunque los tribunales suelen validar documentos bien redactados, las impugnaciones pueden dar lugar a largas batallas legales. Las parejas no casadas deben estar preparadas para posibles disputas, asegurándose de que todos los documentos estén actualizados y redactados con claridad y tengan validez legal", dice Migliaccio.
Fontanella y Harriman tienen hijos adultos de matrimonios anteriores. Decidieron incluir a sus hijos adultos y amigos en sus decisiones de atención médica. Fontanella eligió a su hija, que es enfermera, para ser su apoderada para tomar decisiones médicas, mientras que Harriman eligió a un amigo cercano en lugar de su hijo, que vive en Irlanda. "Nuestras familias conocen nuestros deseos y todo está detallado en nuestros poderes notariales para la atención médica", dice Fontanella.
Aquí tienes algunos consejos, proporcionados por Morris, que pueden ayudar a que la conversación con tus hijos adultos transcurra sin problemas:
- Elige el momento y el lugar adecuados para tu conversación: Elige un momento tranquilo y privado en el que tu familia probablemente esté más receptiva. Evita compartir decisiones importantes durante las vacaciones u otras ocasiones cargadas de emociones.
- Habla con claridad, amor y empatía: Sé firme en tu decisión, pero reconoce que puede ser una sorpresa o incluso una decepción. Tranquiliza a tu hijo haciéndole saber que no se trata de reemplazar a nadie, sino de tomar la decisión que crees que es la mejor para todos los involucrados.
- Sé abierto acerca de tus motivos: Comparte los factores prácticos que respaldan tu decisión y sé transparente acerca de cualquier documento legal que hayas preparado.
- Sé receptivo a sus preguntas y emociones: Si hay confusión o resistencia, responde con compasión. Deja espacio para el dolor o la preocupación, pero reafirma suavemente que tu decisión es definitiva.
- Asegúrate de que todo esté documentado: Pon tus deseos por escrito y pídele a un abogado que revise todos los documentos legales para evitar malentendidos en el futuro.
¿A dónde ir para obtener asesoramiento profesional?
Migliaccio aconseja a las parejas que consulten con un abogado de planificación patrimonial con experiencia en trabajar con parejas no casadas: "Dichos profesionales pueden asesorar sobre las complejidades únicas de las relaciones no matrimoniales, asegurando que los derechos y deseos de ambos miembros estén adecuadamente protegidos".
Haz una búsqueda en directorios legales en internet que te permitan filtrar por especialidad y experiencia. Intenta buscar en Avvo, Martindale-Hubbell o la National Academy of Elder Law Attorneys (Academia nacional de abogados especializados en derechos de adultos mayores). Puedes consultar calificaciones y reseñas y limitar tu búsqueda por credenciales, experiencia y áreas de especialización. Además, nunca subestimes el poder de obtener referencias de amigos u otras personas que entienden o han estado en tu situación. Sin las herramientas legales adecuadas, tanto situaciones importantes como tareas rutinarias, como hablar con los médicos, pagar facturas, administrar seguros y completar formularios, pueden volverse difíciles o imposibles para tu cuidador.
"Al tramitar estos importantes documentos legales", dice Morris, "ayudas a cuidar de tu pareja para que él o ella pueda ayudar a cuidar de ti".
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