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Esto es lo que le pasa a tu cuerpo... Cuando tomas café

Conoce las bondades y contraindicaciones de la deliciosa bebida.

Mujer tomando café frente a una ventana

Istock

¿Empiezas el día con una taza de café? ¿Quién no disfruta el efecto energizante de esta deliciosa bebida de sabor amargo?

Y así es, placentero para algunos, irritante para otros.

El café es una mezcla de más de 1,000 componentes bioactivos, encabezados por la cafeína, que son los que se asocian a los beneficios para la salud que aporta este. El efecto estimulante de la bebida se debe precisamente al antagonismo de los receptores de adenosina, sustancia responsable de la sensación de cansancio. 


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Son múltiples los efectos en nuestro organismo, muchos benéficos, pero otros no tan buenos para tu salud.

A continuación, algunas de las bondades del consumo de café:

1. Mejora tu concentración y tu capacidad de aprendizaje:

tomar café favorece la actividad sináptica, es decir la conexión de células nerviosas, en un área del cerebro conocida como hipocampo, estrechamente relacionada con la memoria. De ahí que aumenta la agudeza mental de una persona después de saborear una taza de café.

2. Te ayuda a conservar la línea: al acelerar el metabolismo basal, la cafeína aumenta tu consumo de calorías y reduce tu apetito, dando como resultado una menor ingesta de alimentos y un mayor gasto de energía que repercute en la báscula. Y es que la cafeína favorece la generación de calor en tu cuerpo y la oxidación de la grasa, entre otros mecanismos que contribuyen a mantenerte en forma y sin libras de más.

3. Reduce el riesgo cardiovascular: el consumo habitual de café se asocia con una reducción en el riesgo de desarrollar enfermedad coronaria, insuficiencia cardiaca congestiva y accidente vascular cerebral, tres de las causas más comunes de mortalidad entre nuestra comunidad.

Además, el café ejerce un efecto preventivo en el desarrollo de la diabetes tipo 2 al contener antioxidantes que ayudan a reducir el estrés oxidativo, un mecanismo asociado con la resistencia a la insulina o prediabetes. El ácido clorogénico del café contribuye a inhibir la absorción de glucosa en el intestino y por lo tanto reduce sus niveles en la sangre.

4. Contribuye a la longevidad: el consumo de café contribuye a protegernos contra padecimientos neurodegenerativos como la enfermedad de Alzheimer y la de Parkinson, además de reducir el riesgo de enfermedades hepáticas como la cirrosis y el hígado graso no alcohólico. Beber café también ejerce un efecto protector sobre el desarrollo de diversos tipos de cáncer como el de piel, próstata, endometrio, cavidad oral, hígado, el melanoma y la leucemia. Y es que el café contiene componentes que tienen una función antioxidante y antiinflamatoria.

Sin embargo, no todos podemos consumir café con la misma tranquilidad. Desafortunadamente su ingesta tiene inconvenientes para algunas personas. ¿Quiénes no deben consumirlo?

1. Personas sensibles a la cafeína: el consumo de café menos de seis horas antes de ir a la cama en quienes son sensibles a la cafeína ocasiona alteraciones del sueño, por lo que se recomienda evitarlo antes de dormir.

2. Ciertos individuos propensos a arritmias cardiacas: debido a su efecto estimulante, el consumo de café puede desencadenar, en personas sensibles, un aumento de la frecuencia cardiaca. Asimismo, algunas arritmias benignas como las llamadas extrasístoles, contracciones prematuras del corazón que, si bien en algunos casos pueden generar incomodidad, no suelen ser un peligro para la salud.

3. Personas con trastornos digestivos: en quienes sufren de reflujo gastroesofágico, el café puede favorecer la presencia de agruras; sin embargo, no es la causa del padecimiento. En el caso de la gastritis, aunque el café no ocasiona el problema, puede resultar irritante y propiciar dolor estomacal en aquellos que ya sufren de inflamación de la mucosa gástrica.

4. Mujeres con riesgo de sufrir fracturas óseas: el consumo de café reduce la absorción del calcio y por lo tanto puede comprometer la fortaleza de los huesos. Si consideramos que después de la menopausia las mujeres tienen un mayor riesgo de desarrollar osteoporosis, deben evitar tomar su suplemento de calcio junto con su taza de café.

Si disfrutas del café, permíteme concluir que un consumo promedio de tres tazas al día podría resultar saludable si no cuentas con contraindicaciones médicas. Además, hay otra buena noticia: si resultas ser muy sensible a la cafeína, el consumo de café descafeinado también tiene la mayoría de los efectos benéficos de la bebida regular.

En el caso de que después de haber sido cafetero decides abandonar su consumo, es importante que lo hagas paulatinamente a fin de evitar ciertos malestares como dolor de cabeza, cansancio y somnolencia. 

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