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Exclusiva de AARP: Entrevista con el Presidente Obama

AARP dialoga sobre los retos que enfrentan los estadounidenses en la jubilación.

La siguiente es la transcripción completa de la entrevista del redactor jefe de publicaciones de AARP, Robert Love, con el presidente Barack Obama el 23 de febrero. El presidente abordó los retos que enfrentan los estadounidenses durante la jubilación.

Bob Love, editor de AARP Magazine entrevista al presidente Barack Obama

El redactor jefe de publicaciones de AARP, Robert Love, habla con el presidente Barack Obama en la sede principal de AARP en Washington, D.C.

In English l P: Señor presidente, muchas gracias por venir a nuestras oficinas el día de hoy. Es un placer contar con su presencia. Ahorrar para la jubilación es una preocupación constante para nuestros socios. Después de este evento, la prensa le dará a la noticia un cariz de un tipo y otro completamente opuesto. Pero si usted pudiera explicarles lo que sucedió acá el día de hoy, a una tía o prima de 60 años, ¿cómo se lo [descifraría]?

R: Bueno, sería sumamente sencillo. En el pasado la mayoría de las personas tenían una pensión que recibían de sus empleadores y también cobraban el seguro social y tal vez hasta tuvieran algunos ahorros en el banco. Pero básicamente estos tres aspectos eran lo que les aseguraba una buena jubilación. La mayoría de los empleadores se han cambiado de lo que llamábamos un plan de beneficios definidos, un plan en el que se garantizaba una cierta cantidad de dinero, y ahora ofrecen un plan 401 (k). Y aún sigue el seguro social. Y sigue siendo estable. Pero las personas tienen que tomar más decisiones ahora en relación a sus ahorros personales. ¿Los colocan en un 401(k)? ¿Es mejor que abran su propia cuenta IRA? Y muchas personas están contando con los servicios de consejeros financieros para tomar estas decisiones. Y existen muchos consejeros financieros buenos en el mercado.

Pero lo que ha estado ocurriendo con los consejeros financieros es que las reglas que rigen su profesión están obsoletas —muchos de ellos les dan consejos a los ahorristas que son favorables para los consejeros financieros, más no para los ahorristas—. Por ejemplo, pudieran ofrecerte un negocio de una compañía grande que diga que "Te conviene adquirir esta anualidad". La letra pequeña es lo que sobra. Resulta que vas a obtener un menor retorno de tu inversión o tendrás que pagar gastos mucho más altos que si guardaras tu dinero en una cuenta 401(k). O si tomaras otra opción con cargos más bajos.

Y desafortunadamente, en este momento, no hay reglas que prevengan que los consejeros financieros hagan lo que están haciendo. Sabemos que hay familias que están perdiendo miles de dólares porque no hay estas protecciones. Hay conflictos de intereses que tienen que ser vigilados muy de cerca. Y lo que estamos diciendo hoy es que vamos a establecer una regla que diga que los consejeros financieros tienen que poner los intereses de los clientes por encima de sus propios intereses financieros. Y eso podría significar potencialmente miles de millones de dólares que, o bien permanezcan o aumenten en la cuenta del ahorrista en lugar de que la transacción favorezca al consejero financiero.

P: O sea que los tres aspectos explicados anteriormente se aplican a la mayoría de los estadounidenses. Ahora usamos planes 401(k). Algunos de nosotros estaremos trabajando hasta los 70. ¿Cómo cree que será el futuro de la jubilación segura?

R: Bueno, primero que todo, el seguro social seguirá siendo un pilar principal de la misma. Y me he comprometido desde el día en que asumí el cargo que nos aseguraríamos de que seguiría habiendo seguro social, no solo para esta generación sino para las generaciones futuras. Y continuaremos haciendo todo lo que sea necesario para fortalecer al seguro social. Pero más allá del seguro social, vamos a tener que hacer más para incentivar a las personas a que ahorren y que lo hagan eficazmente. Algunas reglas que ya hemos aprobado o están en proceso de implementación serían, por ejemplo, alentar a los empleadores a auto-inscribir a sus empleados. Resulta que constituye una gran diferencia cuando comienzas un nuevo trabajo si el empleador te dice, "Te estamos inscribiendo automáticamente en un plan de ahorros a menos que no desees participar" o te dicen, "¿Quieres participar?" Bueno, mucha gente elige no participar, pero si los inscriben automáticamente hay más posibilidades de que mantengan el plan.

