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¿A quién contratar para ayuda con el cuidado?

¿Listo para traer a un cuidador remunerado? Empieza por identificar el nivel de apoyo que se necesita.


un cuidador profesional ayuda a un hombre mayor a caminar en su casa mientra su esposa mira.
Los cuidadores pagados apoyan a las familias con cuidado en casa.
Getty Images

Puntos principales

  • ​Reconoce las señales de alerta que indican que es momento de traer ayuda de cuidado pagada​
  • Conoce dónde encontrar cuidadores pagados, desde agencias de cuidado en casa, administradores de cuidado y trabajadores sociales
  • Entiende en qué se diferencia cada opción de cuidado y explora maneras de cubrir los costos más allá del pago privado​

​Ellen* ha estado al lado de su esposo, Gil*, por casi 40 años, en particular ahora, cuando avanzan los síntomas de la demencia frontotemporal. Mientras sigue trabajando a tiempo completo, se ha enfocado en mantenerlo involucrado, activo y seguro.​ A medida que la enfermedad de Gil progresa y sus necesidades de cuidado aumentan, Ellen se ha dado cuenta de que ya no puede manejar todo por su cuenta. Decidió traer apoyo adicional a su casa al contratar a un cuidador pagado por medio de la agencia Renewal Memory Partners.​

Lo que empezó como ayuda ocasional poco a poco se convirtió en un horario regular de cuidadores pagados. Ahora Ellen depende de una combinación de acompañantes y asistentes de salud en el hogar cuatro días y medio a la semana para apoyar a Gil con las actividades de la vida diaria y mantenerlo socialmente involucrado. “Su ayuda me permite seguir trabajando, asegurarme de que él esté feliz y seguro, y que mantiene un estilo de vida activo".​

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Ellen está lejos de ser la única que recibe ayuda de cuidadores pagados. Un tercio de los cuidadores familiares tienen ayuda pagada, algo más común entre las familias con ingresos más altos (35%) que entre las de ingresos más bajos (24%), según el informe Caregiving in the US 2025 (en inglés) de AARP y la National Alliance for Caregiving.

“La decisión de traer cuidadores pagados se va dando para los cuidadores familiares a medida que empiezan a notar que sus seres queridos necesitan cada vez más ayuda y que ellos mismos enfrentan retos como frustración, sueño interrumpido y el esfuerzo de equilibrar las tareas diarias de cuidado, especialmente si trabajan medio tiempo o a tiempo completo”, dice Pamela D. Wilson, consultora en administración de cuidados en Golden, Colorado.​

Cuando los cuidadores familiares necesitan ayuda, busca estas señales

​Los expertos dicen que los cuidadores familiares deben prestar atención a varias señales de advertencia que pueden indicar que es momento de considerar apoyo de cuidado pagado:​

  • Dificultad para manejar solo las exigencias físicas del cuidado
  • Equilibrar las responsabilidades de cuidado con el trabajo, la crianza de los hijos o las necesidades personales de salud
  • Preocuparte por la seguridad de un ser querido cuando se queda solo durante varias horas o toda la noche
  • Experimentar un agotamiento del cuidador cada vez mayor, cansancio o tensión emocional
  • Perder la confianza en la capacidad de manejar los cuidados de forma segura sin ayuda adicional
  • Manejar horarios, medicamentos, transporte y citas médicas cada vez más complicados
  • Lidiar con el empeoramiento de la demencia, una enfermedad crónica o limitaciones de movilidad que requieren una supervisión más especializada
  • Buscar cobertura de respaldo y apoyo capacitado a medida que las necesidades de cuidado se vuelven más impredecibles
  • Querer pasar más tiempo significativo y de calidad con un ser querido en vez de funcionar solamente como cuidador​

Cuando a la esposa de Jerry Paulson, Gwen, de 81 años, le diagnosticaron enfermedad de Alzheimer y demencia vascular en el 2022, el pediatra jubilado reconoció rápidamente una difícil realidad: cuidar a la persona que amaba requeriría habilidades, resistencia y apoyo más allá de lo que él podía brindar solo. Como nunca había cuidado a alguien con demencia, también reconoció que “no sabía lo que no sabía”.​

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Esto es lo que puedes hacer para ayudar:

Decidido a honrar el deseo de Gwen desde hace mucho tiempo de permanecer en su casa en Alexandria, Virginia, Paulson, de 76 años, recurrió a una profesional del cuidado en la etapa de envejecimiento, Colleen Duewel, fundadora de LionHeart Eldercare & Consulting, para que lo guiara en el desconocido mundo de los cuidados para la demencia. Juntos desarrollaron un plan que incluía contratar cuidadores pagados de medio tiempo y luego ayuda las 24 horas a medida que la demencia le iba quitando más independencia a Gwen. “Con la coordinación general de cuidados que se brinda, esto me ha dado la oportunidad de permitir que Gwen se quede en casa mientras me permite ser más que solo un cuidador, ser un esposo”, dice Paulson.​

