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Cambiar de carrera durante la pandemia de COVID-19

Cuando su vida laboral dio un vuelco, estas personas encontraron inspiración y cambiaron de profesión.

Tammy Hauser, 57, desde su camión de venta de helados en Sarasota, Florida.

CORTESÍA DE TAMMY HAUSER

De los viajes en tranvía al camión de helados

ChillMobile

Tammy Hauser, 57 años, Sarasota, Florida

In English | Pensé que mi vida daría un gran giro en el 2018 cuando fundé Discover Sarasota, una empresa de excursiones en tranvía. El negocio prosperaba, y en diciembre del 2019 me dejé llevar por un impulso: compré un camión de helados “vintage” superbonito que vi en Facebook Marketplace. Costó $14,000, y mi equipo pensó que estaba loca. Pensaba ponerlo al lado de la casita del tranvía y vender meriendas a mis clientes de los viajes. Luego llegó la COVID-19, y el 20 de marzo tuve que cerrar el negocio.

Un día, mientras miraba este camión Good Humor de 1979 en la entrada de mi casa, pensé: Espera un momento... los camiones de comida son negocios esenciales. Y yo tengo un camión de comida. Así fue que lancé el ChillMobile. Ganamos hasta $1,900 al día vendiendo helados, como las barritas Toasted Almond, y productos artesanales locales. Las paletas Boozy son un gran éxito. A menudo nos contratan para cócteles en la entrada de las casas del vecindario y para eventos en escuelas y centros para adultos mayores.

Hemos reabierto el tranvía, pero el negocio va lento. Mi asistente se ocupa de los recorridos mientras yo opero el camión de helados con Max, mi perro papillón. A menudo lleva puesto un corbatín con diseño de helado.

Me alegro de que nos vaya tan bien. Aquí hace 80 grados todo el año. Y el helado es un negocio a prueba de recesiones. Pero esto representa mucho más que ganar dinero. Ha brindado mucho consuelo y alegría en un momento en que las personas lo necesitaban.


Rex Roy trabajando desde su casa

CORTESÍA DE REX ROY

De los eventos de automóviles a los currículos rescatados

My Career Snapshot

Rex Roy, 58 años, Grosse Pointe Farms, Míchigan

Detroit es una ciudad de auge y de ruina. Aquí las personas cambian mucho de rumbo. He trabajado en el mercadeo de autos y en periodismo automovilístico, y pasé los últimos ocho años como productor de eventos. Al principio de la pandemia, perfeccioné mi currículo porque pensé que perdería mi trabajo a causa de la COVID-19. Me dije: Esto es bueno. Pero ¿hará que se fijen en mí? Así que me gasté $1,000 en el diseño y convertí el currículo en una infografía. De este modo, mi experiencia parecía amplia y extensa, pero se presentaba en un estilo moderno.

Cuando lo mostraba, muchos se asombraban tanto con la idea de la infografía que sabía que había descubierto algo bueno. Cuando perdí mi trabajo el verano pasado, me alegré de tener tiempo para dedicarle a mi nueva actividad. Necesitaba encontrar una manera de producir los currículos con menos gasto, y ahora logré dominar el proceso a la perfección. Los clientes llenan un formulario y uno de nuestros diseñadores convierte la información en un magnífico gráfico personalizado por $125. Es como una fotografía instantánea de tu carrera, pero se diagrama con cifras estadísticas y no con períodos de tiempo. Ahora estoy haciendo alrededor de diez por semana, así que es un gran impulso para mi trabajo independiente. Sin embargo, a medida que aumenta el volumen de trabajo, sospecho que My Career Snapshot tendrá prioridad en mi vida laboral


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Judi Townsend, 63, sostiene a un cachorro quien es su cliente, Oakland, California

CORTESÍA DE JUDI TOWNSEND

De los maniquíes a los retratos de perros

Furtography Pet Pics

Judi Townsend, 63 años, Oakland, California

En el 2001 lancé Mannequin Madness, y la había convertido en una empresa sólida con cuatro empleados y cuatro contratistas independientes. Es un sector peculiar: compraba y vendía maniquíes usados y de ese modo los mantenía fuera de los basurales. Pero cuando llegó la COVID-19 y Oakland dispuso las órdenes de permanencia en el hogar, sabía que estaba en apuros. Los maniquíes no son algo esencial.

No soy amante de los perros, pero un amigo me pidió que cuidara uno, y me hizo pensar que con tantas personas que adoptan mascotas debido a la pandemia, podríamos utilizar nuestro estudio fotográfico para hacer fotos glamurosas de perros. No me di cuenta de la trascendencia de la actividad hasta que visité Pinterest. Las personas celebran los cumpleaños de los perros, los aniversarios de su adopción e incluso su bar mitzvá. Quieren fotos que se puedan publicar en Instagram, por lo que debí aprender a usar el mercadeo en las redes sociales. Esto era nuevo para mí. El Oakland Black Business Fund me enseñó a hacerlo, y ahora hacemos publicidad en Facebook y en Instagram.

