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La vacuna contra la COVID-19: ¿Dónde vacunarte? Encuentra información en tu estado

 

¿Es un resfriado, gripe o COVID-19?

Médicos responden a la pregunta en la mente de quienes están enfermos en estos momentos.

Un hombre estornuda en su codo

GETTY IMAGES

In English | Es comprensible temer que toda tos o goteo nasal pueda ser COVID-19. Después de todo, los síntomas relacionados con enfermedades comunes, como el resfriado y la gripe, también pueden ser síntomas de una infección de coronavirus.

Y esta temporada, la vigilancia puede ser buena, ya que “la intervención temprana lleva a un mejor resultado”, dice Peter Kuhn, profesor de Medicina e Ingeniería de University of Southern California en Los Ángeles.

Es por esto que, si te enfermas en los próximos meses, los expertos enfatizan la importancia de comunicarte con tu proveedor de atención médica, quien puede determinar si tienes que hacerte la prueba de COVID-19 o la gripe. Además, asegúrate de aplicarte la vacuna contra la gripe, ya que podría reducir tu susceptibilidad al coronavirus y al mismo tiempo disminuir tus probabilidades de contraer la gripe en un 40 a un 60%.

En un estudio preliminar, investigadores de la Mayo Clinic determinaron que las personas que habían recibido ciertas vacunas, como la vacuna antigripal de alta dosis para quienes tienen 65 años o más, tenían un menor riesgo de contraer COVID-19. “Toda vacuna hace que tu sistema inmunitario aumente su respuesta”, explica la Dra. Jennifer Johnson, médica especialista en medicina familiar de Mayo Clinic Health System en North Mankato, Minnesota. Señala que el activar tu sistema inmunitario de esta manera puede hacer que “responda más rápido a la COVID-19”. Otro beneficio: si te aplicaste la vacuna contra la gripe y tienes síntoma parecidos a los de la gripe, las sospechas de tu médico de que se trata de COVID-19 aumentarían y podría recomendar que te hagas una prueba.


Para información actualizada sobre la COVID-19 visita aarp.org/ElCoronavirus


A continuación, te presentamos lo que saben los médicos hasta ahora sobre las diferencias entre las tres infecciones y los síntomas a los que debes prestar atención.

Una comparación rápida de las señales reveladoras

  • Una pérdida repentina del sentido del olfato o del gusto puede ser la primera señal de COVID-19. Este síntoma parece ocurrir más tarde y es menos pronunciado en quienes tienen gripe o un resfriado.
  • Los síntomas de la gripe tienden a aparecer repentinamente, mientras que los síntomas relacionados con la COVID-19 son leves al principio y empeoran gradualmente.
  • Las personas que tienen gripe podrían ser más propensas a tener congestión nasal y tos con flema que quienes tienen COVID-19. La tos relacionada con el coronavirus tiende a ser seca.
  • La dificultad para respirar es común en las personas que tienen gripe y COVID-19, pero no en quienes tienen un resfriado.
  • La debilidad es más común en las personas con COVID-19 que en las personas con gripe.
  • La náusea, el vómito y la diarrea son más comunes en pacientes con COVID-19 que en quienes tienen gripe.

Un análisis más detallado de cada infección

Síntomas del resfriado común

El resfriado común —que es provocado por aproximadamente 200 virus que causan enfermedades respiratorias— produce síntomas leves que se desarrollan en tres a siete días. Algunos de los síntomas son secreción nasal, congestión, dolor de garganta y tos. Los estornudos son comunes, y algunas personas pueden sentir fatiga o tener fiebre leve (de 99.5 a 100 grados). La congestión nasal puede obstruir la circulación del aire en la nariz y afectar temporalmente tu sentido del olfato o del gusto.

Síntomas de la gripe

La gripe es provocada por la infección de los virus de la influenza, los cuales cambian de un año a otro. Los síntomas, que tienden a aparecer repentinamente, incluyen fiebre (por lo general, de 101 grados o más), escalofríos, dolor muscular o corporal, tos, dolor de garganta, secreción nasal, congestión, dolor de cabeza, fatiga, debilidad y dificultad para respirar. Las personas que tienen gripe podrían ser más propensas a tener congestión nasal y tos con flema que quienes tienen COVID-19, según un estudio publicado en la revista Journal of Infection. La dificultad para respirar y el dolor de garganta también parecen ser más comunes en las personas que tienen gripe, según un estudio publicado en la revista Microbes and Infection. Por lo general, los síntomas aparecen de uno a cuatro días después de la infección, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC).

