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Problemas de movilidad: qué hacer cuando un ser querido tiene problemas para desplazarse

La fuerza y el equilibrio necesarios para prevenir las caídas son importantes para mantener la independencia.

Hombre mayor camina con su bastón y ayudado por una mujer joven

GETTY IMAGES

In English | Los departamentos de emergencia tratan a más de 3 millones de personas mayores cada año por lesiones de caídas.

Es probable que sea una de cada cuatro personas de 65 años o más. Y esas caídas pueden ser el comienzo de una espiral descendente.

"Utilizo la frase: 'Caída es una palabra atemorizante'", dice la Dra. Lisa Caruso, una geriatra del Boston Medical Center que también tiene una maestría en Salud Pública. "Las caídas son definitivamente algo sobre lo que preguntamos y que queremos prevenir".

Esto se debe a que la movilidad es clave para la vida independiente.

Cuando las personas comienzan a perder el equilibrio o a caerse con frecuencia, no solo es posible que se lesionen, sino que a menudo ya no son capaces de llevar a cabo las actividades diarias que antes hacían fácilmente.

"El mensaje importante que siempre hay que dar es que queremos que mantengas tu independencia", dice Caruso.

Si comienzas a notar que tu padre, madre o cónyuge está teniendo problemas para pararse y caminar, aquí hay algunas medidas que puedes tomar para cambiar las cosas.

El peligro de una fractura de cadera

Las probabilidades de una fractura de cadera aumentan a medida que la persona envejece. La lesión se considera una de las consecuencias más graves de una caída, porque muchas personas no pueden volver a vivir solas.

Algunas cifras:

• Más de 300,000. La cantidad de personas de 65 años o más hospitalizadas cada año por fracturas de cadera.

• 95%. La tasa de fractura de caderas resultado de caídas, en general de lado.

• Tres cuartas partes. El porcentaje de todas las fracturas de cadera que sufren las mujeres, en parte porque son más propensas a la osteoporosis. Este trastorno hace que los huesos se vuelvan más porosos y frágiles.

Fuente: CDC (Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades —en inglés).

Expresa lo que sientes

 Deb Hallisey recuerda la primera vez que notó la disminución de la movilidad de su mamá.

"Estábamos en una reunión familiar, y ella estaba saliendo y se cayó. Se avergonzó tanto", cuenta Hallisey, una autora y defensora del cuidado de personas mayores que comenzó a trabajar en Advocate for Mom and Dad LLC, en Nueva Jersey.

Hallisey se dio cuenta de que tenía que cambiar la forma en que abordaba temas difíciles con su madre, que ahora tiene 87 años.

Yo lo llamo el 'método de goteo' con mi madre", explica. "Lo menciono varias veces, de múltiples maneras, en diferentes situaciones en las que tengo la oportunidad.

Y no siempre es una declaración de que "deberías... o tienes que...", dice Hallisey. "Es un: 'Me di cuenta de X. Estoy preocupada. ¿Quieres que me ocupe por ti?' Dejo que ella mantenga el control".

Obtén una revisión

Una vez que hayas comenzado la conversación, hacer una cita médica es el siguiente paso crucial, dice el Dr. David Reuben, jefe de la División de Geriatría del Centro de Ciencias de la Salud de University of California, en Los Ángeles.

"Consigue una evaluación", afirma. "Analiza dónde empiezas".

Un médico puede hacer una evaluación de la fuerza, la marcha y el equilibrio u ordenar una tomografía de la densidad ósea. El médico revisará cosas como la presión arterial y la frecuencia cardíaca después de ponerse de pie, y los trastornos subyacentes. La audición y la visión también deben revisarse.

El médico puede sugerir maneras de mejorar la función; escribir una receta para terapia física, que Medicare a menudo cubre; o conversar sobre opciones de cirugía o medicamentos que podrían ayudar.

Haz una revisión de la farmacia. El médico también puede revisar la lista de medicamentos recetados y de venta libre para ver si hay algo que tenga efectos secundarios de mareos o somnolencia que puedan conducir a caídas.

Haz un examen de los ojos. Los anteojos recetados adecuados no solo ayudan a las personas a ver adónde van, sino que los investigadores han descubierto que los procedimientos como la cirugía de cataratas pueden ayudar a las personas mayores a reducir las caídas.

Esa es una solución común, ya que uno de cada cinco adultos de 65 años o más tiene cataratas.

Presta atención a la dieta. La deshidratación puede llevar a la debilidad, así que asegúrate de que tu ser querido se mantenga hidratado y limite el consumo de alcohol.

Si el nivel de vitamina D de tu ser querido es bajo, el médico podría recomendarle que tome vitamina D todos los días. O, para mejorar la densidad ósea, una sugerencia podría incluir alimentos ricos en calcio, como la leche y el yogur.


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Una pareja mayor hace ejercicios de estiramiento

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Mantente en movimiento

"La mejor y más sólida información que tenemos es que incluso aumentar la actividad física en una pequeña cantidad todos los días puede tener efectos muy poderosos en la función física de las personas mayores y también evitar que se vuelvan discapacitadas", afirma Roger Fielding, director asociado del Jean Mayer USDA Human Nutrition Research Center on Aging de Tufts University.

Nunca es demasiado tarde para empezar a hacer ejercicio, dice Fielding, un científico sénior que ha pasado los últimos 25 años estudiando cómo funciona la masa muscular esquelética a medida que las personas envejecen.

"Incluso tratar de caminar de 10 a 15 minutos todos los días a un ritmo cómodo parece ayudar a prevenir el declive de la movilidad", afirma.

