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¿Tus síntomas sugieren una infección de los senos paranasales?

Conoce las señales de advertencia de la sinusitis y cómo tratar y prevenir esta enfermedad tan frecuente.

Una mujer sentada en un sofá limpia su nariz con un pañuelo

JEFF BERGEN / GETTY IMAGES

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Congestión, tos, lagrimeo. De todas las posibles causas de estos molestos síntomas, la infección de los senos paranasales (también conocida como sinusitis) es sin duda la más incomprendida. Puede confundirse con un fuerte resfrío, que tiene la misma obstrucción nasal, el mismo dolor de cabeza y la misma mucosidad que desciende por la garganta. Puede producir el mismo lagrimeo y secreción nasal que las alergias estacionales. Además, puede confundirse con la COVID-19 causada por la variante ómicron debido a la fiebre y la fatiga.

Con toda esta coincidencia de síntomas, ¿cómo puedes saber si se trata de una sinusitis, cuya causa principal suele ser un virus, aunque a veces también es una bacteria? Esto es lo que debes saber sobre las infecciones sinusales, cómo detectarlas, tratarlas y, sobre todo, prevenirlas.

¿Se trata de una sinusitis?

Los síntomas pueden ser confusos al principio, pero con el tiempo se suele saber de qué se trata. Si bien los síntomas del resfrío tienden a mejorar en una semana o diez días, una sinusitis (en particular una sinusitis bacteriana) se prolonga durante más tiempo sin que los síntomas mejoren mucho. Las infecciones de los senos paranasales también suelen provocar presión —puedes sentir dolor o sensibilidad en la cara— además de mal aliento y mucosidad amarillenta o verdosa (es más probable que un resfrío produzca mucosidad transparente).

Si se trata de una alergia (rinitis alérgica o fiebre del heno), los síntomas aparecen después de haber tenido contacto con la sustancia que te produce alergia, y el polvo, la caspa de los animales y el polen son factores desencadenantes habituales. También es importante saber que tanto un resfrío como las alergias pueden convertirse en una sinusitis.

Síntomas de la sinusitis

Los síntomas más comunes incluyen:

  • Secreción nasal
  • Congestión nasal
  • Dolor o presión facial
  • Dolor de cabeza
  • Goteo posnasal
  • Dolor de garganta
  • Tos
  • Mal aliento

Fuente: CDC

¿Qué es la sinusitis?

Los senos paranasales —las cavidades llenas de aire situadas en la frente, las mejillas, el puente nasal y detrás de los ojos— tienen la función de entibiar, humedecer y filtrar el aire que pasa por ellos. Sin embargo, cuando se acumula líquido en estos espacios de difícil acceso, los gérmenes pueden permanecer y multiplicarse, lo cual produce una infección.

Digamos, por ejemplo, que tienes una reacción alérgica al polen. “El interior de la nariz responde de manera exacerbada, y esa reacción excesiva al medioambiente produce secreciones en la nariz que se acumulan con el tiempo”, explica el Dr. Alfred Iloreta Jr., profesor adjunto de Otorrinolaringología del Mount Sinai Hospital y de la Facultad de Medicina Icahn del Mount Sinai de la ciudad de Nueva York. Cuando eso ocurre, la mucosidad de la nariz se convierte en “una placa de Petri donde crecen muchos otros organismos”.

Las infecciones de los senos paranasales son muy frecuentes (casi tanto como un resfrío común), y afectan a uno de cada ocho adultos en Estados Unidos. Estos factores aumentan el riesgo de ser ese adulto:

  • Un resfrío
  • Alergias
  • Tabaquismo y exposición al humo secundario
  • Problemas estructurales de los senos paranasales (como crecimientos en la mucosa de la nariz o de los senos paranasales, conocidos como pólipos nasales)

