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Hogares de ancianos quieren habilitar las televisitas en medio del coronavirus

Surgen inquietudes de que las pautas federales no hacen lo suficiente por asegurar la comunicación.

Mujer en un hogar de ancianos con una tableta en su mano

MONKEYBUSINESSIMAGES/GETTY IMAGES

In English | Cuando Kristen Smith se enteró de que ya no podía visitar a su padre de 90 años y a su gato, le preocupaba saber cómo se las arreglaría en la unidad de cuidado de la memoria del hogar de ancianos en el cual reside, cerca de su casa en Woodinville, Washington.

Con las visitas, ella ayudaba a mantener a su padre centrado y podía vigilar al gato, ya que él a veces se olvidaba de darle de comer, explicó Smith, de 60 años, en una entrevista telefónica.

El distanciamiento social por el coronavirus ha motivado a algunas familias a adoptar las aplicaciones de videoconferencia en los teléfonos inteligentes y tabletas para mantenerse en contacto, pero Smith dudaba de que su padre pudiera hacerlo. "No siempre entiende cómo usar su teléfono", dijo ella. "No entiende FaceTime".

Las restricciones federales que prohíben las visitas a los hogares de ancianos —salvo en casos de atención compasiva, como el cuidado en la etapa final de la vida— con motivo del coronavirus son frustrantes para los parientes y los residentes de hogares de ancianos en todo el país.

"En estos momentos difíciles, es fundamental que los residentes puedan mantenerse conectados con sus seres queridos", afirmó Megan O’Reilly, vicepresidenta de Salud y Familia de AARP. "Las visitas virtuales cumplen una función importante tanto en la salud como en el bienestar de los residentes y sus familias. También ayudan a proteger contra el aislamiento social, que puede tener impactos muy reales y graves para la salud".

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A principios de este mes, AARP instó a los Centros de Servicios de Medicare y Medicaid (CMS), un organismo federal, a actualizar sus pautas para los hogares de ancianos a fin de exigirles que faciliten alternativas para las visitas en persona, con un énfasis en las comunicaciones virtuales.

"Esas visitas virtuales pueden ser esenciales para el bienestar emocional, mental, físico y social de los residentes de los hogares de ancianos", afirmó AARP en una carta a los CMS. "Para algunos residentes, las visitas virtuales pueden representar la diferencia entre la vida y la muerte".

AARP también ha exhortado a la agencia federal a asignar miembros del personal como contactos específicos para las familias y a establecer una línea directa telefónica a la cual las familias puedan llamar para averiguar información sobre sus parientes.

Adopción de la tecnología de televisitas

Eskaton, una red de comunidades y servicios para personas mayores del norte de California, incrementó rápidamente la cantidad de tabletas para ayudar a los residentes de sus hogares de ancianos con enfermería especializada, en los que tiene capacidad para 450 camas. Así lo informó Sheri Peifer, directora de estrategias de Eskaton.

"Solíamos tener dos o tres tabletas. Ahora tenemos entre 10 y 15", dijo Peifer en una entrevista. Esta red sin fines de lucro configura las tabletas con Zoom, Skype, Google Hangouts y FaceTime, explicó.

Dos importantes asociaciones profesionales que representan a los hogares de ancianos —American Health Care Association y LeadingAge— dijeron en correos electrónicos que sus socios están trabajando mucho para conectar a las familias con los residentes

Los hogares de ancianos se han convertido en el frente principal de la guerra contra el coronavirus. El hogar de ancianos Life Care Center de Kirkland, en el estado de Washington, fue el epicentro inicial del brote en EE.UU., cuando el coronavirus infectó a dos tercios de sus residentes y a docenas de miembros del personal. El brote en este centro se ha vinculado a 35 muertes.

Hasta la semana pasada, 147 hogares de ancianos en 27 estados tenían al menos un residente con COVID-19, de entre más de 15,000 hogares en todo el país, según los CMS.

