Dolores Huerta, líder laboral e ícono feminista, muere a los 96 años

Cofundó United Farm Workers of America y luchó por los derechos de las mujeres.

Dolores Huerta.
Ha muerto Dolores Huerta, quien tuvo una larga trayectoria como activista por los derechos de los trabajadores y de las mujeres. Tenía 96 años.
JC Olivera/Getty Images for State of the Art

Dolores Huerta, quien cofundó el sindicato United Farm Workers para mejorar las condiciones laborales en los campos agrícolas del país y acuñó la frase “¡Sí, se puede!”, que se convirtió en un grito de lucha muy difundido, ha fallecido. Tenía 96 años.

La familia de Huerta informó que la líder falleció el miércoles en su hogar.

“Sabemos que muchas personas alrededor del mundo comparten nuestro duelo, y más adelante daremos a conocer los planes para reconocer y celebrar su increíble vida y legado”, dijeron en un comunicado compartido por su fundación.

Huerta mantuvo una agenda ocupada hasta muy entrados sus 90 años, participando en nombre de su fundación, con sede en Bakersfield, California, en marchas de protesta y hablando por todo el país sobre la raza, la pobreza, y los derechos LGBTQ+ y de las mujeres.

En una entrevista amplia con AARP en el 2004 (en inglés), dijo que esperaba que su legado incluyera transmitir “los milagros que se pueden lograr cuando las personas se unen, las cosas que se pueden cambiar”.

 La determinación de Huerta consolidó su lugar en la historia como una de las líderes laborales, íconos de los derechos civiles y activistas feministas más influyentes del país. Su lema de tres palabras en español —“¡Sí, se puede!”— se basaba en la creencia de que las personas que actúan pueden generar cambios.

Su trabajo a lo largo de las décadas le valió reconocimientos, entre ellos la Medalla Presidencial de la Libertad, el máximo honor civil del país. Cuando el presidente Barack Obama le entregó el premio en el 2012, elogió a Huerta como una líder tenaz y señaló que él había adoptado el lema de Huerta para su campaña presidencial del 2008.

A principios del 2026, Huerta conmocionó a la comunidad latina cuando reveló que sufrió maltrato sexual en la década de 1960 por parte del cofundador del movimiento de trabajadores agrícolas, César Chavez, lo que llevó al nacimiento de dos hijos, un secreto que había guardado durante 60 años, mucho después de que él muriera.

Desde principios de la década de 1970, la pareja de Huerta fue Richard Chavez, hermano de César, y juntos tuvieron cuatro hijos. También tuvo siete hijos de dos matrimonios anteriores.

Huerta dijo que había guardado silencio durante tanto tiempo porque temía que hablar comprometiera el trabajo de toda su vida y deshiciera todo el progreso logrado para los trabajadores.

Cuando le preguntaron durante una entrevista del 2026 con la organización de noticias Latino USA sobre guardar el secreto, Huerta dijo: “Era mi dolor personal, era mi problema personal y, ya sabes, creo que valió la pena porque era mi cruz que tenía que cargar. Lo diré así”.

Activismo desde casa

Huerta nació como Dolores Clara Fernández en 1930 en Dawson, Nuevo México. Su padre era minero y activista sindical, y obtuvo un puesto en la legislatura estatal. Sus padres se divorciaron cuando ella tenía 3 años, y su madre la llevó a ella y a sus hermanos a California.

Inmersa en una mezcla de familias trabajadoras mexicanas, filipinas, afroamericanas, japonesas y chinas, Huerta aprendió de su madre —quien era dueña de un restaurante y un hotel— sobre independencia, compasión y activismo.

Huerta era una maestra joven y enérgica de escuela primaria en el valle agrícola de San Joaquín cuando decidió responder a otro llamado, después de frustrarse por las malas condiciones de vida de sus estudiantes.

“No soportaba ver a los niños llegar a clase con hambre y necesitando zapatos”, dijo en un documental del 2017 de PBS Independent Lens sobre su vida. “Pensé que podía hacer más organizando a los trabajadores agrícolas que tratando de enseñarles a sus hijos hambrientos”.

El trabajo inicial de Huerta con un grupo de derechos civiles en Stockton hizo que conociera a Chavez. Los dos querían enfocarse más en la difícil situación de los trabajadores agrícolas, así que en 1962 fundaron la National Farm Workers Association (Asociación Nacional de Trabajadores Agrícolas), que unos años después se convirtió en United Farm Workers of America. Durante años fue una líder y negociadora clave del sindicato.

Estuvo entre quienes se unieron a los recolectores filipinos de uvas en la línea de piquete, en lo que se convirtió en la “Huelga de la uva de Delano” de cinco años. Junto con Chavez, negoció acuerdos de negociación colectiva y contratos con grandes productores, logrando los primeros planes de salud y beneficios para los trabajadores agrícolas.

