Skip to content

¡Bienvenido! AARP es tu guía para navegar la vida y planear tu futuro con Salud, Dinero y Amor. Conócenos mejor

 

Preocupación por seres queridos en hogares de ancianos y centros de vivienda asistida

Los funcionarios prohíben visitantes para proteger a los residentes vulnerables del coronavirus.

Un hombre intenta entrar a un hogar de ancianos

Morgan Lee/Associated Press

Floyd Morelos de Santa Fe, Nuevo México, el 12 de marzo del 2020, cuando intentó visitar a su madre de 85 años en un hogar de ancianos y centro de rehabilitación, pero se lo impidieron.

In English | Los hogares de ancianos comienzan la tercera semana de reclusión de sus residentes para protegerlos contra el coronavirus, un virus que se propaga con rapidez, y los familiares que están físicamente separados de sus seres queridos se sienten cada vez más preocupados por su atención y su salud mental.

Desde el primer caso en un hogar de ancianos en Kirkland, Washington, 150 centros de enfermería especializada en más de la mitad de los estados tienen al menos un residente con COVID-19, según datos que dieron a conocer el lunes los Centros de Servicios de Medicare y Medicaid (CMS).

A principios de marzo, dos grupos principales de la industria de cuidados de la salud y del Gobierno federal indicaron que los familiares y amigos de los residentes de todo tipo de comunidades de vivienda para adultos mayores deben permanecer alejados debido a que hay quienes puedan tener una infección de COVID-19 sin presentar síntomas. Otros pueden ser contagiosos días antes de que los síntomas aparezcan.

“Sabemos que existe el riesgo de que personas enfermas, que parecen no estarlo, visiten los hogares de ancianos y las comunidades de vida asistida y contagien a los residentes”, indicó Mark Parkinson, presidente y director ejecutivo de American Health Care Association y National Center for Assisted Living.

El 11 de marzo, Amy Johnson, de Windom, Minnesota, pudo visitar a su esposo, quien tiene demencia frontotemporal, pero no hizo su visita acostumbrada de fin de semana unos días después ycomo otros cuyos amigos y familiares están recluidos, no sabe cuándo podrá regresar.

Imagen de computadora del coronavirus

Infórmate sobre la COVID-19

Tu salud, tu cheque de estímulo y más.

“En estos momentos es difícil, porque quiero visitarlo con más frecuencia ya que su enfermedad está empeorando”, señala, y agrega que hace poco su esposo empezó a padecer incontinencia. “Es aterrador que suceda algo así cuando tu ser querido no sabe cómo mantener su propia higiene”.

Otros cuidadores se preocupan porque han pasado cerca de tres semanas desde que pudieron ayudar al personal con el cuidado diario de su ser querido. Las esposas alimentan a su esposo, los esposos se aseguran de que su cónyuge haga su terapia física, y el aislamiento social y la depresión pueden causar grandes preocupaciones.

“Yo soy la única a quien él deja que le corte las uñas y lo afeite”, dice Johnson.

Medidas de emergencia ahora en curso

Tanto los representantes de la industria de atención de salud y los de residencias de vida asistida, con sede en Washington D.C., habían rogado a los familiares y amigos que no visitaran las comunidades de vivienda para adultos mayores antes de que el Gobierno federal restringiera las visitas a los hogares de ancianos a partir del 13 de marzo, cuando el presidente Donald Trump declaró la emergencia nacional frente a la pandemia mundial.

El Departamento de Asuntos de Veteranos (VA) comenzó la estrategia de aislamiento el 10 de marzo mediante la suspensión de nuevas hospitalizaciones  y la prohibición de visitas en sus 134 hogares de ancianos y sus 24 centros de lesiones de la médula espinal. La única excepción a la regla de no permitir visitantes: cuando se espera que un paciente fallezca pronto, una pauta que ahora existe en los hogares de ancianos de todo el país.

Persona lavándose las manos

PEOPLEIMAGES/GETTY IMAGES

Cómo reducir el riesgo de infecciones

Según los especialistas, los residentes, los empleados y los visitantes deben seguir los mismos pasos básicos para reducir el riesgo de infecciones:

• Lávate las manos a menudo con jabón, durante por lo menos 20 segundos. La Organización Mundial de la Salud ofrece una guía ilustrada (en inglés).

