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7 maneras de reducir el riesgo de un derrame cerebral

¿Te predispone tu perfil genético? Aun así, ciertos hábitos reducen la probabilidad de un accidente cerebrovascular, según las investigaciones.

Mujeres practican yoga en un estudio

THOMAS BARWICK / GETTY IMAGES

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Incluso si tu perfil genético te pone en riesgo de sufrir un derrame cerebral, puedes reducir en gran medida tus posibilidades de sufrir uno si mantienes algunos hábitos saludables en tu estilo de vida. Esta es la conclusión de un estudio reciente (en inglés) publicado en la revista Journal of the American Heart Association.

Las personas que han mantenido una buena salud cardiovascular “podrían reducir de manera considerable el riesgo [de un derrame cerebral]”, señala Myriam Fornage, una de las autoras del artículo y profesora del Center for Human Genetics del Health Science Center en University of Texas, en Houston.


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En concreto, el estudio analizó los beneficios de seguir “Los 7 pasos para mi salud” (Life’s Simple 7), la fórmula de la American Heart Association (AHA) para la salud cardiovascular.

1. Deja de fumar

2. Come más sano

3. Haz ejercicio

4. Adelgaza

5. Controla la presión arterial

6. Controla el colesterol

7. Reduce el azúcar en sangre

(Nota: la AHA actualizó esta lista recientemente y añadió el sueño como el octavo elemento esencial para la salud cardiovascular).

El estudio, publicado el 20 de julio, realizó un seguimiento de 11,568 personas, a partir de sus 45 años (y sin historial de derrames cerebrales), durante alrededor de 28 años. Poco más de la mitad de los participantes (el 56%) eran mujeres y poco menos de un cuarto (el 23%) eran personas negras.

Los investigadores descubrieron que los participantes en el estudio que tenían riesgo genético y no siguieron los siete pasos recomendados para la salud tenían más probabilidades de experimentar un accidente cerebrovascular.

Sin embargo, entre todos los perfiles de riesgo genético —bajo y alto— los participantes que siguieron los siete consejos de salud mostraron entre 30 y 43% menos riesgo de un derrame cerebral que los que no se adhirieron a estos hábitos. Eso corresponde a vivir casi seis años adicionales sin sufrir un derrame cerebral.

“Este estudio muestra que es posible reducir en gran medida tu riesgo si vives un estilo de vida saludable, independientemente de tu perfil genético”, destaca la Dra. Cheryl Bushnell, neuróloga de la Facultad de Medicina de Wake Forest University, que no participó en el estudio. “Eso es lo que en realidad importa”.

La reducción del riesgo de accidentes cerebrovasculares tiene beneficios adicionales para la salud, según las investigaciones. Por ejemplo, puede ayudar a proteger el cerebro, ya que un derrame cerebral es uno de los mayores factores de riesgo conocidos asociados con la demencia, según un informe (en inglés) del Consejo Mundial sobre la Salud Cerebral, de AARP.

“Cuando adoptas estos hábitos saludables que son beneficiosos para la salud cardiovascular”, observa Fornage, “esencialmente mantienes la salud cerebral y también beneficias al corazón”.

Alrededor del 10% de la población de más de 50 años en el país, o 7.6 millones de personas, han sufrido un accidente cerebrovascular en algún momento de sus vidas, afirma Bushnell, citando las estadísticas del informe anual (en inglés) de la AHA sobre enfermedades cardíacas y accidentes cerebrovasculares. No obstante, señala que el riesgo aumenta “de manera drástica” con la edad: el 2.5% de los adultos entre las edades de 40 y 59 años han sufrido un accidente cerebrovascular, en comparación con el 6% de las personas de entre 60 y 79 años, y el 13% de las personas mayores de 80 años.

Respecto a cuántas personas corren riesgo genético de sufrir accidentes cerebrovasculares, “esa es una pregunta difícil de contestar”, señala Bushnell, y agrega que los investigadores han identificado 32 genes distintos asociados con los derrames cerebrales.