Síntomas de COVID-19

Un nuevo coronavirus, llamado SARS-CoV-2, es el causante de la COVID-19. Los síntomas, los cuales pueden aparecer de dos a catorce días después de la infección, empiezan leves y empeoran aproximadamente siete días después de comenzar. Muchos de los síntomas son parecidos a los de la gripe, como fiebre, escalofríos, tos, falta de aire o dificultad para respirar, fatiga, dolor de garganta, secreción nasal, congestión, dolor muscular, dolor corporal, dolor de cabeza y debilidad.

Sin embargo, parece haber diferencias sutiles. Por ejemplo, la tos relacionada con la COVID-19 tiende a ser seca, y sin flemas, dice el Dr. Brian Clemency, profesor adjunto del Departamento de Medicina de Emergencia de University of Buffalo en Buffalo, Nueva York. Además, la debilidad es más común en las personas con COVID-19, según el estudio de la revista Journal of Infection. Las señales de enfermedad tienden a ser más pronunciadas en los adultos mayores de 50 años. “Los adultos mayores tienden a ser más débiles y a cansarse más, y pueden tener más dificultad para respirar”, dice el Dr. Mark Perazella, profesor de Medicina y Nefrología de la Facultad de Medicina de Yale University en New Haven, Connecticut. Agrega que también son más propensos a sufrir cambios en el estado mental, como confusión, mareos y dificultad para pensar.

Un síntoma que tiende a ocurrir con más frecuencia en las personas con el coronavirus —y puede ser la primera señal de advertencia de la enfermedad— es el cambio o la pérdida repentinos del sentido del olfato o el gusto. “Este síntoma parece ocurrir más pronto y es más pronunciado en las personas con COVID-19”, observa Clemency.

“Pensamos que, debido a que las personas respiran el coronavirus por la nariz, este infecta el tejido olfativo”, señala el Dr. Andrew Lane, profesor de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello de Johns Hopkins Medicine en Baltimore. Y las investigaciones demuestran que los pacientes de COVID-19 pueden tardar más en recuperar el sentido del olfato y el gusto (aproximadamente siete días), en comparación con quienes tienen gripe (unos tres días).

La fiebre también parece ser común en las personas con COVID-19. “La razón por la que la fiebre a menudo es el primer síntoma en aparecer en los pacientes con COVID-19 es que el virus permanece en las vías respiratorias superiores por mucho tiempo”, explica Kuhn. “Luego, el virus baja a los pulmones y empieza la tos”. El virus de la influenza, por el contrario, infecta las vías respiratorias y avanza a los pulmones más rápido.

Investigadores de University of Southern California analizaron estudios preliminares de pacientes con COVID-19 y pacientes con otras enfermedades, entre ellas la gripe, y determinaron que la fiebre apareció más pronto en los pacientes con COVID-19 que en los pacientes con gripe, pero la tos apareció más pronto en los pacientes con gripe. A pesar de las similitudes entre la COVID-19 y la gripe, las personas que tienen la primera tienden a presentar una mayor variedad de síntomas (al igual que problemas de salud). Por ejemplo, algunos pacientes con coronavirus solo tienen síntomas gastrointestinales, dice la Dra. Nehal Galal, profesora adjunta de Medicina de la Facultad de Médicos y Cirujanos Vagelos de Columbia University y médica de atención primaria de la ciudad de Nueva York. En el estudio, publicado en la revista Journal of Infection, los investigadores determinaron que la náusea, el vómito y la diarrea eran dos veces más comunes en los pacientes con COVID-19 que en los pacientes con gripe.

Otras señales de COVID-19 son las erupciones con puntitos morados o rojos, las cuales pueden aparecer en las manos, los antebrazos, las piernas y los dedos de los pies y pueden ser indicios de coágulos sanguíneos en las arterias o las venas. Investigaciones recientes demuestran que las personas con el virus son más propensas a tener coágulos sanguíneos en los pulmones e insuficiencia renal.

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