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Cómo protegerte de delitos en banca electrónica

Los estafadores se aprovechan de los adultos mayores que administran sus cuentas de manera digital.

Computadora portátil con una pantalla que dice banco en línea encima de una mesa y unas manos que manipulan un teléfono móvil.

GETTY IMAGES

In English | La pandemia de COVID-19 ha hecho que los adultos mayores dependan más de la banca digital y usen computadoras y teléfonos inteligentes para transferir dinero entre cuentas, pagar facturas o depositar cheques.

Una encuesta realizada en junio por el proveedor de pagos digitales Zelle reveló que un 82% de los consumidores de entre 55 y 72 años que tienen un teléfono inteligente y una cuenta corriente o de ahorros ahora realizan una mayor cantidad de sus operaciones bancarias en internet. El 55% usan herramientas móviles más frecuentemente para administrar sus cuentas.

Los expertos en fraude advierten que esta nueva normalidad podría crear oportunidades para que los estafadores se aprovechen de este nuevo grupo de usuarios de más edad que realizan actividades bancarias en internet. Los delincuentes, haciéndose pasar por representantes bancarios, se comunican con los clientes por correo electrónico, teléfono o mensaje de texto con la esperanza de obtener información privada que les dé acceso a las cuentas en internet.


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"Ahora todos somos banqueros digitales, tanto si queremos serlo como si no”, dice Donna Turner, directora ejecutiva de Early Warning, la empresa matriz de Zelle. "Lo que estamos viendo en este momento es una tormenta perfecta que realmente permite a los delincuentes concentrarse y profundizar.

Los responsables de fraudes bancarios en internet pueden atacar a las personas mayores por varios motivos, indica Brian Krebs, periodista que dirige el respetado sitio web sobre delitos cibernéticos KrebsOnSecurity (en inglés). Después de décadas de trabajar, los adultos mayores suelen tener ingresos más altos y activos más valiosos. A menudo son considerados, justa o injustamente, menos diestros tecnológicamente y más propensos a contestar el teléfono.

El aislamiento también puede ser un factor, especialmente durante la pandemia, advierte Amy Nfziger, directora de Apoyo a Víctimas del Fraude de AARP. “Cuando las personas atraviesan una crisis —y quién no está en crisis o en un estado emocional elevado ahora con COVID-19—, quieren conectarse y hablar con alguien”, dice.

Phishing (suplantación de identidad): no dejes que te atrapen

La primera defensa contra los fraudes bancarios en internet es saber que un banco respetable no se comunicará contigo inesperadamente para pedirte tu número de Seguro Social, la contraseña de tu cuenta electrónica u otra información personal. Nunca te pedirán dinero. Casi con total seguridad, cualquiera que lo haga está perpetrando un intento de suplantación de identidad.

Este tipo de fraude no es nuevo, pero "los estafadores se han vuelto realmente sofisticados", dice Kathy Stokes, directora de Programas de Prevención de Fraude, de AARP.

Estas estafas empiezan con un correo electrónico o mensaje de texto que parece provenir de una institución financiera real, incluso con un logotipo que parece auténtico. Estas comunicaciones fraudulentas incluyen advertencias urgentes pero falsas sobre problemas con una cuenta o transacción.

Puede que te pidan que llames a un supuesto número de atención al cliente (donde te presionarán para que proporciones información personal, como tu número de Seguro Social) o que hagas clic en un enlace que te llevará al sitio web falso de un banco. Eso podría ser una trampa para infectar tu dispositivo con un programa malicioso que permita a los delincuentes registrar las pulsaciones de tu teclado y hacerse con las credenciales de tu cuenta.

Las señales de que se trata de suplantación de identidad pueden incluir errores ortográficos o gramaticales; direcciones de correo electrónico que se parecen, pero que no coinciden exactamente, con el nombre de dominio real (busca una letra cambiada de lugar o un signo de puntuación adicional), o saludos genéricos, como "Estimado cliente".

Pero incluso estas pistas pueden ser confusas, dice Stokes: algunos estafadores las incluyen en sus correos electrónicos a propósito para "descartar a las personas más perspicaces" y evitar que hagan clic en el enlace o que llamen a la línea de ayuda falsa.

