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Los secretos del lugar de mayor longevidad en el mundo

Una dieta saludable, entre otras cosas, contribuye al cambio dramático de un pueblo.

Familia japonesa de picnic

James Whitlow Delano

Nagano, Japón tiene la expectativa de vida más alta del mundo gracias al estilo de vida saludable de la región.

In English l Takami Kuroiwa espera con ansias los fines de semana —pero no es para poder relajarse, jugar golf y ver TV, sino para trabajar 12 horas en la finca de la familia—. Su trabajo regular como gerente de turismo le permite vivir cómodo, pero cultivar sus propias frutas y vegetales forma parte de su rutina.

Kuroiwa, de 66 años, disfrutaba de su jubilación, pero regresó a trabajar y espera continuar trabajando por muchos años más.

"Es parte del estilo de vida de aquí. Trabajas en una oficina y te retiras para trabajar en la agricultura. Es el próximo paso en la vida", dijo Kuroiwa. Al parecer, es una vida muy larga.

Una dieta saludable, actividad física regular, largos años de trabajo y la intervención agresiva del gobierno han ayudado a la región de Nagano a obtener la expectativa de vida más larga de Japón, la cual es también la más larga del mundo. Esto representa un cambio dramático para una región que hasta principios de la década de 1980 tenía la tasa de derrames cerebrales más alta de Japón.

Las mujeres de la jurisdicción de Nagano, un área un poco más pequeña que Connecticut, tienen una expectativa de vida de 87.2 años, mientras que los hombres tienen una expectativa de vida de 80.9 años, según la más reciente información del Ministerio de Salud, Trabajo y Asistencia Social de Japón. (En comparación, la expectativa de vida en Connecticut es de 78.6 años para los hombres y 82.9 para las mujeres. Hawái tiene la expectativa de vida más alta en todo EE.UU., 78 años para los hombres y 84.7 para las mujeres).

El estilo de vida en Nagano, sede de las Olimpiadas Invernales de 1998, es además la razón por la cual los gastos médicos de esta región son los más bajos per cápita en Japón. Esto genera ahorros de millones de dólares al año tanto para los consumidores como para los contribuyentes.

Los funcionarios ahora esperan difundir la experiencia de Nagano al resto del país, y quizás más allá.

"Nagano es peculiar en muchos aspectos, pero hay lecciones que se pueden aplicar en muchos lugares. Mejora tu alimentación, mantente activo y continua trabajando a medida que envejeces. La clave no es solo vivir más años, sino mantenerte saludable por más tiempo", dice el Dr. Takuji Shirasawa, quien enseña en el Departamento de Geriatría de Juntendo University en Tokio.

Sugerencias para la longevidad

Japón es una de las sociedades que envejece con mayor rapidez en el mundo. Una cuarta parte de su población tiene 65 años o más. Se estima que para el 2025 unos 3.1 millones de residentes de Tokio, solamente, tendrán 65 años, de acuerdo con el ministerio de salud.

La clave para controlar el costo del sistema de salud nacional y la reducción de la tasa de natalidad de Japón es lograr que estas personas se mantengan saludables.

De primera intención, Nagano no parece ser el lugar ideal para tener una vida larga y saludable.

Los inviernos en esta región localizada en las alturas de los Alpes japoneses son largos y violentos. Los terrenos cultivables son limitados. Al estar entre montañas, Nagano es una de las pocas regiones de Japón que no tiene acceso inmediato al pescado fresco y a los mariscos, los cuales son parte esencial de la alimentación nacional.

Aun cuando la economía de Japón mejoró y aumentó la tasa de longevidad durante la época posguerra, la expectativa de vida en Nagano no aumentó. Las tasas de derrames cerebrales, ataques cardíacos y aneurismas cerebrales entre hombres eran particularmente altas.

Noriko Sonohara, jefe de la entidad sin fines de lucro Nagano Dietary Association, dice que la razón principal de esto son los vegetales encurtidos: un alimento esencial, aunque resulte inusual, de la dieta de los residentes de Nagano.

Por generaciones, las amas de casa en Nagano han preservado todo tipo de alimentos cultivados en sus huertos para compensar la escasez de vegetales durante el largo invierno, según explica Sonohara. A pesar de que cada aldea tenía su receta secreta, conocida como tsukemono, todas incluyen el mismo ingrediente: cantidades exorbitantes de sal. Una encuesta reveló que los residentes de Nagano consumían un promedio de 15.1 gramos de sal diarios —lo que representa casi el triple de la ingesta máxima diaria según las guías alimentarias de EE.UU.—. “Durante el invierno, la gente se pasa el día sentada conversando y comiendo tsukemono”, dijo Sonohara. “El cambio se produjo en 1981 cuando Nagano ostentó el primer lugar en derrames cerebrales. Fue entonces que decidimos, ‘Bueno, tenemos que hacer algo al respecto’”.

Enfoque en la alimentación

El primer paso para mejorar la expectativa de vida de Nagano fue la campaña para reducir el consumo de sal y promover una alimentación y un estilo de vida más saludable. El objetivo principal de los funcionarios fue la sopa Miso que se consume unas tres veces al día en muchos hogares de esta región. Poco después de este esfuerzo comenzaron a reducirse los casos de hipertensión y de enfermedades relacionadas, según Sonohara. Esta region de 2.1 millones de habitantes cuenta con 4,500 voluntarios que llevan a cabo seminarios y clínicas en los supermercados, los centros comerciales y centros comunitarios. También visitan hogares regularmente para medir los niveles de sal en las comidas cotidianas y hacer recomendaciones. “Nuestros objetivos y motivos no tienen que ver con convertirnos en el lugar más longevo del mundo”, dijo Sonohara. “[Pero] los esfuerzos individuales y las iniciativas locales poco a poco cambiaron el estilo de vida y esto a su vez alargó la expectativa de vida de la región”.

