"El aumento de peso a menudo ocurre en los primeros meses después de iniciar el tratamiento con betabloqueadores como atenolol o metoprolol", dice Batsis. Eso "se cree que se debe a cambios en el metabolismo, la sensibilidad a la insulina y el impacto en el metabolismo del músculo esquelético".
Qué hacer: si estás tomando un betabloqueador y el aumento de peso es un problema, habla con tu médico sobre posibles alternativas, como el carvedilol, un betabloqueador no específico; los inhibidores de la enzima convertidora de la angiotensina (ECA); los bloqueadores de los receptores de angiotensina (BRA); o los bloqueadores del calcio, dice Batsis.
Los betabloqueadores que pueden causar aumento de peso incluyen:
- Acebutolol (Sectral)
- Atenolol (Tenormin)
- Bisoprolol (Zebeta)
- Metoprolol (Lopressor, Toprol XL)
- Nadolol (Corgard)
- Nebivolol (Bystolic)
- Propranolol (Inderal LA, InnoPran XL)
4. Corticosteroides orales
Los corticoesteroides orales se recetan para todo, desde alergias graves y sarpullidos hasta artritis reumatoide, pero vienen con efectos secundarios; entre ellos, el aumento de peso. El factor causante: la retención de líquidos.
“Los desequilibrios de electrolitos llevan a la retención de agua”, explica la Dra. Devika Umashanker, directora médica de medicina de la obesidad en el Programa Integral de Control de Peso de Hartford HealthCare.
"Los esteroides orales también reducen la sensibilidad del cuerpo a la insulina, lo que lleva a la resistencia a la insulina", dice. Eso, a su vez, aumenta la producción de la hormona del hambre grelina, que estimula el apetito.
Qué hacer: para evitar el aumento de peso, Umashanker recomienda una dieta rica en alimentos de bajo índice glucémico, como frutas y verduras, frijoles, granos mínimamente procesados, lácteos bajos en grasa y nueces, todos los cuales son "digeridos y absorbidos lentamente, lo que provoca un aumento más lento y menor en los niveles de azúcar en la sangre".
Evita el uso innecesario de corticoesteroides, que suelen recetarse en centros de atención de urgencia para alergias e infecciones de las vías respiratorias superiores.
5. Medicamentos para la migraña
Hablando de un círculo vicioso: si tienes sobrepeso y sufres de migrañas, el peso extra te pone en mayor riesgo de tener migrañas más frecuentes y más graves.
Los medicamentos para la migraña que pueden causar aumento de peso incluyen:
- Propranolol (Inderal)
- Divalproato de sodio (Depakote)
Según la American Migraine Foundation, las personas con un peso saludable que experimentan migrañas tienen alrededor de un 3% de posibilidades de padecer dolores de cabeza crónicos. Para las personas con sobrepeso y las personas con obesidad, la probabilidad de sufrir migraña crónica es de 3 a 5 veces mayor.
Qué hacer: si estás tomando un medicamento preventivo para la migraña que te está causando aumento de peso, habla con tu médico sobre cambiar a uno que tenga el potencial de suprimir el apetito, como topiramato (Topamax), zonisamida (Zonegran), protriptilina (Vivactil), junto con fentermina más topiramato (Qsymia).
6. Antihistamínicos
Es fácil suponer que los medicamentos de venta libre no tienen efectos secundarios graves porque son muy fáciles de conseguir. Pero solo porque algo está disponible sin receta no significa que esté exento de riesgos. Las investigaciones sugieren que tomar un antihistamínico con regularidad —para tratar alergias, por ejemplo— puede provocar un aumento de peso.
Los antihistamínicos que pueden causar aumento de peso incluyen:
- Ciproheptadina (Periactin)
- Cetirizina (Zyrtec)
- Fexofenadina (Allegra)
- Desloratadina (Clarinex)
"El principal estudio (en inglés) que demuestra la relación entre los antihistamínicos y el aumento de peso procede de la revista Obesity", dice Umashanker. "El estudio reveló que los hombres que usaban antihistamínicos tenían un peso promedio de 214 libras frente a las 192 libras de los que no tomaban antihistamínicos, y las mujeres que tomaban antihistamínicos tenían un peso promedio de 176 libras frente a las 166 libras de las que no tomaban antihistamínicos".
¿Por qué? Según la Asociación de Medicina de la Obesidad, la histamina, una sustancia química del organismo conocida por ser un factor clave en las respuestas alérgicas, disminuye el hambre al afectar al centro de control del apetito en el cerebro, por lo que tiene sentido que un antihistamínico tenga el efecto contrario, interfiriendo en la señal de "estoy lleno" procedente del resto del cuerpo.
Qué hacer: habla con tu médico sobre cuál antihistamínico puede ser mejor para ti. En general, si tus alergias están relacionadas con los senos paranasales, puedes probar con solución salina nasal o un aerosol nasal con esteroides, ya que no tienen efectos secundarios sistémicos.