"Es similar a una estrategia de mercadeo, lograr que las personas que entienden lo suficiente sobre fraudes no caigan en la trampa y opten por no participar", explica Stokes. "Las personas restantes serán más fáciles de engañar".

El "vishing”, o llamadas telefónicas fraudulentas, también ha alcanzado “niveles de sofisticación mucho más elevados” y es más difícil de detectar, afirma Krebs.

Por ejemplo, los estafadores pueden disponer de información sobre ti que obtuvieron en las redes sociales o por una filtración de datos previa (un tipo de ataque focalizado llamado "spear phishing"); mencionarán detalles personales como tu fecha de nacimiento, el lugar donde trabajas o los cuatro últimos dígitos de tu número de Seguro Social para convencerte de que son empleados de tu banco.


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Debes saber con quién estás hablando

Si recibes una llamada de este tipo, cuelga inmediatamente. Del mismo modo, no contestes ningún correo electrónico o mensaje de texto que parezca sospechoso y no llames a un número de teléfono que figure en esos mensajes.

Tampoco debes confiar en un número que encuentres a través de una búsqueda en Google, en una sala de chat o en las redes sociales. Por la misma razón, los expertos advierten, tampoco debes pedirle a Alexa a través de un altavoz inteligente que te conecte.

"Prácticamente todas las empresas importantes son el blanco de ataques por parte de delincuentes”, dice Krebs. "Envían mensajes basura a todos estos foros y acabas llamando a los estafadores para pedirles ayuda".

Para averiguar si existe un problema real con tu cuenta, comunícate con el banco a través de un canal que sepas que es legítimo, como el número de atención al cliente impreso en el estado de cuenta del banco o en el dorso de una tarjeta de débito.

Ilustración de candados azules y uno rojo que aparecen de forma digital

GETTY IMAGES

Estas son otras maneras de realizar operaciones bancarias en internet de manera segura y evitar las estafas:

Elige una contraseña única para tu cuenta. No uses una contraseña igual o parecida en varios sitios web. Esa es, "por mucho, la principal fuente de delitos cibernéticos hoy en día. Es un mal epidémico", dice Krebs.

Usa la autenticación de dos factores. Con ese elemento de protección adicional, recibirás un código por mensaje de texto o correo electrónico que se puede usar solo una vez y te permite iniciar sesión en tu cuenta en línea. Se trata de una manera adicional de que tu banco confirme tu identidad y mantenga a los delincuentes lejos de tu cuenta. Pero ten cuidado: un estafador que haya obtenido tu contraseña mediante piratería informática o de otra manera puede intentar convencerte para que obtengas un código de dos factores y que se lo leas, dándole así acceso a tu cuenta. "Esto es sumamente común", dice Krebs.

Usa la aplicación oficial de tu banco y mantenla actualizada.


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Asegúrate de que estás en el sitio web real de tu banco, especialmente si llegaste hasta allí mediante una búsqueda que los estafadores pueden falsificar para dirigirte a un sitio web falso. Verifica que la dirección web incluya el nombre de dominio real de tu banco, sin caracteres adicionales o reemplazados. Busca un icono de candado en el campo de búsqueda del navegador; es un indicador de que la conexión es segura.

Lee las secciones sobre seguridad y privacidad del sitio web de tu banco. Familiarízate con los avisos y otros tipos de protección que el banco pone a disposición de sus clientes en internet, recomienda Turner.

Solo debes conectarte con tu banco a través de una red wifi segura, como la red privada de tu hogar. Las redes públicas de wifi son más susceptibles a los ataques de piratas informáticos.

Revisa regularmente los estados de cuenta y la actividad de tu banco, e informa inmediatamente al banco sobre cualquier cosa que te parezca sospechosa.

La Red contra el Fraude, de AARP, puede ayudarte a identificar y evitar las estafas. Inscríbete para recibir nuestras Alertas de vigilancia, consulta nuestro mapa de rastreo de estafas (en inglés) o llama gratis a nuestra línea de ayuda especializada en fraudes al 877-908-3360 si tú o un familiar sospechan que han sido víctimas de una estafa.

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