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8 signos iniciales de la artritis que nunca debes ignorar

Cómo se ven y se sienten los síntomas, y lo que puedes hacer si no logras aliviar el dolor.

Un hombre se agarra una rodilla con ambas manos

IGOR VERSHINSKY/GETTY IMAGES

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No es raro sentir dolor en las articulaciones de vez en cuando, en particular si eres activo y participas en actividades de alto impacto, como correr. Esa molestia inoportuna puede responder a lesiones en los músculos, los tendones y los ligamentos que rodean las articulaciones, por tendinitis, un esguince o una distensión.

Sin embargo, si comienzas a sentir dolor y rigidez de forma habitual, y en particular si el dolor se localiza exactamente en la articulación, tal vez puedan ser los inicios de artritis, según la reumatóloga Uzma Haque, directora adjunta de operaciones clínicas en John Hopkins Arthritis Center, en Baltimore.

El riesgo de padecer artritis aumenta a medida que envejeces, y es una de las principales causas de discapacidad (en inglés) en Estados Unidos, ya que afecta a unos 58.5 millones de personas, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC).  


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Artritis inflamatoria vs. osteoartritis: causas y síntomas

En realidad, la artritis incluye más de cien trastornos distintos que afectan las articulaciones y los tejidos que las rodean. Se dividen en dos categorías principales: artritis inflamatoria y osteoartritis (OA).

La artritis inflamatoria es una enfermedad sistémica en la que los mecanismos que normalmente protegen el organismo en cambio atacan tus propias articulaciones y tejidos. El ejemplo más conocido es la artritis reumatoide (AR), que es propensa a ser simétrica, lo que significa que tendrás problemas en las mismas articulaciones de ambos lados del cuerpo, como ambas muñecas o rodillas.

El segundo tipo de artritis, que es el más común, es la osteoartritis. Se trata de un trastorno degenerativo que se produce por un traumatismo o por el desgaste de las articulaciones que sucede con el tiempo por la edad. En general, la osteoartritis afecta más las articulaciones que soportan peso, como las rodillas, la cadera, la columna lumbar o el dedo gordo del pie, pero también puede causar dolor y rigidez en las articulaciones del pulgar o de otros dedos de la mano.

Signos iniciales de la artritis

Estos son algunos de los primeros síntomas de la artritis que deberían llevarte a consultar con un médico.

1. Dolor en una articulación. El dolor o molestia en una articulación que empeora de forma gradual con el tiempo es un síntoma clásico de artritis, dice la Dra. Lisa Cannada, traumatóloga ortopédica de Novant Health en Charlotte, Carolina del Norte. El dolor puede ser causado por la actividad, o puede aparecer después de ella o al final de un día largo. 

2. Hinchazón y sensibilidad en las articulaciones. A medida que la artritis empeora, puede provocar hinchazón y sensibilidad en las articulaciones. Puede dolerte si pones presión sobre la articulación. 

3. Rigidez articular, en especial por la mañana. La rigidez puede aparecer después de estar sentado durante mucho tiempo, tras realizar una actividad o al despertarte. "Es una sensación de que necesitas lubricación para hacer algo", explica Cannada. La rigidez matutina que dura más de 30 minutos es un sello distintivo de la artritis reumatoide. 

4. Sonido o sensación de chirrido. El chirrido o el crujido cuando se mueve una articulación es una señal de que el cartílago de la articulación se ha desgastado, y puede indicar artritis, dice Cannada. Es más común en la rodilla y la cadera, pero también puede afectar otras articulaciones. 

5. Dolor en una articulación previamente lesionada. Muchos casos de osteoartritis se producen en una parte del cuerpo que ha sufrido una lesión o un traumatismo anterior. "Si un jugador de fútbol americano tuvo una lesión de rodilla en la escuela secundaria, es probable que más adelante sufra osteoartritis de rodilla", dice Haque.  

6. Dolor en la ingle. Muchas personas no se dan cuenta de que el dolor de la artritis de cadera se irradia a la ingle, no a la parte exterior de la cadera, dice Cannada. La artritis de cadera también puede causar dolor en el muslo o los glúteos. 

7. Dolor articular simétrico. La artritis reumatoide suele causar problemas en las mismas articulaciones de ambos lados del cuerpo, como las muñecas o las rodillas. 

8. Dolor o rigidez en las manos y los pies. La artritis reumatoide y otros tipos de artritis inflamatoria suelen presentarse primero en las pequeñas articulaciones de las manos, las muñecas y los pies, dice Haque. "Alguien con artritis inflamatoria puede decir: 'Por la mañana, cuando me despierto, tengo los pies muy rígidos, apenas puedo moverlos y me duele doblar los dedos. Después, pasa el día y me siento mejor'".