Cuando llega el momento de que los cuidadores familiares busquen ayuda pagada, empieza por identificar el problema específico que hay que resolver. Algunos adultos mayores tal vez solo necesiten compañía y alguien que se asegure de que estén seguros, mientras que otros requieren ayuda para bañarse, vestirse, preparar comidas, transporte o apoyo más complejo relacionado con la demencia o problemas de movilidad.​

“No busques de manera genérica un ‘cuidador pagado’”, dice Jenna Rumberger, trabajadora social del área de Seattle y fundadora de Aging with a Plan. “Diferentes necesidades requieren distintos tipos de apoyo pagado e incluso ayuda especializada”.​

 

Los expertos recomiendan que los cuidadores familiares comiencen conectándose con recursos comunitarios como trabajadores sociales en las Agencias del Área sobre Envejecimiento (AAA), los Centros de Recursos para el Envejecimiento y la Discapacidad (ADRC) (enlaces en inglés), organizaciones enfocadas en enfermedades como la Parkinson’s Foundation y la Alzheimer’s Association, y agencias locales de cuidado en el hogar. Estas organizaciones pueden ayudar a las familias a entender mejor qué tipos de apoyo hay disponibles y cómo acceder a ellos.​

Rumberger señala que a menudo hay confusión entre la “salud en el hogar” y el “cuidado en el hogar”. Los cuidadores familiares que buscan apoyo pagado continuo normalmente están buscando cuidado en el hogar enfocado en ayuda para la vida diaria y el cuidado general. La salud en el hogar, en cambio, normalmente requiere un referido médico y brinda servicios médicos especializados a corto plazo, como terapia física, ocupacional o del habla, después de una hospitalización, una enfermedad o una estadía de rehabilitación.​

Encontrar cuidados: ¿Quién puede ayudar?

Los cuidadores familiares que están lidiando con la necesidad de ayuda pagada en casa a menudo se encuentran con un panorama confuso de títulos, servicios y funciones que se superponen. Aunque los profesionales y las agencias pueden ayudar de distintas maneras, sus responsabilidades varían según si el enfoque está en la evaluación y la planificación de cuidados, la coordinación y supervisión, o la atención directa. Entender estas diferencias puede ayudar a las familias a identificar rápidamente el tipo correcto de apoyo y evitar vacíos en los cuidados o pruebas innecesarias de ensayo y error. Aquí tienes un desglose de las funciones y servicios clave.​

Agencias de cuidado en el hogar: Estas compañías locales identifican cuidadores pagados, por lo general asistentes de salud en el hogar o asistentes de cuidado personal, que brindan apoyo práctico no médico en la casa. Esto incluye ayuda con actividades de la vida diaria como bañarse, vestirse, usar el baño, preparar comidas, apoyo con la movilidad y recordatorios de medicamentos. Las agencias se encargan del reclutamiento, las verificaciones de antecedentes, la capacitación, la programación, la nómina y la supervisión de los cuidadores, aliviando a las familias de la carga administrativa de contratar o manejar directamente a personas.​

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Las agencias de cuidado en el hogar realizan una evaluación sencilla de necesidades relacionada con la ayuda para actividades de la vida diaria y crean un plan interno de cuidados con la ayuda del cliente o de un cuidador familiar. La agencia asigna a los cuidadores pagados adecuados y garantiza la continuidad de la cobertura, incluyendo apoyo de respaldo cuando hace falta. Algunas agencias de cuidado en el hogar ayudan a conseguir acompañantes como un beneficio a través de planes de salud, sistemas de salud y empleadores. Uno de esos servicios, Papa (en inglés), ha completado más de 3 millones de visitas en más de 10,000 ciudades.​

Administradores de cuidados: Estos profesionales tienen distintos títulos, más comúnmente administradores de cuidados geriátricos, consultores de cuidado para adultos mayores y profesionales del cuidado en la etapa de envejecimiento para quienes son miembros de la Aging Life Care Association (en inglés). Muchos administradores de cuidados son enfermeros con licencia, trabajadores sociales, consejeros o terapeutas que ayudan a las familias a evaluar las necesidades de cuidado, contratar y coordinar cuidadores en el hogar y manejar decisiones complejas relacionadas con el envejecimiento. Normalmente realizan evaluaciones en el hogar, desarrollan planes de cuidados, revisan agencias o asistentes de cuidado en el hogar, y pueden ayudar con la planificación del alta hospitalaria, la colocación en cuidados a largo plazo y el monitoreo del deterioro cognitivo o funcional. Algunos también colaboran con planificadores financieros y abogados de derecho para adultos mayores como parte de una estrategia de cuidado más amplia.​