• Usa un desinfectante de manos basado en alcohol (que contenga por lo menos un 60% de alcohol) si el jabón no está disponible.

• Evita tocarte los ojos, la nariz y la boca.

• Evita el contacto cercano con los enfermos.

• Permanece en tu propio hogar si estás enfermo.

• Cúbrete con un pañuelo desechable si toses o estornudas, y tira el pañuelo en un basurero.

• Limpia y desinfecta superficies como picaportes y controles remotos de televisores con toallitas de alcohol o de lejía.

“La triste realidad es que para los adultos mayores, la COVID-19 es casi una máquina asesina perfecta”, dijo Parkinson a CNN. “En nuestros establecimientos, la edad promedio es de 84 años y todos los residentes tienen trastornos médicos subyacentes. Por eso, cuando se combinan esos factores, estamos lidiando con lo que quizás podría ser el mayor desafío que hemos enfrentado”.

El Gobierno además dispuso que los funcionarios de los hogares de ancianos cancelaran todas las actividades en grupo y las comidas en los comedores comunitarios. Según un comunicado de los Centros de Servicios de Medicare y Medicaid (CMS), a los residentes y al personal se les están haciendo exámenes de detección “activamente” para determinar si tienen fiebre o problemas respiratorios, a pesar de que el documento no definió lo que significa activamente, en términos de con qué frecuencia.

Las autoridades federales hicieron la misma recomendación para los centros de vivienda asistida, donde las personas mayores que necesitan menos cuidados viven en espacios reducidos. Las comunidades de vivienda asistida, vida independiente y cuidados continuos están principalmente bajo la supervisión de cada estado debido a que no reciben fondos federales para pagar sus gastos.

Un destacado defensor de los derechos de los adultos mayores dijo que le preocupaba que las pautas gubernamentales privaran a los residentes de los hogares de ancianos de un apoyo importante.

“Nos preocupa profundamente que los residentes estén separados de sus seres queridos, y viceversa”, escribió en un mensaje electrónico Richard J. Mollot, director ejecutivo de la Long Term Care Community Coalition en la ciudad de Nueva York.

“Sabemos que además de brindar compañía, cariño y una cara conocida, las familias aportan un control vital y con frecuencia un cuidado esencial”, escribió Mollot. Instó a aquellos preocupados por la medida de los Centros de Servicios de Medicare y Medicaid a escribir a sus senadores y representantes.

La cantidad de muertes por coronavirus que reportan los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) del Gobierno federal ha superado la cifra oficial de 2,403 muertes en el ataque de Pearl Harbor del 7 de diciembre de 1941. Las agencias de salud de estados y condados ya están reportando más de 3,000 muertes, más que la cantidad de personas que murieron inicialmente en los ataques terroristas del 11 de septiembre del 2001.

La cantidad de muertes en el hogar de ancianos Life Care Center de Kirkland, en la zona de Seattle, que fue el primer centro de cuidados a largo plazo del país que tuvo un brote, parecen estar nivelándose. A la medianoche del 22 de marzo, cuando las autoridades emitieron el último reporte específicamente sobre la cantidad de muertes, habían fallecido 37 personas. Las autoridades de salud pública de King County ahora están anunciando las cifras de muertes por código postal, e indican un aumento de uno en la semana pasada en el área que incluye el establecimiento.

Dichas cifras representan cerca del 1% de todas las personas que han muerto en el país a causa de la COVID-19 durante el mismo período. Durante la semana siguiente a la llegada del virus a la zona, el hogar de ancianos tuvo más de dos tercios de las muertes del país.

Mantenerse en contacto a distancia

“Los hogares de ancianos tienen más que temer de los visitantes y los empleados que podrían ser portadores del virus que lo contrario, pues sus residentes son muy vulnerables a este virus”, escribió en un mensaje electrónico Michael Dark, abogado de planta de California Advocates for Nursing Home Reform (CANHR) en San Francisco.

Pero agregó que restringir las visitas no significa reducir la comunicación por parte de familiares y amigos. En vez de eso, se puede enviar un correo electrónico, usar FaceTime o Skype, o hasta llamar por teléfono a la antigua para saber cómo están.

