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5 medicamentos comunes que pueden causar aumento de peso

Todos los medicamentos tienen efectos secundarios, pero algunos pueden venir acompañados de libras de más.

Ilustración de una mano colocando unas pastillas en un organizador de medicamentos

MALTE MUELLER / GETTY IMAGES

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Los efectos secundarios son comunes con casi cualquier medicamento. Lo que es menos común son los efectos secundarios que pueden complicar la recuperación de la misma enfermedad que se pretende tratar. Un ejemplo: los medicamentos que pueden causar aumento de peso.

"A menudo, pensamos en los efectos secundarios que causan más síntomas [físicos]: mareos, problemas estomacales, fatiga", dice el doctor John Batsis, profesor adjunto de Medicina Geriátrica y Nutrición en University of North Carolina en Chapel Hill. "Sin embargo, el aumento de peso puede ocurrir". Y para los pacientes que tienen otros problemas médicos —por ejemplo, osteoartritis o presión arterial alta—, "el sobrepeso puede empeorar potencialmente" esas enfermedades, dice Batsis.

Sin embargo, las investigaciones sugieren que cada vez más personas toman medicamentos que causan aumento de peso; sobre todo, para trastornos que se ven exacerbados por el exceso de peso, incluidas las enfermedades cardíacas y la diabetes tipo 2. Basándose en los datos de la encuesta National Health and Nutrition Examination Survey (NHANES) del 2017 al 2018, un estudio reciente (en inglés) publicado en Obesity encontró que 1 de cada 5 adultos en Estados Unidos toma al menos un medicamento que causa aumento de peso, siendo los más comunes algunos betabloqueadores y medicamentos para la diabetes como la insulina y las sulfonilureas.


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En cuanto a los efectos secundarios, el aumento de peso puede no parecer un gran problema, especialmente si se trata de una enfermedad potencialmente mortal. Pero en escenarios menos serios, el sobrepeso puede comprometer tu salud en general. Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), las personas con obesidad corren un mayor riesgo de sufrir muchas enfermedades y problemas de salud graves, como enfermedades cardíacas, derrames cerebrales y muerte. Incluso un aumento de peso modesto (estamos hablando de 5 a 20 libras) puede tener efectos negativos para la salud, según revela un estudio (en inglés).

Otra desventaja: el aumento de peso como efecto secundario puede causar menor cumplimiento con la toma de los medicamentos, dice la doctora Devika Umashanker, directora médica de sistemas del Hartford HealthCare's Medical and Surgical Weight Loss Program y especialista en medicina de la obesidad.

Continúa leyendo para ver por qué cada uno de estos medicamentos comunes causa un aumento de peso y qué puedes hacer para evitar cambios en la báscula.

1. Medicamentos para la diabetes

Mantener un peso saludable es una parte importante de cualquier tratamiento para la diabetes tipo 2. Pero esta es la frustración: algunos de los medicamentos recetados para ayudar a controlar la enfermedad a menudo causan aumento de peso. Tomemos, por ejemplo, la insulina inyectable.

La hormona funciona ayudando a las células del cuerpo a absorber la glucosa. Sin embargo, la insulina provoca un aumento de peso cuando las células absorben demasiada glucosa y el cuerpo la convierte en grasa. No todas las personas con diabetes tipo 2 usan insulina. Pero la insulina no es el único tratamiento para la diabetes tipo 2 que tiene este efecto secundario.

Según un estudio (en inglés) publicado en Archives of Medical Science, las sulfonilureas (como la gliburida, la glipizida y la glimepirida) reducen los niveles de azúcar en la sangre en un 20%, pero también pueden causar un aumento de peso de entre 4 y 5 libras en promedio. Esto se debe a que estimulan las células beta del páncreas para que liberen insulina.

¿Qué hacer? "Estos medicamentos se han usado durante muchos años y, a menudo, son comunes en el control de la diabetes, pero hay medicamentos más nuevos que promueven la pérdida de peso y se deben considerar", dice Batsis. En resumidas cuentas: si te preocupa, habla con tu médico.

2. Antidepresivos

Si llevas un tiempo tomando un antidepresivo y has aumentado de peso, es posible que esto sea un signo de mejora del estado de ánimo si la pérdida de peso era un síntoma de tu depresión.

Por otro lado, el aumento de peso significativo es probablemente un efecto secundario del medicamento en sí, sobre todo si estás tomando un ISRS (abreviatura de inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina), la clase de antidepresivos más recetada. Este es el motivo: los ISRS, como la paroxetina (Paxil), la sertralina (Zoloft) y el citalopram (Celexa), funcionan "aumentando la cantidad de serotonina en el cerebro, que es un neurotransmisor clave relacionado con la depresión", dice Batsis. "Sin embargo, la serotonina también está implicada en los procesos biológicos y de neurotransmisores que regulan el peso y el apetito. Hay muchos receptores de serotonina, pero en un nivel alto interfieren en este proceso".  