También ayudaremos a las pequeñas empresas, que a veces no pueden darse el lujo de implementar todo el proceso, para que creen un sistema de ahorros del empleador, ya que estos sistemas son más eficaces y acarrean menos gastos y mayores retornos que sistemas ajenos al sistema del 401(k).

P: ¿Se debe a que las personas que administran estos sistemas tienen experiencia administrando el dinero de otras personas? ¿A nombre de otras personas en lugar de que lo hagas tú mismo?

R: Creo que tiene que ver en parte con eso. Y otro aspecto es que es un tipo de economía de escalas. Si tu empleador ha negociado con tu consejero financiero, muchas veces le hacen preguntas más difíciles. Cuentan con personas que tienen mayor información sobre los instrumentos financieros existentes. Es más probable que tengan abogados internos que puedan descifrar las estructuras de cargos financieros y puedan obtener el programa más conveniente. Ese es un componente esencial que ya estamos implementando.

Por supuesto que mucho de esto tiene que ver con asegurarse de que a las personas se les pague lo suficiente para que realmente puedan ahorrar, y es por eso que ponemos tanto énfasis en temas como el salario mínimo más alto, asegurarnos de que las personas tengan seguro de salud para que no tengan gastos extras que pudieran agotar todos sus ahorros porque un miembro de su familia se enferme. Vamos a tener que usar programas como una cuenta 401(k) y ahorros privados, complementados con el seguro social, para asegurarnos de que las personas puedan efectuar el tipo de ahorro que necesitan. Pero también tenemos que mejorar los salarios e ingresos a fin de que las personas puedan ahorrar de forma más eficaz.

P: ¿Podría decir que el experimento de las cuentas 401(k) ha cumplido con su [cometido]? ¿O ha fracasado? ¿O algo intermedio?

R: No creo que haya fracasado. Creo que lo que es absolutamente cierto es que las personas no tienen la misma seguridad que tenían bajo un plan de pensiones con beneficios definidos. Y no nos quedan disponibles muchos de estos planes excepto para nosotros en el sector público. Hay muchas menos empresas del sector privado que los ofrecen.

Así que si en realidad hemos podido estructurar las cuentas de jubilación portátiles de forma tal que se vayan contigo en caso de que cambies de trabajo en trabajo, porque muy rara vez la gente tiene el mismo trabajo durante 30 años, entonces tenemos que asegurarnos de que los programas se fortalezcan y de que los trabajos y las personas los utilicen. Porque una de las cosas que era una ventaja en el programa tradicional de beneficios definidos es que el mismo se deducía de tu salario y terminabas viendo parte de los ahorros totales que ibas efectuando.

Ahora la gente tiene que ser un poco más activa en sus ahorros. Tienen que tomar una decisión consciente de ahorrar. Lo cual es difícil, especialmente en tiempos difíciles para muchas personas. Pero tenemos que crear tantas oportunidades como sea posible para tener un esquema cónsono de jubilación individual.

P: El anuncio de hoy es uno de los pasos más importantes que su administración ha dado para ayudar a las personas que están en riesgo de perder [o que han] perdido sus ingresos. Mi pregunta concreta es: ¿Se trata del comienzo de una nueva iniciativa, a realizarse en los dos últimos años de su mandato, de ocuparse de la seguridad de la jubilación de los estadounidenses?

R: Mira, cuando asumí el cargo por primera vez, obviamente, nuestra mayor preocupación era que todas las personas que tenían cuentas 401(k) estaban viendo reducir sus ahorros a la mitad debido a la caída del mercado. Invertimos mucho tiempo reconstruyendo la economía. La economía está mucho más fuerte. El aumento de empleos es el más alto desde los años 90. Y al aprobar el Ley de Asistencia Médica Asequible, hemos fortalecido la capacidad de las familias, aunque no reciban un seguro de salud a través de su empleador, de tener una atención médica de alta calidad. Por cierto, y todo esto lo hemos hecho a la vez que hemos fortalecido Medicare y el Fondo Fiduciario de Medicare y le hemos ahorrado a los adultos mayores cerca de $12 mil millones en sus medicinas recetadas. Y vamos a cerrar las brechas que queden. Así que se han hecho mejoras significativas.

