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Cómo manejar el delirio: consejos para cuidadores

Te ayudamos a reconocer las señales y orientar a tus seres queridos

Un médico toma notas

REZA ESTAKHRIAN/GETTY IMAGES

In English | En junio del 2018, Julia Herzenberg se enteró de que su padre de 73 años tendría que someterse a una cirugía para extirpar la vesícula y eliminar cálculos del páncreas. Ella voló a Nueva York desde su hogar en el norte de California para estar junto a él y defender sus derechos en el hospital.

La operación fue un éxito y después su padre parecía estar bien, así que Herzenberg y su hermano fueron a almorzar mientras que un amigo se quedó con su padre. Cuando regresó una hora después, notó que los zapatos de su padre estaban en la repisa de la ventana y no en el piso.

"Estaba convencido de que sus zapatos estaban llenos de hormigas y de que las enfermeras le estaban mintiendo”, recuerda Herzenberg, que trabaja como gestora de proyectos para Kaiser Permanente en Oakland, California. “Discutía con ellas, lo cual era extraño en él. Su comportamiento me pareció un poco alarmante”.


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Herzenberg pronto se dio cuenta de que su padre sufría delirio, una enfermedad potencialmente grave que conlleva un cambio repentino en la manera de pensar y el comportamiento; es la complicación quirúrgica más común en las personas mayores, según un informe recién publicado por el Global Council on Brain Health (GCBH) (en inglés). En seguida avisó a las enfermeras y ellas redujeron su medicamento para el dolor. También le dio sus anteojos para ayudarlo a orientarse en cuanto a dónde estaba y entender que sucedía a su alrededor. En un par de horas su padre volvió a ser él mismo.

Como Herzenberg descubrió, tener un familiar con delirio es una experiencia inquietante, y una que requiere actuar sin demora. Por suerte, ella conocía las señales, lo que los expertos indican es vital, especialmente ya que el personal del hospital puede no reconocer los síntomas del delirio en seguida. Los cuidadores conocen a sus familiares mucho mejor que cualquier miembro del equipo de atención médica, por lo que es importante que los seres queridos presten atención a los signos iniciales del delirio.

Aprende a conocer las señales y cómo debes responder

"Debes mantenerte atento a cambios en la lucidez de tu familiar, su habilidad para enfocarse y prestar atención, y su capacidad de mantener una conversación contigo, en comparación con su estado habitual”, explica Jason Karlawish, médico geriatra y profesor de Medicina en la Facultad de Medicina en University of Pennsylvania y codirector del Penn Memory Center.

Hay dos tipos principales de delirio: la forma hipoactiva, que se caracteriza por letargo, somnolencia y falta de atención; y la forma hiperactiva, caracterizada por inquietud, agitación, hipervigilancia, cambios en el estado de ánimo y a veces confusión o alucinaciones. Para complicar aún más las cosas, algunas personas desarrollan un tipo de delirio que combina ambas formas, durante el cual alternan entre el letargo y la agitación.

A veces estos síntomas pueden no presentarse hasta que un paciente ha sido dado de alta del hospital, según un informe de la GCBH. Si observas alguno de estos cambios en tu ser querido, informa de inmediato a un profesional médico.

Los cuidadores conocen a sus familiares mucho mejor que cualquier miembro de equipo de atención médica, por lo que es importante que los seres queridos presten atención a los signos iniciales del delirio.

"Los cuidadores no deben ser tímidos, deben comunicarse con un profesional médico al menor indicio”, dice E. Wesley Ely, neumólogo y director adjunto del Critical Illness, Brain Dysfunction and Survivorship (CIBS) Center de la Vanderbilt University en Nashville.

Una vez que el personal del hospital haya sido informado sobre estos cambios, "pregúntales amablemente qué están haciendo actualmente por el paciente y qué medidas van a tomar para tratar el delirio”, aconseja Karlawish. Un profesional médico debería evaluar los medicamentos y tratamientos que están siendo administrados a tu ser querido para ver cuáles podrían estar contribuyendo al delirio, y ver si existe un desequilibrio de electrolitos, deshidratación, infección o exacerbación de las enfermedades pulmonares o cardíacas, cualquiera de los cuales podría provocar el delirio.

Cómo ayudar a un ser querido a recuperarse del delirio

Mientras tanto, concentra tus esfuerzos en orientar a tu ser querido en cuanto al lugar y el tiempo. Asegúrate de que tu familiar tenga a mano sus anteojos, sus audífonos y dispositivos de movilidad (como un bastón); después, y de manera calmada, hazle preguntas como, “¿Sabes qué día es?” y “¿Sabes dónde estás y por qué estás aquí?” Para ayudar a tu ser querido a sentirse conectado con su vida puedes compartir con él noticias sobre otros familiares y amigos o mostrarle fotos de personas cercanas.

Permanece con tu ser querido. “Una persona con delirio nunca debe quedarse sola”, añade Karlawish. “La presencia de alguien conocido es valiosa en sí misma”.

Mantenlo en movimiento

Si es seguro para tu ser querido, ayúdalo a caminar, o por lo menos a trasladarse de la cama a una silla. Si tu ser querido tiene hambre, ayúdalo a comer o beber líquidos. “Cuanto antes normalices el comportamiento y el entorno de esa persona, mejores serán las probabilidades de reducir la duración del episodio [de delirio]”, indica Ronald Petersen, neurólogo y director del Mayo Clinic Alzheimer's Disease Center en Rochester, Minnesota.

Presta atención a las señales

En los días y las semanas siguientes, vigila de cerca a tu ser querido y recuerda que los síntomas de delirio pueden regresar, especialmente por las noches. Para evitar complicaciones más adelante, anima a tu ser querido a reanudar un régimen de alimentación regular y a mantener un horario constante de vigilia y sueño, así como a reiniciar actividades (como juegos de palabras, rompecabezas o ver programas de juegos en televisión) que solía disfrutar.

"Presta especial atención a las actividades cognitivas como administrar finanzas y conducir, que son las que más probablemente se vean afectadas” por el delirio, dice Karlawish.

Si notas que tu ser querido no se ha recuperado totalmente en el aspecto cognitivo, "dile que es muy común experimentar un cierto deterioro cognitivo después de una operación y que puede sentirse deprimido o tener algunas pesadillas", explica Ely.

Habla con el paciente y con los proveedores de atención médica

"Anima a la persona a hablar de esas cosas y que no las reprima", añade Ely. Pero también haz un seguimiento con el médico o la clínica de cuidado poshospitalario de tu ser querido para ver si se deben ajustar sus medicamentos o si se beneficiaría de otros servicios.

En el futuro, asegúrate de que todos los profesionales médicos que traten a tu ser querido sepan que ha sufrido un delirio. "Al saber que hubo un episodio anterior, el equipo de atención médica tal vez pueda modificar las dosis y los tipos de medicamentos, o la cantidad de anestesia que se administre al paciente”, dice Petersen, con la esperanza de impedir que suceda de nuevo.

Herzenberg es muy consciente del problema. "Me preocupa que mi padre se someta a cualquier procedimiento bajo anestesia sin que yo esté allí", explica ella, "porque está predispuesto a que le vuelva a suceder".

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