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La pérdida de la audición vinculada a la demencia

¿El uso de un audífono puede ayudar a prevenir la pérdida de la memoria?

In English l En realidad no parece factible: La pérdida de la audición, un problema que aqueja a más de 26 millones de personas mayores de 50 años, puede aumentar el riesgo de padecer problemas cognitivos e incluso demencia.

Mira también: 4 tipos de problemas auditivos comunes.

Pérdida de audición y la demencia

Foto: Alamy

Los adultos con pérdida de la audición son significativamente más propensos que los adultos con audición normal a desarrollar demencia.

"La percepción general es que la pérdida de la audición es una parte relativamente intrascendente del envejecimiento", dice el Dr. Frank Lin, otólogo y epidemiólogo de Johns Hopkins University. Pero estudios de investigación recientes, sugieren que puede desempeñar un rol más importante en la salud cerebral de lo que pensábamos anteriormente.

Afortunadamente, existe un posible lado positivo. Si esta relación —que revelan diversos estudios recientes respetados— se mantiene, aumenta la posibilidad de que con un tratamiento más agresivo de la pérdida de la audición se pueda aplazar el deterioro cognitivo y la demencia. Lin y otros investigadores tienen diversas teorías sobre la posible causa de la relación entre la audición y la demencia, a pesar de que aún no saben con certeza cuál resultará cierta.

Lin es autor de varios estudios recientes que señalan una relación entre la audición y los problemas cognitivos que van desde un deterioro leve hasta la demencia.

En un estudio realizado en el 2013, él y sus colegas llevaron un registro de todas las habilidades cognitivas (como la concentración, la memoria y las habilidades para planificar) de cerca de 2,000 adultos mayores cuya edad promedio era de 77 años. Al cabo de seis años, las personas que comenzaron el estudio con una pérdida de la audición lo suficientemente severa como para interferir en la conversación eran un 24% más propensos que las personas con audición normal a haber notado una disminución de sus habilidades cognitivas. Esencialmente, los investigadores afirman que la pérdida de la audición pareció acelerar el deterioro cognitivo relacionado con la edad.

En un estudio realizado en el 2011 sobre demencia, Lin y sus colegas supervisaron la salud cognitiva de 639 personas que se encontraban lúcidas al comenzar el estudio. Los investigadores examinaron regularmente las habilidades mentales de los voluntarios y realizaron un seguimiento de la mayoría de ellos durante 12 años y de algunos por un período de 18 años. Los resultados fueron sorprendentes: Cuanto más severa era la pérdida de la audición inicial, más propensa era la persona a desarrollar demencia. En comparación con las personas con audición normal, aquellos con una pérdida moderada de la audición habían triplicado el riesgo.

Lin rápidamente señala que el hecho de tener un mayor riesgo no significa que la persona seguramente desarrollará demencia.

"Tengo una abuela [de 90 años] que ha tenido una pérdida [auditiva] moderadamente severa desde hace muchos años", dice Lin. "Ella está plenamente lúcida. Estaba hablando con ella sobre [mi] investigación y me miró y me dijo, ¿Estás diciendo que definitivamente voy a desarrollar demencia?"

"Yo le dije, 'no de ningún modo'".

Lo que es más, mientras que la relación entre la pérdida de la audición y los problemas cognitivos leves es cada vez más aceptada, algunos investigadores no están convencidos de que la pérdida de la audición aumente las probabilidades que tiene una persona de desarrollar demencia.

"Todos en el campo científico coinciden en que la pérdida de la audición es un riesgo para los problemas cognitivos", dice el Dr. P. Murali Doraiswamy, profesor de psiquiatría de Duke University y autor de The Alzheimer's Action Plan (El plan de acción contra el Alzheimer). "Pero no creo que el entorno científico ya tome seriamente a la pérdida de la audición leve como causa de la enfermedad de Alzheimer". Asimismo, él dice que la mayoría de los investigadores no coinciden en cuanto a que la pérdida de la audición esté relacionada con otros tipos comunes de demencia.