Ahora, lo que tenemos que hacer es asegurarnos de que los salarios de las personas aumenten y que puedan empezar a ahorrar de nuevo, que existan lugares donde puedan ahorrar en forma segura y cónsona. Esta es una parte del gran proyecto que pretendemos llevar a cabo.

P: ¿Estas normas revisadas, en su opinión, ayudarán a las personas a ser autosuficientes y a tomar decisiones más inteligentes en el mercado? ¿Esta es la lógica de trasfondo?

R: Creo que la lógica es asegurarse de que para aquellas personas que opten por utilizar un consejero financiero, puedan sentirse más seguras de que dicho consejero financiero deba atenerse a los principios básicos. Cuando tú vas a un médico, estás contando con el hecho de que el médico te va a recetar los medicamentos adecuados o el tratamiento adecuado en base a lo que se necesita para mantenerte saludable y no lo en lo que va a poner más dinero en su cuenta bancaria. Y lo mismo debería aplicarse a un consejero financiero. Ellos proveen un servicio. Que puede ser muy útil. Pero tienen que asegurarse de que dicho servicio sirva los intereses del consumidor. Si hacemos esto, entonces la gente puede comparar, pero con plena confianza. Y a medida que obtienen ahorros, pueden consultar la variedad de instrumentos financieros que existen y adaptarlos a lo que sea mejor para ellos. Nada de esto exige que las personas aborden sus ahorros jubilatorios en forma estereotipada. Las personas continuarán diciéndose a sí mismas: "Bueno, tal vez algo como una anualidad me funcionaría debido a las circunstancias de mi vida. O tal vez opte por algo que no me ate tanto. Quiero más flexibilidad".

Todas estas opciones seguirán estando disponibles pero sabrás de antemano de qué se trata cada una. No van a haber los cargos ocultos ni pagos tras bastidores que podrían llevarte a pensar que estás haciendo lo mejor y luego resulta que en realidad lo que has logrado es hacerle ganar dinero adicional al consejero financiero.

P: La Comisión Federal de Comunicaciones y FINRA dicen que tienen esto bajo control.

R: Bueno, no es tan así. Como dije, hemos tenido reglas que se han impuesto por 40 años. Necesitamos actualizarlas. Y lo que esto hace es complementar una gama de otros reglamentos existentes para asegurarse de que las prácticas de esta industria son cónsonas.

P: Sabemos la importancia que reviste el seguro social y Medicare para los adultos mayores de escasos recursos. Sabemos que el adulto mayor promedio tiene ingresos inferiores a los $25,000 al año. Entonces, ¿qué tenemos que decirle como nación al típico trabajador clase media de 50 años acerca del futuro de estos programas? Y entonces, ¿qué le diría a una persona de 30 años de edad, quienes, según las encuestas, dicen una y otra vez que ellos no esperan que el programa del seguro social los cubra durante su jubilación?

R: Bueno, lo que le diría, primero que nada, al trabajador de 50 años, es que aún sin haber hecho ninguna reforma podrá contar con el seguro social y Medicare. Son instituciones solventes. Sus fondos están seguros y es un programa del que dependen decenas de millones de personas. A fin de cuentas, todos dependemos de él de una forma u otra. Por lo tanto, las personas no deberían preocuparse.

A la persona de 30 años lo que le diría es que con algunos cambios sencillos, podríamos asegurarnos de que en realidad el seguro social los cubra a ellos también. Las buenas noticias acerca de Medicare, que es realmente el programa de mayor preocupación ... es que en los cuatro años más recientes hemos podido frenar la inflación de los servicios de atención de la salud a la tasa más baja de los últimos 50 años. Y a consecuencia, hemos ahorrado miles de millones de dólares y extendido la vida de los fondos fiduciarios de Medicare en forma sustancial.

Para poder continuar progresando en esta área, tenemos que seguir mejorando la eficiencia de nuestro sistema de atención médica. Lo estamos logrando con las reformas al sistema de prestaciones que, por ejemplo, incentiva a los hospitales y a los médicos a dejar de solicitar más y más pruebas y en su lugar a diagnosticar bien lo que ocurre para que las personas se curen. E incentivarlos para que se enfoquen en la calidad del servicio asistencial y no en el número de procedimientos realizados.

