Skip to content
 

Estafar a una persona mayor puede conllevar graves consecuencias legales

Aumentan los casos de fraude y explotación contra las personas mayores, pero hay maneras de combatirlos.

Abogado visita a una mujer mayor, con contratos para firmar.

Dobrila Vignjevic / Getty Images

In English

Imagínate esto: la amable vecina de un adulto mayor se ofrece a ayudar con los quehaceres domésticos y el pago de las facturas. Hace mandados y compras; tal vez se le presta una tarjeta de crédito para que vaya a la tienda. Saca copias de las llaves de la casa, en caso de que suceda alguna emergencia. La vecina se asegura de que se paguen todas las facturas... pero para ello necesita acceso a la chequera. Entretanto, esa vecina tan amable utiliza la tarjeta de crédito que tomó "prestada" para hacer sus propias compras y, con la misma chequera, gira cheques para pagar su atención dental y su servicio de telefonía celular. Se hizo cotitular de las cuentas bancarias, e incluso llevó a la víctima a un abogado para establecer nuevos documentos legales, los cuales, desde luego, le dejarán una herencia importante.

Las estafas de romance también están en aumento. Muchas de ellas van dirigidas contra personas mayores que se sienten solas o han sufrido algún dolor sentimental. Por ejemplo, en Florida en el 2022, un total de $40.1 millones fue robado de personas que cayeron víctimas de algún grupo delictivo o de un malhechor que se hizo pasar por un pretendiente. Algunas personas pierden, en cuestión de algunos meses, todo lo que han ahorrado en la vida.

Existen también muchos otros tipos de delitos financieros, como las estafas relacionadas con inversiones fraudulentas, tarjetas telefónicas y de regalo, loterías, Medicare y el Seguro Social, entre otras. La creatividad de quienes buscan robar no tiene límite.


Ahorra un 25% el primer año cuando te unes a AARP con opción de renovación automática. Obtén acceso al momento a descuentos, programas, servicios y toda la información que necesitas para mejorar tu calidad de vida. 


Estafado por un familiar

A veces nos explotan nuestros seres más allegados. Los familiares, los amigos y los cuidadores no siempre se abstienen de quedarse con algún dinero para sus propias compras, de usar los bienes de la persona a quien cuidan de forma irresponsable, de manipular el plan patrimonial a su favor o de robar descaradamente grandes sumas de dinero creyendo que nadie se dará cuenta. En la mayoría de los casos en que la víctima conoce a su explotador, este es un familiar.

Y lo más probable es que el dinero robado no sea poca cosa. El promedio de los montos perdidos es de $34,000 por víctima. Y cuando hay una responsabilidad fiduciaria de por medio (es decir, el acceso a los bienes financieros se basa en algún documento legal, como un poder notarial o un acta de fideicomiso), esta cifra aumenta a $83,000. Además, cuanta más edad tenga la víctima, mayor es el monto promedio de los bienes robados.

Se endurecen los castigos legales

La ley contempla fuertes castigos para quienes cometen estos delitos, y se han endurecido las penas en los casos de explotación de personas mayores. Cada estado y territorio del país, así como el Distrito de Columbia y el Gobierno federal, han establecido leyes que protegen a las personas mayores frente al abuso (enlace en inglés) y la explotación. Estas leyes varían de un estado a otro, por lo que también varían los procedimientos y los castigos correspondientes.

Independientemente de dónde ocurra el fraude o la explotación, el tiempo apremia para ponerle un alto. En cuanto se sospeche o se confirme un caso de explotación, se deben tomar medidas al respecto. Estos delitos prescriben después de cierto tiempo (es decir, la ley establece un plazo para que las autoridades presenten la acusación penal). Habrá mejores posibilidades de recuperar los bienes y devolverlos a la víctima si pueden localizarse antes de que sean gastados. Y si la víctima de explotación es una persona mayor que sufre algún deterioro, su estado de salud o su capacidad cognitiva podría decaer rápidamente. Puede llegar un momento en que ya no recuerde lo ocurrido o ya no sea un buen testigo, por lo que se recomienda actuar lo antes posible.