“Nos preocupa profundamente que los residentes estén separados de sus seres queridos, y viceversa.  Las familias aportan un control vital y con frecuencia un cuidado esencial”.

— Richard J. Mollot, Long Term Care Community Coalition

Terry Fulmer, presidenta de John A. Hartford Foundation, un grupo nacional con sede en la ciudad de Nueva York dedicado a mejorar los cuidados que reciben los adultos mayores, sugirió que los familiares y los residentes “se mantengan en contacto con el establecimiento y sigan de cerca sus mensajes. Pueden preguntarles sobre su plan para casos de infecciones”.

Según un mensaje electrónico de Fulmer, es obligatorio que todas estas comunidades de vivienda para adultos mayores tengan planes para prevenir y controlar las infecciones.

Lo que comenzó el 15 de marzo como una firme sugerencia del gobernador de California de evitar que las personas de 65 años o más (residan o no en comunidades para adultos) de todo el estado salgan incluso para hacer mandados, se ha convertido en una orden de permanencia en el hogar en más de la mitad de los estados.

Al miércoless, el VA tenía cerca de 1,600 casos de coronavirus confirmados en 48 estados, el Distrito de Columbia y el territorio de Puerto Rico, que incluyen 300 casos en Nueva Orleans. Los únicos estados de los que los establecimientos del VA no han reportado casos son Iowa y Rhode Island.

Casi todos estos pacientes están en cuarentena en su hogar, según la secretaria de prensa del VA Christina Mandreucci. Desde que comenzó la epidemia han fallecido 41 veteranos por la COVID-19.

Piensa bien antes de trasladar a los pacientes

La mayoría de los defensores de derechos continúan rogando a los familiares que no se angustien y dicen que es poco prudente trasladar a sus seres queridos al hogar para intentar evitar que se contagien.

“Trasladar a un adulto mayor de un centro de cuidados a largo plazo es arriesgado y podría tener efectos duraderos”, escribió en un mensaje electrónico el geriatra David Gifford, director médico de American Health Care Association y National Center for Assisted Living.

Además, indicó que los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) del Gobierno federal no recomiendan que se hagan estos traslados.

Otras personas estuvieron de acuerdo con esta recomendación, y dijeron que es más probable que los microbios se transmitan más libremente fuera de estas comunidades que dentro de ellas. Además, los residentes están en hogares de ancianos porque necesitan mayores niveles de cuidados de lo que por lo general se pueden proporcionar en el hogar.

Sin embargo, un médico de un hogar de ancianos dijo que él no desaconsejaría que una familia trasladara a un familiar de un hogar de ancianos a su casa.

“Los adultos mayores frágiles no tendrán mucha reserva para combatir estos problemas”, dijo Karl E. Steinberg, director médico de un hogar de ancianos y cuidados terminales cerca de San Diego y vicepresidente de la Society for Post-Acute and Long-Term Care Medicine.

“Se debe decidir según cada caso. Pero si las familias tienen los recursos, consideraría seriamente trasladarlos al hogar o, de otro modo, considerar una vivienda grupal pequeña”, indicó Steinberg.

Pregúntales a los funcionarios del lugar donde vive tu ser querido sobre los cambios y los retos de personal a medida que evoluciona la epidemia, y piensa si estás preparado para brindar el cuidado en todo momento sin ayuda. Asegúrate de saber qué tipo de movilidad tiene ahora tu ser querido, ya que puede haber cambiado considerablemente desde que ingresó al establecimiento.

Empleada limpia un hogar de ancianos

Chris O'Meara/Associated Press

Una empleada de servicios ambientales limpia detrás de un cartel con consejos para controlar infecciones en Palm Garden de Tampa Health and Rehabilitation Center, el 5 de marzo del 2020, en Tampa, Florida.

El personal debe desinfectar las superficies que se comparten

En un memorando que los CMS enviaron a principios de marzo a los estados, se recomendó que el personal de los hogares de ancianos y los centros de vivienda asistida limite el uso compartido de dispositivos médicos entre los residentes. Y si es necesario compartirlo, el dispositivo se debe limpiar y desinfectar adecuadamente antes de llevarlo donde el próximo paciente.

