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4 cosas que necesitas saber sobre el VRS a medida que aumentan los casos

Los niños no son los únicos que corren peligro de contraer este virus respiratorio común.

Un hombre con tos

CHARDAY PENN

In English

Más de 177,000 adultos mayores son hospitalizados cada año debido al VRS —definitivamente dentro del rango de hospitalizaciones anuales por la gripe— y aproximadamente 14,000 mueren a causa de la enfermedad. Y en este momento, los casos de VRS están aumentando en muchas áreas del país. Los datos de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) muestran que las tasas de infección a nivel nacional (en inglés) se han disparado en las últimas semanas.

Esta es una mala noticia justo antes de lo que muchos expertos opinan que podría ser una temporada intensa de gripe y COVID-19. Las tres enfermedades —el VRS, la gripe y la COVID-19— comparten una lista similar de síntomas. Y las tres causan complicaciones en adultos con ciertas enfermedades crónicas y en personas de 65 años o más. 


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“Creo que el VRS es un virus que ha pasado bastante desapercibido, pero es responsable de un número significativo de infecciones”, dice el Dr. Marshall Glesby, jefe adjunto de la División de Enfermedades Infecciosas de Weill Cornell Medicine en Nueva York. “Así que es algo que debemos tener en cuenta”.

Esto es lo que debes saber sobre el VRS, que incluye cómo ayudar a prevenir una infección y cómo detectar señales de advertencia si te enfermas.

1. Es difícil diferenciar los síntomas de otras enfermedades comunes

Lo que hace que el aumento de casos de VRS sea tan problemático, especialmente en esta época del año y debido a la pandemia, es que muchos de sus síntomas comunes coinciden con los del resfriado común, la gripe y la COVID-19.

Una infección por VRS a menudo va acompañada de tos, fiebre y secreción nasal, dicen los CDC. Los síntomas también pueden incluir sibilancia, estornudos y disminución del apetito. Es posible que hasta notes algo “parecido a la conjuntivitis” o problemas similares a la sinusitis, agrega Glesby. Es típico que estos síntomas aparezcan en etapas, no todos al mismo tiempo.

La mayoría de los adultos que contraigan VRS sufrirán un caso leve de la enfermedad. Pero en algunos adultos —especialmente los adultos mayores que tienen sistemas inmunitarios más débiles— la enfermedad puede volverse grave y provocar neumonía o insuficiencia cardíaca congestiva. Las personas con asma y enfermedad pulmonar crónica también pueden sufrir síntomas más graves que dificultan la respiración.

2. La dificultad para respirar es una señal de que necesitas atención médica

Si sufres un caso fuerte de VRS, es posible que tengas que ser hospitalizado.

La dificultad para respirar es una señal de advertencia de que debes buscar atención médica inmediata. “Si tienes ataques o espasmos de tos que te dejan sin aliento, eso no es normal”, dice Patricia A. Stinchfield, enfermera profesional pediátrica y presidenta de la National Foundation for Infectious Diseases (NFID). Lo mismo sucede si te quedas sin aliento mientras haces tareas rutinarias.

“Esto significa que tus pulmones, tu corazón y tu sistema circulatorio están haciendo un esfuerzo excesivo”, dice Stinchfield. (Del mismo modo, tener dificultad para respirar, o una respiración rápida y poco profunda, son señales de alerta de VRS grave en los bebés). 

Debes consultar con un médico si te sientes muy débil o si tus síntomas empeoran y no desaparecen, dice Glesby.

¿Tienes un alto riesgo?

Los adultos con mayor riesgo de infección grave por VRS incluyen:

  • • Adultos mayores, especialmente los de 65 años o más
  • • Adultos con enfermedades crónicas del corazón o los pulmones
  • • Adultos con sistemas inmunitarios debilitados

Fuente: Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC)

“Lo principal para los adultos mayores y los padres de niños pequeños es prestar atención a su instinto. Si tu instinto te dice 'esto no es normal, y tengo miedo', debes llamar [al médico] de inmediato”, dice Stinchfield.

Un informe del NFID (en inglés) encontró que aunque los adultos con VRS y gripe reportan síntomas similares, los pacientes con VRS no buscan atención médica tan rápidamente como los pacientes con gripe.

3. No hay un tratamiento específico para el VRS 

A diferencia de la gripe o la COVID-19, no hay un tratamiento antiviral disponible para la mayoría de los adultos que pueda detener el VRS, ni tampoco existe una vacuna que pueda ayudar a prevenirlo, aunque los investigadores están trabajando para desarrollar ambas cosas.

Tampoco hay una prueba fácil en el hogar que te pueda decir si tu enfermedad se debe al VRS. Si vas al consultorio de tu médico con síntomas, probablemente te hagan una prueba de detección de varios virus para descartar diferentes opciones de tratamiento.

Si tienes un resultado positivo de VRS, los analgésicos de venta libre pueden ayudar a controlar la fiebre y la sensación general de molestia. Los líquidos pueden ayudar a mantenerte hidratado y a que tu sistema inmunitario funcione lo mejor posible, dice Stinchfield. Si necesitas que te hospitalicen, es posible que te administren oxígeno y líquidos a través de una infusión intravenosa.

4. El VRS es muy contagioso 

Puedes contraer el VRS igual que la gripe y otros virus respiratorios. Las gotitas del virus pueden transmitirse por el aire cuando una persona infectada tose o estornuda y aterriza en los ojos, la nariz o la boca. El VRS puede sobrevivir varias horas en las superficies duras, dicen los CDC, así que asegúrate de limpiar las áreas de mucho contacto (picaportes, interruptores de luz y controles remotos del televisor) si tú o alguien con quien vives está enfermo.

También puedes contraer el VRS por contacto directo con el virus, por ejemplo besando a un nieto infectado en la cara. Una vez que lo tienes, por lo general permanecerás contagioso “por bastante tiempo”, hasta ocho días, dice Stinchfield. Algunos bebés y personas con sistemas inmunitarios debilitados pueden propagar el virus por hasta cuatro semanas, según los CDC. 

Por ese motivo, si planeas pasar tiempo con un nieto u otro niño pequeño que tiene secreción nasal y tos, es mejor esperar hasta que los síntomas disminuyan antes de visitarlo, dice Stinchfield.

A medida que el VRS se agudiza, es importante lavarte las manos con frecuencia (y correctamente, lo que significa con jabón y agua durante 20 segundos), limpiar las superficies que se tocan con frecuencia y evitar tocarte los ojos, la nariz y la boca. Todas estas son precauciones que ya nos resultan familiares por la pandemia del coronavirus, dice Glesby. Finalmente, si puedes, quédate en casa cuando estés enfermo.

Rachel Nania escribe sobre atención médica y políticas de salud para AARP. Anteriormente fue reportera y editora de WTOP Radio en Washington, D.C. Recibió un Premio Gracie y un Premio Regional Edward R. Murrow, y también participó en un programa sobre demencia con la National Press Foundation.