Durante una reciente demostración de cocina en el mercado cerca de la estación de tren principal de Nagano, el voluntario Sumiko Hirano preparó un plato de cerdo al ajonjolí con champiñones shiitake y calabaza rebanada. La cantidad de sal por porción era de 0.9 gramos. Pero en esta ocasión, Hirano exhortó a aquellos que se detuvieron a ver la demostración a reducir la cantidad de aceite para cocinar. Para esta receta les dijo que utilizaran solo una cucharadita.

Hirano, quien es nutricionista licenciado, y varios otros voluntarios aprovecharon la oportunidad para dar consejos de salud a los presentes. “Al principio era difícil convencer a las personas para que cambiaran, pero poco a poco se ha hecho más fácil”, dijo Hirano. “El gobierno exhorta a las personas a que mantengan una alimentación y un estilo de vida saludable, además, organiza muchas actividades que antes no había y esto contribuye”.

Los esfuerzos dieron resultado rápido. Para 1990, la expectativa de vida de los hombres había aumentado tres años en una década, en la jurisdicción de Nagano, y 3.5 años para las mujeres. La expectativa de vida de Nagano continuó en aumento hasta convertirse en el número uno en Japón en el 2010. Las tasas de mortalidad a causa de cáncer, condiciones cardíacas y del hígado y la neumonía se encuentran ahora por debajo del promedio nacional.

Participación del sector privado

A medida que se comenzaron a ver los efectos de los cambios en la alimentación la comunidad empresarial de la región comenzó a apoyar la iniciativa de estilos de vida saludables. En Matsumoto, la segunda ciudad más grande de la región, un banco comenzó a ofrecer mejores tasas de interés e incentivos, como fines de semana en Disneylandia en Tokio, a aquellas personas que se practicaran exámenes médicos durante tres años consecutivos. Una cadena de tiendas acordó distribuir información de cuidado de salud y llevar a cabo cerca de 40 ferias de salud en varias de sus tiendas durante este año.

Los profesionales de la salud de esta ciudad toman la presión arterial, contestan preguntas y distribuyen información sobre servicios de cuidado de salud. “Muchas personas no visitan las alcaldías, pero claro que van a las tiendas, así que esta es una buena forma de llevarles información” dijo el alcalde de Matsumoto, Akira Sugenoya, quien es cirujano.

Esos esfuerzos de cuidado preventivo contribuyeron a disminuir el costo de los cuidados de salud en Nagano, el cual ascendía a $2,488 por persona en el 2009. El promedio per cápita en Japón era de $3,120, de acuerdo con una encuesta de Kaiser Family Foundation. En EE.UU. es de $8,233. Los fondos del programa de seguro de salud nacional de Japón, el cual ofrece cubierta a casi todos los residentes, incluso aquellos que están en la sala de cuidado intensivo, provienen de contribuciones locales. “La medicina preventiva es mucho menos costosa que tener a las personas hospitalizadas”, dijo Sugenoya.

Por una vida activa

No es secreto que otro de los factores esenciales de la longevidad en Nagano es el estilo de vida vigoroso que promueven los líderes de la región.

En Matsumoto, los funcionarios han desarrollado una serie de más de 100 rutas de paseo para motivar a las personas a caminar. Los grupos comunitarios y las asociaciones de vecinos organizan caminatas comunales —lo cual no es muy difícil en un lugar como Japón—. Aun en el invierno se pueden ver grupos de residentes caminando por las calles de Matsumoto, los parques y los canales y alrededor del castillo medieval en el centro de la ciudad. Sugenoya dice que las rutas para caminar son una forma costo-efectiva de promover la salud y controlar los gastos médicos. "Lo primero que queríamos era lograr que la gente caminara. Cualquiera puede hacerlo. Caminas, conversas, te ejercitas y esto te ayuda a desarrollar un sentido de comunidad", dice él.

Los funcionarios japoneses exhortan a las personas a posponer la jubilación o a comenzar una segunda carrera, de cierto modo, para que mantengan un estilo de vida saludable por más tiempo.

En cuanto a esto, Nagano también lleva mucha ventaja. Casi 1 de 4 personas sobre los 65 años todavía pertenece a la fuerza laboral —la tasa más alta en Japón—. "No sabemos si las personas en Nagano continuan trabajando porque están saludables o si están saludables porque continuan trabajando" dice Hiroko Akiyama, profesor del Instituto de Gerontología de la University of Tokyo. "Pero creemos que el trabajo tiene un efecto en la salud".

Kuroiwa dice que no piensa en nada de eso. Hace unos años se jubiló luego de trabajar como contador en la aldea, pero el año pasado regresó a trabajar como administrador del centro de turismo. Como lo hacía anteriormente, su tiempo libre lo pasa trabajando en la finca de la familia en donde cultiva manzanas y arroz además de otros vegetales. Sus padres trabajaban regularmente hasta que llegaron a los 80 años y Kiroiwa entiende que él y su esposa harán lo mismo. "Aquí nadie le presta mucha atención al hecho de que nosotros vivimos más tiempo que muchas otras personas. No tenemos secretos. Simplemente vivimos una vida cotidiana normal y resulta ser que somos longevos".

Kirk Spitzer, fue corresponsal de USA Today y productor de CBS News, ahora es un escritor independiente que reside en Tokio.

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