Un tribunal puede expedir un mandato o una orden de restricción para impedir que el estafador haga más daño. Puede ser que el tribunal disponga el mandato incluso antes de que el sospechoso logre cometer la estafa; posiblemente baste con presentar pruebas de que el estafador está a punto de explotar a alguien. El tribunal también puede ordenar que el estafador deje de comunicarse con alguien, devolver o transferir bienes, congelar cuentas y suspender líneas de crédito, entre otras medidas.

La explotación (o el intento de explotación) de un adulto mayor, tipificada como delito mayor de entre primer y tercer grado, se castiga con largas condenas de prisión. En algunos casos se aplican otros castigos, además de la condena en prisión y el pago de una restitución. Actualmente en Florida, si alguien ha cometido una estafa, negligencia, abuso o explotación contra una persona mayor o discapacitada, se le prohibirá heredar cualquier parte de su patrimonio cuando esta fallezca. El temor a quedarse sin herencia podría disuadir a algunos de aprovecharse de una persona vulnerable a fin de robar su dinero.

La explotación, en todas sus formas, ocurre con mucha más frecuencia de lo que sabemos, porque muchas víctimas y sus familias no la denuncian. Si sospechas que tú o un ser querido han sido víctimas de una estafa o fraude, resiste la tentación de echarle la culpa a alguien o de juzgar la situación. Los manipuladores y los delincuentes son habilidosos y muchas veces pasan desapercibidos. Si se identifican señales de advertencia, organízate, sé proactivo y toma medidas para que los delincuentes tengan que responder por sus actos.

Actúa

Si se sospecha un caso de explotación, puedes tomar medidas para ayudar a las autoridades a investigar y procesar al responsable.

  • Usa el mapa de recursos para personas mayores y llama a la línea de ayuda para casos de abuso de personas mayores en tu estado, para pedir consejos.
  • Habla con la víctima, que tal vez no se ha dado cuenta de la explotación.  
  • Denuncia el caso ante las autoridades y sigue sus indicaciones.
  • Incluye en tu equipo de cuidados a personas de confianza, familiares y amigos. 
  • Avisa a los asesores financieros, quienes posiblemente puedan congelar las cuentas.
  • Reúne los registros (de atención médica, del centro o de medicamentos recetados) que indican a partir de cuándo la víctima empezó a sufrir un deterioro cognitivo.
  • Documenta las interacciones entre la víctima y el sospechoso (¿hizo este alguna promesa o animó a la víctima a darle dinero?). Guarda todos los documentos que el sospechoso le haya dado a la víctima, entre ellos las solicitudes de pólizas de seguro o los volantes sobre inversiones. Si la víctima es capaz de hacer una declaración sobre lo sucedido, ya sea grabada o por escrito (en un documento firmado), obtenla de inmediato.  
  • Habla con todas las personas que hayan sido testigos de las interacciones entre el sospechoso y la víctima, y pídeles anotar lo que recuerdan y firmar el documento. Si tomas excelentes apuntes sobre el posible delito o manipulación, estos serán útiles para los detectives y los fiscales.
  • Los apuntes deben incluir información que ayude a los investigadores a identificar al sospechoso (descripción física, marca y modelo de su vehículo, etc.).
  • Consulta con un abogado para conocer tus opciones legales con respecto a la custodia o la tutela si la víctima no es capaz de manejar sus propios asuntos, y para saber cómo destituir al sospechoso de su cargo como apoderado, tutor o fideicomisario.

3 formas en que los adultos mayores pueden estar en riesgo de abuso financiero (enlace en inglés)

Amanda Singleton recibió el premio nacional Caregiving Visionary Award de CareGiving.com y presta servicios a cuidadores durante todas las etapas de la vida a través de su bufete de abogados. Síguela en Twitter y Facebook (enlaces en inglés).