Tratamiento de la artritis 

La artritis no tiene cura, pero hay medidas que puedes tomar para disminuir el dolor y la rigidez, indica la Dra. Rochelle Rosian, reumatóloga del Departamento de Enfermedades Reumatológicas e Inmunológicas de Cleveland Clinic. "Hay mucho que podemos hacer para ayudarte a sentirte mejor", señala. "Puedes vivir una vida larga y saludable con artritis". 

Según los síntomas y la localización del problema, tal vez tu médico de atención primaria pueda brindarte tratamiento para los síntomas si son leves, o pueda derivarte a un reumatólogo, a un médico especialista en medicina del deporte, un ortopeda o un podólogo.

Puedes anticipar que el médico te preguntará sobre los factores que alivian y empeoran el dolor, el tiempo que hace que tienes el dolor y la rigidez, y si has tenido algún traumatismo en la zona. No es raro que una lesión deportiva que sufrimos en la escuela secundaria se manifieste décadas después como artritis en una articulación, según Rosian. 

Aquí incluimos algunas medidas que tu médico puede recomendar para ayudarte a aliviar el dolor. 

Bajar de peso: puede que no quieras oírlo, pero las libras de más que cargas ejercen presión en las articulaciones. “Por cada libra que cargas, la presión en la rodilla se multiplica por tres”, señala Rosian. “Si subes diez libras, la rodilla siente treinta libras de presión. Mantener un peso corporal ideal es fundamental para controlar la artritis.”

Ejercicio: si tienes dolor tal vez quieras moverte menos, pero los estudios demuestran que la actividad física ayuda a disminuir el dolor y mejorar el movimiento de los pacientes que tienen artritis. “Para proteger y estabilizar la articulación es esencial mantener activos y fuertes los músculos que la rodean”, indica Haque. Para las articulaciones son más favorables las actividades de bajo impacto, como andar en bicicleta y nadar.

Terapia física: un fisioterapeuta te puede enseñar ejercicios especiales para fortalecer los músculos que rodean la articulación, según Haque. También puede trabajar contigo para corregir las anormalidades de la marcha que ejercen más presión sobre las rodillas, los pies o la cadera.

Medicamentos: si tienes osteoartritis, el acetaminofén (Tylenol) es el analgésico de venta libre más seguro para tomar a largo plazo, indica Rosian, pero los AINE (antiinflamatorios no esteroides) como Advil o Motrin pueden ser más eficaces si las articulaciones están hinchadas o calientes al tacto. Algunos medicamentos AINE también están disponibles en líquido o gel, que puedes frotar sobre las articulaciones. Para los pacientes de artritis reumatoide, el tratamiento inicial con medicamentos específicos puede mejorar el resultado a largo plazo.


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Tratamientos tópicos: las pomadas y cremas de venta con o sin receta para actividades deportivas pueden ayudar a aliviar el dolor. Algunos pacientes también han reportado la eficacia de los aceites y las cremas de cannabidiol (CBD), según Rosian.

Soportes o férulas articulares: una férula o soporte puede ayudar a sustentar y proteger una articulación dañada. Algunas inmovilizan y dejan descansar la articulación en la posición ideal para disminuir la tensión. Otras ofrecen apoyo mientras haces alguna actividad. Entre los ejemplos se cuentan las férulas para las muñecas, los soportes para las rodillas y las órtesis.

Inyecciones: si todavía sientes dolor a pesar de probar otros tratamientos, tal vez tu médico sugiera inyecciones de cortisona (o ácido hialurónico) para tener un alivio temporal. Sin embargo, dos estudios recientes sugieren que las inyecciones reiteradas de cortisona pueden causar más daño y dolor en las articulaciones. Algunos médicos han comenzado a ofrecer plasma enriquecido con plaquetas (PRP) o células madre como alternativa, pero hasta ahora no hay datos concluyentes de su eficacia, según Haque.

Cirugía: finalmente, tu médico puede recomendar una operación para reemplazar o estabilizar la articulación. Existen muchas opciones quirúrgicas según la localización y la intensidad del dolor. En los casos más graves puede ser necesario hacer un reemplazo total de la articulación.

Michelle Crouch es una escritora colaboradora que ha cubierto temas de salud y finanzas personales para algunas de las principales publicaciones para consumidores del país. Su trabajo se publicó en Reader's Digest, Real Simple, Prevention, The Washington Post y The New York Times.