7. Fármacos antiepilépticos
Una revisión de la investigación publicada en Epilepsia sugiere que las personas con epilepsia —un trastorno cerebral que causa convulsiones— hacían menos ejercicio y tendían a ser obesas, aunque sus convulsiones estuvieran bajo control. La sabiduría convencional sugiere que el miedo a hacer cualquier cosa que pueda provocar una convulsión podría explicar por qué las personas con epilepsia son menos propensas a realizar actividades físicas. Pero se ha demostrado que los medicamentos antiepilépticos desempeñan un papel importante en el aumento de peso:
- Ácido valproico (Depakene)
- Gabapentina (Neurontin)
- Pregabalina (Lyrica)
- Posiblemente carbamazepina (Carbatrol)
Qué hacer: si estás tomando alguno de ellos y experimentas un aumento de peso, habla con tu médico sobre posibles alternativas como el topiramato (Topamax) o la zonisamida (Zonegran), ambos también recetados para las migrañas y asociados a la pérdida de peso.
8. Antipsicóticos
Las personas con trastornos mentales tienen entre dos y tres veces más probabilidades de padecer obesidad (es decir, un índice de masa corporal, o IMC, igual o superior a 30) que la población general. Una revisión de las investigaciones sobre medicamentos antipsicóticos explica por qué: la mayoría de esos fármacos causan aumento de peso. A lo largo del tratamiento, alrededor de 7 de cada 10 pacientes aumentarán de peso —rápidamente en el período inicial tras comenzar a tomar el medicamento, pero continúa a largo plazo—. El riesgo parece ser más alto con:
- Olanzapina (Zyprexa)
- Clozapina (Clozaril)
Para empeorar las cosas, este tipo de fármacos alteran la función de la glucosa y aumentan el colesterol y los triglicéridos, lo que incrementa el riesgo de que los pacientes padezcan síndrome metabólico, según una revisión de la investigación publicada en Neuropsychiatric Disease and Treatment.
Qué hacer: si estás tomando un antipsicótico para el trastorno bipolar, la esquizofrenia o la depresión y estás experimentando un aumento de peso, habla con tu médico sobre medicamentos más nuevos en el mercado. "Suelen tener menor riesgo de aumento de peso", dice Batsis. Hay que tener en cuenta que cada persona es diferente, se apresura a añadir. "Aunque podemos generalizar, estos medicamentos pueden afectar a distintos individuos de maneras diferentes".
¿Por qué algunos medicamentos provocan un aumento de peso?
El origen de las causas del aumento de peso varía según los medicamentos. Algunos pueden aumentar tu apetito, tentándote a comer más, lo que puede hacer que aumentes de peso. Otros pueden ralentizar el metabolismo, de modo que las calorías no se queman tan rápidamente. Ciertas clases de medicamentos pueden hacer que tu cuerpo retenga agua. Aunque esto no signifique que hayas engordado, hará que peses más cuando te subas a la báscula. En otros casos, puede verse afectada la forma en que tu cuerpo almacena y absorbe el azúcar y otros nutrientes.
Las investigaciones sugieren que cada vez más personas toman medicamentos que causan aumento de peso; sobre todo, para trastornos que se ven exacerbados por el exceso de peso, incluidas las enfermedades cardíacas y la diabetes tipo 2. Basándose en datos de la Encuesta Nacional de Examen de Salud y Nutrición, un estudio (en inglés) publicado en Obesity encontró que 1 de cada 5 adultos en EE.UU. toma al menos un medicamento que causa aumento de peso, siendo los más comunes algunos betabloqueadores y medicamentos para la diabetes como la insulina y las sulfonilureas.
Otra desventaja: el aumento de peso como efecto secundario puede hacer que la gente tenga menos probabilidades de seguir tomando su medicamento recetado, dice Umashanker.
Consulta siempre con tu médico antes de hacer cualquier cambio en tu medicamento, incluido dejarlo o cambiarlo.
Qué hacer si los medicamentos provocan aumento de peso
Si cambiar de medicamento no es una opción, eso no significa que seas incapaz de lidiar con las libras de más. Considera la posibilidad de reunirte con un dietista certificado que pueda ayudarte a elegir alimentos más sanos.
Hacer más ejercicio también puede ayudar a tratar el aumento de peso, especialmente una combinación de ejercicio cardiovascular (como caminar a paso ligero) y entrenamiento de fuerza. "Contrarrestar la pérdida de peso inducida por la medicación es difícil", afirma Batsis. "Tratar de hacer que los individuos participen en esfuerzos de promoción de la salud es clave".
Aunque puede ser tentador recurrir a un medicamento contra la obesidad para perder las libras no deseadas, Batsis recomienda no hacerlo. "Tratar los efectos secundarios de un medicamento con otro puede ser problemático y conducir a lo que denominamos polifarmacia", dice. "Eso en sí puede provocar efectos adversos".
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