Trabajadores sociales: Estos son profesionales con licencia cuya capacitación y certificación están reguladas a nivel estatal, más comúnmente como trabajadores sociales clínicos con licencia. Su papel en situaciones de cuidado suele ser más amplio, con enfoque en la evaluación psicosocial, la consejería y en conectar a las familias con recursos públicos y comunitarios (en inglés) como el cuidado de relevo y los programas de cuidado diurno para adultos. Aunque algunos trabajadores sociales pueden dar referencias a agencias de cuidado en el hogar, por lo general no participan en la contratación, supervisión o gestión continua de cuidadores pagados en la casa. Algunos profesionales de cuidados para la vida durante el envejecimiento son trabajadores sociales con licencia.​

Cuidadores privados: Las familias a menudo contratan a amigos, vecinos o personas recomendadas de boca en boca para brindar cuidado pagado a sus seres queridos. Aunque este enfoque puede reducir o eliminar las tarifas de la agencia, en la práctica pone a la familia en el papel de empleador. Eso significa asumir responsabilidades como la nómina, la retención de impuestos, la clasificación del trabajador, la cobertura de responsabilidad y la supervisión diaria de los horarios, el desempeño y la resolución de conflictos sin el apoyo de un intermediario. Cuando las familias están preparadas para manejar estas exigencias administrativas, legales y de supervisión, la contratación privada puede ser una opción viable.​

“La diferencia entre una agencia y una contratación privada no es solo el costo, sino quién carga con la responsabilidad cuando algo sale mal o cuando las necesidades de cuidado cambian de repente”, explica Jennifer Crowley, fundadora de Life Care Experts y Life Care Management Institute en Montana. “Los cuidadores privados cubren un turno, pero un profesional de cuidados para la vida durante el envejecimiento puede crear y gestionar todo el sistema de cuidados alrededor de las necesidades de cuidado de la persona, que siempre están evolucionando".​

Cómo pagar el cuidado

El costo es un gran obstáculo para muchas familias que quieren contratar ayuda pagada para un ser querido en casa, y la pregunta de cómo cubrir los costos casi nunca tiene una respuesta sencilla.​

Más bien, es como un rompecabezas financiero que las familias tienen que considerar, dice Dasha Kiper, directora de apoyo para el cuidador en Renewal Memory Partners (en inglés) que opera en la ciudad de Nueva York y Chicago. “En realidad, las familias están juntando distintos recursos, incluidos el pago privado, el seguro de cuidados a largo plazo y cualquier programa público para el que puedan resultar elegibles. Rara vez es una sola cosa”, dice Kiper, autora de Travelers to Unimaginable Lands: Stories of Dementia, the Caregiver and the Human Brain.​

Aunque a menudo se asume que el cuidado en el hogar es algo propio de familias con ingresos altos, la realidad es mucho más variable. Los hogares de todos los niveles de ingresos dependen de cuidadores pagados, combinando todos los recursos disponibles para cubrir las necesidades inmediatas, especialmente a medida que condiciones como la demencia avanzan y las demandas del cuidado se intensifican.​

Una de las vías de financiamiento más importantes, aunque muchas veces poco aprovechada, es el seguro de cuidados a largo plazo. Kiper dice que su organización con frecuencia ayuda a las familias a aprovechar su póliza de seguro de cuidados a largo plazo para cubrir el costo de cuidadores pagados que apoyen a los cónyuges.​

Los programas públicos emergentes están empezando a cerrar algunas brechas en ciertas áreas. El programa Medicare GUIDE es un programa federal más reciente para personas que viven con demencia que, a través de proveedores participantes en áreas geográficas seleccionadas, ofrece cuidados coordinados y servicios de apoyo para el cuidador que pueden ayudar a las familias a manejar y compensar algunos costos relacionados con el cuidado. El programa incluye un beneficio flexible de relevo que, en algunos casos, proporciona $2,500 al año para ayudar a cubrir apoyo de cuidadores pagados y otros servicios de relevo.​

Los beneficios para veteranos pueden ser una vía importante de financiamiento, aunque a menudo compleja. Los programas pueden ayudar a cubrir parte de los costos del apoyo en el hogar, especialmente para veteranos que cumplan con los criterios de elegibilidad de servicio, ingresos y clínicos. Sin embargo, el acceso no es automático y depende mucho de los programas de beneficios específicos y de los servicios comunitarios.​

“El apoyo para el cuidado nunca se trata solo de encontrar al cuidador pagado adecuado”, dice Kiper. “Se trata de ayudar a las familias a navegar la sacudida emocional que viene con enfrentar los desafíos de conseguir ayuda profesional”.

*Se omitieron los apellidos por privacidad.

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