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Cómo hacer frente a la escasez de médicos

Se avecinan grandes cambios para los pacientes de Medicare.

In English l Durante años, Marcia Andrews fue atendida por el mismo médico internista en Washington, D. C. Cuando cumplió 65 años, obtuvo su tarjeta de Medicare y debió buscar un nuevo médico: su médico internista no aceptaba pacientes de Medicare. Ahora es tanta la demanda que existe en relación con los médicos de atención primaria que ellos pueden optar por no aceptar pacientes con cobertura de Medicare, cuyos reembolsos a los profesionales de la medicina son más bajos que las tarifas de los seguros privados.

Vea también: ¿Cuánto costará cuidar la salud?

Hombre esperando en un consultorio médico - Cómo hacer frente a la escasez de médicos

Foto: Thomas Barwick/Getty Images

Cada vez más gente, en especial los pacientes de Medicare, tienen inconvenientes para encontrar un médico que los atienda.

“La escasez de médicos es peor de lo que la mayoría de la gente cree”, afirma el Dr. Steven Berk, decano de la Facultad de Medicina de Texas Tech University. “La población está envejeciendo, por lo que existe una mayor necesidad de médicos de atención primaria. De la misma manera, los médicos también están envejeciendo y se están jubilando antes”, comenta Berk. Y los médicos que peinan canas —casi la mitad de los ochocientos treinta mil médicos del país son mayores de 50 años— atienden a menos pacientes que cuatro años atrás, tal como reveló una encuesta realizada por la Physicians Foundation (Fundación de Médicos) en el 2012.

Las cifras suministradas por la Agency for Healthcare Research and Quality (AHRQ, Agencia para la Investigación y la Calidad de la Atención médica) de Rockville, Maryland, respaldan esa afirmación: los hombres son un 24 % menos propensos que las mujeres a haber visitado a un médico durante el último año.

“La escasez de médicos es peor de lo que la mayoría de la gente cree”, afirma el Dr. Steven Berk, decano de la Facultad de Medicina de Texas Tech University

En poco tiempo, esta desgastada red de atención primaria deberá enfrentar otro enorme desafío: en virtud de la Affordable Care Act (ACA, Ley de Cuidado de Salud a Bajo Precio), millones de hombres y mujeres que antes no contaban con un seguro de salud podrán acceder a la asistencia médica.

“Necesitamos absorber a estos treinta millones de personas, y ello generará tensión”, dice el Dr. Russell Phillips, director del nuevo Centro de Atención Primaria de la Facultad de Medicina de Harvard University.

Un cambio fundamental

La propuesta más respaldada por los expertos, tanto de Harvard como de otros sitios, es la de reconfigurar la atención primaria tradicional: pasar de una lista interminable de pacientes que aguardan para consultar a un médico agobiado a una práctica de equipo más eficiente, en la que los pacientes con problemas de rutina son atendidos por enfermeros profesionales y asistentes de médicos, que son especialistas capacitados que han obtenido maestrías. El equipo libera al médico para que este pueda dedicarles más tiempo a aquellos pacientes con problemas más serios. Este cambio podría ser tan fundamental como el que tuvo lugar cuando la mayoría de los médicos de familia dejaron de realizar visitas domiciliarias al estilo de la serie televisiva Marcus Welby.

La Affordable Care Act estimula un cambio tan radical como este, con disposiciones destinadas a apuntalar y a expandir el debilitado sistema de atención primaria del país, al tiempo que se reducen costos.

La ACA autoriza fondos para aumentar la cantidad de profesionales dedicados a la atención primaria, al capacitar a más médicos, enfermeros profesionales y asistentes de médicos. Incluye más puestos de capacitación en el área de educación médica de posgrado, con prioridad para la atención primaria y la cirugía general, y más fondos para becas y préstamos para todos los profesionales de la salud. La ley incrementa la cantidad de pacientes que serán atendidos en centros de salud comunitarios, en zonas con pocos médicos, y aumenta la cantidad de personal que trabaja en los centros. También aumenta la cantidad de clínicas en las escuelas de enfermería donde los enfermeros que están en plena formación atienden a pacientes que viven en la zona.

