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Reconoce las señales de abuso financiero de un adulto mayor

Transacciones inusuales y nuevos ‘amigos’ podrían indicar que alguien está explotando a un ser querido mayor.

Hija revisa las facturas de su madre adulta en la sala de su casa

Getty Images

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Debido a la pandemia de coronavirus, el aislamiento social de muchos adultos mayores es hoy mayor que nunca, lo que los hace más propensos a convertirse en víctimas de estafas financieras.

La explotación financiera de los adultos mayores va mucho más allá de estafadores desconocidos que los bombardean con llamadas automatizadas y correos electrónicos de suplantación de identidad. Según la Asociación Nacional de Servicios de Protección de Adultos, la “gran mayoría” de las denuncias que reciben sus agencias involucran a personas conocidas de la víctima, incluidos familiarescuidadores, vecinos y amigos.

El abuso financiero puede abarcar desde el robo del cheque del Seguro Social de una persona hasta la falsificación de documentos financieros para apropiarse de dinero en efectivo, joyas y otros activos. El Consejo Nacional sobre el Envejecimiento estima que esos fraudes financieros les cuestan un mínimo de $36,500 millones por año a los adultos mayores.

Estas son algunas señales y circunstancias que pueden ayudarte a identificar el abuso financiero de un adulto mayor y, posiblemente, evitar que ocurra, ya sea que el blanco seas tú o un ser querido.


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Actividad financiera inusual

Una señal de alerta importante de posible abuso financiero es la presencia de “actividad inexplicable en las cuentas de una persona mayor”, dice Stephanie Genkin, una planificadora financiera certificada residente en Nueva York.

Haz preguntas sobre cualquier retiro grande o cuentas que no se han pagado para asegurar que no haya cargos sospechosos en las tarjetas de crédito. Anula toda transferencia o transacción recurrente que el titular de la cuenta no recuerde haber hecho. No es inusual que las personas mayores olviden cosas de vez en cuando, pero las operaciones financieras importantes que no recuerden haber solicitado o autorizado, o que no puedan explicar, deberían considerarse una señal de alarma. 

Genkin sugiere revisar periódicamente junto a un ser querido mayor sus estados de cuenta bancarios y de tarjetas de crédito para ayudarlo a protegerse del fraude. De ser posible, crea un sistema transparente que permita que ambos vigilen la actividad financiera y lleven registros básicos, y mantén abiertas las líneas de comunicación sobre cuestiones monetarias.

Nuevos ‘amigos’ o ayudantes

Quienes viven solos son especialmente susceptibles a la explotación financiera. Las personas malintencionadas pueden ocultar más fácilmente sus acciones si la persona mayor está aislada.

Los expertos advierten que quienes cometen abuso financiero, especialmente los nuevos conocidos, tratan con frecuencia de alejar a los demás y limitar el contacto de los familiares con un adulto mayor vulnerable.

“El aislamiento es la señal de advertencia más importante”, dice Michael McGuire, abogado y presidente del California Elder Law Center.

“Puede ser muy sutil”, agrega. “Un nuevo ‘amigo’ puede tratar de cortar el acceso de la familia a la persona mayor. De pronto, este ‘amigo’ dice que la persona no está disponible, está durmiendo la siesta o no se siente bien en ese momento. Y te comunica que le pedirá que te llame. Pero nunca te llama”.

Presta especial atención a los recién llegados que se introducen en la vida de una persona mayor de forma tal que, a los ojos de la víctima, son indispensables. Muchos estafadores al comienzo son muy serviciales, dice McGuire; “llevan a la persona mayor al supermercado, a las citas médicas o a restaurantes, y —lo más importante— la llevan al banco”.

Deterioro cognitivo o dificultades para administrar sus finanzas

Si una persona mayor sufre un deterioro cognitivo conocido, como demencia o la enfermedad de Alzheimer, o esta empieza a tener dificultades en administrar sus asuntos financieros, puede ser necesario que un familiar designado u otra persona de confianza intervenga de inmediato.

“Una vez que comienza el deterioro, puede avanzar con mucha rapidez”, comenta Genkin.

McGuire dice que familiares, vecinos o amigos inescrupulosos pueden tratar de influenciar a personas con problemas cognitivos. “Con la demencia, se da un fenómeno frecuente en el que la persona que está sentada frente al adulto mayor, quienquiera que sea, se gana su confianza” y puede persuadirlo de tomar medidas financieras que normalmente no tomaría, dice McGuire.

El fraude financiero puede ocurrir fácilmente cuando un tercero tiene acceso a los datos privados confidenciales de un adulto mayor, como los números de cuentas, las contraseñas o el número de Seguro Social. Muchos adultos mayores necesitan ayuda para administrar el dinero, desde el simple pago de cuentas hasta la compra de alimentos, pero los detalles de su información financiera deben protegerse estrechamente y solo compartirse con personas conocidas y de confianza cuando exista un motivo legítimo para hacerlo.

Problemas de movilidad o fragilidad

Incluso las personas sin deterioro cognitivo pueden ser susceptibles de sufrir abuso financiero si tienen alguna discapacidad física u otros problemas que les impidan conducir un vehículo o desplazarse de alguna otra manera.

Por ejemplo, las personas mayores con problemas de movilidad que no pueden ir al banco solas o que no manejan bien las computadoras pueden no tener la capacidad física o el conocimiento para hacer operaciones bancarias en línea. Tal vez deban depender de otra persona para realizar transacciones de rutina, como depósitos, retiros o transferencias.

Genkin dice que recientemente le recomendó a un cliente de más de 80 años y a sus familiares que establecieran el pago automático de la cuenta del teléfono celular, el servicio de internet y los servicios públicos del cliente. Las personas con discapacidades mentales o físicas “no deberían tener que hallar la manera de pagar sus propias cuentas”, dice.

También señala otra consideración con respecto a los cuidadores: el papel de las personas extrañas en el hogar de un adulto mayor.

“La pandemia ha afectado a muchas personas”, observa Genkin. Muchos integrantes de la generación X y muchos de los baby boomers más jóvenes, que antes de la pandemia de COVID estaban en contacto frecuente con sus padres o abuelos, ahora podrían estar pagando o coordinando varios servicios para esos familiares mayores.

“Ahora hay muchas personas que brindan distintos servicios, como preparar comidas, limpiar la casa, buscar medicamentos o hacer mandados, y algunos quieren que les paguen en efectivo”, dice Genkin.

Si tú o algún conocido son víctima de explotación financiera, díselo a una persona de confianza, haz la denuncia ante la agencia de servicios de protección de adultos de tu estado y notifica al departamento local de policía para obtener ayuda. También puedes comunicarte con la línea directa nacional de fraude contra adultos mayores del Departamento de Justicia de Estados Unidos al 833-372-8311.

Cómo un adulto mayor podría ser víctima de abuso financiero

(Haz clic en el botón CC del video para seleccionar los subtítulos en español)

 

Lynnette Khalfani-Cox es experta en finanzas personales, oradora y autora de 15 libros sobre administración de dinero, entre ellos Zero Debt: The Ultimate Guide to Financial Freedom, un éxito de ventas en The New York Times.