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Cómo conocer a nuestros vecinos

Cinco maneras de conocer a las familias que viven en la misma cuadra que usted.

In English | ¿Recuerda cuando colocar una cerca entre su casa y la del vecino se consideraba una actitud muy poco amigable? Hoy en día, los nuevos hogares, con frecuencia, vienen con cercas ya construidas. Como sociedad, aparentemente, le hemos dado más importancia a la privacidad que al sentido de comunidad. Los estudios demuestran que el número de veces que tenemos algún contacto significativo con los vecinos se ha reducido marcadamente en los pasados 50 años.

Hay muchos factores que han contribuido a esta disminución, pero el principal es el uso de internet. Mientras más tiempo pasamos "conectados" a internet, con frecuencia, más desconectados estamos de la vida real. En la actualidad, las personas tienen cientos de amigos en Facebook (enlace en inglés), pero cuentan con muy pocos, o ninguno, en la calle donde viven.

Hace algunos años, decidí llevar a cabo un esfuerzo conjunto para conocer a los vecinos de la cuadra. Mientras lo hacía, llegué a la conclusión firme de que existen razones de importancia para que todos tratemos de conocer a nuestros vecinos, particularmente, a medida que envejecemos. Mientras avanzamos en años, más probabilidades tenemos de que vivamos solos, y mayor es nuestro riesgo de experimentar algún tipo de emergencia. En esos casos, incluso los 10 minutos de distancia entre la casa de un amigo y la nuestra podrían ser demasiado. A veces, nuestro vecino de al lado, o el que vive al cruzar la calle, es el único que está lo suficientemente cerca para auxiliarnos.

Más allá de eso, nuestros vecinos pueden enriquecer nuestras vidas, particularmente, cuando estamos jubilados y tenemos más tiempo disponible. Sostener una conversación espontánea con nuestros vecinos nos proporciona un placer real. Es un tipo de conexión especial que las citas para tomar café no pueden reemplazar. Además, los vecinos pueden tener algo de valor para contribuir a nuestra vida. Quizás es sólo el pedirles una podadora, intercambiar una receta de cocina, o tal vez darle clases de piano a un nieto que está de visita (enlace en inglés). Estas son ventajas que no experimentaremos hasta que no conozcamos, de verdad, a nuestros vecinos, y les digamos algo más que "hola, ¿cómo está?".

La buena noticia es que no importa cuánto tiempo haya estado viviendo en su cuadra, nunca es demasiado tarde para conocer a sus vecinos. Si usted desea estrechar los lazos de comunidad con los hogares en su calle, siga estos cinco consejos, que son maneras que se han probado a través del tiempo para fortalecer un vecindario.

Haga un directorio del vecindario. Incluya la dirección postal y la del correo electrónico, así como los números de teléfono, y distribuya el directorio a todos los residentes de la cuadra. Este es un buen primer paso que no le tomará demasiado tiempo. Al recopilar esta información, se sorprenderá de ver cuán deseosos están también otros vecinos de establecer este tipo de conexión. 

Planifique eventos mensuales en su vecindario. Los paseos anuales y las fiestas de barrio son agradables, pero, generalmente, no proveen la oportunidad  para crear lazos de amistad duraderos. Mientras más frecuente sea la actividad, más oportunidades tendrá de conocer gente. Por ejemplo, en Columbus, Ohio, los residentes de un vecindario se han alternado durante los pasados ocho años para auspiciar los "miércoles en el porche". Este es un lugar particularmente agradable para llevar a cabo reuniones, pues los anfitriones no tienen que limpiar sus casas. También, puede organizar celebraciones que giren en torno a motivos escolares, como, por ejemplo, un desfile de bicicletas para que los niños celebren el regreso a la escuela, quizás con un camión de bomberos que despeje el camino; o cantar villancicos navideños; una celebración progresiva en víspera de Año Nuevo, en cinco o seis hogares del vecindario, para que nadie tenga que conducir después; y, cuando el clima así lo permita, una parrillada (enlace en inglés) en el patio, donde todos pueden contribuir.                     

Salga del patio trasero. Anime a los residentes para que se involucren en algún tipo de actividad en el jardín delantero. Esto los hará salir y les dará mayor visibilidad. Trate de cambiar las actividades típicas del patio trasero por actividades que pueda llevar a cabo en la parte exterior frontal de la casa: pequeños huertos y jardines de flores (enlace en inglés), un columpio o juguetes que promuevan la actividad física, un juego de bádminton, o tal vez sólo deba colocar en el frente un par de sillas de jardín.

Utilice los servicios electrónicos. Las páginas de internet, tales como i-Neighbors.org o  Meettheneighbors.org, le permiten a los vecinos compartir noticias de manera virtual. Estos son recursos útiles que deben complementar, no reemplazar, la interacción directa entre las personas. 

Considere la propiedad compartida. En algunos vecindarios, los residentes combinan recursos para establecer un lugar comunal de reuniones. Quizás considere convertir un terreno vacío en un parque pequeño o un área de juego, o quizás sólo tenga que eliminar un par de cercas para que usted y sus vecinos puedan disfrutar de un pequeño huerto en conjunto (enlace en inglés). Créame, la experiencia me ha demostrado que estos gestos pequeños pueden producir grandes recompensas. 

Peter Lovenheim es el autor del libro In the Neighborhood: The Search for Community on an American Street, One Sleepover at a Time.

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