¿La buena noticia? Con muchos de los antidepresivos de segunda generación más nuevos, a menudo no hay aumento de peso; algunos, como el bupropión (Wellbutrin), incluso pueden resultar en la pérdida de peso, dice Batsis, haciéndose eco de los resultados de una revisión de estudios (en inglés) publicada en la revista Postgraduate Medicine.

"Es menos probable que el bupropión cause aumento de peso y, cuando se combina con naltrexona (Vivitrol), es un tratamiento potencial para la obesidad", dice. "Sin embargo, en los adultos mayores, el bupropión, si bien es seguro, debe equilibrarse con otros problemas médicos, ya que puede tener más efectos secundarios en el sistema nervioso central". Su consejo: colabora con tu equipo médico para encontrar el mejor tratamiento para tu situación.  

3. Betabloqueadores

Los betabloqueadores funcionan al disminuir la frecuencia cardíaca, la carga de trabajo del corazón y la producción de sangre, todo lo cual reduce la presión arterial. Es por eso que a menudo se prescriben como tratamiento para la hipertensión, la angina de pecho y los latidos cardíacos irregulares. Si estás tomando un betabloqueador, nadie tiene que decirte que los efectos secundarios son la fatiga, el insomnio y los latidos cardíacos lentos. Todo eso puede llevar a un estilo de vida menos activo físicamente, lo que, como es de esperar, puede resultar en sobrepeso.

"El aumento de peso a menudo ocurre en los primeros meses después de iniciar el tratamiento con betabloqueadores como atenolol o metoprolol", dice Batsis. Eso "se cree que se debe a cambios en el metabolismo, la sensibilidad a la insulina y el impacto en el metabolismo del músculo esquelético".

Si estás tomando un betabloqueador y el aumento de peso es un problema, habla con tu médico sobre posibles alternativas, como el carvedilol, un betabloqueador no específico; los inhibidores de la enzima convertidora de la angiotensina (ECA); los bloqueantes de los receptores de la angiotensina (BRA); o los bloqueadores del calcio, dice Batsis.  


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4. Corticosteroides orales

Los corticosteroides orales, como la prednisona y la metilprednisolona, se prescriben para todo, desde alergias graves y erupciones cutáneas hasta artritis reumatoide, pero tienen una serie de efectos secundarios, entre ellos el aumento de peso. El factor causante: la retención de líquidos.

"Los desequilibrios de electrolitos conducen a la retención de agua", explica Umashanker. "Los esteroides orales también reducen la sensibilidad del cuerpo a la insulina, lo que lleva a la resistencia a la insulina". Eso, a su vez, aumenta la producción de la hormona del hambre grelina, que estimula el apetito.

Para evitar el aumento de peso, Umashanker recomienda una dieta rica en alimentos de bajo índice glucémico, como frutas y verduras, frijoles, granos mínimamente procesados, lácteos bajos en grasa y nueces, todos los cuales son "digeridos y absorbidos lentamente, lo que provoca un aumento más lento y menor en los niveles de azúcar en la sangre".

5. Medicamentos para la migraña

Hablemos de un círculo vicioso: si tienes sobrepeso y sufres de migrañas, el sobrepeso te pone en mayor riesgo de sufrirlas con mayor frecuencia y severidad. Y, sin embargo, el aumento de peso es un efecto secundario de algunos medicamentos para prevenir la migraña, incluidos el propranolol (Inderal) y el divalproex sódico (Depakote).

Según la American Migraine Foundation, las personas con un peso saludable que experimentan migrañas tienen alrededor de un 3% de posibilidades de padecer dolores de cabeza crónicos. Sin embargo, para las personas con sobrepeso y las personas con obesidad, la probabilidad de sufrir migraña crónica es de 3 a 5 veces mayor. 

Si estás tomando un medicamento para prevenir la migraña que te está provocando un aumento de peso, habla con tu médico para que te cambie a uno que tenga el potencial de suprimir el apetito, como el topiramato (Topamax), la zonisamida (Zonegran) o la protriptilina (Vivactil).

Kimberly Goad, periodista radicada en Nueva York, ha informado sobre temas de salud para algunas de las principales publicaciones para consumidores del país. Sus trabajos han aparecido en Women’s Health, Men’s Health y Reader’s Digest.