Skip to content
 

Portugal

Vivir en Cascais es como regresar a lo mejor del pasado aunque con servicios modernos.

In English | Con sus castillos, vinos, antiquísimas ruinas y calles de adoquines que nos hacen pensar que —en las palabras de la escritora Holly Raible Blades— "hemos vuelto misteriosamente al pasado", Portugal nos motiva a preguntarnos por qué los estadounidenses jubilados lo han pasado por alto tanto tiempo. Pero eso está cambiando. Una abundancia de campos de golf, playas, centros vacacionales y cafetines de moda hacen de Portugal una de las sorpresas más agradables de Europa. Los costos son más bajos que en otras partes de la Europa Occidental, y Portugal se precia de tener un ritmo de vida más tranquilo y civilizado que su país vecino, España. Los portugueses son reservados pero amistosos. Hasta sus corridas de toros son corteses: no matan al toro.

Lisboa es una gran dama de ciudad, en la que todavía se cantan trágicos fados en tabernas iluminadas con velas; pero los polos de atracción para los "expatriados" son Estoril y Cascais, centros vacacionales que parecen salidos de postales, situados en la costa atlántica, unas 15 millas al oeste de la capital. Aunque son caras comparadas con el resto de Portugal, en ambas ciudades los precios han descendido en los últimos años y los extranjeros jubilados cosechan los beneficios. Pat Westheimer, de 67 años, maestra oriunda de Baltimore, se mudó a Portugal en 1991 y vive en Cascais con su esposo, Don David Price, de 69. Hace poco alquiló una espaciosa combinación de oficina y apartamento, con piscina, por $1.000 al mes. Una cómoda casa en Cascais, dice, cuesta unos $250.000.

Entre los muchos atractivos de la ciudad, explica Westheimer, se encuentran "las artesanías portuguesas tradicionales, la comida sencilla pero deliciosa, en la que se destaca el pescado a la parrilla, y la gente más buena del mundo. Acogen a los extranjeros, hablan bastante inglés ¡y les encantan los estadounidenses!" La pequeña comunidad de expatriados de Cascais, añade, "es informal y poco presuntuosa. Se fundamenta en intereses comunes como los deportes, los juegos, los libros y la diversión. A la vez, los servicios "abundan y cuestan poco. Es fácil trasladarse por tren, automóvil y taxi, pues las tarifas son muy bajas".

Para Westheimer, Cascais lo tiene todo. "Puedo jugar golf 12 meses al año y hay actividades de sobra", asegura. También trabajo de voluntaria con niños. No me mudé para acá para alejarme de nada, sino para mejorar, expandir mi vida".

qué ofrececascais

<h3><span>Clima</span></h3>

Templado, con veranos entre cálidos y tórridos e inviernos agradables; un poco de lluvia.

<h3><span>COMUNIDAD DE EXPATRIADOS</span></h3>

Una mezcla internacional, con cientos de estadounidenses.

<h3><span>COSTO DE VIDA</span></h3>

Se puede vivir cómodamente con $25.000 al año; con cierta frugalidad, por $20.000. Salir a cenar: $40 para dos personas.

<h3><span>PRECIO DE LA VIVIENDA</span></h3>

Una buena casa cuesta $250.000 o más. Alquileres: entre $1.000 y $2.000 al mes.

<h3><span>ATENCIÓN MÉDICA</span></h3>

Buena. Entre los hospitales cercanos se encuentra el respetado British Hospital en Lisboa.

<h3><span>CULTURA Y ESPARCIMIENTO</span></h3>

Castillos, museos, festivales de música, hasta teatro en inglés; también golf y actividades al aire libre.

<h3><span>Acceso a Estados Unidos</span></h3>

Excelente. Es el país más occidental de la Europa continental, con vuelos directos entre EE.UU. y Lisboa.

¿Qué

0 | Add Yours

Deje su comentario en el campo de abajo.

Debe registrarse para comentar.

Siguiente Artículo

Lea Esto