Si continuamos progresando en esta área, entonces me siento bien confiando de la permanencia de Medicare. El problema del seguro social es más fácil de resolver. Es sólo una cuestión de cálculos matemáticos. Solo tenemos que asegurarnos de que las contribuciones realizadas se equiparen al número de personas que se están jubilando.

Ahora tenemos una población que envejece. Esto significa que habrá que realizar algunos ajustes, pero los mismos podrán hacerse en una forma justa y con participación bipartidista. Y nos complace trabajar con AARP y cualquier otra organización existente, siempre y cuando la atención se centre en fortalecer el seguro social y no debilitar lo que ha sido un programa muy exitoso que ha sacado a millones de adultos mayores de la pobreza.

P: ¿Ha pensado mucho sobre su propia transición? ¿Se ha imaginado cómo serán sus días y sus noches fuera de la burbuja que constituye la presidencia?

R: Bueno, aún me quedan dos años, por lo que me encuentro sumamente ocupado en estos momentos. Por lo que no me ha dado mucho tiempo de pensar sobre lo que haré después de la presidencia. Cuando salga estaré muy joven. Tendré 55 años. Y obviamente, mis circunstancias son diferentes que las de las personas de 55 años promedio en el sentido de que no tendré muchas preocupaciones financieras relativas a la jubilación.

Pero la preocupación que sí tendré, creo que al igual que la mayoría de los demás, es tener 55 años y mantenerme en forma. Con el favor de Dios, tendremos muchos más años de capacidad productiva. Creo que a cualquier cosa que me dedique, tendrá relación con fortalecer nuestro sistema educativo, asegurándonos de que la economía esté funcionando correctamente y que haya más paz en el mundo. Sospecho que probablemente voy a tomar vacaciones ligeramente más largas que durante los últimos seis o seis años y medio, y sospecho que durante el invierno, me desplazaré para aprovechar el sol y calor de mi estado natal de Hawái.

P: Yo haría eso si estuviera en su lugar. Creo que hemos llegado al final de la entrevista. Otra cosa: ¿Hay otros pasos adicionales que pudieran ayudar a los trabajadores a prepararse para la jubilación? Creo que ya usted ha mencionado un plan de ahorros a nivel nacional.

R: Sin lugar a dudas. Como dije anteriormente, este anuncio que hemos hecho hoy es parte de un paquete mucho más amplio. Ayudar a las empresas a establecer cuentas de ahorros jubilatorios. Ver a la inscripción automática como una estrategia de incentivar a más personas a aprovechar estos programas. Proporcionar incentivos tributarios adicionales para poder ahorrar. Estamos experimentando con lo que llamamos MyRA, un programa que una serie de empresas ha comenzado a adaptar —y que está dirigido principalmente a trabajadores de bajos ingresos que no tengan una gran cantidad de ahorros para ver si pueden aprovecharlo—.

El principio básico de la jubilación es el milagro del interés compuesto. Cada dólar que ahorres hoy valdrá mucho más en 30 años. Y mientras más rápido logremos que nuestra familia comience a ahorrar, mejor van a estar.

P: Eso es tan cierto. Es lo que tratamos de inculcarles a las personas de 30 y 40 años. Que tienen que empezar poco a poco.

R: Eso es bien cierto. Y a menudo las personas asumen, bueno no tiene caso que ahorre $10 a la semana o $20 a la semana en una cuenta de ahorros. Porque eso no me va a ayudar en nada. ¡Claro que sí! El dinero se va acumulando. Y yo pienso, que como cada vez hay menos personas suscritas al programa automático, puedes ver a cada vez más personas sorprendidas negativamente al final. Queremos volver a asegurarnos de que las personan desarrollen el hábito del ahorro. Y parte de lo que también estamos haciendo es empezar joven y educar a las personas más jóvenes en las escuelas sobre la educación financiera, para que cuando los niños salgan de la escuela para su primer empleo, comiencen a aprovechar estas posibilidades.

Se parece un poco al cuidado de salud. Tú sabes, las personas jóvenes se creen invencibles. Creen que tienen todo el tiempo del mundo. Y cuando se dan cuenta, tienen 53 años, comienzan a sentir dolores y achaques y se dan cuenta "Es mejor que le ponga atención a estos consejos".

P: Muchas gracias por su tiempo.

R: Muchísimas gracias. Fue un verdadero placer.

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