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Guía sobre la gripe: lo que debes saber esta temporada

8 artículos que no pueden faltar en el botiquín para la temporada de resfriados y gripe

Conserva estos artículos a la mano en casa para identificar y tratar síntomas preocupantes

Un hombre revisa los medicamentos de su botiquín

GETTY IMAGES

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Cuando la temperatura empieza a bajar, las enfermedades respiratorias como el resfriado y la gripe empiezan a aumentar. Este es el mejor momento del año para hacer un inventario de lo que hay en tu botiquín y comprar lo esencial para evitar un viaje de última hora a la tienda si te enfermas. 

Hay que tener en cuenta una cosa: aunque hay una serie de remedios de venta libre que pueden aliviar los molestos síntomas que acompañan a las enfermedades estacionales, es importante que consultes a tu proveedor de atención médica cuando empieces a sentirte mal, dice el Dr. Paul O'Rourke, profesor adjunto del Departamento de Medicina de la Facultad de Medicina de Johns Hopkins University. Si se trata de la gripe —y una simple prueba puede indicarlo— un medicamento antiviral recetado puede ayudar a aliviar los síntomas y evitar que la enfermedad empeore. "Pero se debe empezar a usarlo poco después del inicio de los síntomas", dice O'Rourke.

Estos son ocho artículos indispensables que debe haber en el botiquín en preparación para la temporada de los resfriados y la gripe.

1. Termómetro ​

Lo primero en la lista de artículos esenciales para la temporada de los resfriados y la gripe es un buen termómetro, ya sea de los que se introducen en la boca o de los que se ponen sobre la frente. "Es importante tener uno a la mano para poder evaluar objetivamente si tienes fiebre, y para darle esa información al médico si te enfermas, porque eso puede ayudar a controlar los síntomas", añade.


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Señales de peligro en la gripe

Si tienes estos síntomas, busca atención médica de inmediato.

  • Dificultad para respirar o falta de aliento
  • Dolor o presión persistentes en el pecho o el abdomen
  • Mareos constantes, confusión, dificultad para despertarse
  • Convulsiones
  • No orinar
  • Dolor muscular intenso
  • Debilidad o inestabilidad intensas
  • Fiebre o tos que mejora, pero luego vuelve o empeora
  • Enfermedades crónicas que empeoran

Fuente: Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE.UU.

Una temperatura superior a 101°F se considera "fiebre verdadera" y justifica una llamada al médico, dice O'Rourke.  

2. Oxímetro de pulso

Otra herramienta útil que conviene tener a la mano, sobre todo cuando el virus de COVID-19 sigue circulando, es un oxímetro de pulso, que mide los niveles de oxígeno en la sangre. Las personas que sufren complicaciones graves a causa de la gripe y la COVID pueden experimentar dificultad para respirar o falta de aliento. De manera que, si empiezas a tener problemas respiratorios o síntomas de las vías respiratorias superiores, "podrás evaluar el nivel de oxígeno en la sangre e informar a tu médico o equipo médico", explica O'Rourke.

Los oxímetros de pulso más conocidos se fijan a un dedo, pero algunos modelos caseros están diseñados para usarse en las orejas, la nariz o la frente.

3. Prueba de COVID-19  

Los síntomas más comunes del resfriado, la gripe y la COVID se superponen, lo que dificulta un diagnóstico preciso. Es por eso que tener una prueba rápida de COVID en casa puede ser especialmente útil, incluso si estás totalmente vacunado. Estas pruebas cuestan unos $25 por un paquete de dos y pueden comprarse sin receta en las farmacias y en algunas tiendas grandes.

Saber si tienes COVID puede influir en el curso del tratamiento de tu enfermedad, especialmente si tu riesgo de padecer un caso más grave es alto, explica Robert Weber, administrador de los servicios de farmacia de Ohio State University Wexner Medical Center y decano adjunto de asuntos del centro médico de la Facultad de Farmacia de Ohio State University. Los resultados también te dirán si tienes que aislarte de los demás para no transmitir el virus.

4. Analgésicos  

Los resfriados, la gripe y otras enfermedades estacionales pueden traer consigo dolores de cabeza y musculares, que en muchos casos se pueden aliviar con los analgésicos de venta libre. Además, tienen la ventaja de bajar temporalmente la fiebre. El acetaminofén o paracetamol (Tylenol es la marca comercial) generalmente se recomienda para adultos mayores, ya que los antiinflamatorios no esteroideos —que incluyen el ibuprofeno (Advil) y el naproxeno (Aleve)— pueden aumentar el riesgo de hemorragia en el tracto gastrointestinal, un riesgo que aumenta con la edad.

Los antiinflamatorios no esteroideos también pueden dañar los riñones y elevar la presión arterial, sobre todo si se utilizan de forma constante, dice Ashley Garling, profesora clínica adjunta de la Facultad de Farmacia de University of Texas en Austin. "Si tienes o has tenido úlceras o tomas anticoagulantes, evita los antiinflamatorios", añade Garling.