Pero, él agrega, "Hay razones verosímiles por las cuales la pérdida de la audición podría provocar demencia; los centros de la audición del cerebro están muy cerca de las regiones donde se inicia la enfermedad de Alzheimer".

Siguiente: 4 formas en las que la pérdida de la audición podría contribuir a la demencia. »

4 formas en las que la pérdida de la audición puede provocar demencia

¿Cómo podría la pérdida de la audición contribuir a los problemas cognitivos y a la demencia? Lin sugiere cuatro posibilidades. La más obvia es un camino fisiológico común que contribuye a la pérdida de la audición y al deterioro cognitivo, algo parecido a la presión alta, por ejemplo. Pero en los estudios, los investigadores usaron métodos estadísticos para tener en cuenta los factores que podrían relacionarse con ambos trastornos, por lo cual Lin no le asigna mucha credibilidad a esta explicación.

Otra posibilidad se refiere a lo que los investigadores denominan "carga cognitiva" —esencialmente, que el esfuerzo constante por escuchar tensiona el cerebro—. 

"Si pones mucho esfuerzo solo para comprender lo que oyes, esto quita recursos que de otro modo estarían disponibles para codificar [lo que oyes] en la memoria", dice Arthur Wingfield, quien encabeza el programa de neurociencia de Brandeis University. La investigación en el laboratorio de Wingfield ha documentado este efecto a corto plazo; la gran pregunta, dice, es si la quita prolongada de recursos de las funciones cerebrales como la memoria activa eventualmente reduce la resistencia cerebral.

Un tercer factor, que Wingfield y Lin sugieren, es que la pérdida de la audición puede afectar la estructura del cerebro de forma tal que contribuya a los problemas cognitivos. Los estudios de imágenes del cerebro, dice Wingfield, muestran que los adultos mayores con pérdida de la audición tienen menos materia gris en la parte del cerebro que procesa el habla. "No significa necesariamente que estés perdiendo neuronas", agrega. Ciertas partes de las neuronas se reducen cuando no tienen suficiente estimulación. Esto sugiere, dice, que el hecho de llevar señales de voz más claras al cerebro podría permitir que estas estructuras del cerebro vuelvan a su tamaño y función originales.

Por último, parece bastante probable que el aislamiento social desempeñe un rol importante. La pérdida de la audición tiende a aislar a las personas de los demás: Cuando tienes que esforzarte para conversar, probablemente tengas menos ganas de socializar en grupos o de ir a restaurantes. Desde hace mucho tiempo se reconoce al aislamiento social como un factor de riesgo del deterioro cognitivo y la demencia.

Probablemente se necesiten muchos estudios más para dilucidar los factores que podrían intervenir, dice Lin.

Lo que es más importante, dice, es descubrir si el tratamiento moderno para la pérdida de la audición puede prevenir o demorar el deterioro cognitivo y la demencia. Lin está empezando a planificar un estudio para tratar de analizar este interrogante.

Él y otros investigadores supervisarán a un grupo grande de adultos mayores con pérdida de la audición. Una mitad recibirá el mejor tratamiento para la audición y la otra mitad recibirá lo que Lin llama "espera vigilante". Durante los siguientes tres a cinco años, los investigadores llevarán un registro de las funciones cognitivas de los participantes. Los resultados no estarán disponibles hasta el 2020, en el mejor de los casos.

Mientras tanto, dice Lin, si notas una pérdida de la audición, es aconsejable tratarla de la mejor manera posible. Hay mucho margen para mejorar, menos del 15% de las personas con pérdida de la audición severa usan audífonos.

Para obtener más información acerca de cómo seleccionar y adaptarse al tipo correcto de audífono, consulta "How to Get the Right Hearing Aid" (Cómo obtener el audífono correcto).

Este artículo es parte de una serie permanente de artículos sobre salud cerebral como parte del Brain Health Resource Center (Centro de Recursos sobre Salud Cerebral).

Katherine Griffin es escritora y editora en el área de la Bahía de San Francisco.

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