En medio de estos desafíos de salud, ciertos defensores de los adultos mayores afirman que algunos hogares de ancianos se están apresurando por ponerse al día con la tecnología de televisitas. Ciertos hogares de ancianos han tenido dificultades hasta para ofrecer acceso telefónico a los residentes, mientras que otros no tienen televisores en las habitaciones, dijeron. Ahora, las televisitas son la nueva frontera.

"Hasta una sola tableta podría ser la solución si alguien del hogar la llevara de residente en residente manteniéndola higienizada", dijo en un correo electrónico Michael Dark, abogado de planta de California Advocates for Nursing Home Reform en San Francisco.

Richard J. Mollot, director ejecutivo de Long Term Care Community Coalition, un grupo de defensa de derechos, comentó que los dispositivos móviles pueden "ofrecer una salvación para los residentes y sus familias a nivel emocional".

Los parientes pueden preguntar: "¿Comiste hoy? ¿Cómo te sientes? ¿Ya te midieron la presión arterial?", escribió Mollot en un correo electrónico. Pero añadió que la mayoría de los residentes de hogares de ancianos tienen algunos problemas cognitivos y muchos sufren de demencia considerable, con lo cual las televisitas no son fáciles.

Eric Carlson, abogado de Justice in Aging, escuchó comentarios divergentes sobre cuán eficaces están siendo los hogares de ancianos en la adopción del uso de dispositivos móviles.

"Escuché que en algunos centros están haciendo un esfuerzo de buena fe", dijo. "Pero en otros, debido a la escasez de personal, la selección de prioridades o la falta de tecnología, la posibilidad de establecer esas conexiones se ha relegado a segundo plano".

Las familias toman la iniciativa

Aun cuando las visitas virtuales tienen éxito, no siempre pueden facilitar el tipo de atención que los parientes prestan a los residentes de los hogares de ancianos.

"Las familias ayudan a dar de comer. Van y bañan a sus seres queridos", dijo Patricia Hunter, defensora de cuidados a largo plazo del estado de Washington. "No es raro ver a un esposo que va a peinar el cabello de su esposa y a atenderla".

Hunter supervisa un programa de defensores de residentes de centros de cuidado de adultos y dice que su oficina está recaudando dinero para comprar teléfonos, iPads y otra tecnología para que los residentes de cuidados a largo plazo puedan comunicarse con seres queridos y médicos. La American Health Care Association anima a las personas a donar teléfonos, tabletas y otros dispositivos para ayudar a los residentes, a través de un nuevo programa llamado #CareNotCOVID (en ingles).

LeadingAge, que representa hogares de ancianos sin fines de lucro, destacó las actividades de sus socios en todo el país:

  • Gurwin Jewish Family of Healthcare Services, en Commack, Nueva York, lanzó el programa "GranGram" que acepta mensajes de parientes por video y se los muestra a los residentes.

  • Piedmont Crossing, en Thomasville, Carolina del Norte, celebró los 100 años de un residente y usó FaceTime para incluir a sus hijas.

  • Presbyterian SeniorCare Network, en Oakmont, Pensilvania, está alentando a la gente de la comunidad a enviar notas y tarjetas a los residentes y a los empleados.

Pero son los familiares quienes siguen tomando la iniciativa para conectarse con los residentes de los hogares de ancianos.

Cuando Gene Casanova se enteró de que debido a las nuevas reglamentaciones sobre COVID-19 ya no iba a poder visitar a su esposa en el hogar de ancianos de San José, California, decidió entrar en acción.

Este electricista jubilado de 78 años acaba de encargar dos nuevos teléfonos celulares Samsung de primera calidad para que la pareja pueda comunicarse, según comentó.

"Estos dos teléfonos nos permitirán vernos cara a cara otra vez", dijo Casanova.

Después de una primera semana difícil, Kristen Smith está conversando por teléfono con su padre, Carl, asistido por el personal que lo ayuda a hacer las llamadas.

"Ahora está escuchando al presidente. Se está acostumbrando al nuevo sistema", dijo Smith, a quien todavía le preocupa el gato de su padre.

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