Otra disposición clave: una bonificación del 10 %, hasta el 2015, para los médicos de atención primaria que ofrezcan servicios a pacientes de Medicare.

Sin embargo, en estos tiempos de recortes en los presupuestos federales, no resulta claro con cuánto dinero para atención primaria de la ACA se podrá disponer mientras el Congreso hace malabares para satisfacer las prioridades en pugna. El Congreso, por ejemplo, ya ha recortado aproximadamente $6.250 millones ($6.25 billion) de los $15.000 millones ($15 billion) iniciales del nuevo Fondo de Salud Pública y Prevención de la ACA, con el cual se costean programas destinados a reducir la obesidad, dejar de fumar y promover la buena salud de algún otro modo. Asimismo, el apoyo federal a la formación de todo tipo de médicos, incluidos los de atención primaria, serán el blanco de los recortes promovidos por el presidente Obama y el Congreso, republicanos y demócratas, afirma Christiane Mitchell, directora de asuntos federales de la Association of American Medical Colleges (Asociación de Facultades de Medicina Estadounidenses), para quien los recortes propuestos serían “catastróficos”.

Un estudio reciente llevado a cabo por el Institute of Medicine (Instituto de Medicina) y el National Research Council (Consejo Nacional de Investigación) revela que, cuando a los estadounidenses se los compara con ciudadanos de otras dieciséis democracias donde se perciben ingresos altos, incluidas las de Europa occidental, Japón y Canadá, estos no solo mueren más jóvenes, sino que también presentan una salud general más precaria. Los investigadores atribuyeron las desventajas en cuanto a la salud en Estados Unidos a una serie de causas, incluido el hecho de que los estadounidenses poseen “un acceso más limitado a la atención primaria”.

¿Dónde se han ido todos los médicos?

En la actualidad, Estados Unidos tiene un déficit de aproximadamente 16.000 médicos de atención primaria: los mismos médicos (médicos de familia, médicos internistas y pediatras) que ofrecen los tratamientos y los estudios preventivos que salvan vidas y evitan costosas visitas a salas de emergencia y hospitalizaciones.

¿Por qué la escasez? Comienza con las enormes deudas contraídas durante los estudios en la facultad de medicina y finaliza con un médico que termina sobrecargado de trabajo y mal remunerado. Si bien los estudiantes quizá ingresen en la facultad de medicina con intención de ejercer la medicina de atención primaria, se gradúan inmersos en grandes deudas —una deuda de $250.000 no es inusual— que los empujan a cambiarse a una especialidad más lucrativa. El salario inicial de un médico de atención primaria es de entre $150.000 y $170.000; un radiólogo o un gastroenterólogo puede ganar dos o tres veces más.

Según revela la revista Journal of the American Medical Association, solo uno de cada cinco de los residentes que se gradúan para ejercer la medicina interna planea dedicarse a la medicina de atención primaria.

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Nuevas formas de atraer a más médicos

Para que la atención primaria sea una alternativa más atrayente, los expertos están explorando una serie de nuevas ideas: desde un enfoque de equipo más eficiente hasta la reducción del programa de estudios en la facultad de medicina, de cuatro a tres años. En la actualidad, Harvard está formando a médicos de atención primaria lejos de la práctica en la que el médico ve a todos los pacientes y ha optado por un nuevo modelo basado en un equipo médico que puede aligerar la carga de trabajo y burocrática del médico y, no obstante, brindar una atención de excelencia.

En Texas —donde en muchas ciudades pequeñas hay solo un médico, si es que lo hay—, Texas Tech University está por graduar a su primera promoción, tras un programa de estudios de medicina familiar intensivo, de tres años de duración. Los estudiantes más competentes recortan un año de estudio y reciben una beca por el primer año.

¿Está buscando a un médico?