Ofrecemos 50 fotos en una sesión de 45 minutos por $250, y nos va muy bien. También ofrecemos clases en Facebook Live desde nuestro estudio para enseñar actividades que las personas pueden hacer por su cuenta, por ejemplo, cómo hacer una corona de flores para el perro. Es toda una aventura. Lo mejor de todo es que he podido conservar a todos mis empleados y contratistas. Me alegro de que encontremos nuevas formas de mantener el negocio en marcha.


Becky Smith y su hermana Debbie Cobb sonríen mientras trabajan en sus máquinas de coser, en Diana, Texas.

CORTESÍA DE BECKY SMITH

De la escuela secundaria a las mascarillas en Etsy

Two Sisters Sew Designs

Becky Smith, 56 años, con Debbie Cobb, 61 años, Diana, Texas

Cuando la pasada primavera la escuela secundaria en la que enseñaba teatro pasó a la enseñanza a distancia, intenté ser creativa. Pero ¿teatro a distancia? No es lo mío. Cumplía con los requisitos para jubilarme, y lo hice en junio. Como aquí, en la zona rural de Texas, no había ningún lugar para comprar mascarillas, mi hermana Debbie —que tiene 61 años y también está jubilada— y yo preparamos nuestras máquinas de coser. Al principio donábamos mascarillas a personas mayores. Nos instalábamos en el estacionamiento de Walmart. Pero después de regalar cerca de 2,000, nos dimos cuenta de que sabíamos hacerlas bien y abrimos un negocio en Etsy.

Ha sido muy intenso pero divertido. Las dos vivimos cerca de la pequeña granja de ganado de nuestros padres. El año pasado íbamos a tomar un café con ellos al principio del día. Nuestra madre murió de COVID-19 en diciembre, así que ahora visitamos a nuestro padre cada mañana y tomamos café. Luego nos dedicamos a la costura, con los perros dormitando a nuestros pies. Ahora manejamos mejor el tiempo: en julio cosíamos de 12 a 14 horas al día e incluso nos ayudaba a coser otra hermana. Ahora estamos mucho más organizadas y cosemos alrededor de siete horas al día.

Tenemos clientes hasta en Estambul. Algún día la demanda de mascarillas se ralentizará, pero no creemos que vaya a desaparecer del todo en mucho tiempo. Nos estamos diversificando. Ahora hacemos cordones, chalecos antiestrés para perros y casquetes para motociclistas. Y ha sido una maravillosa forma de complementar mis ingresos durante la jubilación.


Elaine Brauch, 58, en Chesterfield, MO

CORTESÍA DE ELAINE BRAUCH

De la química a la eliminación de microbios

Microbial Solutions Unlimited

Elaine Brauch, 58 años, Chesterfield, Misuri

Antes de la COVID-19, ya sabíamos mucho sobre los productos químicos de limpieza. Mike había cofundado una empresa de limpieza en 1984, y cuando llegó la pandemia, la demanda de desinfectantes se disparó. Además, yo había trabajado durante años como química y luego en el sector de cumplimiento de la Agencia de Protección Ambiental (EPA) para una gran empresa de agua. Pero ambos nos preocupamos por los desinfectantes: son tóxicos, por eso hay que usarlos con tanta cautela. Dañan las superficies. Entonces, en vez de ver las noticias por cable y estresarnos por el virus —que es lo que estaba haciendo—, Mike y yo comenzamos a buscar otro tipo de alternativa.  Descubrimos un antivirus que utiliza una descarga eléctrica para eliminar los microbios. Si bien cuenta con la aprobación de la EPA, como soy científica, tenía mis dudas. Lo probamos una y otra vez mientras trabajamos directamente con un neumólogo y otros expertos en ciencias. Una vez que nos convencimos de la eficacia de nuestro tratamiento para eliminar virus, lanzamos la empresa en mayo. Ha sido un torbellino. Queremos desarrollar nuestra empresa con edificios de viviendas, iglesias, escuelas, hospitales y oficinas. También hemos otorgado la licencia de uso de nuestro producto a personas interesadas en utilizar este método en Tulsa, Oklahoma, y planeamos expandir nuestra actividad en todo el país. Yo soy la directora ejecutiva, y siempre quise crear una empresa que fuera propiedad de una mujer. Un amigo personal y antiguo colega es el director de operaciones. Y Mike es el director de finanzas. Consideramos que este tipo de limpieza tendrá continuidad más allá de la COVID-19; ya se está hablando de la preocupación por la gripe. Y somos constructores por naturaleza.

Sarah Mahoney ha sido redactora de planta en Ladies’ Home JournalFitness y Parents.

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