Los empleados deben evitar compartir artículos como bolígrafos y blocs. Según el memorando, cuando se comparten los teléfonos, los dispositivos para comunicación interna y las estaciones de enfermería, deben desinfectarse con frecuencia.

“Todos los empleados, incluso los de limpieza, reciben capacitación para control de infecciones en relación con la COVID-19 para su trabajo, además de la capacitación en línea para el control de infecciones”, escribió en un mensaje electrónico Larry Elveru, vocero de Kendal, una organización sin fines de lucro con sede en Kennett Square, Pensilvania, que opera comunidades de cuidados continuos en ocho estados. Se requiere que los empleados demuestren lo que aprendieron.

Por mucho tiempo, los defensores de los derechos de los adultos mayores han criticado a muchos centros de cuidados a largo plazo por su escasez de personal y su falta de medidas para prevenir infecciones. Los residentes y sus familias pueden consultar el sistema de clasificación de calidad de cinco estrellas de Medicare para enterarse sobre el historial de control de infecciones de su hogar de ancianos. Sin embargo, para los centros de vivienda asistida, no existen los mismos tipos de registros porque en su mayoría los estados son los que se encargan de supervisarlos.

Los residentes y sus parientes además pueden consultar las guías de los CDC (en inglés) para los profesionales de la salud (en inglés). Según CANHR, un grupo de defensa de derechos con sede en San Francisco, si les preocupa que una instalación no sigue esas pautas, pueden comunicarse con la defensoría del pueblo en asuntos relacionados con el cuidado a largo plazo de su zona.

Un hombre ayuda a su mamá a ver a su papá a través de una ventana

JASON REDMOND/GETTY IMAGES

Charlie Campbell lleva a su madre, Dorothy Campbell, de 88 años, a ver a su esposo a través de la ventana de su habitación el 5 de marzo del 2020, en el hogar de ancianos Life Care Center en Kirkland, Washington, donde se han diagnosticado múltiples casos de COVID-19 y algunos pacientes fallecieron.

Hay escasez de batas y mascarillas para los trabajadores

A muchos centros de cuidados a largo plazo les está siendo difícil obtener suministros como mascarillas y batas quirúrgicas básicas debido a las necesidades más apremiantes de los hospitales.

Para quedarte tranquilo, consulta los sitios web de tu empresa de cuidados a largo plazo y de tu centro de cuidados para enterarte sobre las maneras en las que se están protegiendo contra el virus.

Brookdale Senior Living, una empresa de cuidados a largo plazo con sede en Brentwood, Tennessee, colocó un aviso en la parte superior de su sitio web donde se puede hacer clic para obtener más información.

Si se sospecha que en un centro residencial hay personas enfermas con la COVID-19, los especialistas recomiendan lo siguiente:

• Los empleados deben usar batas, guantes y mascarillas o gafas protectoras cuando atiendan a pacientes enfermos.

• A los residentes de quienes se sospecha que tienen el virus se los debe trasladar a habitaciones de una cama y mantener la puerta cerrada.

• Los comedores pueden permanecer cerrados y se pueden llevar las comidas a las habitaciones de los residentes.

Quienes sientan que deben visitar algún lugar donde viven adultos mayores en grupo deben estar preparados para responder preguntas detalladas.

Kendal-Crosslands Communities en Chester, Pensilvania, pasó de pedirles a los visitantes que firmen la libreta de registro e informen sobre los lugares a donde viajaron a tratar a todos como si hubieran tenido un resultado positivo en un análisis de detección del virus. Esta comunidad de cuidados continuos está compuesta por 500 hogares y apartamentos de vivienda independiente, además de lugares para atención más intensiva y ahora les dice a todos que permanezcan en su hogar.

“Debes suponer que está en tu comunidad y tomar medidas ahora”, dijo Gifford.

Nota de redacción: este artículo, que originalmente se publicó el 6 de marzo, se ha actualizado para incluir nueva información. Contrib: Linda Dono (redactora y editora) y Aaron Kassraie (periodista sobre asuntos de veteranos).


¿Qué opinas?

0 | Add Yours

Deje su comentario en el campo de abajo.

Debe registrarse para comentar.

LEE ESTE ARTÍCULO