Además, si bien los expertos no pueden asegurarlo, hay motivos para creer que las personas se vuelven más susceptibles a las sinusitis con la edad. “Existen muchas teorías sobre el motivo por el cual algunos adultos mayores pueden ser más propensos a las sinusitis o pueden tener más dificultades para superarlas”, señala el Dr. David Conley, profesor adjunto de Otorrinolaringología en la Facultad de Medicina Feinberg de Northwestern University. Según Conley, uno de los posibles motivos es que la mucosa de la nariz y de los senos paranasales, que constituye una barrera contra las infecciones, se vuelve más delgada con el tiempo. Y en el caso de algunos adultos mayores, la mucosidad suele volverse más espesa. Además, el riesgo de contraer sinusitis aumenta cuando el sistema inmunitario está debilitado o cuando se toman medicamentos que lo debilitan.

Cómo tratar la sinusitis

¿Cuál es la mejor manera de vencer una sinusitis? Esperar a que pase. Una infección viral de los senos paranasales —el tipo de infección causada, por ejemplo, por un resfrío que progresa— suele mejorar por sí sola en 14 días. Para tratar los síntomas, la American Academy of Otolaryngology-Head and Neck Surgery recomienda tomar las medidas habituales: acetaminofén o ibuprofeno para el dolor y la fiebre, descongestionantes para poder respirar mejor y aerosoles con solución salina nasal —o lo que se conoce como irrigación de los senos paranasales— con un recipiente neti para ayudar a eliminar la mucosidad.

Sin embargo, si el malestar de los senos paranasales dura más de 14 días, lo más probable es que se trate de una sinusitis bacteriana, “cuya causa es un problema estructural en la nariz, un trastorno vírico o un proceso inflamatorio o alérgico”, explica Iloreta. Uno de estos problemas suele crear las condiciones para que aparezca una infección bacteriana “y se produce un efecto dominó”. En ese momento debes acudir al médico.


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Un antibiótico no siempre es la solución

Si bien los antibióticos suelen ser el tratamiento más recetado para todas las infecciones sinusales, solo son eficaces para tratar las infecciones bacterianas.

Una investigación publicada (en inglés) en Annals of Family Medicine reveló que las bacterias causan alrededor de una de cada tres infecciones de los senos paranasales, aunque a la mayoría de quienes padecen una infección se les recetan antibióticos. Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, este uso innecesario de antibióticos es más que ineficaz: es una de las principales causas de las infecciones resistentes a los antibióticos. Es probable que a siete de cada diez personas que acuden al médico por una sinusitis se les recete un antibiótico, y no debería ser así, afirma Iloreta.

“Recetar antibióticos de forma excesiva predispone a los pacientes a contraer infecciones peores en el futuro si en realidad no tienen una infección bacteriana”, agrega. “El microbioma es el conjunto de bacterias naturales de la nariz —tenemos cientos de miles de especies de bacterias saludables en el organismo— e incluso una sola dosis [de antibióticos] lo modifica notablemente. Con frecuencia, ese cambio nos predispone a tener peores infecciones bacterianas más adelante”.

Para diagnosticar una sinusitis bacteriana, el médico suele estudiar la duración de los síntomas. Tanto las infecciones virales como las bacterianas tienden a producir los mismos síntomas: es común encontrar una combinación de dolor de cabeza, fatiga, dolor de oído, tos, pérdida de olfato, malestar general y dificultad para dormir, señala Iloreta. Sin embargo, la sinusitis causada por un virus tiende a desaparecer más rápido.

Cómo prevenir una sinusitis

Si quieres prevenir las infecciones de los senos paranasales, adopta las mismas medidas que para prevenir los resfríos. En particular, “la higiene de las manos es la forma más fácil de evitar una infección sinusal”, indica Iloreta. “Las sinusitis se producen por alergias crónicas o por una inflamación crónica de la nariz, así que si tratas las alergias —tomando antihistamínicos, evitando la exposición al polen— también ayudarás a prevenir las sinusitis”.

Kimberly Goad, periodista radicada en Nueva York, ha informado sobre temas de salud para algunas de las principales publicaciones para consumidores del país. Sus trabajos han aparecido en Women’s Health, Men’s Health y Reader’s Digest