“Sin embargo, lo interesante es que la mayoría de ellos están vinculados de alguna manera a otros factores, como la presión arterial o el colesterol”, indica. En otras palabras, el estilo de vida desempeña un papel importante en desencadenar los accidentes cerebrovasculares, incluso para las personas con una predisposición genética.


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Los efectos perjudiciales de un derrame cerebral

Sea cual fuere la manera en que ocurra, un derrame cerebral puede tener consecuencias catastróficas. “A menudo la secuela es una discapacidad a largo plazo, pero también puede tener como consecuencia la muerte”, advierte Fornage.

De hecho, estos trastornos son la causa principal de las discapacidades a largo plazo en Estados Unidos, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades. Las consecuencias adversas dependen del tipo de accidente cerebrovascular y de la parte del cerebro afectada, aclara Bushnell.

A veces, los derrames cerebrales atacan la visión o dejan a la persona con hormigueo o debilidad. Algunas personas quedan con dificultades para tragar, o con un hombro congelado, o sufren rigidez y espasmos en una extremidad débil. “No es algo que una persona desee encarar a largo plazo”, añade.

Además, ese primer derrame cerebral tal vez cause complicaciones adicionales, porque después de ello la persona a menudo se mueve menos, lo que puede tener como consecuencia infecciones, enfermedades cardíacas y más coágulos de sangre. “Un derrame cerebral es un evento que cambia la vida por completo”, observa Bushnell.

La gravedad de la discapacidad causada por estos trastornos depende de varios factores.

  • La gravedad inicial del derrame cerebral
  • El tiempo transcurrido desde que comenzó el derrame cerebral
  • La edad de la persona cuando sufrió el derrame
  • Si la persona recibió el tratamiento adecuado y, de ser así, con cuánta rapidez

Por ejemplo, explica Bushnell, un paciente podría sufrir un derrame cerebral muy grave, que cause parálisis en todo un lado del cuerpo. No obstante, si la persona, o alguien que observe el evento, se da cuenta de lo que ocurre y el paciente llega al hospital a tiempo, y si el coágulo de sangre se encuentra en una zona donde el cirujano puede extraerlo, a veces el resultado “es casi milagroso”, añade. “Recupera el flujo sanguíneo, y después de un día o dos vuelve a hablar y a mover el brazo”.

Identifica los síntomas de un derrame cerebral con la lista que se incluye a continuación

Debido a que es esencial actuar con rapidez, es preciso saber cómo detectar de inmediato los accidentes cerebrovasculares, subraya Bushnell. A ella le gusta el acrónimo B.E.F.A.S.T. (que se traduce como “actúa rápido”) para identificar los síntomas.

B (balance) Equilibrio: ten cuidado si de repente tienes problemas de equilibrio, advierte Bushnell.

E (eyes) Ojos: la visión doble o borrosa, o la pérdida de la vista en uno o ambos ojos sin dolor podría ser síntoma de un derrame cerebral, según Duke University Health.

F (face) Rostro: si la persona tiene un lado de la cara caído o entumecido, eso podría indicar un derrame cerebral. Duke University aconseja que le pidas a la persona que sonría.

A (arms) Brazos: ¿tiene la persona un brazo entumecido? Pídele que levante el brazo y fíjate si se le baja involuntariamente, aconseja Northwestern University Medicine.

S (speech) Habla: arrastrar las palabras o tener dificultad para pronunciarlas, o no entender lo que dicen los demás podrían ser síntomas de un derrame cerebral, señala Bushnell.

T (time) Tiempo: si una persona muestra estos síntomas, es hora de llamar al 911. Además, fíjate en la hora a la que empezaron los síntomas, porque eso ayudará al personal médico de emergencia a saber qué tratamiento es el más apropiado para el paciente, explica Bushnell.