Sin embargo, es importante que hables con el médico sobre la mejor opción para ti, ya que el acetaminofén no está libre de riesgos, especialmente para quienes tienen problemas con el hígado. Además, el acetaminofén tiende a esconderse en varios medicamentos combinados que se venden para tratar los síntomas del resfriado y la gripe, como NyQuil y DayQuil, así que asegúrate de leer la etiqueta para evitar una doble dosis involuntaria. Tomar demasiado puede causarle graves daños al hígado.

"[Es importante que] te asegures de tomar la cantidad mínima de medicamentos de venta libre que te ayuden con los síntomas, y sin duda, informar a tu médico o a tu equipo de cuidado de salud de los medicamentos de venta libre que estás tomando. Así podrán aconsejarte y abordar cualquier inquietud que tengan de que tal vez estés tomando demasiada cantidad de un medicamento." dice O'Rourke.

5. Calmantes para el dolor de garganta

Las pastillas para la tos pueden calmar el dolor de garganta o la tos persistente, así que tener una bolsa o dos a la mano no es mala idea. Dicho esto, no debes abusar de estas pastillas, especialmente si eres diabético, ya que la mayoría contienen azúcar, señala Garling. (Hay muchas opciones sin azúcar si estás vigilando tu consumo de azúcar). Tomar demasiadas también puede provocar dolor de estómago, "pero en general son bastante inofensivas y pueden ser muy reconfortantes", añade.

Además, ten cuidado de no utilizar nada que le quite sensibilidad a la parte posterior de la garganta, pues eso dificultaría tu habilidad de tragar, dice Weber. Y no olvides que también hay remedios más obvios: una taza de té caliente o un vaso de agua muy fría pueden aliviar la garganta irritada.

Qué hacer y qué evitar en la temporada de resfriados y gripe

  • Limpia tu botiquín y tira los medicamentos viejos o que no uses. Verifica la fecha de vencimiento, cualquier medicamento que haya sobrepasado su fecha de vencimiento puede perder eficacia, según la Administración de Alimentos y Medicamentos. "Si hay productos que han caducado, desecha esos medicamentos y sustitúyelos por otros nuevos que sean más eficaces y fiables", dice O'Rourke.
  • No busques un medicamento recetado antiguo para tratar una nueva enfermedad. Tomar antibióticos cuando no son necesarios, por ejemplo, puede contribuir a la resistencia a los antibióticos y causar varios efectos secundarios. Los analgésicos como Percocet contienen acetaminofén y si ya tomas acaetaminofén para bajar la fiebre o controlar el dolor, podrías estar tomando demasiado. "Realmente, es una buena idea no tomar ningún medicamento recetado a menos que lo consultes con el médico", dice Weber.
  • Asegúrate de estar al corriente en el reabastecimiento de tus otros medicamentos recetados para no tener que salir a reponerlos cuando estés enfermo. "Siempre es conveniente asegurarse de tener un suministro adecuado de los medicamentos con receta para tus enfermedades crónicas. No quieres empeorar tu situación si se te acabó un medicamento que necesitas pero te sientes muy enfermo para salir a comprarlo", dice O'Rourke.  

6. Calmantes de la tos   

Esta es otra área a la que debes prestar atención, ya que muchos medicamentos para la tos contienen más de un ingrediente, incluso algunos que los adultos mayores deben evitar, como la difenhidramina (Benadryl), que puede tener un efecto sedante y aumentar el riesgo de caídas. En algunos estudios, también se ha relacionado la difenhidramina con un mayor riesgo de demencia. Algo más a lo que hay que prestar atención:  los envases que tienen "DM" en la etiqueta indican que el medicamento contiene dextrometorfano, que puede alterar la presión arterial e inhibir el sistema respiratorio, dice Garling. "En general, nuestra recomendación es usar un solo ingrediente para tratar lo que más te molesta", añade.

Weber sugiere la guaifenesina (Mucinex) para ayudar a diluir y eliminar la mucosidad que provoca la tos. Asegúrate de beber mucha agua mientras tomas este medicamento para facilitar el proceso, dice. Algunos antihistamínicos, como la cetirizina (Zyrtec) y la loratadina (Claritin), también pueden ayudar a calmar la tos seca y persistente provocada por el goteo posnasal y son más seguros que otras opciones, añade Garling.

7. Aerosoles nasales

Un aerosol nasal salino puede ayudar a aliviar la congestión nasal provocada por un resfriado. Si estás considerando otro aerosol nasal de venta libre, Weber recomienda consultarlo primero con el farmacéutico para estar seguro de que no afectará tu presión arterial ni empeorará otros problemas de salud.

8. Humidificador

Otro elemento imprescindible para el tiempo de frío: un humidificador pequeño puede aliviar el dolor de garganta y la tos que provocan los virus del resfriado común, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades. El vapor de una ducha caliente también puede ser un remedio excelente.

Rachel Nania escribe sobre atención médica y políticas de salud para AARP. Anteriormente fue reportera y editora de WTOP Radio en Washington, D.C. Recibió un Premio Gracie y un Premio Regional Edward R. Murrow, y también participó en un programa sobre demencia con la National Press Foundation.