El mejor lugar donde empezar es en la asociación médica de su estado. Muchas proporcionan directorios de médicos que suelen incluir a los que están iniciándose en la práctica.

Si usted posee cobertura de Medicare, consulte la página medicare.gov. En la pestaña “Formularios y ayuda”, que encontrará en la página principal, seleccione “Busque médicos, hospitales y clínicas”. Escriba su código postal y obtendrá un menú desplegable con todas las especialidades médicas, incluidas la atención primaria. La herramienta brinda información de contacto de médicos según los criterios que usted especifique: ubicación geográfica, especialidad, etc. Llame al consultorio para verificar si el médico aun acepta nuevos pacientes.

Clay Buchanan, exabogado, es uno de los que se graduará en mayo. Este residente de Little Rock, Arkansas, de 48 años, es mayor que la mayoría de los alumnos de la carrera. Como parte de su formación, siguió de cerca a un médico de familia y quedó fascinado. “Para el mediodía de la primera jornada, ya me encantaba”, comentó Buchanan.

New York University y varias otras universidades tienen previsto experimentar con este programa de tres años de duración.

Las clínicas de salud ofrecen servicios de atención primaria

Los centros de salud comunitarios ofrecen otra forma de atención primaria. En todo el país, estos centros atienden a veinte millones de pacientes al año con un enfoque de equipo, y están abiertos para todos mediante el pago de aranceles fijados en una escala móvil. En virtud de la ACA, se espera que dupliquen su capacidad de atención a cuarenta millones de pacientes para el 2015. A fin de atraer a los médicos para que trabajen en estos centros, el National Health Service Corps (Cuerpo del Servicio de Salud Nacional) desembolsa, para cada médico, hasta  $120.000 en préstamos, en contraprestación por cuatro años de servicio.

La tecnología, como la telemedicina —que podría reducir el traslado de los pacientes hasta el consultorio del médico—, también debería ayudar a expandir la asistencia médica.

¿Está buscando a un médico? El mejor lugar donde empezar es en la asociación médica de su estado.

Otra manera de incrementar los servicios de salud consiste en otorgar más autonomía a los denominados “physician extenders” (auxiliares sanitarios) —enfermeros y otros profesionales médicos—. Patricia Grady, directora del National Institute of Nursing Research (Instituto Nacional de Investigación de Enfermería), dependiente de los National Institutes of Health (Institutos Nacionales de Salud), respalda la idea de ampliar la función de los enfermeros diplomados y permitirles desarrollar prácticas independientes en las que podrían realizar exámenes físicos a los pacientes y asesorarlos respecto del ejercicio y la alimentación.

Sin embargo, esta postura se ha topado con cierta resistencia. La American Academy of Family Physicians (Academia Estadounidense de Médicos de Familia) y la American Medical Association (Asociación Médica Estadounidense) están a favor de la formación de más médicos y enfermeros, pero quieren que los enfermeros integren equipos liderados por médicos.

Enfermeros y médicos extranjeros

Permitir a más médicos extranjeros ejercer la medicina aquí también aumentaría la cantidad de proveedores de atención primaria. El pasado otoño, el presidente Obama firmó una prórroga de tres años en relación con un programa de exención de visa, por el que se permite a los estados ubicar a treinta graduados de facultades de medicina extranjeras por año en zonas “médicamente desatendidas” para que ejerzan la profesión por el término de tres años. La mayoría se queda en la comunidad luego de haber cumplido con su compromiso. Aun así, la escasez es tan alta, que hasta la American Medical Association está haciendo presión en el Congreso para aumentar a cincuenta la cantidad de médicos graduados en el extranjero que cada estado tiene permitida.

Mientras tanto, más estadounidenses buscan con ansiedad a un médico de atención primaria, o esperan meses para consultar a uno. Marcia Andrews, cuyo médico en Washington se negó a atender pacientes de Medicare, finalmente encontró uno que sí los acepta. La búsqueda le llevó dieciocho meses.

Marsha Mercer es una periodista independiente que reside en el área de Washington, D. C.

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