Chavez, quien murió en 1993, alguna vez la describió como valiente, comprometida con la causa y dura en las negociaciones.

Dolores Huerta en Los Ángeles en diciembre de 1989.
Huerta participaba con frecuencia en eventos por todo el país, incluido este evento a beneficio de la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles (ACLU) celebrado en Los Ángeles en diciembre de 1989.
Theodora Litsios/Los Angeles Times via Getty Images

Las campañas electorales

Conoció al senador Robert Kennedy de Massachusetts durante la visita de este a Delano en 1968 y colaboró como voluntaria en su campaña presidencial, inscribiendo a votantes mexicano-estadounidenses de California. Huerta estaba en el escenario con Kennedy después de que él ganó las primarias de California y él le agradeció públicamente, momentos antes de que le dispararan.

El asesinato devastó a Huerta, pero ella siguió organizando. Huerta fue encarcelada 22 veces por manifestaciones sindicales.

En 1988, resultó gravemente herida mientras protestaba contra la oposición del candidato presidencial republicano George H.W. Bush al boicot a las uvas impulsado por el Sindicato de Trabajadores Agrícolas (UFW) durante la visita de Bush a San Francisco.

Atrapada entre una multitud, fue golpeada por la porra de un agente de policía, sufrió tres costillas rotas y el bazo destrozado, y necesitó más de una docena de transfusiones de sangre. Llegó a un acuerdo con la ciudad para resolver sus reclamos.

Después de una larga recuperación, Huerta cambió su enfoque y salió a recorrer el país para hacer campaña por los derechos de las mujeres y animar a las latinas a postularse para cargos públicos.

También hizo campaña por los presidentes demócratas Bill Clinton, Obama y Joe Biden. El gobernador de California Gavin Newsom la consideraba una amiga cercana.

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“Dedicar tu vida a construir el sueño de un sindicato para los trabajadores agrícolas, enfrentarte a la agricultura, que hasta el día de hoy sigue siendo una potencia... Eso requirió mucho valor”, dijo.

Huerta aprendió el arte del cabildeo con los políticos, consiguiendo ayuda financiera para las personas desempleadas y seguro por discapacidad para los trabajadores agrícolas de California. Se pronunció contra los pesticidas tóxicos, impulsó la amnistía para los inmigrantes indocumentados en el país e hizo campaña contra los programas federales de trabajadores huéspedes.

Al dirigir boicots a nivel nacional contra las uvas y la lechuga a principios de la década de 1970, contribuyó a generar la presión económica y el clima político necesarios para que California aprobara la primera ley estatal que reconocía el derecho de los trabajadores agrícolas a la negociación colectiva.

Entre sus muchos reconocimientos, fue la primera latina incluida en el Salón Nacional de la Fama de las Mujeres, y recibió nueve doctorados honorarios de universidades en el país. Hay escuelas que llevan su nombre en California, Texas y Colorado. Su imagen adorna muchos murales, y hay calles que llevan su nombre.

Pero no siempre se ganó el favor de los activistas más liberales.

En el 2016, cuando respaldó a Hillary Rodham Clinton en lugar de al senador Bernie Sanders en las primarias presidenciales demócratas, la actriz Rosario Dawson —partidaria de Sanders que interpretó a Huerta en una película del 2014 sobre César Chavez— dijo que Huerta se había convertido en “un instrumento de las élites".

Dawson y Huerta finalmente se reconciliaron.

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El guitarrista Carlos Santana más tarde supervisó un documental basado en la vida de Huerta, después de que ambos tuvieron una conversación nocturna sobre música mientras estaban en Hawái. Santana, admirador de Miles Davis, descubrió que Huerta era una gran admiradora de la leyenda del bebop Charlie Parker.

“Incluso conocí a Charlie Parker. Ese es mi gran orgullo”, bromeó Huerta durante una entrevista con Prensa Asociada cuando tenía 87 años.

El trabajo de Huerta como líder del movimiento laboral repercutió en todo EE.UU. y más allá, haciendo que su nombre fuera sinónimo de los derechos civiles. En el documental del 2025 Seeds of Change: The Life and Legacy of Dolores Huerta, recordó sus décadas de activismo y dijo que la inspiración que obtuvo del movimiento de mujeres durante la década de 1970 le dio la validación que necesitaba para subir al escenario con otros líderes laborales.

“Espero que mi legado sea el de una organizadora que impulsó la lucha contra la injusticia”, dijo en la película. “Queremos darles a nuestros hijos una herencia de justicia, ¿verdad?, no joyas, ni propiedades ni dinero, porque solo se pelearán por eso. Así que lo principal es darles este amor por la justicia, y ese es el regalo más grande que creo que cualquiera de nosotros puede tener”.

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