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Una viuda que se enamoró en Facebook pierde $39,000 en un fraude de romance

Después de que un falso cirujano la estafara, quiere hacer oír su voz, no solo ser una víctima.

Ilustración de una mujer que espera el amor. En el centro un teléfono que muestra un ramo de flores y al otro lado un delincuente que lo sostiene

Getty Images

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Durante más de 10 años, después perder a su marido por culpa de un cáncer, Kate Kleinert había descartado las citas, ya que "todavía me consideraba casada".

Sin embargo, esta mujer de los suburbios de Filadelfia cambió de opinión en agosto del 2020, cuando un apuesto "cirujano" le solicitó ser su amigo en Facebook. Pronto, él mostró un interés romántico y comenzó a profesarle su amor. "Desde el momento en que me enamoré de ti, siempre te tengo en mis pensamientos", le dijo. "Solo puedo ver mi futuro contigo. Nunca dejaré de amarte. Rezo para despertarme siempre a tu lado y tenerte en mis brazos para siempre".

Perdió $39,000

Sin embargo, nunca hubo amor ni un final feliz. Kleinert, que tiene más de 60 años, acabó perdiendo $39,000 a manos del falso pretendiente. Este se llevó lo que quedaba del seguro de vida del difunto marido, sus ahorros, y los beneficios del Seguro Social y la pensión. Durante algún tiempo, dijo, se mantuvo gracias a las tarjetas de crédito.

Lamentablemente, su costosa pesadilla no es algo poco habitual. Medidas en dólares perdidos, las estafas de romance fueron los principales fraudes que afectaron a los adultos mayores de 60 años en el 2020, con $139 millones en pérdidas para estos adultos mayores, dijo la Comisión Federal de Comercio.

Advertencia del FBI

El FBI advierte que los estafadores merodean por la mayoría de los sitios de citas y redes sociales, y señala lo siguiente:

  • Si sospechas que una relación en línea es una estafa, debes interrumpir todo contacto de inmediato.
  • Cuando utilices sitios y aplicaciones de citas, no debes enviar dinero a alguien con quien solo has hablado por internet o por teléfono.

Hoy, Kleinert quiere hacer oír su voz, no solo ser una víctima. Habló de su terrible experiencia en dos episodios del pódcast de AARP The Perfect Scam. Aquí tienes la parte 1 y aquí la parte 2 (enlaces en inglés). La semana pasada, habló de su calvario ante una audiencia sobre el fraude del Comité Especial sobre el Envejecimiento, del Senado de Estados Unidos.


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Un cirujano de una tierra lejana

Kleinert estuvo casada durante 26 años. Dejó su trabajo de secretaria para cuidar a su marido durante los dos últimos años de su vida. Se olvidó de su planteamiento de no tener citas en la viudez después de que su nuevo amigo de Facebook, "Tony", entrara en su vida. Dijo que era un cirujano noruego que trabajaba para las Naciones Unidas en Irak, que tenía dos hijos y que compartía el interés de Kleinert por los perros y la jardinería.

Por sugerencia de él, comenzaron a comunicarse por Google Hangouts, donde hablaron y se enviaron mensajes de texto muchas veces al día. Tony dijo que sus hijos estaban en un internado inglés y preguntó si podrían llamarla "mamá". Ya que nunca había tenido hijos, dijo que fue el "talón de Aquiles" que la hizo vulnerable.

Más tarde, su "hija" le envió un mensaje de texto para pedirle fondos con el fin de comprar productos femeninos. Kleinert le envió una tarjeta de regalo, y así dejó la puerta abierta sin quererlo. "A partir de ese momento, siempre había algún tipo de emergencia o alguna necesidad urgente de dinero", dijo a la comisión.

Una señal de alerta: nunca se vieron en la vida real

Aunque los dos nunca se habían conocido en persona, Tony hablaba de matrimonio, dijo que había comprado un anillo y le pidió que buscara una casa para ellos cerca de donde ella vivía. Mientras tanto, le seguía pidiendo tarjetas de regalo y prometiendo que le devolvería el dinero. Incluso le proporcionó la contraseña de una supuesta cuenta bancaria con un saldo de $2 millones.

Ambos se iban a conocer el pasado mes de diciembre después de que él volara al aeropuerto internacional de Filadelfia. Ella se había arreglado el pelo y las uñas, y esperaba su llamada en casa llevando puesto su mejor vestido. Tenía una botella de vino enfriándose. Pasaron las horas, sin saber nada de él.

Tony acaba "en la cárcel"

Un día después, Kleinert recibió una llamada de un hombre que decía ser abogado, quien le informó que Tony había sido detenido en el aeropuerto porque alguien había colocado drogas en su equipaje. Le dijo que Tony había sido encarcelado en una prisión de Filadelfia y que necesitaba $20,000 para la fianza; ella no tenía ese dinero. Más tarde, Tony la llamó y le mandó un mensaje para instarla a conseguir el dinero de alguna manera, incluso si eso significaba mentir a su familia. Ella se rehusó. No obstante, sus reservas se disiparon cuando él se quejó de la "horrible" comida en la cárcel y pidió pequeñas cantidades, que ella envió.

Entonces la historia de Tony se volvió aún más loca. Llamó en enero para decir que estaba en Jordania; dijo que había sido liberado para que pudiera reunir el dinero de la fianza. Ella dijo que no era así como funcionaban las cosas: no te dejan salir de la cárcel para reunir el dinero de una fianza. Finalmente, vio el romance como lo que era: más falso que un billete de $3.

Recoger los pedazos

Ahora Kleinert, quien trabaja otra vez, sigue sintiendo el escozor de su pérdida. "No puedo hacer reparaciones en la casa", dijo a los senadores. "Este verano no he tenido aire acondicionado, el refrigerador está apagado y la estufa también".

Algunos miembros de la policía la trataron con frialdad, aseguró, y recordó que le dijeron: "¿Por qué nos ha llamado? Aquí no hay ningún delito. Usted le dio el dinero voluntariamente".

Aunque Tony era falso, la angustia que siente ella es real. Lo que más duele es "perder su amor y perder la familia que creía que iba a tener y el que iba a ser mi nuevo futuro", dijo. "Eso es mucho más difícil de afrontar que la pérdida del dinero".

Instó a las posibles víctimas a que confíen en sus instintos y declaró: "Si tu instinto te dice que algo está mal, hazle caso". Más triste y más sabia, ha aprendido la lección y comenta: "Que Dios ayude al hombre que me pida siquiera un cuarto de dólar".