Agrega ejercicios de resistencia. El centro de adultos mayores local o YMCA podría ofrecer clases como ejercicios de resistencia o entrenamiento de fuerza.

"Lo más importante que sabemos es que incluso en personas muy ancianas, la capacidad de sus músculos, su músculo esquelético, para adaptarse y responder al ejercicio, no parece estar perdida", explica Fielding.

Prueba el taichí. "Acaban de hacer estudios sobre qué tipo de ejercicios ayudan, y el principal ejercicio es el taichí", observa la Dra. Suzanne Salamon, una geriatra de Boston que es jefa adjunta de Geriatría Clínica en el Centro Médico Beth Israel Deaconess. "Y muchos centros de adultos mayores tienen clases de taichí. Aumenta los músculos y ayuda a mantener el equilibrio".

Un estudio publicado en el 2018 en el Journal of the American Medical Association Internal Medicine observó a 670 adultos de 70 años o más con antecedentes de caídas o movilidad reducida y encontró que las caídas se redujeron en un 31% en el grupo de taichí en comparación con un grupo que hacía una mezcla de aeróbicos y ejercicios de fuerza, equilibrio y flexibilidad.

Si no se usa, se pierde. Hagas lo que hagas, sigue moviéndote, recomienda Caruso.

"Mantente lo más activo posible, sea lo que sea que eso signifique para ti", agrega. "Puede significar dar un paseo por el pasillo tres veces al día, o ir a un gimnasio y trabajar en máquinas cardiovasculares; lo que sea que te ayude a mantener tu nivel de funcionamiento, mantente activo".

Prueba con un dispositivo. Si tu ser querido ya tiene problemas de movilidad y la función no puede restaurarse, es hora de pensar en usar un bastón o andador, dice Reuben. Puede ser una conversación aleccionadora.

"Estos son grandes problemas psicológicos", dice. "Estamos acostumbrados a estar en dos piernas. Hay un viejo y muy famoso acertijo de antaño: '¿Cuál es el animal que camina con cuatro patas por la mañana, dos por la tarde y tres por la noche?' Es el ser humano: gatea de niño, camina de adulto y usa bastón en la vejez.

Lo que frecuentemente trato de hacer es enmarcarlo con los pacientes; el propósito es que estés al aire libre, te mantengas activo, en movimiento, pero haciéndolo de manera segura", dice.

Hazlo a la moda. Si se te hace difícil convencerlo de usar un bastón, puedes apelar al sentido del estilo de tu ser querido.

"Ahora está empezando a estar de moda el uso de bastones de senderismo, del tipo que se usa para ir de excursión", afirma Salamon. "Y puedes usar uno o dos, como hacen los excursionistas. He tenido unos pocos, no muchos, pero unos pocos pacientes que se animaron con la idea de usar un bastón de senderismo en vez de un bastón de soporte. Por alguna razón, no tienen la misma connotación".

Una mujer mayor usa un andador y una mujer joven la ayuda

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Considera un andador. Los andadores de hoy ya no son como antes, dice Salamon.

Medicare cubre modelos básicos, y las actualizaciones están disponibles en internet por menos de $100. Los modernos son más bonitos y mucho más estables que los de antes, agrega.

Algunos vienen con asientos y cestas, cuatro ruedas e incluso frenos de mano.

Concéntrate en la seguridad

Alrededor de la casa, haz que las cosas sean más seguras al eliminar el desorden y tomar otras precauciones. Por ejemplo:

  • Elimina los riesgos de tropiezo de las escaleras.
  • Repara las barandas sueltas.
  • Retira o asegura las alfombras sueltas.
  • Agrega iluminación en las áreas de trabajo.
  • Pon una luz de noche en el baño y asegúrate de que el piso no esté mojado.

 "Mi madre y mi padre fueron muy inteligentes", cuenta Hallisey, la defensora del cuidado de personas mayores que ayuda a cuidar de su madre. "Sacaron la bañera y pusieron una ducha con un banco hace años. Pusieron barras de agarre.

Instalé un inodoro más alto porque ella tenía problemas incluso con las barras de agarre. Agregamos mucha más iluminación en lugares específicos", agrega. "Una de las mejores cosas que he hecho fue comprarle una Alexa, porque tenemos enchufes inteligentes. Puede encender y apagar las cosas a voluntad".

Obtén un dispositivo de alerta médica. Salamon les dice a sus pacientes que su mejor seguro puede ser conseguir un dispositivo de alerta médica que puedan llevar en la muñeca o alrededor del cuello.

Los dispositivos son impermeables, por lo que incluso funcionan en la ducha. Y si la persona se cae, puede al menos pedir ayuda.

Vienen con una cuota mensual, pero "es extremadamente reconfortante", dice Salamon.

No tengas miedo de las tácticas de intimidación. Si otros enfoques no funcionan, Salamon no teme usar tácticas atemorizantes con sus pacientes, que oscilan entre los 65 y los 104 años.

"Yo digo: '¿No conoces a nadie que se haya roto una cadera? Y casi siempre conocen a alguien. Y, ya sabes, puede ser devastador".

Por lo tanto, apela a su deseo de ir a lo seguro.

"La mayoría de las personas, incluso si tienen 90 años por fuera, tienen 40 años por dentro, y les gusta pensar de esa manera", dice Salamon. "Creo que todos pensamos que somos más jóvenes de lo que realmente somos. Así que trato de apelar a su independencia más que a cualquier otra cosa".

Tanya Bricking Leach ha sido periodista durante más de 25 años, y ha cubierto desde cuidado de la salud hasta huracanes.

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